martes, 14 de mayo de 2013

Patricia Hernández, “Jaime Muñoz, retiró apoyos al taller, El Chanate”


 
Mientras la secretaría de Cultura de Coahuila otorga premios de 100 mil dólares, los grupos de creadores del estado se encuentran sin respaldos

Juan Monrreal López
Mayo 14 del 2013
http://www.democratanortedemexico.com
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Torreón, Coahuila.- El 31 de enero pasado, el jefe de la Dirección Municipal de Cultura de Torreón (DMC) el escritor, Jaime Muñoz Vargas, “sin mediar aviso alguno, decidió retirar el apoyo para pagar a  talleristas del laboratorio gráfico El Chanate”, un grupo de creadores de la Laguna, ganadores de reconocimientos a nivel regional, nacional e internacional, gracias a las obras logradas.

Desde aquél día, la relación entre el responsable de la política cultural del municipio y El Chanate, quedó interrumpida.

El trato de este funcionario público con el taller, se redujo a zipizapes en “Facebook, el nuevo foro de la lucha armada pero indolora”, según escribió el propio Jaime Muñoz Vargas, apoltronado desde la silla que ocupa en la DMC, por lo que recibe 40 mil pesos mensuales, según asienta la nómina municipal.

Instalado en  la DMC, desde el pasado 23 de enero del 2012, por recomendación expresa del ex presidente estatal del PRI, Jesús Salvador Hernández Vélez,- luego de  impartir cursos y pláticas a los cuadros de ese partido-,  Muñoz Vargas sustituyó a Norma González, quien se lanzó con la bandera priista a conquistar una  curul federal por el VI Distrito de Torreón, la que no ganó.

“Por ser hombre de la cultura, Jaime Muñoz levantó expectativas entre la comunidad de artistas de la ciudad, sin embargo ninguna de las disciplinas creativas tiene apoyo alguno; ni pintores, ni el teatro, danzantes, músicos, prácticamente nadie”, dicen a Demócrata Norte de México, actores de la ciudad, que por el momento piden anonimato.

Entrevistada en el local del Chanate, la grabadora, Patricia Hernández, convertida en vocera de éste colectivo, narra brevemente la historia del grupos de creadores,- uno de los más fructíferos de La Laguna, tanto por la formación de  artistas, divulgación de obra y la lucha por “recomponer el tejido social”-, además, habla de la relación que mantienen con las autoridades culturales de la ciudad y el estado.

 
El Chanate, errante

 
“El Chanate es un taller de gráfica, que viene trabajando desde hace casi 11 años, aquí en Torreón. Se inició  en el edificio que era el Instituto Coahuilense de Cultura (ICOCULT), a iniciativa de Arturo Rivera. En ese tiempo no había taller de grabado aquí”. Así, El Chanate se creó “para que pudieran acceder mucho más personas a esta disciplina, porque se vio que sí había interés. Mucha gente se inscribió, estaba interesada en aprender cómo forjar el grabado”, dice Hernández.

 
“Entonces vinimos trabajando, primero en la casa de la Colón. Luego nos movimos a un local por la Matamoros. Ahora en este espacio, aquí por la avenida Morelos”. Menciona la vocera del taller.

Respaldados en principio por el desaparecido Instituto Coahuilense de Cultura (ICOCULT), con 25 mil pesos mensuales, de allí se pagaba, “mantenimiento del taller, renta, servicios, sueldos y todo.
En aquel tiempo había un espacio más grande e incluso otro tipo de cursos. Hacíamos cursos de verano para niños. Era grande el lugar y se pagaban sueldos. El coordinador del taller, Norberto Treviño, ahora hace trabajo voluntario, no tiene ningún sueldo.”
Con la llegada de Rubén Moreira Valdez a la gubernatura de Coahuila y la formación de la nueva Secretaría de Cultura (SC) a cargo de Sofía García Camil, el recorte al apoyo económico que recibían del ICOCULT se redujo en 70 por ciento; de 25 mil pesos que aportaba el ICOCULT a 8 mil pesos que contribuye la SC.
“No hay para sueldos de talleristas o un coordinador,  materiales, nada. Entonces tenemos el espacio, pero es difícil activarlo. Cuando nos cambiamos a este lugar, el Ayuntamiento a través de la DMC, que dirigía Norma González, becó a varios chavos que andaban en el grafiti y los trajeron para acá becados. En compensación empezaron a pagar el sueldo dos talleristas. Era una aportación de más o menos  7 mil pesos mensuales para dos maestros”.

Pero el 31 de enero, los 7 mil pesos de los maestros grabadores que proporcionaba la DMC se cortaron de tajo, sin aviso previo de Jaime Muñoz.

“Entonces, se dieron una serie de discusiones por Facebook,  entre Norberto Treviño con (el director Municipal de Cultura) Jaime (Muñoz Vargas) que a mí, me parecieron realmente muy desafortunadas. Creo que no es el foro ni el lugar para solventar esos conflictos ¿no?”, refiere Patricia Hernández.
Efectivamente, el 2 de febrero, Jaime Muñoz Vargas desató una retahíla de frases y adjetivos contra Norberto Treviño, y las opiniones que expresó en el Facebook, en apenas media cuartilla.

Muñoz Vargas escribió un largo panegírico de 16 mil 625 caracteres,- 7 cuartillas-, lleno de calificativos endilgados a Norberto Treviño y al Taller El Chanate; pero cero transparencia del Programa Operativo Anual (POA) de esa dependencia o la manera en que el dinero público  se ejercerá, con quienes y en qué fechas.
De acuerdo al presupuesto de egresos de Torreón de este año, a la DMC se le asignaron 4 millones 473 mil 279 pesos, un cuenta similar a la ejercida el año 2012, 4 millones 381 mil 564 pesos. Dinero, que sin embargo, nadie conoce públicamente en que eventos se desembolsará o se usó.

Cerradas las puertas de la DMC, El Chanate, se entrevistó con la Regidora de la Comisión de Cultura, Blanca Maltos, “pero hasta ahora, no hubo respuesta concreta”, indica Hernández.
Secretaría de Cultura, el relumbrón como política cultural

“Por el momento, en El Chanate, seguimos recibiendo de la SC un apoyo mensual de $8,000 mil pesos. Hablé con Sofía (García Camil), para ver si se podía aumentar el monto del apoyo, para tener un poquito más de aire, materiales, pero no hubo tampoco mucho interés. Me dice que no hay dinero, que en la secretaría, está ahorita, así, apenitas, y entonces no se ha conseguido algún aumento a este ingreso mensual”, revela la portavoz.
Así, mientras la secretaría de Cultura lanzó la convocatoria con recompensas de 100 mil dólares, como el premio internacional de poesía, Manuel Acuña Narro, muchos de los talleristas de las distintas disciplinas artísticas en Coahuila, carecen de apoyos.

Interrogada acerca de sí la política cultural del estado es manejo de relumbrón, Patricia Hernández responde:
“Yo supongo que no somos prioridad. Realmente se me hace un tanto descorazonador, porque vamos, El Chanate, es algo que está realmente en contacto con la comunidad. Se habla mucho de crear públicos, se habla mucho de la restauración del tejido social,- parte de los discursos actuales de las instituciones -, pero la realidad es que no se nos está tomando en cuenta.

Nosotros si hemos hecho labor directamente con chavos que andan en grafiti. Que andan metidos en bandas. Un trabajo de inmiscuirse directamente con la comunidad, de incidir en áreas que están lejos de la oferta cultural,  y que, no son proyectos caros; que no requieren de tantos recursos. Entonces a mí me extraña que no haya apoyos”.

Luego prosigue:

“La política cultural está regida por ocurrencias. Esa es la verdadera realidad. Estuve metida en el servicio público y la mera verdad, son muchas ocurrencias y poca planeación, eso suele verse en la política cultural en todo el país.
Pero en lo local, en lo estatal y municipal, pues se nota más.  Por eso, vemos cuestiones completamente desarticuladas. Por un lado, no hay apoyo para los talleres, pero sí hay para el premio de poesía (Manuel Acuña). Sí hay para traer exposiciones muy caras, pero no hay para invertirle al talento local.  A mí me suena, más bien, a que no hay realmente coherencia en el discurso de voy a crear público y procedo a respaldar a los creadores. A la mera hora no es tanto el apoyo” expone la pintora.

El Chanate, la lucha por los espacios de la ciudad
Con aproximadamente 30 personas participantes en el taller, la entrevistada relata optimista:

“Ahorita tenemos un proyecto que es más para la comunidad. Es un taller móvil, es un triciclo con lo necesario para enseñar el arte del grabado en las propias colonias; la intención es llevarlo a los mercados sobre ruedas, a cualquier punto donde la gente se concentre. El propósito es que la gente se interese en cuestiones del arte, porque la mayoría de la personas que acuden a estos sitios, no es gente que va a las Galerías, a los Museos, a los Teatros, porque la oferta cultural está centralizada”.
Con estimaciones de operación de 20 mil pesos mensuales, los artistas del Chanate se encuentran convencidos que con esa cantidad, podrían seguir apoyando a los artistas en ciernes que llegan de colonias populares y que no cuentan con recursos económicos para cubrir las colegiaturas, así como los materiales de trabajo. Junto con esto, suponen que podrían trasladar, sin menos problemas, el triciclo que convirtieron en taller móvil.

Para finalizar, Patricia Hernández, afirma:
“Para las administraciones gubernamentales, la cultura, por lo general, no es prioridad; pero yo creo que se deja de lado el impacto que tiene ¿no? Porque una manera de que  la población  se apropia de su espacio, es a través de la cultura, y es lamentable que los administradores, quienes están en la administración pública, no estén tomándonos en cuenta”.

Han pasado 3 meses y medio desde que el conflicto entre El Chanate y el director municipal de Cultura Jaime Muñoz Vargas, se dio. Desde entonces,- y haciendo lealtad a la administración municipal cerrada a la que sirve-, Muñoz Vargas jamás ha tratado de conciliar y sí en cambio está establecido en  “Facebook, el nuevo foro de la lucha armada pero indolora (Jaime Muñoz, Sic)”, la sarta de adjetivos que este funcionario público, endilgó a los talleristas del Chanate, una vez que no le endulzaron el oído con la media cuartilla de “El gaseoso y torpemente redactado manifiesto (Jaime Muñoz, Sic)” escrito en el muro del Facebook del Chanate.

twitter@jmonrreall