martes, 28 de mayo de 2013

Ingresan a una clínica a integrante de Pussy Riot en huelga de hambre

 


La administración de la cárcel dijo que María Aliojina “se encuentra bien de salud”.

Juan Pablo Duch, corresponsal
Publicado: 28/05/2013 11:07


Moscú. Una semana después de declararse en huelga de hambre, María Aliojina –activista del grupo Pussy Riot, condenada a dos años de prisión por cantar una oración punk contra el presidente Vladimir Putin en el principal templo ortodoxo de Moscú–, fue ingresada en la clínica del centro de reclusión 28 de la ciudad de Perm, en los Urales.
El grupo Voina (Guerra), afín ideológicamente a las muchachas enfrentadas con el Kremlin, dio a conocer la noticia a través de su cuenta en Twitter: “Nos acaban de informar que las autoridades del centro penitenciario decidieron el ingreso en la clínica carcelaria de Masha (diminutivo de María), en huelga de hambre por séptimo día”, dice el mensaje.
La propia Aliojina, desde el blog que, con esporádicas entregas cuando se entrevista con sus abogados, mantiene en la emisora Ejo Moskvy, dio a conocer ayer sus razones para continuar el ayuno: “La situación en el centro (de reclusión) es difícil. A todas las reclusas que viven o trabajan cerca de mí las aislan, lo que les impide recibir atención médica y complica las cosas. Continúo la huelga de hambre por sexto día para exigir que cese la presión sobre mí mediante otras reclusas”.
Y añade: “La administración se hace de la vista gorda. No hay noticias ni de la procuraduría ni de los defensores de los derechos humanos de la región. Seguiré la huelga de hambre, pues no veo otra forma de obligar a la administración a negociar. Sin mencionar el motivo, se me ha privado de toda comunicación telefónica con el exterior, pero en la medida de lo posible informaré sobre mi estado y el de mi querido centro de reclusión”.
La administración de la cárcel emitió esta tarde un breve comunicado que señala que Aliojina “se encuentra bien de salud”, lo que hace pensar a sus compañeros que su ingreso en la clínica tiene como propósito alimentarla contra su voluntad.