viernes, 22 de agosto de 2008

Elecciones entre puercos

*Según Rubén zerevro Moreira, votaron 110 mil priistas

*Cifras maquilladas en los 204 centros de votación


Juan Monrreal López
Agosto 22 de 2008



Torreón, Coahuila.- Ni las urnas “embarazadas”, ni las casas especiales de llenado de boletas, ni las diversas escenografías montadas de votantes y ni la secrecía en el llenado de las actas de escrutinio, alcanzaron a Rubén “zerevro” Moreira, presidente estatal del comité directivo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), para darle a la pantomima de la elección de candidatos a diputados del PRI el número sufragios que tanto presumió lograría colectar. Tampoco le sirvieron los 104 mil tinacos de agua repartidos en las colonias populares ni los miles de litros de pintura y ni los cheques de mil, 500 y 300 pesos que mandó distribuir como si fueran barajas.

En Torreón las votaciones fueron un fiasco. Hubo colonias en las que en menos de 2 horas las cajas de elección se llenaron con las 400 boletas que les fueron asignadas desde Saltillo. En la colonia Las Luisas bastaron 400 boletas para que a las 10 de la mañana se cerrara la mesa receptora. En tan sólo 120 minutos los talones para elegir se agotaron y eso que para poder sufragar, los responsables de los mostradores siguieron un procedimiento: anotaban el nombre de los votantes, arrancaban datos de la credencial de elector, el folio del documento y terminaban pidiendo el número de teléfono celular; todo esto lo hicieron al increíble ritmo de 3.33 votantes por minuto, como para imponer un record en Guinness.

Fuera de las presunciones de Rubén Moreira, en sectores tan populosos como Las Magdalenas, con todo y acarreo, apenas si juntaron 380 boletas pese a colocar la urna en la plaza central. Sin embargo, la caricatura de participación ciudadana llegó a niveles grotescos. En un ejemplo como muchos, cuando el candidato del XII Distrito, Eduardo “Lalo” Olmos, acompañado de Lauro Villarreal, -de quien se dice será su coordinador de campaña, pero además de negro historial- se presentó a votar en el receptáculo colocado en la colonia El Tajito, prestos, algunos líderes de la colonia arrimaron gente con la intención de disimular las desangeladas votaciones.

Eran como las 10 de la mañana, cuando el plebiscito prácticamente ya había concluido, que se presentó Olmos Castro -secretario de Desarrollo Regional de la Laguna (SDRL)- a votar -con el debido permiso de Humberto Moreira- y cuando ese centro de sufragios fue cerrado con apenas 200 papeletas.

Lo mismo ocurrió cuando zerevro Moreira se presentó a emitir su voto flanqueado por Fernando Todd Siller, director de Asuntos Sociales de la Secretaría de Gobierno, por cierto, un abogado militante de la ultraderechista organización conocida como “Corporación de profesionistas mexicanos”. A zerevro lo esperaban filas de personas aleccionadas de quienes recibió caravanas, luego le hicieron valla para que el jerarca priista votara bajo la mirada de Todd Siller, finalmente, Moreira se dedicó a alardear con los fotógrafos mostrando el pulgar derecho ya manchado por la tinta y fanfarroneando “que ya había escogido”.

El anzuelo de los puercos

“Mire, aquí están los cheques a nombre de Verónica Martínez García”, dice a Demócrata Norte de México un viejo militante del PRI, quien muestra los documentos del Banco Santander-Serfin, con el emblema del llamado gobierno de la gente. Los títulos son de mil, 500 y 300 pesos.

“Los acabo de recibir –agrega-, la entrega la está haciendo Omar Vázquez, director de Área de la Universidad Tecnológica de Torreón (UTT), mandado por Miguel Riquelme Solís, subsecretario de Desarrollo Regional de la Laguna. Omar los endosa a pesar de que vienen a nombre de Verónica Martínez García, la candidata del Distrito X”.

A pregunta expresa acerca de las condiciones bajo las que se entregan los cheques el testigo responde: “sólo nos piden que apoyemos el proceso electoral”. Abunda: Además, los traen como si nada, estos cheques se los sacó de la bolsa de la camisa, los endosó y me hizo entrega de ellos”, dice mostrando los documentos. “Y esto es en todos los distritos”, remata.

Auto transformado en dueños del dinero público ejercido desde la SDRL, cuatro de los cinco candidatos de Torreón son funcionarios públicos y 6 de los 7 aspirantes a diputados locales de La Laguna eran burócratas. Todos dependen de los materiales y dinero que opera la SDRL, en manos de “Lalo” Olmos, pese a encontrarse de permiso.

Metidos en la piñata que significa disponer de recursos públicos de manera ilícita, todos los puercos sacan su tajada. El ex maoísta, promotor de la sedición en sus años mozos, Jesús Salvador Hernández Vélez, hoy candidato al Distrito XI, ya sosegado por las múltiples prebendas recibidas por sus servicios al PRI, “también es proveedor del gobierno del estado”.

“En sus bodegas ubicadas en la Calle L y Sexta de la colonia Eduardo Guerra, se guardan muchos de los materiales usados como anzuelo para cooptar votantes. Desde allí salen los tinacos, las pinturas, y gran parte de lo que se reparten en los seccionales. Personalmente he estado allí.”, dice a Demócrata Norte de México un líder operativo priista.

Otro funcionario de la SDRL confiesa al autor que los 104 mil tinacos repartidos fueron facturados en 600 pesos cada uno, lo que supone un total de 62 millones 400 mil pesos, es decir, “valen más que los dos “súper tanques” que construyó la administración panista de José Ángel Pérez Hernández. “Con estos fondos se pudieron levantar 3 tanques de esas dimensiones y con el resto armar la fiesta de la inauguración”, dice y sonríe sarcástico.

Es tan grande la gula por atracar los recursos públicos, que el director del Centro de Rehabilitación Social (CERESO) de Torreón, César Eugenio Sánchez Delgado, fue comisionado para “trabajar” en el Distrito XII que lleva a Eduardo Olmos Castro como aspirante. “Así que en vez de preocuparse por su chamba con los presos, anda organizando las listas de intención del voto de ese distrito junto con algunos custodios”.

“Ahora, de todos los candidatos -aparte de Lalo Olmos, que sigue despachando como secretario, Verónica Martínez García es la que más atenciones tiene de Rubén Moreira. Fuera de su relación sentimental, no entendemos por qué es esto. Verónica trabajó muchos años con Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, “La Coneja”, nos extraña que de buenas a primeras se le ubique en un distrito de Torreón. Incluso, el subsecretario de Fomento Agropecuario de la SDRL, Sergio Soto Rodríguez -recientemente ventilado como delincuente con sentencia, por cobrar cheques de caja apócrifos-, es quien le coordina muchos de los apoyos de la SDRL. Habla directamente con Ricardo Quintanar, director del Voluntariado del DIF-Coahuila en La Laguna y con Mercedes Gallegos Carlos, “Meche”, Coordinadora del Instituto Nacional de Educación de los Adultos (INEA), el tradicional bastión de Humberto Moreira”, expresa un promotor del voto priista y trabajador del INEA.

Pese a todas estas triquiñuelas, el remedo de votaciones celebradas el 17 de agosto apenas dio para que el PRI dijera en escueto boletín que “votaron 110 mil priistas en 204 centros de elección”. En pocas palabras, la participación de militantes más baja de todas las anunciadas por el PRI desde que la batuta de zerevro dirige el tricolor en el estado.

Los resultados quedaron muy lejos de los pronósticos que presumió Moreira. La meta de reunir un ejército de 400 mil militantes que promoverán el voto priista hacia las elecciones del próximo 19 de octubre se encuentra distante.

Entre puercos te veas

Cada proceso electoral deja aspirantes damnificados y este no fue la excepción. Las burlas hacia la pírrica elección se extendieron hasta el representante de la Secretaría de Fomento Económico para la Promoción Industrial en la Ciudad de México, el ex alcalde de Torreón, Carlos Román Cepeda, quien se presentó a las oficinas de Humberto Moreira ilusionado de creer suya la nominación del Distrito XI.

El gobernador lo escuchó, le dijo que le parecían bien sus apreciaciones políticas respecto a Torreón, pero una vez que el ex alcalde traspuso la puerta de la oficina de Humberto Moreira, este ordenó que le llamaran a Jesús Salvador Hernández Vélez, para anunciarle que era el candidato al Distrito XI.

Algunos subalternos de Hernández Vélez comentaron a Demócrata Norte de México, que Salvador Hernández no quería la candidatura, él ambicionaba la SDRL, la caja sin control que funciona como oficina de gobierno en La Laguna.

Lo mismo aconteció con José Gánem, padre, quien entró en transacciones directas con Rubén Moreira. Gánem pidió la diputación del IX Distrito para su hijo, el dirigente municipal de las juventudes priistas, a cambio de la casa que habita zerevro en Torreón. El júnior Pepe Gánem se quedó esperando el llamado. Después le informaron que sería el subsecretario de Turismo en La Laguna, Jaime Russek Fernández, el registrado.

“Casa de por medio y dinero”, según dicen algunos priistas, no sirvieron de nada a la hora del dedeo de candidatos. Pepe Gánem –padre- viajó hasta Saltillo a recriminarle a Rubén Moreira, pero de nada sirvió. El único calmante que zerevro le recetó al iracundo Gánem fue la promesa de que en la planilla municipal del próximo año, su vástago irá como candidato a regidor.

Las pugnas siguen. Miguel Riquelme Solís, subsecretario de la SDRL y gente del ex secretario de Gobierno y miembro del grupo conocido como los “burbujos”, amenaza con boicotear las campañas en algunos distritos, principalmente en aquellos en los que hay “enemigos políticos”, entre otros, a Salomón Juan Marcos Issa, candidato por VIII Distrito y con quien sostiene una antigua disputa. En los hechos, Riquelme Solís se presentó en algunos ejidos del Cañón de Jimulco para exigir que no se apoye a Salomón, de lo contrario, amenaza con que no habrá apoyos desde la SDRL.

Las cifras de los puercos

Como el simulacro de jornada democrática terminó rápido, temprano aparecieron los resultados en la página web del PRI. En boletín escueto se asentó que “votaron 110 mil personas en 204 centros de recepción de boletas”. Es decir, muy apenas votó el 6 por ciento del padrón electoral de Coahuila, que es de 1 millón 812 mil 960 ciudadanos. Esta cifra es mucho menor al número de participantes que anunció “zerevro” votarían -en las elecciones de los consejeros políticos estatales y los consejeros políticos municipales- lo que habla de que lejos de consolidar la participación priista en el presente proceso electoral que culminará el 19 de octubre, éste va en picada con todo y los millones de pesos repartidos desde las oficinas del “Gobierno de la Gente”.

Según los propios números de “zerevro”, la cifra de participantes para elegir consejeros estatales fue de 112 mil y en los nombramientos de consejeros municipales de 237 mil. Ahora, en la pantomima para elegir candidatos a diputados los números cayeron hasta 110 mil.

Un último dato. Antes del proceso electoral del 17 de agosto, la foto oficial de los candidatos priistas se había tomado, es decir, la elección entre puercos ya no podía dar marcha atrás.

Sólo en México contratamos servidores públicos caros que nos pagan con resultados de fiemo.