domingo, 30 de octubre de 2011

El síndrome de Santa Anna

Conocido por su proclividad a irrumpir en el escenario público para denostar a sus enemigos, esta vez Carlos Salinas escogió entre sus blancos al historiador Lorenzo Meyer, a quien califica en su libro ¿Qué hacer? La alternativa ciudadana, como ‘uno de los intelectuales vinculados al neopopulismo’ en México

Sunday, October 30, 2011


MÉXICO, DF (APRO).- "Carlos Salinas de Gortari ha llevado al extremo el síndrome de Antonio López de Santa Anna", el militar que ocupó la Presidencia de la República 11 veces a lo largo del siglo XIX, que perdió más de la mitad del territorio nacional ante Estados Unidos y que fue derrotado por la Revolución de Ayutla de 1857, afirma el historiador Lorenzo Meyer.

Lo singular en el caso de Santa Anna es que "a pesar de que fracasó de manera rotunda y escandalosa, no se quiso ir nunca de la política", sostiene Meyer, doctor en relaciones internacionales e investigador y profesor en El Colegio de México.

Autor de una decena de libros sobre historia nacional, abunda: "Cuando la Revolución de Ayutla decididamente lo marginó, Santa Anna insistió. A veces andaba en el exilio, al igual que Salinas, pero volvió. Cuando le ofreció sus servicios al Imperio de Maximiliano, éste lo echó a un lado. Finalmente Santa Anna se volvió loco."

Meyer es señalado por Salinas de Gortari en su reciente libro ¿Qué hacer? La alternativa ciudadana como uno "de los intelectuales vinculados al neopopulismo" en México.

Entrevistado al respecto Meyer evita hablar sobre los juicios que el exmandatario hace de su obra, en particular sobre un texto suyo publicado en marzo de 2006 en el cual "hace una defensa abierta del neopopulismo". Prefiere analizar, dice al reportero, la insistencia de Salinas en defender su legado y en atacar a sus críticos.

"El de Salinas no es el debate de las ideas, es un debate por el poder. Si no, para qué está detrás o al lado de Peña Nieto", advierte.

–¿Cuál es exactamente el síndrome de Santa Anna? ¿El deseo continuo de retornar al poder? –se le inquiere.

–No. El gobierno de Santa Anna termina en un fracaso; entonces él quiere defenderse ante la historia. No quiere pasar como un militar que perdió la guerra contra Estados Unidos ni el último presidente que tuvo que vender una parte del territorio, como fue La Mesilla.

El síndrome, precisa, "es una búsqueda de que la historia no lo juzgue así. Él quiere volver a ser útil a la patria hasta que termina en la locura".

–¿Esto sucede con Salinas?

–Hay algo de eso. Salinas no perdió Texas ni la guerra contra Estados Unidos, pero el 6 de julio del 88 no se olvida. Él llega con una ilegitimidad evidente. Hasta la prensa extranjera, que siempre fue sostén del régimen, tuvo que admitirlo. Ahí están las crónicas de Alan Riding en The New York Times.

AÑO TRÁGICO

"Es el 88 y es el 94. Y el colofón de ese año trágico fue el llamado ‘error de diciembre’ que Salinas quiere atribuir a Zedillo, pero no hay nadie que pueda aceptar eso porque toda la razón de esa caída está en las decisiones económicas tomadas en el salinismo. Zedillo ni conocía bien Los Pinos en diciembre de 94 cuando se le viene abajo la economía."

–¿Esa es la obsesión de Salinas, ocultar ante la historia la ilegitimidad de origen y el fracaso de 1994?

–Yo diría esto: qué nos importa si fue lo uno o lo otro… Lo que él piense me tiene sin cuidado. Eso debe tenerle sin cuidado a muchos mexicanos, a menos que seamos psiquiatras o psicólogos. Nos debe interesar a nosotros lo que pensamos de su sexenio, la imagen que tenemos de él. El fracaso que fue el final de su gobierno.

Meyer no niega su apoyo al movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador, tal como lo señala Salinas en su libro.

–¿Por qué esta obsesión de Carlos Salinas contra López Obrador y sus supuestos "intelectuales orgánicos", como le llama a usted?

–Porque López Obrador es el único que le representa un reto de fondo. El PAN no lo es desde que lo hizo parte de su bloque de poder en su sexenio. El PAN es actor político que ha tenido acuerdos con Salinas. En el PRI hay un sector que es el de Salinas. En el PRD hay un sector acomodaticio.

"El único actor político importante al que Salinas no se le puede acercar y no tiene acuerdo con él, es López Obrador. Pero no es la persona en sí misma, sino el movimiento y los más de 4 millones de seguidores que tiene lo que lo hace importante a los ojos de Salinas".

–¿Por qué apoya usted a López Obrador?

–Si hiciéramos una cola o una reunión de los críticos de López Obrador llenaríamos el estadio Azteca. Y yo no formo parte de ese grupo; hay que recordar lo que decía Aristóteles sobre "la justa medianía". Creo que es necesario ponderar de un lado… Yo no pretendo ser objetivo ni presumirme como tal, a fin de cuentas, nadie lo puede ser en las circunstancias actuales.

LOS EX PRESIDENTES Y SU PROTAGONISMO

La entrevista con el autor de Su majestad británica contra la Revolución Mexicana se inicia con una pregunta de comparación histórica.

–¿Es novedoso que un expresidente como Salinas insista tanto en mantenerse vigente en el debate político o hay algún antecedente?"

–Su antecedente más claro es Antonio López de Santa Anna. En ese México del siglo XIX que todavía no era nación, se convirtió en el hombre que simbolizaba el poder político –el poco que había– y en un proyecto de futuro. Fracasó de manera rotunda y escandalosa pero no se quiso ir nunca de la política.

"Finalmente se volvió loco… Su mujer le pagaba a algunas personas para que lo fueran a ver a su casa, le hicieran antesala y le pidieran su consejo político. Así que el caso Salinas enteramente novedoso no lo es."

Meyer hace un apretado recorrido histórico sobre los otros antecedentes: "Juárez se murió en el poder. Porfirio Díaz se fue al exilio. Carranza y Madero fueron asesinados. Obregón sí maniobró. Ese es el otro. Estuvo ahí como poder tras el trono en una diarquía. Mientras Obregón vivió, Calles fue presidente, pero no enteramente. Ahí estaba al lado, era muy visible la sombra de Álvaro Obregón, hasta que se reelige y lo asesinan.

"El otro expresidente que qué lata dio fue Calles. Entra y sale del gobierno. Está en el Banco de México, en Ferrocarriles y sobre todo está en la designación de gobernadores y presidentes hasta que lo sacan del país. Y cuando vuelve, regresa más o menos como Santa Anna, muy disminuido.

"Luego viene la Revolución Institucionalizada. Lázaro Cárdenas es el que pone el ejemplo. Es un presidente fuerte, el más fuerte hasta ese momento. Y, sin embargo, es el que va a dejar libre a su sucesor, aunque Ávila Camacho lo llama a su gabinete, lo hace ministro de Defensa. Llegado el final, antes de que termine el sexenio, Cárdenas se va.

"Está con muchísima discreción en la vida política mexicana. Hace unas declaraciones. No ataca. A pesar de que traicionan el ideario cardenista y lo destruyen, Cárdenas no dice nada."

–¿No intentó con Miguel Alemán un debate como el que ahora emprende Salinas entre "neoliberales" y "neopopulistas"?

–No. Lo intentó de manera indirecta. Y muy buena. Uno de sus cercanos, Natalio Vázquez, publicó en El Nacional un artículo en contra de los contratos de riesgo que Pemex había firmado con empresas norteamericanas. Era un mensaje para que lo leyera Alemán. El grueso de los mexicanos no se dio cuenta. Cárdenas lo hizo muy sutilmente.

"Algo tiene que ver de manera muy indirecta Cárdenas en contra del intento de reelección de Miguel Alemán, pero no apoya directamente a Henríquez Guzmán. Probablemente algo hizo en el 68 para que Díaz Ordaz no fuera a hacer más barbaridades."

SE RESPETA A SÍ MISMO

–¿Por qué Cárdenas no defiende públicamente su ideario traicionado?

–Cárdenas se respeta a sí mismo. Se sabe legítimo. Respeta su legado. Y se comporta como tal, hasta el día que pierde su batalla en contra del cáncer.

"Alemán, en cierto sentido, es parecido a Cárdenas. Es la otra cara. Es el representante de la derecha oficial, de los grandes negocios, de la gran corrupción, pero bastante moderado fuera del poder presidencial. Él y Abelardo Rodríguez son los representantes del anticomunismo oficial, pero con voz muy baja.

"Ruiz Cortines se murió. López Mateos se murió. Díaz Ordaz es incapaz de reponerse de la barbaridad que hizo y no juega ningún papel posterior. Echeverría se recluye y nadie le pide que salga. López Portillo hace los desfiguros de su vida privada con Sasha Montenegro y finalmente muere sin nada."

–López Portillo publicó Mis tiempos para defenderse también, ¿no?

–Él lo publica y deja que sean el lector y la historia quienes se encarguen de juzgarlo. Se mete en su vida privada. Deja su testimonio y su defensa porque termina en un desastre, pero no se mete en la política interna del PRI ni nada de eso.

–¿Luis Echeverría quiso maniobrar como si fuera Lázaro Cárdenas?

–Como Cárdenas, pero no lo era. Y se dio una caja de resonancia que fue el Centro de Estudios del Tercer Mundo. Era como Fox antes de Fox, pero se lo cerró Jesús Reyes Heroles. Él lo puso en su lugar. Cerrado y muerto el instituto, por andar haciendo un poquito al hombre que ya no tiene poder, pero que produce ideas.

"Echeverría no producía ideas, pero dirigía un equipo internacional que producía tesis en relación con el Tercer Mundo y se lo cierra Reyes Heroles. De ahí en adelante, la única defensa de sí mismo es cuando lo van a ver legisladores por (la matanza estudiantil del 68). Echeverría ya es una figura patética. Cuando dice ‘no coordino ni a mis nietos’ es que ya está fuera de circulación."

–¿Y Ernesto Zedillo y Miguel de la Madrid?

–Zedillo hace algo similar a Santa Anna: se va al exilio, a disfrutar de los puestos que le dan las empresas extranjeras. Eso sí es nuevo. Un expresidente que se convierte en empleado del capital externo. Zedillo se queda callado. No interviene en nada de lo interno porque a él se le derrumbó lo que quedaba del régimen de la posrevolución.

"De la Madrid, por su enfermedad, no interviene. Y cuando intenta decir algo, sus propios hijos lo callan y lo declaran loco.

"Sí tiene antecedentes Salinas, pero él lleva al extremo el síndrome de Santa Anna."
JENARO VILLAMIL

Pide PAN-DF a PGR investigar deuda de Coahuila

La presunta investigación sobre el particular que se realiza en la entidad "es sólo una coartada orquestada desde el PRI" para proteger a Humberto Moreira.

Notimex
Publicado: 30/10/2011 14:21



México, DF. El Partido Acción Nacional (PAN) en la capital solicitó a la Procuraduría General de la República (PGR) haga una investigación paralela sobre la deuda de Coahuila, para ampliarla no sólo a ex funcionarios sino al ex gobernador Humberto Moreira.

En un comunicado, el presidente del PAN capitalino, Obdulio Ávila Mayo, opinó que la presunta investigación de la deuda estatal en esa entidad, es sólo una coartada orquestada desde el Revolucionario Institucional para proteger a su líder nacional, Moreira Valdés.

Aumentó deuda pública del país mil 667 millones de pesos al día: SHCP

El monto total llegó a la histórica cifra de 5 billones 173 mil mdp, indicó en un reporte.

Israel Rodríguez J.
Publicado: 30/10/2011 10:35

México, DF. La deuda total del sector público creció 608 mil 568.2 millones de pesos en los últimos 12 meses, lo que representó un ritmo de endeudamiento de mil 667 millones de pesos diarios, reveló la Secretaría de Hacienda.
Así, al cierre de septiembre el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público, que es el componente más amplio de los compromisos totales, ascendió a un nuevo máximo de 5 billones 173 mil 894.3 millones de pesos, lo que significó un crecimiento de 13 por ciento entre el tercer trimestre de 2010 y el mismo periodo de este año.

El saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público, que incluye la deuda neta del sector público presupuestario, las obligaciones netas del Instituto de Protección al Ahorro Bancario (Ipab), pasivos del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), los asociados a los proyectos de inversión pública financiada por el sector privado (Pidiregas), los correspondientes a los programas de apoyo a deudores, así como la pérdida esperada de la banca de desarrollo y los fondos de fomento, fueron equivalentes a 35.8 por ciento del producto interno bruto (PIB), un crecimiento de 0.8 punto porcentual respecto del mismo periodo del año pasado.

Los informes sobre la situación económica, las finanzas públicas y la deuda pública al tercer trimestre de 2011, detallan que el monto de la deuda neta del sector público federal, que incluye los compromisos totales del gobierno, los de los organismos y empresas controladas como Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la de la banca de desarrollo, se ubicó en 4 billones 597 mil 526 millones de pesos, lo que representó 31.8 por ciento del PIB, nivel superior en 1.1 puntos porcentuales respecto del observado al cierre del tercer trimestre de 2010 (30.7), cuando se fijó en 4 billones 2 mil 730 millones de pesos.

En el lapso enero-septiembre de 2011 el gobierno realizó pagos por intereses y comisiones asociados a la deuda del gobierno federal por 131 mil 344 millones de pesos.

Por su parte, la deuda interna que agrupa todas las colocaciones de instrumentos gubernamentales emitidos en el llamado mercado de dinero, como Cetes, Bondes, Bonos Ipab, entre otros, se situó en 3 billones 99 mil 146 millones de pesos, monto que representa 21.4 por ciento del PIB, cifra superior en 0.4 puntos porcentuales respecto de la observada a septiembre del año pasado cuando se ubicó en 2 billones 754 mil 410 millones de pesos.

En los pasados 12 meses el saldo de la deuda interna del sector público federal se incrementó en 344 mil 736 millones de pesos, es decir, un crecimiento en ese periodo de 12.5 por ciento.

Con base en el saldo contractual de la deuda interna registrado al 30 de septiembre de 2011, se tiene previsto que las amortizaciones del sector público federal alcancen durante el cuarto trimestre del año un monto de 384 mil 119 millones de pesos. De este monto 94.7 por ciento será destinado para cubrir las amortizaciones de colocaciones de bonos gubernamentales en los mercados financieros nacionales.

En tanto, el saldo de la deuda externa neta del sector público federal aumentó 11 mil 781 millones de dólares en términos anualizados, que significó un crecimiento de 11.8 por ciento para ubicarse en 111 mil 638 millones de dólares (equivalentes a un billón 498 mil 380 millones de pesos), monto superior a los 99 mil 857 millones de dólares registrados al cierre de septiembre del año pasado.

Como porcentaje del PIB este saldo representó 10.4 por ciento, proporción superior en 0.8 puntos porcentuales a lo observado en septiembre de 2010.

Solamente en el periodo enero- septiembre el gobierno federal realizó erogaciones por concepto de intereses, comisiones y gastos asociados a la deuda pública externa por un monto de 4 mil 298.7 millones de dólares.

La evolución de la deuda pública externa fue resultado de un incremento en el saldo de la deuda externa bruta de 3 mil 41 millones de dólares, producto de un endeudamiento externo neto de 2 mil 605 millones de dólares, y ajustes contables a la alza por 435.7 millones de dólares, que reflejan principalmente la variación del dólar respecto de otras monedas en que se encuentra contratada la deuda.

Adicionalmente, los activos internacionales del sector público federal asociados a la deuda externa presentaron una variación negativa de 3 mil 918 millones de dólares.

Con base en el saldo contractual de la deuda externa registrado al 30 de septiembre de 2011, se tiene previsto que las amortizaciones del sector público federal alcancen durante el cuarto trimestre del año un monto de mil 662.6 millones de dólares.

"Yo capturé a Gadafi"

REPORTAJE: LA REVOLUCIÓN LIBIA


Cuatro rebeldes relatan a EL PAÍS cómo descubrieron y apresaron al dictador libio en una alcantarilla de Sirte. "Cuando le vi gateando, pensé: '¿cómo el rey de reyes podía estar ahí como una rata?". Otro recuerda cómo le apuntó, mientras Gadafi decía: "¿Qué pasa? ¿Qué pasa?". Como trofeo guardan la pistola de oro del sátrapa. Se la quitaron antes del linchamiento

Tímido y de apariencia enclenque, Omram Yuma Shaban se presenta con tres de sus compañeros de armas vistiendo la misma ropa que lucían el 20 de octubre, la fecha que nunca podrán olvidar. Inmediatamente, como si desearan ofrecer pruebas de que su historia es irrefutable, colocan sobre una mesa su más preciado botín: dos pistolas, una de ellas de oro; una bota de cuero negro made in London y una gorra militar. Omran enseña los trofeos con una mueca de orgullo y una tenue sonrisa. Estudiante de ingeniería eléctrica de 21 años, no es de los rebeldes libios más aguerridos, aquellos shabab (muchachos) que se lanzaron al combate contra las tropas de Muamar el Gadafi en los primeros instantes de la revuelta que nació en Bengasi, y que dos días después, el 19 de febrero, se contagió a Misrata. Es un joven tranquilo de 21 años, de voz débil y ligeramente aguda, que solo a mediados de abril decidió sumarse a los insurgentes de Libia. Su ciudad estaba siendo cruelmente atacada. "Me uní a la revolución porque los soldados de Gadafi empleaban en Misrata los métodos más sucios. En marzo, en mi barrio, cualquier hombre que salía de casa era detenido; mataban a niños, violaban a mujeres...", comenta imperturbable. El jueves de la semana pasada alcanzó la gloria ante un desagüe repleto de desperdicios en Sirte, la ciudad natal del tirano. "No creía lo que veían mis ojos. Nadie pensaba que Gadafi estaba ahí. Es muy difícil describir mis sensaciones. Pero ahora creo que capturé al mayor terrorista del mundo, después de Osama bin Laden", explica Omran, ahora sí, más sonriente.

Las últimas horas del dictador, el autoproclamado hermano líder, el rey de reyes, comenzaron alrededor de las ocho de la mañana del día 20. "Recibimos información de que un convoy de 50 vehículos se estaba desplazando desde el barrio 2 de Sirte. Sabíamos que Mutasim, el hijo de Gadafi, estaba en la ciudad porque mucha gente que había huido nos comentaba que lo habían visto, y al mismo tiempo supimos que la OTAN atacaba a esa hora la caravana", narra Omran.

Ahmed Ghazal, empleado de una empresa de hostelería de 21 años; Nabil Darwish, dueño de un taller mecánico, de 25; Salem Bakir, comerciante de 28 años, y tres milicianos más acompañaban al futuro ingeniero eléctrico en la vigilancia de la zona donde el ataque de la OTAN convirtió en chatarra calcinada una docena de coches. Los soldados gadafistas se dispersaron en un intento de fuga tan desesperado como inútil, y los siete shabab se esmeraron en rastrear la árida zona mientras decenas de rebeldes se sumaban a la búsqueda. "Los militares se escondían en la cercana estación eléctrica y en los árboles. Hubo duros combates, pero matamos a muchos de ellos y a otros los apresamos. Los soldados de Gadafi se dividieron; unos querían entregarse y otros prefirieron luchar", relata Omran, quien, como sus colegas de comando, parece huidizo, hombre de pocas palabras con el extranjero.

A 200 metros del amasijo de hierro del convoy -los cadáveres en descomposición permanecieron seis días en el lugar-, se extienden dos conductos de cemento bajo una carretera que sirven para evitar inundaciones. Fue la última distancia que recorrió a pie el dictador en este espacio abierto, con muy escasa vegetación, un pésimo lugar para descubrir un escondite. "En un extremo de las tuberías, uno de los 15 soldados ahí guarecidos levantaba la bandera blanca, pero al otro lado de la carretera, a solo 20 metros, los gadafistas seguían disparando. 'Nuestro líder está aquí', gritó de repente el soldado dispuesto a rendirse. Pero no imaginábamos ni por un momento que ese líder era Gadafi", prosigue su relato.

Aniquilados algunos de los uniformados y rendidos a los rebeldes otros militares de los más leales al antiguo régimen, Salem Bakir se aproximó a la salida de la tubería. Fue el instante decisivo, el que esperaban ansiosos desde el 17 de febrero la gran mayoría de los libios, el que todos en este país árabe aseguraban que tarde o temprano acabaría por llegar.

"Durante toda mi vida" prosigue Bakir, "cuando veía el convoy de docenas de vehículos que trasladaba a Gadafi desde Trípoli a Sirte, pensaba que era un rey o alguien sobrehumano. Yo le vi el primero cuando ya estaba fuera de la tubería y a dos metros de mí. Me quedé conmocionado y paralizado. Pero toqué el Corán que llevo en el bolsillo, y eso me dio fuerzas para chillar: '¡Aquí está Gadafi!, ¡aquí está Gadafi!' Le dije que soltara su arma tres veces, pero no lo hizo. Y él me dijo: '¿Qué pasa?, ¿qué pasa?, ¿qué pasa?".

Omran, que manejaba en ese instante una ametralladora, saltó de la camioneta sobre el cuerpo ya ensangrentado del sátrapa, metro y medio por debajo del asfalto. "Yo estaba viendo al otro lado de la tubería que los militares dejaban fusiles en el suelo, pero aún los tenían en las manos y podían disparar. Me dio miedo. Entonces me abalancé sobre Gadafi y le quité una de las pistolas, la que no es de oro. No sé de dónde me salió la fuerza", cuenta Omran. Grupos de sublevados condujeron sus camionetas a toda velocidad hacia el lugar. Ahmed Ghazal, el empleado de hostelería, recuerda: "Cuando le vi gateando y mirando con la cabeza ladeada, pensé: '¿Cómo el rey de reyes podía estar ahí como una rata?' Esa imagen me acompañará todas las noches de mi vida cuando me vaya a dormir. Recogí su bota y su gorra". Y minutos después, en pleno tumulto, entre alaridos de alegría y proclamas de Alla uh Akbar (Dios es grande), el macabro espectáculo del linchamiento, las patadas y bofetadas contra el déspota indefenso y aturdido que ruega clemencia mientras es vapuleado. Muchos rebeldes grabaron la brutal agresión con sus teléfonos móviles.

Un reguero de sangre, tal vez del dictador, todavía pinta el pavimento de la carretera desde la que partió una ambulancia con Gadafi como paciente, o como reo al que se iba a ajusticiar. Cientos de nombres de guerrilleros y de sus ciudades de origen están escritos en el cemento que bordea la salida de los conductos. Como lo están dos fechas que quedarán reflejadas en los libros de historia y marcadas de manera indeleble en la memoria de todo libio. Lucen en tinta roja en la pared de la cercana central eléctrica: 17 de febrero, día del nacimiento de la revuelta, y 20 de octubre de 2011, fecha de la muerte del caprichoso gobernante.

No se sabe con precisión cuándo ni quién le descerrajó los balazos en la cabeza y en el abdomen a Gadafi, aunque al menos dos insurrectos se vanaglorian de haber asesinado al dictador. Lo cierto es que el viernes 21 de octubre, los cadáveres de Gadafi, de su hijo Mutasim, y de su ministro de Defensa, el general Abu Baker Yunes Yaber, eran expuestos en la cámara frigorífica del mercado central de Misrata. Cuatro días pudieron los libios comprobar in situ que el tirano -42 años después del golpe de Estado que derrocó al rey Idris, pospuesto en una ocasión porque en marzo de 1969 ofrecía un recital en Bengasi la afamadísima cantante egipcia Um Khultum- era historia. Cuando un par de días después de la batalla de Sirte arreciaron las críticas de varias ONG internacionales al Gobierno rebelde por las violentas circunstancias del deceso -los Gobiernos occidentales no han puesto precisamente el grito en el cielo-, fueron cuidadosos los milicianos a la hora de colocar la cabeza de Gadafi ladeada hacia su izquierda para ocultar el tiro en la sien, y también de tapar con una manta el orificio de bala que Mutasim presentaba en la garganta.

Y es que si los preceptos islámicos que prescriben la sepultura a las 24 horas de la muerte no fueron respetados por los devotos milicianos misratíes, mucho menos se iban a preocupar por la protección de los derechos humanos, cuya violación han padecido tantos libios de modo tan flagrante. Ahora se anuncia una investigación sobre el presunto asesinato a sangre fría -por mucho que los ánimos fueran ardientes- de Gadafi y Mutasim, que aparece en otras grabaciones charlando con rebeldes, herido levemente, fumando y bebiendo agua. Sea cual fuera el resultado de esas pesquisas, resulta muy difícil encontrar a algún libio que hubiera preferido el juicio al dictador. La mayoría dice abiertamente, emulando el gesto de disparar, que lo prefieren muerto. No debería costar demasiado localizar a los dos individuos que afirman ante la cámara de un teléfono móvil haber acabado con la vida de Gadafi. Se les ve con toda nitidez.

En toda Libia explotó el jolgorio tras conocerse el acontecimiento. Cientos de miles de entre los seis millones de hombres y mujeres que pueblan Libia, incluidos niños y niñas, celebraron en las plazas y calles la desaparición de quien les ha amargado la existencia durante cuatro décadas de arbitrariedad, en las que frecuentar una mezquita podía bastar para purgar seis años de cárcel, como le sucedió al piloto de líneas aéreas Mohamed Darwish, que acudía habitualmente al templo de su barrio en Trípoli porque se quedó sin empleo tras el embargo a la aviación comercial que Estados Unidos impuso a Libia en la década de los ochenta del siglo pasado.

Pero si hay una ciudad en la que la algarabía fue desbordante, esa es Misrata. Cuentan los lugareños de esta ciudad de 400.000 habitantes aproximadamente -sin censo ni estadísticas, los cálculos son en Libia muy complicados- que solo en una hora murieron cuatro personas, víctimas de los disparos al aire de los enfervorecidos combatientes que expulsaron a los soldados y mercenarios gadafistas el 24 de abril tras una atroz carnicería de dos meses. Porque el 19 de febrero murió el primer mártir, a los que Gadafi tildaba de "ratas". Era Jaled Mustafá Abu Shajma, nacido en 1968. Cuatro días después cayó la primera granada sobre Misrata. Cerca de 3.000 vecinos -cientos de ellos civiles inocentes- han perecido solo en esta localidad. Sus fotografías se observan ahora junto a una copia del certificado de defunción de Gadafi en el improvisado museo de la guerra, situado en la calle Trípoli devastada por las explosiones, y donde también se yergue la escultura metálica del puño que aplasta el avión de Estados Unidos, un símbolo del poder de Gadafi que los luchadores de Misrata transportaron a su ciudad desde Bab el Azizia, el bastión del autócrata en la capital, una vez que a finales de agosto conquistaron Trípoli. El arrojo de los milicianos de Misrata fue crucial. Ahora se enorgullecen de ser los primeros -los compañeros de Zintán, en las montañas de Nafusa, en el oeste libio compiten en valentía- que quebraron el triple muro de cemento de ese baluarte del régimen.

Tiene fama Misrata de ciudad emprendedora, de contar con avispados hombres de negocios, y de no haber dado un paso atrás en la contienda. Incluso los sordomudos, presentes el viernes en una celebración multitudinaria, se unieron a la desigual pelea. Sedik el Fituri, empresario de 52 años, posee una compañía de grúas y de camiones de transporte pesado. Ha gastado 400.000 dinares (unos 220.000 euros) en una guerra en la que se transformó en comandante de una brigada. Todo su material ha resultado dañado sin remedio. "Lo he perdido todo, pero soy feliz. El 6 de marzo, los militares de Gadafi entraron en Misrata y los matamos a casi todos. Les tendimos trampas en las que cayeron porque no conocían la ciudad. Ese día supieron que aquí había un ejército. Unos 50.000 hombres empuñaron las armas. Escucha... Mi esposa, cuando veía a mis hijos descansando o durmiendo en casa, les decía: 'Tomad las armas, levantaos e id a luchar'. Ingeniosos, cuando el enemigo parapetó francotiradores en los edificios en el campo de batalla de la calle Trípoli, los rebeldes colocaron pilas con luces en perros y gatos para que los francotiradores dispararan y poder así localizarlos. Solo en Zintán y en Misrata hemos combatido desde el primer día. Aquí preferimos morir a retroceder. Además de los fallecidos, tenemos 40.000 heridos, 1.000 personas han sufrido amputaciones, y 100 han quedado ciegos. En Bengasi, sin embargo, detuvieron la guerra muy pronto, y eso permitió a los gadafistas concentrarse en atacarnos a nosotros. Misrata ha sido la ciudad más castigada", apunta El Fituri con un deje de amargura hacia los compatriotas de la cuna de la rebelión.

Es ese cruento asedio medieval a la ciudad lo que ha propiciado la venganza también despiadada de las milicias de Misrata en Sirte, la aldea beduina en la que nació hace 69 años Gadafi, quien pretendió convertirla en capital del país y en puerto franco. En ella construyó el centro de convenciones Ouagadougou, un faraónico complejo ahora hecho trizas en el que se celebraron cumbres de la Unión Africana. Y aunque muchos libios denuncian que se construían viviendas a sabiendas de que nadie iba a vivir en ellas, con la única pretensión de otorgar a la localidad una apariencia de grandeza, el respaldo al dictador era abrumadoramente mayoritario en Sirte. Y si ahora son pocos -Abdelaziz al Farjani es uno de ellos- los que chillan "Muamar, Muamar" alzando los brazos con los puños cerrados, imitando al dirigente derrocado, es porque la ciudad presenta un panorama fantasmagórico. El éxodo ha sido total. No hay agua, ni luz, ni comida. Sus 80.000 habitantes se han fugado al desierto o a Sabha, 700 kilómetros al sur de Trípoli. Personas cargando colchones en camionetas, rumbo a sus jaimas en el Sáhara, es la imagen más frecuente estos días.

Que la destrucción en Sirte no tiene parangón en Libia lo admite incluso el comandante El Fituri. Da la bienvenida al barrio 2, el distrito desde el que partió el último convoy de Gadafi, una pintada rebelde: "Sirte, la nueva Leptis", reza el escrito en alusión a las espléndidas ruinas romanas de Leptis Magna, ubicadas un centenar de kilómetros al oeste de Misrata. La casa de Al Farjani es solo un ejemplo. Los boquetes de los proyectiles la han machacado con saña. Ningún edifico se ha librado. Los lugareños comparan Sirte con Grozni, la capital chechena destruida por el Ejército ruso en la década de los noventa. El panorama en varias calles es, efectivamente, muy similar. Algunas mezquitas están desechas y su minarete ha sido desmochado; las estaciones eléctricas, también; las escuelas arrasadas saltan a la vista tanto como los hospitales saqueados. En una semana se recogieron de las calles y de entre los escombros unos 400 cuerpos. El jueves todavía apestaba a muerto en la avenida 1 de septiembre, fecha del golpe que aupó al poder al dictador.

En Sirte, claro está, los roedores son quienes se alzaron contra la tiranía. "Los milicianos son ratas. Aquí respaldábamos a Gadafi, que dormía cada noche en una casa diferente. Cuando cayó Trípoli, vino aquí, pero no sabemos exactamente cuándo", señala Ibrahim, un estudiante de medicina de 20 años a las puertas de un hospital que ya no lo parece. Aunque se tratara de su ciudad natal, ningún experto militar se explica por qué el tirano eligió Sirte para refugiarse tras su huida de la capital. Es una ratonera. Pero la prefirió al más seguro desierto. Muchos aluden a su mentalidad y aducen que el carácter de quien viajaba al extranjero con sus jaimas a cuestas para sentirse como en casa jugó un papel decisivo. Siempre prometió Gadafi que jamás abandonaría su país y que moriría en Libia, fueran cuales fueran las circunstancias. Y cumplió su palabra.

Desde el 15 de septiembre, el cerco a Sirte fue completo. El coronel Abderrahim al Agili, natural de Bengasi, es uno de los jefes rebeldes que atenazaron esta población por el flanco oriental. "Es difícil saber", explica, "cuántos milicianos han combatido porque vinieron grupos de muchos lugares. Pero alrededor de 15.000 rodeamos la ciudad. La mayoría de los 80.000 habitantes de Sirte se han ido al desierto, hacia el sur. Al oeste no van porque está Misrata. Es cierto que los shabab de Misrata han sido muy agresivos. Fue una venganza. No se les puede controlar". Sorprende la naturalidad con que los insurrectos admiten los desmanes cuando se les pregunta por el evidente pillaje. En la gran avenida del 1 de septiembre no queda una tienda sin asaltar. "Es verdad que muchos milicianos robaron en los comercios", reconoce en un espléndido inglés el estudiante de ingeniería Ahmed Meshri, miliciano durante los últimos meses. Dice, con la boca pequeña, que se buscará y castigará a los culpables. Pero da la impresión de que no cree sus palabras. La orgía violenta durante las últimas jornadas de la batalla de Sirte estremece.

No se repararía en ello si no lo explicara el melenudo Abdelmulá Saleh, otro declarado partidario del coronel Gadafi, en la recepción del devastado hotel Mahari, en cuyo césped frente al Mediterráneo fueron hallados 53 cadáveres tiroteados, muchos de ellos maniatados. Saleh apunta a las manchas negras en una pared enyesada que da al vestíbulo, bajo una barandilla de la primera planta. "¿Sabes lo que es? Son marcas de los zapatos de los ahorcados, de sus pataleos antes de morir. Los colgaron con esa manguera roja de bomberos", cuenta indignado. "También encontramos hombres degollados en una mezquita y decenas de muertos en el hotel", añade enojado, antes de hacer una distinción que comparten las escasas personas que pululan por la población.

Los vecinos de Sirte atribuyen el monopolio de los crímenes a los insurrectos de Misrata. El treintañero Abdelhamid, semblante muy serio, no disimula el rencor que guarda hacia los luchadores de la ciudad situada 240 kilómetros al oeste. También admira al dictador y comprende el precio que se paga en toda guerra. Es dueño de un comercio de artículos de fotografía en la que no queda nada. Es la norma: todos los establecimientos tienen un aspecto desolador. "Los guerrilleros de Bengasi, mía, mía", explica con una expresión libia que significa perfecto. "Fueron", agrega Abdelhamid, "combatientes justos. No hicieron nada horrible". Los pocos ciudadanos que continúan en la ciudad, inundada varias de sus calles por las cañerías reventadas, rumian su desgracia. Unos pocos cientos de hombres barren calles de escombros, retiran farolas caídas de la calle principal y cables de alta tensión de los suelos de la periferia, al tiempo que saludan -a la fuerza ahorcan- a los rebeldes que patrullan la ciudad.

Jaled observa los tremendos destrozos en el bloque de viviendas en el que residía. Su madre espera en las escaleras. El camión cargado de enseres está listo para partir destino al destierro. "Nos vamos a Samsum, a unos 150 kilómetros al sur de aquí. Viviré en una tienda. Lo peor es que no podremos regresar a Sirte hasta que no se reparen todos los destrozos. Si todo se arregla, volveré". Sabe Jaled que largo lo fía. Que en un país arrasado por una guerra de ocho meses, Sirte no va a ser la prioridad en la reconstrucción. Y aunque lo fuera, los daños son de tal magnitud que pasará mucho tiempo antes de que todo pueda volver a la normalidad. Por no hablar de la reconciliación, uno de los objetivos declarados de las nuevas autoridades, una misión que se antoja una tarea de titanes.

Hassan al Osta, un economista de Misrata, es de la opinión de Fathi Terbil, el abogado defensor de las víctimas de la más célebre matanza del régimen, la perpetrada en junio de 1996 en la prisión tripolitana de Abu Salim, cuando 1.270 presos, muchos de ellos activistas políticos, fueron acribillados y despedazados con granadas y ametralladoras en los patios de la cárcel. "La violencia de ahora provocará que la gente deteste la revolución", declaró días atrás Terbil, también miembro del Consejo Nacional Transitorio, el organismo rector del alzamiento. "Los saqueos en Sirte son algo inaceptable porque por cosas de este tipo nos levantamos contra Gadafi", corrobora Al Osta.

Y mientras Sirte, Zlitan y Bani Walid, feudos del régimen depuesto, son ahora ciudades despobladas, Misrata vive una celebración permanente, solo teñida por la seriedad que impone la visita al museo de la guerra, un escaparate al aire libre de granadas, tanques, proyectiles de todo calibre... Los desfiles militares, en los que marchan las camionetas con las armas montadas, uno de los símbolos de la rebelión, se suceden un día sí y otro también; los helicópteros sobrevuelan la ciudad con la nueva bandera tricolor (la monárquica verde, negra y roja) colgando de sus tripas; se entregaran diplomas, flores y un Corán a los familiares de cada una de las víctimas rebeldes, cuyos nombres se leen uno a uno; los niños posan para ser inmortalizados con los fusiles de sus padres; los pilotos de guerra que rechazaron obedecer las órdenes del dictador y volaron hacia Malta o lanzaron las bombas sobre el desierto son vitoreados; las ambulancias, los camiones de bomberos, incluso los vehículos de recogida de basuras, son aplaudidos por los misratíes. Y los insurrectos armados bailan dando palmadas y cantando en la base militar, a 10 kilómetros de Sirte, desde la que organizaron el asedio. El estribillo, que rima en árabe, viene a decir: "Quien hiere a Misrata recibirá fuego. Gadafi, espera, espera, en Misrata te pondremos bajo tierra". -

viernes, 28 de octubre de 2011

Javier Villarreal Hernández, detenido

Humberto Moreira, presentó al ex titular del SATEC como, “legado de Jorge Torres López”, “un funcionario que aplicó austeridad y racionalización de recursos en todas las áreas de gobierno”


Juan Monrreal López
Octubre 28 de 2011
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Saltillo, Coahuila.- Detenido por falsificación de documentos que luego se usaron para endeudar el estado por 34 mil millones de pesos, esta tarde fue ingresado al penal el ex Secretario Ejecutivo del Servicio de Administración Tributaria del Estado (SATEC) Javier Villarreal Hernández, que a decir de fuentes judiciales, se le dictará orden de aprehensión por lo que será remitido a celdas del CERESO.

Javier Villareal Hernández, fue capturado por la Fiscalía de Coahuila (FC), luego que el juez Segundo en Primera instancia en materia penal del Distrito judicial de Saltillo, le fincara responsabilidades por presumible responsabilidad en la comisión de delitos de uso de documentos falsos, equiparado al fraude por simulación de actos jurídicos, que prueban la participación del ex tesorero estatal al menos en la adquisición de al menos dos créditos ilícitos de 3 mil millones de pesos.

Javier Villarreal Hernández, ha sido denunciado constantemente como el brazo instrumentador de la ilegal deuda de Coahuila, que llevó al Senado de la República a aprobar un punto de acuerdo para que la PGR investigara el presunto fraude cometido con la deuda pública coahuilense, hecho que ha derivado en pronunciamientos priistas como el de Miguel Alemán, pidiendo que Humberto Moreira renuncie a la dirigencia del PRI, ya que es lastre para la próxima campaña presidencial.

Gente de la Fiscalía de Coahuila, dijo en el anonimato a Demócrata Norte de México, que las indagatorias llegan hasta otros funcionarios del gobierno de Coahuila, funcionarios bancarios de Santander, Banco del Bajío e incluso a funcionarios de la secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Durante su último tramo de gobierno, Humberto Moreira, siempre manejó a regañadientes que la deuda ascendía apenas a 3 mil 500 millones de pesos, cuando SHCP mantenía en sus reportes 9 mil 500 millones de pesos. En realidad, el endeudamiento con bancos es de 34 mil millones de pesos, mil veces más de cómo el jerarca del PRI y gobernador con licencia, Humberto Moreira Valdés, recibió el débito estatal de la administración de Enrique Martínez y Martínez.

Ahora el débito per cápita de los coahuilenses es de 11 mil 633 pesos, el más alto de México.

Con la detención de Javier Villarreal Hernández, puede que se llegue a todos los culpables, pero la caída de Humberto Moreira de la dirigencia del PRI, es un hecho.

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A balazos, asaltan alcalde de San Juan de Sabinas, Coahuila

Me asaltaron a balazos: Alcalde

28/10/2011 - 10:00 AM



Sabinas, Coah.- Los escoltas que custodiaban al Presidente Municipal de San Juan de Sabinas, Antonio Nerio, intercambiaron disparos contra un grupo armado cuando éstos huyeron a bordo de la camioneta que robaron al Edil y en la pick up blanca en que llegaron a cometer el asalto.


Antonio Nerio Maltos y su esposa Ana Teresa Villaseñor de Nerio fueron víctimas del robo con violencia de su camioneta particular luego de que hombres armados los interceptaron en la carretera federal 57, en el municipio de Nava, mientras regresaban de hacer unas compras en Piedras Negras-Eagle Pass.

Aunque el Edil era custodiado por dos escoltas a bordo de una camioneta, durante el robo los agentes quedaron imposibilitados para actuar pues no querían poner en riesgo la vida del Alcalde y de su esposa.

SOSOBRA

Tras bajar al Alcalde y a su esposa de la pick up, los asaltantes subieron a la camioneta y huyeron del lugar rumbo al norte no sin antes disparar contra los escoltas, que estaban bloqueados en la parte posterior de la camioneta.

“Sí se hicieron algunos disparos tanto de los escoltas como de los maleantes, ya que intentaron distraer a mis escoltas mientras huían con mi camioneta”, aseguró el Alcalde.

Los escoltas de Nerio Maltos no fueron a perseguir a los delincuentes, sino más bien aseguraron la integridad del Alcalde por si acaso los agresores regresaban.

La Policía Estatal Investigadora de los Cinco Manantiales arribó al lugar de los hechos tras la denuncia que hizo el Munícipe para pedir auxilio.

Alerta RSF a viajeros de represión a periodistas en México y Tailandia

El propósito no es "boicotear estos destinos”, sino que se conozca lo que “hay detrás del decorado”, dijo

AFP
Publicado: 28/10/2011 09:11



París. La organización defensora de la libertad de expresión, Reporteros Sin Fronteras (RSF) lanzó el viernes una campaña de sensibilización destinada a los turistas que van a México, Tailandia y Vietnam.

"Detrás de las palmeras, las playas o los templos ancestrales en ocasiones se esconde una dura represión de periodistas y blogueros", afirmó RSF en un comunicado en que el insta a promover un "turismo responsable".

"Es tu gran derecho elegir el lugar de tus vacaciones, pero es nuestro deber decirte dónde pones los pies", subrayó la entidad con sede en París, cuyo objetivo es "concienciar a los vacacionistas".

RSF explica que su propósito no es "boicotear estos destinos. Lo que queremos es que los viajeros también conozcan lo que hay detrás del decorado".

En México, recuerda RSF, 80 periodistas han sido asesinados en diez años pues "investigar sobre narcotráfico se ha convertido en una actividad de alto riesgo", afirma, antes de indicar que "la impunidad que caracteriza estos crímenes permite a los asesinos continuar sus actividades".

En Vietnam y en Tailandia existen numerosos "temas tabú" como "criticar a los dirigentes o denunciar la corrupción que reina en las más altas esferas del poder" y que "puede ser motivo para pasar 15 o 20 años tras las rejas".

“Nos encomendamos a Dios y vámonos”: Héctor Frías

“Nuestra labor pastoral nos pide siempre andar en carretera”: Héctor Frías

Califica como la “más peligrosa de México” la vía Durango-Zacatecas.

2011-10-28•Comarca y Estados

Durango .- “La labor pastoral nos marca que tenemos que llevar la Palabra de Dios a todas las comunidades y por eso, los sacerdotes siempre andamos en carretera y ante la inseguridad, sólo nos queda encomendarnos a Dios y vámonos, esperando que nos vaya bien”; así lo destacó el vicario regional de la Arquidiócesis de Durango, Héctor Frías, al hablar sobre la inseguridad que ahora ha trastocado también a los sacerdotes.

Al hablar sobre la calificación que se le ha dado a la carretera federal Durango-Zacatecas como la “más peligrosa de México”, el sacerdote católico apuntó que toda la población sabe lo peligroso que es esa ruta, sin embargo quienes deben circular por ella, sólo pueden tomar algunas precauciones esperando no ser víctima de la delincuencia.

Agregó que se recomienda no viajar solos y si se puede ir en grupo es mejor, además de tener mucha precaución, no detenerse en el camino sino tomar las previsiones para llegar a donde vamos.

El sacerdote, agregó que aún y cuando se toman las medidas preventivas, a ellos como apóstoles de la Palabra de Dios sólo les queda confiar en que las autoridades velarán por la seguridad de la comunidad.

“De hecho nuestra labor pastoral nos pide siempre andar en carretera y aquí nos encomendamos a Dios y vámonos, esperando que con la ayuda del Señor nos vaya bien”, dijo.

Frías remarcó este jueves que a las autoridades les corresponde velar por la seguridad de la ciudadanía, y en la Iglesia se confía en que así será.






“Las iglesias son blanco de ladrones”


La diputada local Esther Quintana Salinas, afirmó que los robos a iglesias y algunos asaltos a sacerdotes se debe a la falta de medidas preventivas de los afectados y la impunidad que gozan los ladrones debido que la policía descuida este tipo de delitos del orden común, por auxiliar al Gobierno Federal en la lucha contra la delincuencia organizada.

“Lo cierto es que hay una ola de criminalidad de-satada en la que me parece que la autoridad en un momento determinado se centra mucho en combatir los delitos del narco y de esta violencia que tenemos, dejando a la ciudad a merced de los ladrones”, declaró este jueves la diputada Esther Quintana.

Ante esta situación la aprovechan los amantes de lo ajeno se sienten en libertad de actuar al no ser localizados por las autoridad en este caso por la policía, para hacer y deshacer.

Comentó que ante estas circunstancias los ladrones son más accesibles para robar en casas habitación y en iglesias y hasta dedicarse al asalto de algunos padres y sacerdotes, que a la luz pública a veces no se dan a conocer.

Considero que los ladrones tienen en las iglesias un blanco muy fácil para robar, ya que muchas de ellas las dejan cerradas porque en algunas el padre o párroco no vive ahí, sino vive en otra parte, por eso los ladrones hacen y deshacen ante la falta de vigilancia policial municipal y estatal que se decida a coordinarse con la Federal y el Ejercito en la lucha contra el crimen organizado dejando a merced de los ladrones las casas habitación y las iglesias.

Los lecheros refinanciarán deuda de 4 mil 900 mdp

Productores realizan acuerdos con el Fideicomiso Instituido en Relación con la Agricultura

Se beneficiará al menos al 90 % de los productores de La Laguna. El Acuerdo es gracias a la Contingencia Económica de Ganadería Lechera.

2011-10-28•Negocios


Torreón .- Productores lecheros de la Comarca Lagunera lograron refinanciar su deuda de 4 mil 900 millones de pesos que mantienen por créditos adquiridos ante FIRA.

De acuerdo a Baudilio Rodríguez Abusaid, presidente de la Confederación Nacional de Productores Rurales en la Comarca Lagunera, mediante esta negociación se podrán obtener tasas de interés accesibles y plazos adecuados para cada uno de los productores.

Dijo que el programa denominado Contingencia Económica de Ganadería Lechera, beneficiará en La Laguna al menos el 90% de los produtores.

“Ya está hecha la negociación con FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura), el programa se llamará Contingencia Económica de Ganadería Lechera.

Tuvimos la reunión en la Secretaría de Hacienda con el director general de FIRA, Rodrigo Sánchez Mojica y con el subsecretario de Hacienda Gerardo Rodríguez”.

Dijo que se logrará incluir 4 mil 900 millones de pesos de los productores de la Comarca Lagunera beneficiando al 90 por ciento de los morosos de esta región.

Aseguró que éste es un buen logro ya que la Secretaría de Hacienda los apoya, así como la SAGARPA, que aportarán ciertos fondos.

Apuntó que aunque ya se hizo oficial de forma directa con los productores, esta decisión se dará a conocer hasta la próxima semana.

Dentro de este programa, los productores tendrán que adherirse al mismo para ser beneficiados y de acuerdo a sus necesidades, se adaptarán los plazos de pago de los adeudos.

Expuso que se trata que el sector tenga flujo con este tipo de programas; “lo que se busca con este programa es que FIRA apoye con créditos, con refinanciamientos y que haya créditos para los productores que los necesitan”.

Estos recursos se utilizan en la compra de vaquillas, alimentación de la recría, compra de alimentos y granos; así como para construcciones y adecuaciones de establos, las áreas de ordeña, tractores, maquinaria, pago a proveedores, entre otros. “Lo que necesitamos es tiempo, Sagarpa, Hacienda y el mismo FIRA lo sabe, es que no es cuestión del productor el que los insumos se incrementen, sino que son factores externos”.

Dijo que, “al ser una contingencia, se pedirá que otorguen el 1.75% de subsidio a la tasa, lo que ayudaría a que los siguientes siete años bajarán a este porcentaje en la tasa que se está pagando en este momento, apoyando con tasas económicas al productor y que puedan salir adelante”.
Luis Carlos Valdés de León

Sicilia ante la CIDH: la impunidad en México es la norma

MÉXICO, D.F. (apro).- El líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia, denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la impunidad, la corrupción y la dramática situación de los desaparecidos en México.

"Nos pueden matar, nos pueden secuestrar, porque el grado de inseguridad es atroz. Nos pueden asesinar y nuestra muerte quedará impune", dijo el poeta durante una audiencia pública en Washington, la capital de Estados Unidos.

Luego de denunciar que 98% de los crímenes en México permanecen impunes, Sicilia añadió: "La justicia es la excepción, la impunidad es la norma".

Y más: "No sabemos qué parte del Estado está con el crimen, ni dónde está el crimen dentro del Estado. Es terrible".

Además, dijo, con su "inacción e ineficiencia", el gobierno de Felipe Calderón ha permitido que se incrementen las desapariciones forzadas en el país.

"Póngale a cada uno de ellos rostro. Y detrás de ese rostro, el de hermanos, un padre, y multiplíquenlo. Vean esos rostros: esa es la realidad del país", puntualizó.

Ante ello, destacó la necesidad de "cambiar la estrategia de seguridad, tremendamente violenta, con pocos resultados, que incrementa el dolor cada día y está diseñada para la seguridad de las instituciones, no de los ciudadanos".

Asimismo, pidió que a la Procuraduría para atender a las víctimas se le asigne "un presupuesto acorde a la altura del dolor del país y que se le dé voz y voto a los ciudadanos, porque hay gran corrupción en el Estado".

Durante la audiencia convocada sobre la seguridad ciudadana en México, el relator para México de la CIDH, Rodrigo Escobar, calificó como "masivo" el problema de desapariciones forzadas y restó importancia al hecho de que diferentes organismos manejen cifras diversas, ya que mientras la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha recibido más de cinco mil denuncias, el movimiento de Sicilia lo ubica en 10 mil.

"Ese es el tema central, los peticionarios se han referido al drama y la tragedia de la desaparición forzada. Es un problema muy angustioso para las familias. Mientras no hay verdad, no hay justicia ni posibilidad de verdadera reconciliación", apuntó.

Escobar solicitó al Estado que aporte información sobre medidas específicas para las desapariciones forzadas, tales como la creación de un registro de desaparecidos, programas de atención a las familias de desaparecidos, reformas legislativas o mecanismos de búsqueda inmediata.

Rechaza Segob acusaciones

Por la tarde, desde Washington, el subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Arturo Zamora, rechazó que la impunidad sea "la norma" en el país, como denunció Javier Sicilia.

Al responder a las aseveraciones que hizo el poeta, demandó reconocer también los avances que ha habido durante la administración de Felipe Calderón.

"No puedo aceptar de ninguna manera que la impunidad sea la norma (…) al contrario, no queremos que la impunidad sea la norma", dijo el funcionario en conferencia de prensa.

Y añadió que "en aquellos casos en que alguna autoridad esté involucrada, debe ser juzgada y castigada como cualquier otro delincuente que incurra en esa conducta".

Proceso
28/10/2011