viernes, 10 de mayo de 2013

Nada que celebrar, madres de México marchan por sus desaparecidos

       

 Francisco Rodríguez Lozano
viernes, 10 de mayo del 2013
      
“Muchos creen que nuestra lucha es en vano pero nuestra lucha es valiente”, dijo una madre coahuilense

México.- Cerca de 300 madres y familias marcharon del Monumento a la Madre hasta el Ángel de la Independencia en la segunda Marcha por la Dignidad, donde caminaron para exigir el regreso de sus hijos desaparecidos.

Pero la marcha no inició hoy a las 10 de la mañana en Ciudad de México. La marcha inició desde hace dos, tres, cuatro, cinco años desde que los seres queridos, un día, así nomás no regresaron. Caminaron en el Distrito Federal, pero día a día recorren ministerios públicos y gobiernos en Coahuila, Chihuahua, Veracruz, Estado de México; en ciudades como Saltillo, Torreón, Reynosa, Monterrey.

Reclamaron a los medios defeños, pero desde haces meses se reúnen en plazas públicas, tejen bordados para recordar que su hijo no ha sido localizado, se plantan en presidencias municipales para exigir avances.

Porque la Marcha por la Dignidad es una marcha sin tregua, sin paz; una marcha que se lleva en los sueños y se respira a sin aliento. “Muchos creen que nuestra lucha es en vano pero nuestra lucha es valiente”, dijo una madre coahuilense.

Brenda Rangel, quien busca a su hermano desaparecido en Monclova y Yolanda Moran, cuyo hijo Dan Jeremeel fue secuestrado en Torreón y jamás vuelto a ver, congregaron el reclamo antes de iniciar la Marcha. “Queremos resultados. Nos atienden pero no hay avances. Hoy no hay nada que celebrar, venimos a exigir. Pedimos que los medios nos ayuden y den propaganda nuestros casos”, pidió Brenda. “Aunque nos cueste la vida, aquí seguiremos porque ni una patrulla los busca. Para el pueblo no haya nada, es un desaparecido más”, advirtió Yolanda frente a los flashazos.

“Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, bajo ese grito que ya es una consigna que opaca el barullo de la capital, las decenas de madre caminaron con claveles a la mano, con cubre bocas que hablan preguntando ¿dónde están?, con lonas que llevan la fotografía del hijo que no ven en años, con los pies adoloridos de tanto andar. “Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están”.

El contingente llegó hasta el Ángel de la independencia, donde pasaban lista de los desaparecidos y a cada uno todos respondían presente. Diferentes mujeres tomaban el micrófono para su caso. 290 casos son los documentados en Coahuila por el organismo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila. Más de mil 500 desaparecidos según el gobierno de Coahuila. Más de 26 mil según el gobierno mexicano.

Mientras exista impunidad, la angustia seguirá en las familias

En el Ángel, el obispo de Saltillo, Raúl Vera, tomó el micrófono y aseguró que todos somos víctimas y testigos de cómo se daña la vida de los mexicanos a través de los desaparecidos, los homicidios o los desplazamientos forzados.

Señaló a las “acciones corruptas” de los empresarios, gobiernos y partidos políticos, las que provocan fenómenos y delitos como las desapariciones. El obispo Vera opinó que mientras exista impunidad ante los crímenes de la mafia, la angustia seguirá en las familias y se multiplicará por todo México.

“Gobernadores, partidos políticos, hasta cuándo le pondrán un alto a su pacto de corrupción que es sólo una máscara de los que llaman Pacto por México. Hasta cuándo detendrán a los delincuentes de cuelo blanco. Hasta cuándo alimentarán procesos electorales amañados y denigrando mediante la compra de votos”, expresó Raúl Vera.

Aseguró que mientras no se vea un proceso de procuración de justicia claro, mientras no se encuentre a los desaparecidos y se juzguen como delincuentes, “no creeremos en sus promesas de justicia”.

El padre Pedro Pantoja afirmó que esta, la lucha de las madres por sus desaparecidos, es una nueva lucha social. “No más mujeres sumisas. Que tema Gobernación. Son ustedes las madres quienes sacarán al país adelante”.