lunes, 11 de abril de 2011

Las campañas electorales, un "gran estercolero"

Verónica Espinosa Arturo González de Aragón, desde el conocimiento y la autoridad que le da su paso como titular de la Auditoría Superior de la Federación, decide exhibir lo que llama el "estercolero" de la política de partidos en México. La vocación de opacidad del IFE y las reformas aprobadas por el Congreso, asegura, son los dos candados que impiden fiscalizar los recursos públicos entregados a los partidos políticos. Y advierte que la falta de transparencia en las arcas de los partidos conlleva un gran riesgo: la entrada de dinero sucio a las campañas electorales. ZACATECAS, ZAC.- El exauditor superior de la Federación Arturo González de Aragón lanza su propio "¡ya basta!" ante el dispendio de los partidos políticos, que es posible por la excepción legal que impide fiscalizarlos y también por las omisiones del Instituto Federal Electoral (IFE) en materia de transparencia. Asegura que todavía hay tiempo para que el Congreso legisle y proteja las campañas electorales. De lo contrario, advierte, quedará el riesgo de que entren recursos ilícitos y en 2012 se viva una contienda presidencial marcada por la corrupción o el narco. Dos de los puntos que debería tener esa protección, sugiere González de Aragón, serían alinear el calendario electoral y reducir a la mitad las prerrogativas que se entregan a los partidos para sus campañas. Respecto de la eventual intromisión financiera del narco en estas últimas, dice en entrevista con Proceso: "Es muy delicado especular sobre esto, pero la realidad es que si no hacemos totalmente transparentes los recursos de las campañas, por supuesto que se corre ese riesgo." González de Aragón citó las irregularidades de las campañas electorales de 2009 y 2010 en las que, dijo, abundaron aspirantes acusados de nexos con la delincuencia, grabaciones ilegales, manipulación de encuestas y padrones electorales, compra de votos, chantajes y hasta el asesinato de un candidato: el tamaulipeco Rodolfo Torre Cantú. "Todas las autoridades, en los ámbitos federal, estatal y municipal, sólo buscaron el poder por el poder sin el menor recato o pudor y con total y absoluta desvergüenza, olvidando el interés superior de la nación. Sin importar valores ni principios, los partidos políticos se convirtieron en muchos casos en 'travestis de la política', actuando como verdaderos delincuentes…", asegura. Además, "tuvieron la desvergüenza y el descaro" de modificar el año pasado, "en un auténtico albazo", el artículo 2, fracción IX de la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación (aprobada apenas en 2009), para no ser investigados por la Auditoría Superior de la Federación (ASF). "Mayor despropósito no puede existir. Esto es un monumento a la opacidad y una afrenta al manejo honesto y transparente del patrimonio público", sentencia González de Aragón. Considera que el IFE y el Congreso de la Unión ya tendrían que estar trabajando en las reformas complementarias para evitar la infiltración de recursos ilícitos en las campañas. –¿Aún hay tiempo? –Debiera haberlo. Las campañas del Estado de México ya están. Viene Michoacán. El Congreso tiene periodo ordinario hasta el 30 de abril, pero también puede ir a un extraordinario. Y supongamos que no lo vamos a sacar en tres días ni cuatro semanas, pero si hay voluntad política, hay tiempo para que en un periodo extraordinario se aprueben las legislaciones complementarias que puedan blindar las campañas de recursos de procedencia ilícita. "Esa voluntad la han demostrado con creces las fracciones parlamentarias, como ocurrió con la modificación a la Ley de Fiscalización, para ser los únicos exentos de rendir cuentas a la ASF en un acuerdo que tomaron una noche antes, la noche de las brujas o de los duendes, como les digo yo cuando hacen esas cosas", ironiza el exauditor, quien recuerda haberse quejado de este acuerdo ante Felipe Calderón en noviembre de 2009 en un acto público. "Ellos (los partidos) argumentan de manera tramposa que ya son fiscalizados por el IFE. Pero no es cierto. El IFE fiscaliza campañas políticas, pero el gasto público tiene su propia normativa de fiscalización, su propio marco, y en esta norma no debe haber ninguna excepción. "Y como ciudadanos no debemos permitir una sola excepción en materia de transparencia y rendición de cuentas." Encendido discurso Arturo González de Aragón pronunció un encendido discurso ante estudiantes de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), donde acudió como orador invitado en el XIII Simposio Internacional Incertidumbre Económica y Financiera Actual. Dijo a estudiantes y académicos de la UAZ: "Todos hemos sido testigos de cómo la mayoría de los partidos políticos se han convertido en verdaderas mafias que sólo buscan aprovecharse del botín que representa el presupuesto público, situación que se agudiza cuando se dan campañas electorales que representan el campo propicio, la oportunidad dorada, de saquear el patrimonio de todos los mexicanos". Presentó cifras y estadísticas que retratan la década del PAN en la Presidencia de la República, comenzando por la transferencia de recursos públicos desde la Federación y los gobiernos estatales a las elecciones por un total de 158 mil millones de pesos. "La Federación y los gobiernos estatales entregaron a los partidos políticos 50 mil 809 millones de pesos, 88 mil 261 millones a los institutos electorales, 17 mil millones a los tribunales electorales y mil 930 millones a las fiscalías especializadas, lo que representa una verdadera ofensa para la pobreza y las necesidades del país, así como un enorme despropósito y un monumento al despilfarro y al uso inadecuado de los recursos públicos", expuso. El extitular de la ASF también habló de comportamiento errático del gobierno durante esta década con fenómenos como un crecimiento económico insuficiente; el aumento del desempleo y la pobreza; crecientes índices de inseguridad, delincuencia y criminalidad; deficiente impartición de justicia; falta de aplicación de la ley y del estado de derecho; aumento preocupante de las estructuras de gobierno y de la burocracia, y uso inapropiado de los ingresos extraordinarios excedentes que se recibieron fundamentalmente del petróleo. Una referencia utilizada por González de Aragón fue el Índice de Competitividad Global publicado por el Foro Económico Mundial, donde México perdió 28 posiciones entre 133 países entre 2000 y 2009, cuando pasó del lugar 32 al 60. En entrevista con Proceso, después de la conferencia, el exauditor superior abundó en lo que llama "este gran estercolero que es el manejo de las campañas, donde se dice que entra todo. Ustedes lo han leído, lo han escuchado. El cochinero que es el intercambio de prebendas por votos, manejar apoyos presupuestales a cambio de tener el favor y la voluntad del electorado, ha sido verdaderamente desastroso para el país". –¿Cómo se puede detectar la presencia de recursos ilícitos? –se le pregunta. –Tener certeza de la existencia o no de este tipo de recursos hasta este momento no ha sido viable o posible. Pero hay una realidad, ¿dónde está la legislación electoral? Debe haber una segunda y tercera generación de reformas electorales que cubran todos estos pendientes que no han sido superados. Explica la necesidad de que el blindaje incluya la alineación del calendario de los procesos electorales, puesto que las fechas tan diversas multiplican el gasto de campañas "y tenemos campañitas aquí y campañitas acá, un campo propicio para que los corruptos hagan mal uso de los recursos. Y hay muchos". El otro aspecto es la transparencia. "¿Dónde está el IFE?", se pregunta: "Peleando por 300 y tantos millones de pesos que ya debería haber devuelto a la Tesorería de la Federación, porque eso no está sujeto a su voluntad, es una obligación que tiene que cumplir. Y si no cumple con la devolución de los recursos, que lo castiguen, que lo denuncien, pero tiene que regresarlos". En lo que califica de "el absurdo de los absurdos", el exauditor se burla de los argumentos esgrimidos por el consejo del IFE para negarse a devolver 348 millones de pesos que "provienen de ahorros presupuestales planeados" y acordados por el organismo. "No son válidos (sus argumentos). Tiene que devolver esos recursos. Es la primera vez que alguien, con excepción de la Cámara, se opone", comentó al recordar que en su periodo en la ASF hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación devolvió 172 millones de pesos que había utilizado de remanentes de ejercicio y los había enviado a otras partidas. "Cuando se le observó que era indebido, devolvió el recurso a la Tesorería de la Federación. ¿Con qué autoridad el IFE pretende utilizar estos recursos, violentando las normas que rigen el ejercicio del gasto público? No los puede manejar al contentillo." Esto tampoco puede seguir sucediendo en el caso de los partidos políticos, que deben ser obligados a la rendición de cuentas ante la ASF. "Por ejemplo, en la Cámara de Diputados la Auditoría Superior entraba a revisar lo que les tocaba a los partidos, las famosas prerrogativas, entregaban un recibo universal y ya. Ahora no rinden cuentas, hacen con ese dinero lo que quieren. Y es dinero nuestro. "Ese dinero se le entrega al coordinador: por tantas curules tocan tantos millones. 'Dame un recibo' y con eso justifican todo. ¿Esa es la rendición de cuentas? Pues no." Reforma11/04/2011