viernes, 18 de noviembre de 2016

La Milpa y su trascendencia en la cultura mexicana…




milpa
RAÚL A. RUBIO CANO
Octubre 4 de 2016

Sigue el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) tocando temas neurológicos de la cultura mexicana y con ello, permitiendo una identificación y defensa de nuestra identidad, en este país convulso donde una guerra muy bien orquestada allende el Bravo, busca anexionar a México al gran bloque económico de Norteamérica; por eso, es vital cuanto antes, tratar los temas estructurales de nuestra existencia como pueblo o conjuntos de pueblos y reconocer la mexicanidad que nos une y por lo tanto, estamos obligados a su defensa. Por eso, diría Diego Prieto, secretario técnico y encargado de la Dirección General del INAH, tenemos que reconocer que la milpa es parte de la historia de México desde por lo menos hace nueve mil años, cuando los grupos que habitaban lo que hoy es la América Central empezaron a domesticar y diversificar plantas que dieron lugar al maíz, y junto con éste a la triada que complementan el frijol y la calabaza. Todo comentado hace días en la inauguración de la exposición Milpa, pueblos de maíz, con sede en el Museo Regional de Querétaro. Agregaría el antropólogo Prieto, que, de ese tiempo a la fecha, los mexicanos han producido más de 100 razas diferentes de maíz, así como un sistema agrícola que lo mismo funciona en las llanuras costeras, que en la península de Yucatán y en la Meseta Central, a nivel del mar o en el semidesierto queretano. Esta forma de cultivo constituye una de las más agrandes aportaciones bioculturales de México al mundo, especies como el jitomate, frecuentemente utilizado en la cocina italiana, o el cacao, materia prima de la chocolatería belga o francesa, surgieron de la milpa mexicana. “México aporta, a través de la milpa, al menos 15 por ciento de los productos (vegetales y semillas) que alimentan al mundo entero. Se trata de un valioso patrimonio biocultural que no es sólo el maíz, aunque éste es su centro articulador”, resaltó. Diego Prieto refirió que esta exposición, integrada por un conjunto de piezas prehispánicas y contemporáneas que muestran la continuidad histórica de este sistema de cultivo, celebra dicha aportación de México al mundo y busca advertir de la existencia de diversas amenazas como es el caso de las semillas transgénicas que atentan contra esa biodiversidad que representa la milpa y las múltiples razas de maíz que han producido el pueblo indígena y campesino en México.  Por su parte, Rodolfo Rodríguez Castañeda, director del Museo Nacional de Culturas Populares, comentó que la milpa tiene un papel central en la cosmovisión de los pueblos indígenas y campesinos del país. Reproduce la vida al reunir recursos naturales, espacios, personajes y ciclos vitales para las comunidades, en un acto que implica no sólo la producción y consumo del maíz, también incluye significados y valores culturales, integrando así, el patrimonio biocultural de México ¡Órale! raurubio@gmail.com