viernes, 18 de noviembre de 2016

La lumpenburguesía y su clase política…



lumpen-burguesia-lumpen-desarrollo
RAÚL A. RUBIO CANO
Octubre 14 de 2016

En el texto “Elites económicas y decadencia sistémica” de Jorge Beinstein/LaHaine (publicado en el número 6 de la revista Maíz, Facultad de Periodismo y Ciencias de la Comunicación–Universidad Nacional de La Plata, Argentina, Mayo de 2016), los autores hacen un esfuerzo académico por explicar los nuevos poderes políticos que vienen arribando en América del Sur, pero que podría ser ampliada esa reflexión, a muy buena parte del planeta ya que la fuerza del capital financiero ha venido imponiendo su férula desplazando a la clase empresarial derivada de procesos productivos y favoreciendo a una clase poderosa basada en la economía ficción para valorizar capitales y por lo tanto, creando procesos ficción en el ejercicio de la política, una clase que hoy la conocemos en el campo sociológico como: “lumpenburguesía”. Indica Beinstein/LaHaine que “Existen antecedentes de ese concepto, por ejemplo en Marx cuando describía a la monarquía orleanista de Francia (1830-1848) como un sistema bajo la dominación de la aristocracia financiera señalando que ‘en las cumbres de la sociedad burguesa se propagó el desenfreno por la satisfacción de los apetitos más malsanos y desordenados, que a cada paso chocaban con las mismas leyes de la burguesía, desenfreno en el que, por la ley natural, va a buscar su satisfacción la riqueza procedente del juego, desenfreno por el que el placer se convierte en crápula y en que confluyen el dinero, el lodo y la sangre. La aristocracia financiera, lo mismo en sus métodos de adquisición, que, en sus placeres, no es más que el renacimiento del lumpenproletariado en las cumbres de la sociedad burguesa’. La aristocracia financiera aparecía en ese enfoque claramente diferenciada de la burguesía industrial, clase explotadora insertada en el proceso productivo. Se trataba, según Marx, de un sector instalado en la cima de la sociedad que lograba enriquecerse ‘no mediante la producción sino mediante el escamoteo de la riqueza ajena ya creada’. Ubiquemos dicha descripción en el contexto del siglo XIX europeo occidental marcado por el ascenso del capitalismo industrial donde esa aristocracia, navegando entre la usura y el saqueo, aparecía como una irrupción históricamente anómala destinada a ser desplazada tarde o temprano por el avance de la modernidad. Marx señalaba que hacia el final del ciclo orleanista ‘La burguesía industrial veía sus intereses en peligro, la pequeña burguesía estaba moralmente indignada, la imaginación popular se sublevaba. París estaba inundado de libelos. ‘La dinastía de los Rothschild’, ‘Los usureros, reyes de la época’, etc. en lo que se denunciaba y anatematizaba, con más o menos ingenio, la dominación de la aristocracia financiera’”. Hoy, la brutalidad despiadada de presidentes, gobernadores, alcaldes o los mismos candidatos a la presidencia de USA, hay que verlos a la luz de la voracidad financiera donde poco importa la real productividad del Capital y su parafernalia ¿Qué diría don Eugenio Garza Sada? ante el mundo que vivimos ¡Órale! raurubio@gmail.com