The Associated Press | Fecha: 04/28/2012
MEXICO (AP) — Previo al concierto que ofreció en México, el legendario músico británico Roger Waters se reunió con integrantes de un movimiento que agrupa a familiares de víctimas de la violencia intensificada en México.
El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, encabezado por el poeta Javier Sicilia, informó el sábado a The Associated Press que durante el encuentro realizado la víspera, sus integrantes entregaron al ex líder de Pink Floyd una carta de agradecimiento por la oportunidad de divulgar en su concierto el mensaje que la organización difunde.
Sicilia creó el Movimiento tras la muerte de su hijo Juan Francisco, asesinado a manos del crimen organizado el 28 de marzo de 2011. Muchos integrantes de la organización han perdido a seres queridos en el marco de la violencia en México desde que el gobierno declaró una ofensiva al narcotráfico y la delincuencia en 2006.
"Somos un Movimiento que surgió el año pasado como respuesta a la violencia generalizada en nuestro país y generada por las políticas de combate contra las drogas y los cárteles del narcotráfico. Las 60.000 muertes, las 10.000 desapariciones así como los 160.000 desplazamientos en tan sólo seis años, es una tragedia causada directamente por una política de seguridad equivocada. Además de que menos del 2% de los crímenes se investigan y resuelven", señaló el documento.
"Le entregamos (a Waters) este ladrillo blanco como símbolo de la construcción de la paz para derribar los muros de la violencia, lleve el mensaje de esperanza de todas las víctimas de México", agregó el movimiento en la carta, aludiendo a un gesto que se relacionó con "The Wall", el álbum más legendario de Pink Floyd.
Además de leer el documento, Waters accedió a tomarse una fotografía con un letrero que decía, "Sí a la ley general de víctimas", en apoyo a un proyecto en el que se establece que las víctimas, sus familiares y la sociedad tienen derecho a conocer la verdad histórica de los hechos.
Dicha legislación, aprobada recientemente por el Senado de la República, también señala que entre las medidas de satisfacción se encuentra la realización de actos que conmemoren el honor, la dignidad, el sufrimiento y la humanidad de las víctimas, tanto vivas como muertas.
Aunque Sicilia no estuvo presente, Waters se mostró muy interesado por la labor que el poeta y periodista mexicano ha realizado para unir a la sociedad civil. Sicilia se encuentra en Estados Unidos organizando la Caravana por la Paz en ese país, que comenzará el 12 de agosto en la frontera entre Tijuana y San Diego para reclamar un alto al tráfico de armas y al consumo de drogas.
El músico británico se sintió tan identificado con la causa de dicho movimiento que incluso el nombre y la fotografía de Juan Francisco Sicilia fueron proyectados en una de las pantallas que forman parte de la escenografía junto a los datos biográficos y las imágenes de soldados y civiles fallecidos en distintas guerras en el mundo.
"Nunca antes se hizo pública la imagen de Juan Francisco, pero Javier (Sicilia) accedió a que la foto de su hijo apareciera en el concierto porque sabe que fue un símbolo de respeto y de apoyo a la causa por parte de Roger Waters", indicó el Movimiento.
Durante la primera de las dos presentaciones de Waters en el Foro Sol de la capital mexicana, parte de su gira mundial "The Wall Live 2012", el británico también dedicó su concierto a los familiares de los más de 47.000 muertos —según cifras del gobierno mexicano— en la guerra contra el narcotráfico en el país, así como a los niños y mujeres desaparecidos en la fronteriza Ciudad Juárez, en el norte de México.
"Queremos dedicar este concierto a todos los niños que no están con nosotros, a todos los que han desaparecido por esto llamado 'Guerra del Narco', y también a todas las mujeres y niñas de Juárez. Nos unimos a la pena de su ausencia", expresó en español Waters en una emotiva intervención.
"¿Dónde están? ¿Dónde está nuestro amor ahora?", preguntó el músico con un tono enérgico ante las 50.000 personas que se reunieron el viernes en el recinto.
En el enorme muro de 155 metros de largo y que hasta ahora es el más grande que Roger Waters ha montado en su espectáculo, apareció el símbolo de la campaña "No más sangre", impulsada por un grupo de caricaturistas mexicanos que ha convocado a la población mexicana a manifestarse contra la violencia en el país.
En esta nueva versión del espectáculo "The Wall", que se presentó por primera vez hace más de 30 años con una combinación de música, teatro y mensajes sociales, Waters también ha añadido algunos temas nuevos y significativos, como un discurso sobre la guerra en Afganistán.
El autor de "Another Brick in the Wall" y "Mother" ofrecerá el sábado su segunda presentación en la Ciudad de México para luego viajar a Estados Unidos, donde continuará su gira.
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sábado, 28 de abril de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
Endurecen proyecto de dictamen sobre Código Federal de Procedimientos Penales
Detenciones sin orden de aprehensión, incluso para delitos graves: diputados
También se agregan nuevas atribuciones para agentes infiltrados en la delincuencia organizada
La Comisión de Justicia desecha la inconformidad presentada por el Movimiento por la Paz
Enrique Méndez
Periódico La Jornada
Miércoles 11 de abril de 2012, p. 3
La Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados endureció el proyecto de dictamen sobre el nuevo Código Federal de Procedimientos Penales –que pretende votar hoy–, al ampliar el catálogo de delitos graves que no requieren orden de aprehensión para detener a quienes presuntamente los hayan cometido. También agregó nuevas atribuciones para agentes infiltrados en la delincuencia organizada.
Al concluir el plazo de dos semanas que abrió para recibir observaciones, la comisión que preside Humberto Benítez Treviño (PRI) desechó la solicitud del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad respecto de que aprobar la iniciativa del presidente Felipe Calderón para que cualquier autoridad lleve a cabo detenciones, revisiones a personas y cateos, legalizará los operativos de militares y marinos.
El documento, que será discutido esta tarde en la comisión, agrega que además de los delitos señalados graves para que una persona pueda ser detenida en flagrancia o bajo la sospecha fundada de que incurrió en alguno de ellos, también se considerarán aquellos cuyo término medio aritmético de la pena sea igual o superior a cinco años de prisión.
Consultado sobre el abanico de ilícitos que ello abre, el diputado Jaime Cárdenas Gracia (PT) consideró que es peligroso porque prácticamente se trata de todos los delitos contenidos en los artículos 193 y 194 del código vigente, y prácticamente también de cualquier tipo, porque la tendencia es a incrementar las penas.
Hasta ahora, las detenciones sin orden judicial previstas en la redacción del proyecto de dictamen son: homicidio doloso, violación, secuestro, trata de personas, los cometidos por medios violentos, en los que se empleen armas o explosivos.
Además, piratería, terrorismo, genocidio, evasión de presos, ataques a las vías de comunicación, asalto en carreteras o caminos, lesiones, robo calificado, sustracción o aprovechamiento indebido de hidrocarburos o sus derivados, hurto, robo de vehículo, desaparición forzada de personas, traición a la patria, espionaje, terrorismo y sabotaje, corrupción de menores, pornografía infantil, turismo sexual, lenocinio, pederastia e ilícitos contra la salud.
Con el agregado hecho al proyecto, también se considerarán espionaje, sabotaje, genocidio, tortura, tráfico de indocumentados, contrabando, defraudación fiscal, desvío u obstaculización de investigaciones, falsificación y alteración de moneda, delitos contra el consumo y riqueza nacionales, violación, lesiones, comercialización habitual de objetos robados, contra el ambiente, violación de derechos de autor y portación de armas de uso exclusivo del Ejército, Armada o Fuerza Aérea.
Asimismo, se facultará a los agentes encubiertos a intervenir en el tráfico comercial de las actividades de la delincuencia organizada, asumir obligaciones (sic), ingresar y participar en reuniones con integrantes de la organización infiltrada y, si fuere necesario, realizar transacciones con ellos.
Como parte de sus investigaciones podrán solicitar operativos contra la delincuencia organizada, y su participación será revisada cada seis meses, y si concluido este plazo no hay resultados, se cancelará su intervención.
La comisión intentó matizar la revisión a personas, pertenencias y automóviles, al incluir que antes de ello las autoridades informarán sobre el fundamento y motivo de los actos de molestia, pero advierte que en caso de que la persona se negare a la revisión, se le informará de la consecuencia jurídica de ello.
También se agregan nuevas atribuciones para agentes infiltrados en la delincuencia organizada
La Comisión de Justicia desecha la inconformidad presentada por el Movimiento por la Paz
Enrique Méndez
Periódico La Jornada
Miércoles 11 de abril de 2012, p. 3
La Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados endureció el proyecto de dictamen sobre el nuevo Código Federal de Procedimientos Penales –que pretende votar hoy–, al ampliar el catálogo de delitos graves que no requieren orden de aprehensión para detener a quienes presuntamente los hayan cometido. También agregó nuevas atribuciones para agentes infiltrados en la delincuencia organizada.
Al concluir el plazo de dos semanas que abrió para recibir observaciones, la comisión que preside Humberto Benítez Treviño (PRI) desechó la solicitud del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad respecto de que aprobar la iniciativa del presidente Felipe Calderón para que cualquier autoridad lleve a cabo detenciones, revisiones a personas y cateos, legalizará los operativos de militares y marinos.
El documento, que será discutido esta tarde en la comisión, agrega que además de los delitos señalados graves para que una persona pueda ser detenida en flagrancia o bajo la sospecha fundada de que incurrió en alguno de ellos, también se considerarán aquellos cuyo término medio aritmético de la pena sea igual o superior a cinco años de prisión.
Consultado sobre el abanico de ilícitos que ello abre, el diputado Jaime Cárdenas Gracia (PT) consideró que es peligroso porque prácticamente se trata de todos los delitos contenidos en los artículos 193 y 194 del código vigente, y prácticamente también de cualquier tipo, porque la tendencia es a incrementar las penas.
Hasta ahora, las detenciones sin orden judicial previstas en la redacción del proyecto de dictamen son: homicidio doloso, violación, secuestro, trata de personas, los cometidos por medios violentos, en los que se empleen armas o explosivos.
Además, piratería, terrorismo, genocidio, evasión de presos, ataques a las vías de comunicación, asalto en carreteras o caminos, lesiones, robo calificado, sustracción o aprovechamiento indebido de hidrocarburos o sus derivados, hurto, robo de vehículo, desaparición forzada de personas, traición a la patria, espionaje, terrorismo y sabotaje, corrupción de menores, pornografía infantil, turismo sexual, lenocinio, pederastia e ilícitos contra la salud.
Con el agregado hecho al proyecto, también se considerarán espionaje, sabotaje, genocidio, tortura, tráfico de indocumentados, contrabando, defraudación fiscal, desvío u obstaculización de investigaciones, falsificación y alteración de moneda, delitos contra el consumo y riqueza nacionales, violación, lesiones, comercialización habitual de objetos robados, contra el ambiente, violación de derechos de autor y portación de armas de uso exclusivo del Ejército, Armada o Fuerza Aérea.
Asimismo, se facultará a los agentes encubiertos a intervenir en el tráfico comercial de las actividades de la delincuencia organizada, asumir obligaciones (sic), ingresar y participar en reuniones con integrantes de la organización infiltrada y, si fuere necesario, realizar transacciones con ellos.
Como parte de sus investigaciones podrán solicitar operativos contra la delincuencia organizada, y su participación será revisada cada seis meses, y si concluido este plazo no hay resultados, se cancelará su intervención.
La comisión intentó matizar la revisión a personas, pertenencias y automóviles, al incluir que antes de ello las autoridades informarán sobre el fundamento y motivo de los actos de molestia, pero advierte que en caso de que la persona se negare a la revisión, se le informará de la consecuencia jurídica de ello.
lunes, 9 de abril de 2012
Sicilia hablará en Chicago sobre lucha antinarco
Efe
09 abril 2012
Acudirá el 16 de abril a la Universidad De Paul para analizar los costos, en su opinión "inaceptables", de la guerra contra las drogas
CHICAGO.- El poeta y activista mexicano Javier Sicilia visitará Chicago el 16 y 17 de abril para hablar sobre la violencia generada por la guerra contra el narcotráfico que se vive en su país, se informó hoy.
Durante su estancia en Chicago, Sicilia acudirá el 16 de abril a la Universidad De Paul para analizar los costos, en su opinión "inaceptables", de la guerra contra las drogas, que desde 2006 se cobró 50 mil víctimas mortales, 10 mil desaparecidos y más de un millón de desplazados.
Al día siguiente dictará la conferencia "La emergencia nacional de México" en la sede del Museo Nacional de Arte Mexicano de Chicago.
El presidente del Museo Nacional de Arte Mexicano de Chicago, el mexico-estadunidense Carlos Tortolero, dijo que la visita de Sicilia permitirá compartir su mensaje, "contrario a la violencia y de búsqueda de justicia".
"Los mexicanos de ambos lados de la frontera están profundamente preocupados con la actual situación de México", agregó.
A su vez, Ted Lewis, director de derechos humanos de la organización internacional Global Exchange, que patrocina la visita, dijo que "la voz valiente de Javier es una de las muchas que se elevan para demandar el fin de la violencia sin sentido. Su mensaje y desafío son vitales en ambos lados de la frontera".
"Después de 40 años, la guerra contra las drogas se ha convertido en una pesadilla para México", señaló.
En la mañana del día 17, Sicilia asistirá además a la clausura del V Festival Internacional Poesía en Abril, que se celebrará en la Universidad de Illinois en Chicago (UIC).
El Museo Nacional de Arte Mexicano de Chicago explicó en un comunicado que la visita de Sicilia precede a una caravana de la paz que recorrerá ciudades de Estados Unidos a partir del próximo 12 de agosto y que estará integrada por víctimas de la violencia de la guerra contra el narcotráfico en México.
La caravana partirá en agosto desde San Diego, California, para viajar hacia el este antes de arribar a Washington D.C. un mes después.
Sicilia, que comenzó una gira informativa por Estados Unidos el pasado día 4 en San Francisco, regresará a California tras su visita a Chicago para analizar la situación en México en Los Ángeles y Claremont.
Posteriormente, el poeta mexicano viajará a El Paso (Texas), Tucson (Arizona), San José (California) y el 10 de mayo finalizará sus conferencias en Nueva York.
El poeta y periodista oriundo de la Ciudad de México ha encabezado manifestaciones contra la violencia en México con el lema "Estamos hasta la madre", después de que su hijo Juan Francisco murió en marzo de 2011 junto con otras seis personas, aparentemente víctimas del crimen organizado.
09 abril 2012
Acudirá el 16 de abril a la Universidad De Paul para analizar los costos, en su opinión "inaceptables", de la guerra contra las drogas
CHICAGO.- El poeta y activista mexicano Javier Sicilia visitará Chicago el 16 y 17 de abril para hablar sobre la violencia generada por la guerra contra el narcotráfico que se vive en su país, se informó hoy.
Durante su estancia en Chicago, Sicilia acudirá el 16 de abril a la Universidad De Paul para analizar los costos, en su opinión "inaceptables", de la guerra contra las drogas, que desde 2006 se cobró 50 mil víctimas mortales, 10 mil desaparecidos y más de un millón de desplazados.
Al día siguiente dictará la conferencia "La emergencia nacional de México" en la sede del Museo Nacional de Arte Mexicano de Chicago.
El presidente del Museo Nacional de Arte Mexicano de Chicago, el mexico-estadunidense Carlos Tortolero, dijo que la visita de Sicilia permitirá compartir su mensaje, "contrario a la violencia y de búsqueda de justicia".
"Los mexicanos de ambos lados de la frontera están profundamente preocupados con la actual situación de México", agregó.
A su vez, Ted Lewis, director de derechos humanos de la organización internacional Global Exchange, que patrocina la visita, dijo que "la voz valiente de Javier es una de las muchas que se elevan para demandar el fin de la violencia sin sentido. Su mensaje y desafío son vitales en ambos lados de la frontera".
"Después de 40 años, la guerra contra las drogas se ha convertido en una pesadilla para México", señaló.
En la mañana del día 17, Sicilia asistirá además a la clausura del V Festival Internacional Poesía en Abril, que se celebrará en la Universidad de Illinois en Chicago (UIC).
El Museo Nacional de Arte Mexicano de Chicago explicó en un comunicado que la visita de Sicilia precede a una caravana de la paz que recorrerá ciudades de Estados Unidos a partir del próximo 12 de agosto y que estará integrada por víctimas de la violencia de la guerra contra el narcotráfico en México.
La caravana partirá en agosto desde San Diego, California, para viajar hacia el este antes de arribar a Washington D.C. un mes después.
Sicilia, que comenzó una gira informativa por Estados Unidos el pasado día 4 en San Francisco, regresará a California tras su visita a Chicago para analizar la situación en México en Los Ángeles y Claremont.
Posteriormente, el poeta mexicano viajará a El Paso (Texas), Tucson (Arizona), San José (California) y el 10 de mayo finalizará sus conferencias en Nueva York.
El poeta y periodista oriundo de la Ciudad de México ha encabezado manifestaciones contra la violencia en México con el lema "Estamos hasta la madre", después de que su hijo Juan Francisco murió en marzo de 2011 junto con otras seis personas, aparentemente víctimas del crimen organizado.
domingo, 26 de febrero de 2012
LeBarón pinta su raya ante Sicilia
UTILIZADOS CON FINES POLÍTICOS
En octubre Julián LeBarón mandó la primera señal de inconformidad al ausentarse del segundo encuentro con el presidente Calderón. Pero no fue hasta el viernes 24 cuando envió una carta a sus compañeros del Movimiento por la Paz, que encabeza Javier Sicilia, para comunicarles que lo dejaba porque no está de acuerdo en que dialogue con el gobierno y los partidos y les exija soluciones
domingo, 26 de febrero de 2012
JOSÉ GIL OLMOS
MÉXICO, DF (Apro).- Por considerar que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad está siendo utilizado con fines políticos al recurrir al gobierno y los partidos para resolver el problema de la violencia que azota el país, Julián LeBarón, una de sus principales figuras junto con Javier Sicilia, decidió separarse de él.
Poco antes de anunciar su decisión, el agricultor y constructor chihuahuense comenta a Proceso: "Yo estoy dispuesto a participar con el movimiento siempre que las víctimas y los ciudadanos podamos resolver nuestros propios asuntos. Lo que ya no quiero es que se utilicen mis esfuerzos, mi nombre y mi dolor para estarle exigiendo al gobierno y a los partidos resolver algo que no pueden".
Comenta al reportero que habló con Javier Sicilia para anunciarle de su decisión y asegura que el poeta estuvo totalmente de acuerdo: "Yo respeto mucho a Javier, es como un padre para mí, lo considero un gran líder. Le dije que estoy dispuesto a participar en el movimiento, con cualquier ciudadano que adopte una actitud de accionar… Pero creo que exigirle a las autoridades sólo es estar reaccionando; desde la reacción no podemos lograr nada".
Aclara que no se va del movimiento por problemas personales, sino por una diferencia de posiciones ideológicas y morales; e insiste que está dispuesto a seguir colaborando, siempre y cuando no haya de por medio algún interés político:
"No, yo no tengo ningún problema con las personas del movimiento, ni tampoco problemas con los políticos como personas. En lo que me estoy enfocando es en los principios, en las ideas".
Consultado al respecto, Sicilia asegura que durante un encuentro con LeBarón en la casa del poeta en Cuernavaca le expuso que no estaba de acuerdo con sus argumentos, y tras recomendarle que no hiciera pública su decisión, le dijo que la respetaba.
Sicilia considera errónea la apreciación de LeBarón con respecto al uso político del movimiento. "Se equivoca –dice –. Nunca ha habido intereses políticos en sentido partidista. El movimiento es político en el sentido de la polis, de la participación ciudadana, pero no partidista. De hecho hay que recordar que rechazamos las candidaturas que nos ofrecieron".
LO VAMOS A EXTRAÑAR
Sicilia se muestra asombrado por la decisión de LeBarón, quien le envió una carta el viernes 24, sobre todo porque, dice, lo hizo en un momento en el cual el movimiento busca fortalecerse para sentarse a dialogar con los candidatos a la Presidencia de la República. No obstante, confía en que esa decisión no impacte al movimiento de manera negativa.
LeBarón, líder de una comunidad mormona que su numerosa familia fundó en el municipio de Galeana, Chihuahua, participó más en las marchas y caravanas, no tanto en la organización interna ni en la planeación del movimiento, puntualiza Sicilia, y reitera que seguirá teniendo las puertas abiertas para que colabore como él quiera. De manera similar se expresa Emilio Álvarez Icaza Longoria, otro de los representantes del movimiento:
"No coincido con eso de que el movimiento ha centrado sus acciones sólo frente al gobierno. Me parece que esa es una lectura muy reducida y quizá eso obedece a que (LeBarón) está en Chihuahua y desde allá no se ven las cosas igual. Desde allá, por ejemplo, no toma en cuenta la campaña ‘En los zapatos del otro’, que se construye desde la sociedad y las víctimas", dice.
El ex ombudsman capitalino relata que después del diálogo con el presidente Felipe Calderón y con el Poder Legislativo se avanzó en la creación de la Procuraduría de Atención a Víctimas de la Violencia y en el reconocimiento de 15 casos consignados de desaparecidos en Nuevo León.
Al igual que Sicilia, considera que no cree que la salida de Julián LeBarón tenga un impacto negativo en el movimiento. "Lo vamos a extrañar, pero las comisiones y los trabajos tienen su ritmo. Vamos a seguir trabajando por la paz y las víctimas, y aunque él no vaya en el mismo barco, sabemos que vamos por el mismo camino".
FINES POLÍTICOS
Casi siempre de botas, pantalón vaquero y camisa a cuadros, Julián LeBarón se convirtió en uno de los referentes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad al que dio vida el poeta Javier Sicilia en abril de 2011, luego del asesinato de su hijo Juan Francisco Sicilia y otras seis personas en Cuernavaca, Morelos.
Constructor de casas en Chihuahua, Julián se sumó de inmediato a esa organización como una más de las víctimas de la violencia del crimen organizado y la guerra declarada por el presidente Calderón al narcotráfico desde diciembre de 2006.
En 2009, su hermano Benjamín y su cuñado Luis Widmar fueron asesinados por un grupo de secuestradores que un año antes habían plagiado a Eric, otro de sus hermanos de sólo 17 años. Los delincuentes dejaron una manta en la que decían que las ejecuciones eran en represalia por el activismo de Benjamín y Luis.
Desde entonces, Julián LeBarón y su familia comenzaron con su activismo en demanda de justicia, hasta que se unió al movimiento liderado por Javier Sicilia.
A partir de entonces, asistió a las principales acciones del movimiento: estuvo en las caravanas del norte y sur; también en el primer diálogo con Calderón del 23 de junio de ese año, aunque ya no asistió al segundo encuentro con el presidente, el del 11 de octubre, en el castillo de Chapultepec. Esa fue la primera señal de su desacuerdo.
El líder mormón confía en que su salida no tenga efectos negativos para los demás integrantes del movimiento: "Mi decisión no es para hacerle daño a nadie, es para poner en claro mi posición. Desde un principio acordamos que (la organización) no iba a utilizarse para fines políticos y creo que ha habido mucho de eso. Yo no quiero participar así".
—¿Puede precisar esta idea?
—¡Claro! Cuando el movimiento exige a Estados Unidos que deje de mandar armas a México, estamos pidiendo algo abstracto; no creo que vaya a funcionar. Me parece que pone a las víctimas en una posición de porristas para un régimen, para ciertos fines políticos. Yo no estoy de acuerdo con eso.
Dice que le incomoda que se le tome como bandera en la caravana en territorio estadounidense que Sicilia prevé realizar en agosto próximo para exigir un alto al contrabando de armas.
"Mira, esa caravana es para exigir a los estadounidenses que dejen de mandarnos armas; creo que eso no resuelve nada. Si las armas fueran el problema, entonces Estados Unidos sería el país más inseguro, el más violento y tendría el nivel de secuestros más alto del mundo".
E insiste en que enfocarse en ese tipo de demandas es hacerle el juego al sistema que ha propiciado el clima de violencia y muerte en el país. "Me parece que ésta no es una forma efectiva de hacer las cosas. Creo que el gobierno es una buena herramienta para la comunicación social, pero no lo es para asuntos morales o económicos".
Muestra de ello, argumenta, es que el gobierno calderonista nos ha dejado 60 millones de pobres y desde que el presidente declaró la guerra al crimen organizado tenemos 60 mil muertos y más drogadictos que nunca.
POR UN MOVIMIENTO CIUDADANO
Julián LeBarón relata que aún tiene presente el día de abril de 2011 en que Javier Sicilia emplazó a las autoridades de Morelos a que presentaran a los responsables de la muerte de su hijo en 13 días; de lo contrario, les dijo, tendrían que presentar su renuncia.
Cuenta que le pareció que por fin la ciudadanía estaba asumiendo la responsabilidad de resolver sus propios problemas: "Por eso me uní al movimiento y también porque después de eso nos fuimos por todo México a mover conciencias. Ese aspecto de la caravana me pareció muy positivo, pero cuando nos sentamos con las autoridades más falsas del Estado para exponer nuestras inconformidades, ya no me gustó… Así no se puede resolver el problema de la violencia".
A diferencia de Sicilia y de Álvarez Icaza, LeBarón piensa que no tiene caso seguir buscando el diálogo con las autoridades porque forman parte de un sistema "criminal" que realiza "actos dañinos de gran irresponsabilidad".
¿Tiene la idea de formar otro movimiento?
Antes de que conociera a Javier yo ya era parte de uno. Eso es lo que me impulsó a marchar y participar con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad porque observé que ellos estaban haciendo efectivo lo que pienso: que los ciudadanos empezaran a tomar el control de su propio destino.
¿Cómo ve las acciones del movimiento?
Para que pueda justificarme, tengo que hacer las cosas en las que creo. Yo respeto y quiero a toda la gente del movimiento, no creo que tengamos diferencias en los fines, pero creo que es importante ser claros en nuestra posición.
Los medios que propone el movimiento son la resistencia civil pacífica, los diálogos con el gobierno, ¿en eso no está de acuerdo?
No estoy de acuerdo en que se busque al gobierno para que resuelva nuestros problemas porque no puede. ¡Es como querer reparar un auto con un serrucho!
Y pone un ejemplo: "Hace como dos semanas el presidente mandó el Ejército a Ciudad Juárez con maquinaria para reconstruir el tejido social. Nada más veo eso, camiones llenos de soldados armados, y digo: es como mandar a cirujanos a operar corazones con motosierras. Las cosas no jalan de esa manera".
Tomada su decisión de salir del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Julián LeBarón refiere que por el momento piensa terminar un documental, Encender el corazón, en el que aborda la violencia en México.
En octubre Julián LeBarón mandó la primera señal de inconformidad al ausentarse del segundo encuentro con el presidente Calderón. Pero no fue hasta el viernes 24 cuando envió una carta a sus compañeros del Movimiento por la Paz, que encabeza Javier Sicilia, para comunicarles que lo dejaba porque no está de acuerdo en que dialogue con el gobierno y los partidos y les exija soluciones
domingo, 26 de febrero de 2012
JOSÉ GIL OLMOS
MÉXICO, DF (Apro).- Por considerar que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad está siendo utilizado con fines políticos al recurrir al gobierno y los partidos para resolver el problema de la violencia que azota el país, Julián LeBarón, una de sus principales figuras junto con Javier Sicilia, decidió separarse de él.
Poco antes de anunciar su decisión, el agricultor y constructor chihuahuense comenta a Proceso: "Yo estoy dispuesto a participar con el movimiento siempre que las víctimas y los ciudadanos podamos resolver nuestros propios asuntos. Lo que ya no quiero es que se utilicen mis esfuerzos, mi nombre y mi dolor para estarle exigiendo al gobierno y a los partidos resolver algo que no pueden".
Comenta al reportero que habló con Javier Sicilia para anunciarle de su decisión y asegura que el poeta estuvo totalmente de acuerdo: "Yo respeto mucho a Javier, es como un padre para mí, lo considero un gran líder. Le dije que estoy dispuesto a participar en el movimiento, con cualquier ciudadano que adopte una actitud de accionar… Pero creo que exigirle a las autoridades sólo es estar reaccionando; desde la reacción no podemos lograr nada".
Aclara que no se va del movimiento por problemas personales, sino por una diferencia de posiciones ideológicas y morales; e insiste que está dispuesto a seguir colaborando, siempre y cuando no haya de por medio algún interés político:
"No, yo no tengo ningún problema con las personas del movimiento, ni tampoco problemas con los políticos como personas. En lo que me estoy enfocando es en los principios, en las ideas".
Consultado al respecto, Sicilia asegura que durante un encuentro con LeBarón en la casa del poeta en Cuernavaca le expuso que no estaba de acuerdo con sus argumentos, y tras recomendarle que no hiciera pública su decisión, le dijo que la respetaba.
Sicilia considera errónea la apreciación de LeBarón con respecto al uso político del movimiento. "Se equivoca –dice –. Nunca ha habido intereses políticos en sentido partidista. El movimiento es político en el sentido de la polis, de la participación ciudadana, pero no partidista. De hecho hay que recordar que rechazamos las candidaturas que nos ofrecieron".
LO VAMOS A EXTRAÑAR
Sicilia se muestra asombrado por la decisión de LeBarón, quien le envió una carta el viernes 24, sobre todo porque, dice, lo hizo en un momento en el cual el movimiento busca fortalecerse para sentarse a dialogar con los candidatos a la Presidencia de la República. No obstante, confía en que esa decisión no impacte al movimiento de manera negativa.
LeBarón, líder de una comunidad mormona que su numerosa familia fundó en el municipio de Galeana, Chihuahua, participó más en las marchas y caravanas, no tanto en la organización interna ni en la planeación del movimiento, puntualiza Sicilia, y reitera que seguirá teniendo las puertas abiertas para que colabore como él quiera. De manera similar se expresa Emilio Álvarez Icaza Longoria, otro de los representantes del movimiento:
"No coincido con eso de que el movimiento ha centrado sus acciones sólo frente al gobierno. Me parece que esa es una lectura muy reducida y quizá eso obedece a que (LeBarón) está en Chihuahua y desde allá no se ven las cosas igual. Desde allá, por ejemplo, no toma en cuenta la campaña ‘En los zapatos del otro’, que se construye desde la sociedad y las víctimas", dice.
El ex ombudsman capitalino relata que después del diálogo con el presidente Felipe Calderón y con el Poder Legislativo se avanzó en la creación de la Procuraduría de Atención a Víctimas de la Violencia y en el reconocimiento de 15 casos consignados de desaparecidos en Nuevo León.
Al igual que Sicilia, considera que no cree que la salida de Julián LeBarón tenga un impacto negativo en el movimiento. "Lo vamos a extrañar, pero las comisiones y los trabajos tienen su ritmo. Vamos a seguir trabajando por la paz y las víctimas, y aunque él no vaya en el mismo barco, sabemos que vamos por el mismo camino".
FINES POLÍTICOS
Casi siempre de botas, pantalón vaquero y camisa a cuadros, Julián LeBarón se convirtió en uno de los referentes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad al que dio vida el poeta Javier Sicilia en abril de 2011, luego del asesinato de su hijo Juan Francisco Sicilia y otras seis personas en Cuernavaca, Morelos.
Constructor de casas en Chihuahua, Julián se sumó de inmediato a esa organización como una más de las víctimas de la violencia del crimen organizado y la guerra declarada por el presidente Calderón al narcotráfico desde diciembre de 2006.
En 2009, su hermano Benjamín y su cuñado Luis Widmar fueron asesinados por un grupo de secuestradores que un año antes habían plagiado a Eric, otro de sus hermanos de sólo 17 años. Los delincuentes dejaron una manta en la que decían que las ejecuciones eran en represalia por el activismo de Benjamín y Luis.
Desde entonces, Julián LeBarón y su familia comenzaron con su activismo en demanda de justicia, hasta que se unió al movimiento liderado por Javier Sicilia.
A partir de entonces, asistió a las principales acciones del movimiento: estuvo en las caravanas del norte y sur; también en el primer diálogo con Calderón del 23 de junio de ese año, aunque ya no asistió al segundo encuentro con el presidente, el del 11 de octubre, en el castillo de Chapultepec. Esa fue la primera señal de su desacuerdo.
El líder mormón confía en que su salida no tenga efectos negativos para los demás integrantes del movimiento: "Mi decisión no es para hacerle daño a nadie, es para poner en claro mi posición. Desde un principio acordamos que (la organización) no iba a utilizarse para fines políticos y creo que ha habido mucho de eso. Yo no quiero participar así".
—¿Puede precisar esta idea?
—¡Claro! Cuando el movimiento exige a Estados Unidos que deje de mandar armas a México, estamos pidiendo algo abstracto; no creo que vaya a funcionar. Me parece que pone a las víctimas en una posición de porristas para un régimen, para ciertos fines políticos. Yo no estoy de acuerdo con eso.
Dice que le incomoda que se le tome como bandera en la caravana en territorio estadounidense que Sicilia prevé realizar en agosto próximo para exigir un alto al contrabando de armas.
"Mira, esa caravana es para exigir a los estadounidenses que dejen de mandarnos armas; creo que eso no resuelve nada. Si las armas fueran el problema, entonces Estados Unidos sería el país más inseguro, el más violento y tendría el nivel de secuestros más alto del mundo".
E insiste en que enfocarse en ese tipo de demandas es hacerle el juego al sistema que ha propiciado el clima de violencia y muerte en el país. "Me parece que ésta no es una forma efectiva de hacer las cosas. Creo que el gobierno es una buena herramienta para la comunicación social, pero no lo es para asuntos morales o económicos".
Muestra de ello, argumenta, es que el gobierno calderonista nos ha dejado 60 millones de pobres y desde que el presidente declaró la guerra al crimen organizado tenemos 60 mil muertos y más drogadictos que nunca.
POR UN MOVIMIENTO CIUDADANO
Julián LeBarón relata que aún tiene presente el día de abril de 2011 en que Javier Sicilia emplazó a las autoridades de Morelos a que presentaran a los responsables de la muerte de su hijo en 13 días; de lo contrario, les dijo, tendrían que presentar su renuncia.
Cuenta que le pareció que por fin la ciudadanía estaba asumiendo la responsabilidad de resolver sus propios problemas: "Por eso me uní al movimiento y también porque después de eso nos fuimos por todo México a mover conciencias. Ese aspecto de la caravana me pareció muy positivo, pero cuando nos sentamos con las autoridades más falsas del Estado para exponer nuestras inconformidades, ya no me gustó… Así no se puede resolver el problema de la violencia".
A diferencia de Sicilia y de Álvarez Icaza, LeBarón piensa que no tiene caso seguir buscando el diálogo con las autoridades porque forman parte de un sistema "criminal" que realiza "actos dañinos de gran irresponsabilidad".
¿Tiene la idea de formar otro movimiento?
Antes de que conociera a Javier yo ya era parte de uno. Eso es lo que me impulsó a marchar y participar con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad porque observé que ellos estaban haciendo efectivo lo que pienso: que los ciudadanos empezaran a tomar el control de su propio destino.
¿Cómo ve las acciones del movimiento?
Para que pueda justificarme, tengo que hacer las cosas en las que creo. Yo respeto y quiero a toda la gente del movimiento, no creo que tengamos diferencias en los fines, pero creo que es importante ser claros en nuestra posición.
Los medios que propone el movimiento son la resistencia civil pacífica, los diálogos con el gobierno, ¿en eso no está de acuerdo?
No estoy de acuerdo en que se busque al gobierno para que resuelva nuestros problemas porque no puede. ¡Es como querer reparar un auto con un serrucho!
Y pone un ejemplo: "Hace como dos semanas el presidente mandó el Ejército a Ciudad Juárez con maquinaria para reconstruir el tejido social. Nada más veo eso, camiones llenos de soldados armados, y digo: es como mandar a cirujanos a operar corazones con motosierras. Las cosas no jalan de esa manera".
Tomada su decisión de salir del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Julián LeBarón refiere que por el momento piensa terminar un documental, Encender el corazón, en el que aborda la violencia en México.
viernes, 28 de octubre de 2011
Sicilia ante la CIDH: la impunidad en México es la norma
MÉXICO, D.F. (apro).- El líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia, denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la impunidad, la corrupción y la dramática situación de los desaparecidos en México.
"Nos pueden matar, nos pueden secuestrar, porque el grado de inseguridad es atroz. Nos pueden asesinar y nuestra muerte quedará impune", dijo el poeta durante una audiencia pública en Washington, la capital de Estados Unidos.
Luego de denunciar que 98% de los crímenes en México permanecen impunes, Sicilia añadió: "La justicia es la excepción, la impunidad es la norma".
Y más: "No sabemos qué parte del Estado está con el crimen, ni dónde está el crimen dentro del Estado. Es terrible".
Además, dijo, con su "inacción e ineficiencia", el gobierno de Felipe Calderón ha permitido que se incrementen las desapariciones forzadas en el país.
"Póngale a cada uno de ellos rostro. Y detrás de ese rostro, el de hermanos, un padre, y multiplíquenlo. Vean esos rostros: esa es la realidad del país", puntualizó.
Ante ello, destacó la necesidad de "cambiar la estrategia de seguridad, tremendamente violenta, con pocos resultados, que incrementa el dolor cada día y está diseñada para la seguridad de las instituciones, no de los ciudadanos".
Asimismo, pidió que a la Procuraduría para atender a las víctimas se le asigne "un presupuesto acorde a la altura del dolor del país y que se le dé voz y voto a los ciudadanos, porque hay gran corrupción en el Estado".
Durante la audiencia convocada sobre la seguridad ciudadana en México, el relator para México de la CIDH, Rodrigo Escobar, calificó como "masivo" el problema de desapariciones forzadas y restó importancia al hecho de que diferentes organismos manejen cifras diversas, ya que mientras la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha recibido más de cinco mil denuncias, el movimiento de Sicilia lo ubica en 10 mil.
"Ese es el tema central, los peticionarios se han referido al drama y la tragedia de la desaparición forzada. Es un problema muy angustioso para las familias. Mientras no hay verdad, no hay justicia ni posibilidad de verdadera reconciliación", apuntó.
Escobar solicitó al Estado que aporte información sobre medidas específicas para las desapariciones forzadas, tales como la creación de un registro de desaparecidos, programas de atención a las familias de desaparecidos, reformas legislativas o mecanismos de búsqueda inmediata.
Rechaza Segob acusaciones
Por la tarde, desde Washington, el subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Arturo Zamora, rechazó que la impunidad sea "la norma" en el país, como denunció Javier Sicilia.
Al responder a las aseveraciones que hizo el poeta, demandó reconocer también los avances que ha habido durante la administración de Felipe Calderón.
"No puedo aceptar de ninguna manera que la impunidad sea la norma (…) al contrario, no queremos que la impunidad sea la norma", dijo el funcionario en conferencia de prensa.
Y añadió que "en aquellos casos en que alguna autoridad esté involucrada, debe ser juzgada y castigada como cualquier otro delincuente que incurra en esa conducta".
Proceso
28/10/2011
"Nos pueden matar, nos pueden secuestrar, porque el grado de inseguridad es atroz. Nos pueden asesinar y nuestra muerte quedará impune", dijo el poeta durante una audiencia pública en Washington, la capital de Estados Unidos.
Luego de denunciar que 98% de los crímenes en México permanecen impunes, Sicilia añadió: "La justicia es la excepción, la impunidad es la norma".
Y más: "No sabemos qué parte del Estado está con el crimen, ni dónde está el crimen dentro del Estado. Es terrible".
Además, dijo, con su "inacción e ineficiencia", el gobierno de Felipe Calderón ha permitido que se incrementen las desapariciones forzadas en el país.
"Póngale a cada uno de ellos rostro. Y detrás de ese rostro, el de hermanos, un padre, y multiplíquenlo. Vean esos rostros: esa es la realidad del país", puntualizó.
Ante ello, destacó la necesidad de "cambiar la estrategia de seguridad, tremendamente violenta, con pocos resultados, que incrementa el dolor cada día y está diseñada para la seguridad de las instituciones, no de los ciudadanos".
Asimismo, pidió que a la Procuraduría para atender a las víctimas se le asigne "un presupuesto acorde a la altura del dolor del país y que se le dé voz y voto a los ciudadanos, porque hay gran corrupción en el Estado".
Durante la audiencia convocada sobre la seguridad ciudadana en México, el relator para México de la CIDH, Rodrigo Escobar, calificó como "masivo" el problema de desapariciones forzadas y restó importancia al hecho de que diferentes organismos manejen cifras diversas, ya que mientras la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha recibido más de cinco mil denuncias, el movimiento de Sicilia lo ubica en 10 mil.
"Ese es el tema central, los peticionarios se han referido al drama y la tragedia de la desaparición forzada. Es un problema muy angustioso para las familias. Mientras no hay verdad, no hay justicia ni posibilidad de verdadera reconciliación", apuntó.
Escobar solicitó al Estado que aporte información sobre medidas específicas para las desapariciones forzadas, tales como la creación de un registro de desaparecidos, programas de atención a las familias de desaparecidos, reformas legislativas o mecanismos de búsqueda inmediata.
Rechaza Segob acusaciones
Por la tarde, desde Washington, el subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Arturo Zamora, rechazó que la impunidad sea "la norma" en el país, como denunció Javier Sicilia.
Al responder a las aseveraciones que hizo el poeta, demandó reconocer también los avances que ha habido durante la administración de Felipe Calderón.
"No puedo aceptar de ninguna manera que la impunidad sea la norma (…) al contrario, no queremos que la impunidad sea la norma", dijo el funcionario en conferencia de prensa.
Y añadió que "en aquellos casos en que alguna autoridad esté involucrada, debe ser juzgada y castigada como cualquier otro delincuente que incurra en esa conducta".
Proceso
28/10/2011
domingo, 16 de octubre de 2011
El Presidente, rebasado; las víctimas, frustradas
CANSADOS Y HARTOS DE LA VERBORREA DEMAGÓGICA
‘Veo a un presidente rebasado’, confiesa el poeta Javier Sicilia luego de comer en privado con Felipe Calderón después del encuentro de seis horas que el Movimiento por la Paz tuvo con el mandatario y sus colaboradores en Chapultepec
Sunday, October 16, 2011
JOSÉ GIL OLMOS
MÉXICO, DF (APRO).- Esta vez no hubo besos, abrazos ni escapularios. Fue una reunión más bien ríspida, a veces sorda, que duró seis horas y en la que chocaron dos visiones del país: la de un México militarizado, con más de 50 mil muertos, un Estado fragmentado y corrupto, con una violencia sin freno y grupos paramilitares procreados por la estrategia de guerra, descrito por el movimiento por la paz; y la de un México que para el presidente Felipe Calderón avanza en la justicia, los derechos humanos y el combate al crimen organizado.
Por segunda vez —quizá la última, porque ya no se habló de otro encuentro— el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza el poeta Javier Sicilia se reunió el viernes 14 con Felipe Calderón y algunos miembros de su gabinete en el Castillo de Chapultepec.
"Fue sumamente frustrante, se lograron pocas cosas, hubo más disensos que consensos. Vi a un Presidente muy bajo de energía, cansado y debilitado. Creo que ya no habrá más diálogos a menos que ocurra algo extraordinario; nuestro discurso fue de cierre de una etapa", dice Javier Sicilia a Proceso horas después del encuentro.
Luego de asistir a una comida privada en Los Pinos a la que lo invitó Calderón, el dirigente del movimiento ciudadano manifiesta que percibió al jefe del Ejecutivo plenamente rebasado por un problema estructural: la fractura del Estado.
JUGANDO A LA DEMOCRACIA
"Se lo hemos dicho: no estamos contra la persecución de los delincuentes, pero sacó al Ejército con unas estructuras podridas, con un Estado fracturado, no fallido, sino con una fractura que viene desde el priísmo y que lo vemos con los gobernadores corruptos, indolentes ante el problema del narcotráfico.
"El presidente está impotente para resolver este problema de fondo y que se complica por la idiotez de los partidos políticos que no han entendido la emergencia nacional, que siguen jugando a la democracia cuando el país está hecho pedazos y la delincuencia se ha empoderado ante el propio Estado.
"Es tremendamente frustrante lo que vemos porque las víctimas siguen esperando justicia, desde nuestro dolor exigimos que nos atiendan y la clase política sigue sin escuchar y sin entender."
—¿Cómo vio a Calderón en este segundo diálogo?, ¿sigue siendo el Presidente empecinado que no escucha?
—Creo que algo se movió en él. Personalmente me dijo en la comida: ‘Ustedes me dieron un sentido de las víctimas que no conocía y la propuesta de la recomposición del tejido social apenas la empiezo a entender’.
"Me parece que eso es bueno. Pero lo veo como un Presidente ya cansado, rebasado, que ya empieza a perder el poder porque sabemos que es su último año y todos comienzan a irse para acomodarse en otros lugares. Veo a un Presidente debilitado y cansado".
PODRÍA FORTALECERSE
Sin embargo, Sicilia considera que los 14 meses que le restan Calderón podría aprovecharlos para trabajar en la recomposición del tejido social, fortaleciendo su política hacia la sociedad en lugar de su estrategia de guerra contra el crimen organizado, cambiando aspectos de fondo de la procuraduría para las víctimas y dejar a un lado los intereses políticos de este año electoral.
"Creo que si estos 14 meses que le quedan —que pueden ser pocos si se ven como su salida en un año electoral pero que para las víctimas es mucho tiempo— los orienta a rescatar a las víctimas, fortaleciendo la Procuraduría Social de Atención a Víctimas y una Ley de Víctimas, cambiando de estrategia, podrá terminar mejor su gobierno y acabar más fortalecido.
"Si no lo hace se lo van a cobrar todo y acabará como el presidente de la guerra, de la violencia, de los 60 mil muertos y miles de desaparecidos.
"Esperamos que no le gane el interés electoral, esperamos que se venga de este lado, del lado de las víctimas; si lo hace va a tener aliados importantes porque lo único que desean es justicia y paz, como todo el país. Si toma ese camino podría terminar el sexenio con cierta altura".
Pero insiste: "Si no lo hace va a empeorar la situación del país. De hecho ya la están empeorando los partidos políticos porque conforme avanzan las elecciones, crece la violencia".
LOS DESACUERDOS
El segundo encuentro en Chapultepec entre Calderón y el movimiento de las víctimas empezó mal y terminó peor. Mientras los invitados de la Presidencia entraron al castillo sin problemas, las miembros del movimiento por la paz tuvieron que pasar los filtros de detector de metales que les impuso el Estado Mayor Presidencial y además pelear para que no les quitaran las fotos de sus muertos y desaparecidos.
Además las principales propuestas del movimiento ciudadano —la Ley de Víctimas, la Comisión de la Verdad, el Padrón Nacional de Víctimas, el fondo de ayuda para las familias afectadas por la violencia o la preservación de la memoria de los muertos y desaparecidos— fueron rechazadas por el gobierno. Sólo avanzó la creación de la Procuraduría Social de Atención de Víctimas del Delito, pero es un ente que carece de presupuesto, estructura, recursos humanos y reglamentación.
Esta vez el encuentro duró seis horas —tres más que el primero, el pasado 23 de junio— en las que Calderón fue quien más habló. En una de las dos ocasiones en que tomó el micrófono habló más de una hora para defender su estrategia militar aduciendo que de no hacerle frente al crimen organizado éste ya se habría apoderado del país.
Con actitud displicente —"como si sólo estuviera registrando los hechos", comenta Sicilia— Calderón rechazó las acusaciones de los integrantes del movimiento de que su gobierno es autoritario.
"Honestamente —dijo Calderón— este no es un Estado autoritario. Si fuese un Estado autoritario créanme que no estaríamos dialogando aquí; si este fuera un Estado que oculta la verdad, créanme que no estaríamos poniendo y abriendo oficinas y las puertas del gobierno para que se conozcan esos casos, ni hubiéramos revelado, como hemos revelado, el número de víctimas y el esfuerzo por encontrar sus circunstancias y sus nombres".
A LA DEFENSIVA
El panista se defendió en cada una de sus intervenciones sin reconocer que ha actuado fuera de la ley al usar al Ejército en el combate al crimen organizado, como lo aseguró el sacerdote Miguel Concha Malo, presidente del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria:
"El artículo 89 de la Constitución dice que se puede usar a las fuerzas armadas para proteger la seguridad del país ante amenazas internas o externas", manifestó Calderón en tono autoritario exigiéndole a Concha citar correctamente las leyes.
Pero no sólo él se defendió. También lo hicieron sus invitados, especialmente Isabel Miranda de Wallace, quien fue sentada estratégicamente a un lado de Javier Sicilia para responder a las acusaciones de que el Ejecutivo se equivocó en su estrategia militar y generó más violencia y muertes.
Casi al terminar la primera parte del encuentro Sicilia amenazó con dejar su lugar en la mesa principal e instalarse en la tribuna donde estaban las demás víctimas del movimiento. El secretario de Gobernación, Francisco Blake, le pidió que no lo hiciera porque no estaba en el acuerdo del formato del encuentro.
Finalmente el poeta cedió convencido por el secretario del presidente, Roberto Gil Zuarth y se quedó a escuchar a Miranda, presidenta de la organización Alto al Secuestro, quien reconoció la apertura de Calderón al diálogo con la sociedad y culpó a los gobernadores del aumento del poder del crimen organizado, ante el beneplácito de Blake.
También participaron como invitados del gobierno Alejandro Martí, de México SOS, quien demandó al Congreso actuar con rapidez ante la emergencia nacional para aprobar las reformas necesarias en materia de seguridad pública y Graciela García Bringas, de la agrupación Causa Común, quien también se dedicó a reconocer la labor de Calderón.
DESILUSIONADO
"Me siento desilusionado. Las instituciones terminan por convertir en demagogia los problemas mientras la realidad siempre está contradiciendo el discurso oficial. Me fastidia esto, la burocracia, las juntas donde hay demasiados discursos pero no se aterriza nada", dice Sicilia al terminar el encuentro.
Para llegar al segundo encuentro en Chapultepec pasaron tres meses en los cuales hubo 16 reuniones previas entre el movimiento ciudadano y la Secretaría de Gobernación sin que hubiera avances significativos.
Apenas la noche del miércoles 12 Gobernación respondió a las propuestas hechas por el movimiento por la paz en estos meses. Su respuesta cupo en cuatro hojas. "Es una respuesta que llegó muy tarde y que es muy pobre para responder a la situación de emergencia nacional que vivimos. Que la opinión pública lo juzgue", dice Emilio Álvarez Icaza.
El documento oficial apenas esboza el seguimiento que ha hecho la PGR a los 34 casos que el movimiento denunció en el primer encuentro.
Señala la creación de la Procuraduría Social de Atención a Víctimas de los Delitos y menciona la aprobación del protocolo para el levantamiento de cadáveres, la reforma constitucional de derechos humanos y el proyecto de Ley de Víctimas, la iniciativa de Ley de Lavado de Dinero y la propuesta de reforma política.
"Fue un resumen, quizá lo mejor sea que haya una reunión con la Secretaría de Gobernación para ver todos los acuerdos que hubo", justificó Calderón en el encuentro cuando se le hizo notar el magro contenido del documento entregado por Blake.
NUEVA ETAPA
Con el cansancio plasmado en el rostro y la sonrisa desdibujada, Javier Sicilia insiste en que Calderón sigue sin entender que la prioridad de su estrategia de lucha contra el narcotráfico no debe ser la violencia sino la reconstrucción del tejido social y crear una ley de seguridad que sea humana y ciudadana.
Durante el encuentro en Chapultepec y burlando el protocolo, Yolanda Morán, integrante del Frente Unido de Desaparecidos de Coahuila, se le plantó a Calderón para reclamarle que el secretario de Gobernación y la PGR sólo habían recibido a las familias de 206 desaparecidos para darles trámite pero sin escucharlas.
Tras las seis horas del encuentro el ánimo de los integrantes del movimiento no era entusiasta.
—¿Le hizo falta más fuerza al movimiento en este encuentro?
—Creo que fue natural lo que pasó. En el primero era novedad la situación de las víctimas que no se habían visibilizado, en esa ocasión surge el problema de las víctimas y el presidente se ve impactado. Ahora vienen los procesos digestivos en las mesas de diálogo, con lo que se pierde espectacularidad pero se gana en profundidad. Aunque siempre es decepcionante porque esa profundidad termina por diluirse en un diálogo de sordos —considera el poeta.
—Ahora no hubo besos, escapularios y otros símbolos…
—No. Ahora es tiempo de contenidos porque los símbolos poéticos se han leído mal. Es algo terrible en la sociedad que el lenguaje poético se vuelva motivo de discusión y haga perder de vista lo sustancial, que son las víctimas, la ley de seguridad nacional.
Javier Sicilia ve que después de este encuentro el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad entrará en otra fase. Pero también él mismo tendrá otro papel, menos protagónico.
"Estoy cansado de volverme un personaje mediático a partir de mis actos poéticos. Hay que darle el paso a las víctimas, a los contenidos que hemos estado manejando en nuestras propuestas."
—¿Entra en otra fase el movimiento?
—Creo que sí. Estamos en el cierre de una fase para entrar a otra nueva. Hay que trabajar más en la movilización, al fortalecimiento social, porque vienen las elecciones y los partidos no están atendiendo la situación de emergencia nacional.
Sicilia convocó a una movilización nacional a partir de la noche del próximo lunes 31 y, aprovechando la noche de muertos, recordar en plazas, panteones y casas a todas las víctimas de esta guerra.
"No tenemos poder ni lo buscamos", dice el escritor.
‘Veo a un presidente rebasado’, confiesa el poeta Javier Sicilia luego de comer en privado con Felipe Calderón después del encuentro de seis horas que el Movimiento por la Paz tuvo con el mandatario y sus colaboradores en Chapultepec
Sunday, October 16, 2011
JOSÉ GIL OLMOS
MÉXICO, DF (APRO).- Esta vez no hubo besos, abrazos ni escapularios. Fue una reunión más bien ríspida, a veces sorda, que duró seis horas y en la que chocaron dos visiones del país: la de un México militarizado, con más de 50 mil muertos, un Estado fragmentado y corrupto, con una violencia sin freno y grupos paramilitares procreados por la estrategia de guerra, descrito por el movimiento por la paz; y la de un México que para el presidente Felipe Calderón avanza en la justicia, los derechos humanos y el combate al crimen organizado.
Por segunda vez —quizá la última, porque ya no se habló de otro encuentro— el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza el poeta Javier Sicilia se reunió el viernes 14 con Felipe Calderón y algunos miembros de su gabinete en el Castillo de Chapultepec.
"Fue sumamente frustrante, se lograron pocas cosas, hubo más disensos que consensos. Vi a un Presidente muy bajo de energía, cansado y debilitado. Creo que ya no habrá más diálogos a menos que ocurra algo extraordinario; nuestro discurso fue de cierre de una etapa", dice Javier Sicilia a Proceso horas después del encuentro.
Luego de asistir a una comida privada en Los Pinos a la que lo invitó Calderón, el dirigente del movimiento ciudadano manifiesta que percibió al jefe del Ejecutivo plenamente rebasado por un problema estructural: la fractura del Estado.
JUGANDO A LA DEMOCRACIA
"Se lo hemos dicho: no estamos contra la persecución de los delincuentes, pero sacó al Ejército con unas estructuras podridas, con un Estado fracturado, no fallido, sino con una fractura que viene desde el priísmo y que lo vemos con los gobernadores corruptos, indolentes ante el problema del narcotráfico.
"El presidente está impotente para resolver este problema de fondo y que se complica por la idiotez de los partidos políticos que no han entendido la emergencia nacional, que siguen jugando a la democracia cuando el país está hecho pedazos y la delincuencia se ha empoderado ante el propio Estado.
"Es tremendamente frustrante lo que vemos porque las víctimas siguen esperando justicia, desde nuestro dolor exigimos que nos atiendan y la clase política sigue sin escuchar y sin entender."
—¿Cómo vio a Calderón en este segundo diálogo?, ¿sigue siendo el Presidente empecinado que no escucha?
—Creo que algo se movió en él. Personalmente me dijo en la comida: ‘Ustedes me dieron un sentido de las víctimas que no conocía y la propuesta de la recomposición del tejido social apenas la empiezo a entender’.
"Me parece que eso es bueno. Pero lo veo como un Presidente ya cansado, rebasado, que ya empieza a perder el poder porque sabemos que es su último año y todos comienzan a irse para acomodarse en otros lugares. Veo a un Presidente debilitado y cansado".
PODRÍA FORTALECERSE
Sin embargo, Sicilia considera que los 14 meses que le restan Calderón podría aprovecharlos para trabajar en la recomposición del tejido social, fortaleciendo su política hacia la sociedad en lugar de su estrategia de guerra contra el crimen organizado, cambiando aspectos de fondo de la procuraduría para las víctimas y dejar a un lado los intereses políticos de este año electoral.
"Creo que si estos 14 meses que le quedan —que pueden ser pocos si se ven como su salida en un año electoral pero que para las víctimas es mucho tiempo— los orienta a rescatar a las víctimas, fortaleciendo la Procuraduría Social de Atención a Víctimas y una Ley de Víctimas, cambiando de estrategia, podrá terminar mejor su gobierno y acabar más fortalecido.
"Si no lo hace se lo van a cobrar todo y acabará como el presidente de la guerra, de la violencia, de los 60 mil muertos y miles de desaparecidos.
"Esperamos que no le gane el interés electoral, esperamos que se venga de este lado, del lado de las víctimas; si lo hace va a tener aliados importantes porque lo único que desean es justicia y paz, como todo el país. Si toma ese camino podría terminar el sexenio con cierta altura".
Pero insiste: "Si no lo hace va a empeorar la situación del país. De hecho ya la están empeorando los partidos políticos porque conforme avanzan las elecciones, crece la violencia".
LOS DESACUERDOS
El segundo encuentro en Chapultepec entre Calderón y el movimiento de las víctimas empezó mal y terminó peor. Mientras los invitados de la Presidencia entraron al castillo sin problemas, las miembros del movimiento por la paz tuvieron que pasar los filtros de detector de metales que les impuso el Estado Mayor Presidencial y además pelear para que no les quitaran las fotos de sus muertos y desaparecidos.
Además las principales propuestas del movimiento ciudadano —la Ley de Víctimas, la Comisión de la Verdad, el Padrón Nacional de Víctimas, el fondo de ayuda para las familias afectadas por la violencia o la preservación de la memoria de los muertos y desaparecidos— fueron rechazadas por el gobierno. Sólo avanzó la creación de la Procuraduría Social de Atención de Víctimas del Delito, pero es un ente que carece de presupuesto, estructura, recursos humanos y reglamentación.
Esta vez el encuentro duró seis horas —tres más que el primero, el pasado 23 de junio— en las que Calderón fue quien más habló. En una de las dos ocasiones en que tomó el micrófono habló más de una hora para defender su estrategia militar aduciendo que de no hacerle frente al crimen organizado éste ya se habría apoderado del país.
Con actitud displicente —"como si sólo estuviera registrando los hechos", comenta Sicilia— Calderón rechazó las acusaciones de los integrantes del movimiento de que su gobierno es autoritario.
"Honestamente —dijo Calderón— este no es un Estado autoritario. Si fuese un Estado autoritario créanme que no estaríamos dialogando aquí; si este fuera un Estado que oculta la verdad, créanme que no estaríamos poniendo y abriendo oficinas y las puertas del gobierno para que se conozcan esos casos, ni hubiéramos revelado, como hemos revelado, el número de víctimas y el esfuerzo por encontrar sus circunstancias y sus nombres".
A LA DEFENSIVA
El panista se defendió en cada una de sus intervenciones sin reconocer que ha actuado fuera de la ley al usar al Ejército en el combate al crimen organizado, como lo aseguró el sacerdote Miguel Concha Malo, presidente del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria:
"El artículo 89 de la Constitución dice que se puede usar a las fuerzas armadas para proteger la seguridad del país ante amenazas internas o externas", manifestó Calderón en tono autoritario exigiéndole a Concha citar correctamente las leyes.
Pero no sólo él se defendió. También lo hicieron sus invitados, especialmente Isabel Miranda de Wallace, quien fue sentada estratégicamente a un lado de Javier Sicilia para responder a las acusaciones de que el Ejecutivo se equivocó en su estrategia militar y generó más violencia y muertes.
Casi al terminar la primera parte del encuentro Sicilia amenazó con dejar su lugar en la mesa principal e instalarse en la tribuna donde estaban las demás víctimas del movimiento. El secretario de Gobernación, Francisco Blake, le pidió que no lo hiciera porque no estaba en el acuerdo del formato del encuentro.
Finalmente el poeta cedió convencido por el secretario del presidente, Roberto Gil Zuarth y se quedó a escuchar a Miranda, presidenta de la organización Alto al Secuestro, quien reconoció la apertura de Calderón al diálogo con la sociedad y culpó a los gobernadores del aumento del poder del crimen organizado, ante el beneplácito de Blake.
También participaron como invitados del gobierno Alejandro Martí, de México SOS, quien demandó al Congreso actuar con rapidez ante la emergencia nacional para aprobar las reformas necesarias en materia de seguridad pública y Graciela García Bringas, de la agrupación Causa Común, quien también se dedicó a reconocer la labor de Calderón.
DESILUSIONADO
"Me siento desilusionado. Las instituciones terminan por convertir en demagogia los problemas mientras la realidad siempre está contradiciendo el discurso oficial. Me fastidia esto, la burocracia, las juntas donde hay demasiados discursos pero no se aterriza nada", dice Sicilia al terminar el encuentro.
Para llegar al segundo encuentro en Chapultepec pasaron tres meses en los cuales hubo 16 reuniones previas entre el movimiento ciudadano y la Secretaría de Gobernación sin que hubiera avances significativos.
Apenas la noche del miércoles 12 Gobernación respondió a las propuestas hechas por el movimiento por la paz en estos meses. Su respuesta cupo en cuatro hojas. "Es una respuesta que llegó muy tarde y que es muy pobre para responder a la situación de emergencia nacional que vivimos. Que la opinión pública lo juzgue", dice Emilio Álvarez Icaza.
El documento oficial apenas esboza el seguimiento que ha hecho la PGR a los 34 casos que el movimiento denunció en el primer encuentro.
Señala la creación de la Procuraduría Social de Atención a Víctimas de los Delitos y menciona la aprobación del protocolo para el levantamiento de cadáveres, la reforma constitucional de derechos humanos y el proyecto de Ley de Víctimas, la iniciativa de Ley de Lavado de Dinero y la propuesta de reforma política.
"Fue un resumen, quizá lo mejor sea que haya una reunión con la Secretaría de Gobernación para ver todos los acuerdos que hubo", justificó Calderón en el encuentro cuando se le hizo notar el magro contenido del documento entregado por Blake.
NUEVA ETAPA
Con el cansancio plasmado en el rostro y la sonrisa desdibujada, Javier Sicilia insiste en que Calderón sigue sin entender que la prioridad de su estrategia de lucha contra el narcotráfico no debe ser la violencia sino la reconstrucción del tejido social y crear una ley de seguridad que sea humana y ciudadana.
Durante el encuentro en Chapultepec y burlando el protocolo, Yolanda Morán, integrante del Frente Unido de Desaparecidos de Coahuila, se le plantó a Calderón para reclamarle que el secretario de Gobernación y la PGR sólo habían recibido a las familias de 206 desaparecidos para darles trámite pero sin escucharlas.
Tras las seis horas del encuentro el ánimo de los integrantes del movimiento no era entusiasta.
—¿Le hizo falta más fuerza al movimiento en este encuentro?
—Creo que fue natural lo que pasó. En el primero era novedad la situación de las víctimas que no se habían visibilizado, en esa ocasión surge el problema de las víctimas y el presidente se ve impactado. Ahora vienen los procesos digestivos en las mesas de diálogo, con lo que se pierde espectacularidad pero se gana en profundidad. Aunque siempre es decepcionante porque esa profundidad termina por diluirse en un diálogo de sordos —considera el poeta.
—Ahora no hubo besos, escapularios y otros símbolos…
—No. Ahora es tiempo de contenidos porque los símbolos poéticos se han leído mal. Es algo terrible en la sociedad que el lenguaje poético se vuelva motivo de discusión y haga perder de vista lo sustancial, que son las víctimas, la ley de seguridad nacional.
Javier Sicilia ve que después de este encuentro el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad entrará en otra fase. Pero también él mismo tendrá otro papel, menos protagónico.
"Estoy cansado de volverme un personaje mediático a partir de mis actos poéticos. Hay que darle el paso a las víctimas, a los contenidos que hemos estado manejando en nuestras propuestas."
—¿Entra en otra fase el movimiento?
—Creo que sí. Estamos en el cierre de una fase para entrar a otra nueva. Hay que trabajar más en la movilización, al fortalecimiento social, porque vienen las elecciones y los partidos no están atendiendo la situación de emergencia nacional.
Sicilia convocó a una movilización nacional a partir de la noche del próximo lunes 31 y, aprovechando la noche de muertos, recordar en plazas, panteones y casas a todas las víctimas de esta guerra.
"No tenemos poder ni lo buscamos", dice el escritor.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Pide Sicilia a Calderón cumplir con diálogo; Segob niega compromiso
JOSÉ GIL OLMOS Y ÁLVARO DELGADO
MÉXICO, D.F. (apro).- El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia rechazó el formato de diálogo que, a su juicio, le quiere "imponer" el gobierno federal en el próximo encuentro con Felipe Calderón.
El gobierno federal pretende que el encuentro entre el poeta y el titular del Ejecutivo federal sea cerrado, con tiempo reducido de participación para las víctimas y con la asistencia de personajes progubernamentales, con los que, dijo Sicilia, el gobierno pretende debilitar al movimiento de víctimas
En conferencia de prensa Sicilia y Emilio Álvarez Icaza, cabezas del movimiento ciudadano, pidieron a Calderón honrar su palabra y aceptar el diálogo al que se comprometió hace tres meses en el Castillo de Chapultepec.
"Que el presidente honre su palabra, que no la traicione", demandó Sicilia, quien adelantó que el 7 de octubre acudirán al Castillo de Chapultepec para establecer la mesa de diálogo, como se acordó desde el 23 de junio, cuando se realizó el primer encuentro.
Emilio Álvarez Icaza, expresidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), leyó un comunicado del subsecretario de Gobernación, Juan Marcos Gutiérrez González, quien en nombre del gobierno federal propuso la participación de "otros grupos sociales". Sin mencionar nombres, hizo referencia a María Elena Morera e Isabel Miranda de Wallace, quienes han expresado su simpatía con el gobierno federal.
"Parecería una estrategia para debilitar al movimiento y eso no lo vamos a permitir. Nosotros no estamos en contra de otras organizaciones, pero ésa (reunión) se pactó con el movimiento de víctimas y no con personas que no han participado en las cuatro mesas de discusión", precisó Álvarez Icaza.
Señaló que si el gobierno de Calderón quiere reunirse con las otras organizaciones, puede hacerlo; incluso, agregó que el Movimiento por la Paz estaría dispuesto a asistir. Pero dejó en claro que no en la reunión programada para el 7 de octubre, porque se discutirían los temas previstos en la agenda, como la Ley de Víctimas, la Comisión de la Verdad, el Fondo de Atención a las Víctimas y la democratización de los medios.
Sicilia, por su parte, precisó que no se trata de un rompimiento del diálogo, sino la exigencia a Calderón para que cumpla su palabra empeñada y asista a la cita programada el 7 de octubre próximo en el Castillo de Chapultepec.
En conferencia de prensa, otras víctimas como María Herrera, Araceli Rodríguez y Teresa Carmona se unieron al reclamo y exigieron a Calderón que honre su palabra; le pidieron que siga el ejemplo de su esposa Margarita Zavala, que las ha atendido con respeto para tratar cada uno de sus casos.
Niega Segob compromiso
La Secretaría de Gobernación negó que Felipe Calderón, jefe del Ejecutivo, se haya comprometido hace tres meses a reunirse con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) que encabeza el poeta Javier Sicilia en el Castillo de Chapultepec, por lo que sólo ofreció ser parte de "una reunión amplia, plural e incluyente" de organizaciones sociales.
En respuesta al emplazamiento que hoy mismo hizo el movimiento a Calderón para reunirse el viernes 7 de octubre, en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, como públicamente se acordó hace tres meses, la Segob calificó de "impreciso" que ese haya sido el compromiso asumido en la reunión del 23 de junio.
"En la respuesta que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad envía el día de hoy, 29 de septiembre de 2011, a la Secretaría de Gobernación, se cita que lo acordado era 'encontrarnos tres meses después en el mismo lugar' y 'que el presidente y el MPJD se reunirían de nuevo' para dar seguimiento a los avances. Es decir, para el grupo ciudadano el compromiso era una reunión exclusiva del C. presidente de la República, con todos los integrantes del movimiento que participaron en el diálogo del Castillo de Chapultepec, en ese mismo sitio.
"Sin embargo, lo dicho en el punto anterior por el MPJD es impreciso, toda vez que hacen una cita parcial de ese intercambio, omitiendo que la respuesta del C. Presidente de la República corresponde a la propuesta del C. Javier Sicilia que literalmente lo invita a que 'nos veamos en tres meses con una Comisión de Seguimiento'. Ello de entrada desmiente que el compromiso haya sido que 'la reunión implicara a todo el movimiento ciudadano', y no se expresa en ninguna parte que el compromiso fuera sostener dicho encuentro en el mismo lugar ni con el mismo formato como ahora se pretende".
En un comunicado, Gobernación aseguró que, "tal y como es del conocimiento de la opinión pública", al finalizar la reunión de Calderón con el movimiento de Sicilia se estableció el compromiso de instalar una "Comisión de Seguimiento" con el secretario de Gobernación, y realizar con ésta una evaluación a los tres meses, que se instaló y trabajó durante cuatro sesiones en sus mesas de trabajo.
Sin embargo, expone la dependencia encabezada por Francisco Blake, "el grupo ciudadano encabezado por el C. Javier Sicilia ha rechazado públicamente el formato propuesto, medularmente por considerar que el compromiso de evaluación a tres meses implica necesariamente una reunión exclusiva con dicho grupo".
Y eso, dice Gobernación, no es así, porque "lo que se pactó fue una reunión con la Comisión de Seguimiento, y que quedó abierto para discusión el formato, momento específico y demás detalles, es que el gobierno federal considera que la evaluación de las mesas de trabajo perfectamente cabe en una reunión más amplia y plural sobre los temas de seguridad y justicia".
Añade: "Desde la perspectiva del gobierno federal, los temas y acuerdos que se pretenden requieren de una discusión más amplia e incluyente, particularmente con los grupos y personas que también están interesados en la seguridad y justicia y que vienen dialogando con el gobierno desde el 2008, y en algunos casos a todo lo largo de la presente administración".
Agrega el comunicado: "En tal contexto, la participación de dicho grupo ciudadano para evaluar las mesas de trabajo, en el marco del formato propuesto por el gobierno, simplemente implica un esfuerzo por parte de los integrantes del citado grupo para armonizar y priorizar sus puntos de vista."
Así, "el gobierno federal reitera la invitación al grupo ciudadano encabezado por el C. Javier Sicilia a una reunión amplia y plural, en donde tenga cabida la evaluación de las mesas de trabajo, pero donde también participen otros grupos con propuestas y preocupaciones igualmente legítimas. En este sentido, el gobierno federal está obligado a construir una visión integral e incluyente".
Y concluye: "Al efecto, la Secretaría de Gobernación continuará los contactos con el enlace del grupo multicitado, en la persona de Emilio Álvarez Icaza, para discutir con flexibilidad y apertura, detalles de logística, formato específico y fecha, de manera que resulte razonable para los diversos grupos interesados en el diálogo".
Proceso
30/09/2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia rechazó el formato de diálogo que, a su juicio, le quiere "imponer" el gobierno federal en el próximo encuentro con Felipe Calderón.
El gobierno federal pretende que el encuentro entre el poeta y el titular del Ejecutivo federal sea cerrado, con tiempo reducido de participación para las víctimas y con la asistencia de personajes progubernamentales, con los que, dijo Sicilia, el gobierno pretende debilitar al movimiento de víctimas
En conferencia de prensa Sicilia y Emilio Álvarez Icaza, cabezas del movimiento ciudadano, pidieron a Calderón honrar su palabra y aceptar el diálogo al que se comprometió hace tres meses en el Castillo de Chapultepec.
"Que el presidente honre su palabra, que no la traicione", demandó Sicilia, quien adelantó que el 7 de octubre acudirán al Castillo de Chapultepec para establecer la mesa de diálogo, como se acordó desde el 23 de junio, cuando se realizó el primer encuentro.
Emilio Álvarez Icaza, expresidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), leyó un comunicado del subsecretario de Gobernación, Juan Marcos Gutiérrez González, quien en nombre del gobierno federal propuso la participación de "otros grupos sociales". Sin mencionar nombres, hizo referencia a María Elena Morera e Isabel Miranda de Wallace, quienes han expresado su simpatía con el gobierno federal.
"Parecería una estrategia para debilitar al movimiento y eso no lo vamos a permitir. Nosotros no estamos en contra de otras organizaciones, pero ésa (reunión) se pactó con el movimiento de víctimas y no con personas que no han participado en las cuatro mesas de discusión", precisó Álvarez Icaza.
Señaló que si el gobierno de Calderón quiere reunirse con las otras organizaciones, puede hacerlo; incluso, agregó que el Movimiento por la Paz estaría dispuesto a asistir. Pero dejó en claro que no en la reunión programada para el 7 de octubre, porque se discutirían los temas previstos en la agenda, como la Ley de Víctimas, la Comisión de la Verdad, el Fondo de Atención a las Víctimas y la democratización de los medios.
Sicilia, por su parte, precisó que no se trata de un rompimiento del diálogo, sino la exigencia a Calderón para que cumpla su palabra empeñada y asista a la cita programada el 7 de octubre próximo en el Castillo de Chapultepec.
En conferencia de prensa, otras víctimas como María Herrera, Araceli Rodríguez y Teresa Carmona se unieron al reclamo y exigieron a Calderón que honre su palabra; le pidieron que siga el ejemplo de su esposa Margarita Zavala, que las ha atendido con respeto para tratar cada uno de sus casos.
Niega Segob compromiso
La Secretaría de Gobernación negó que Felipe Calderón, jefe del Ejecutivo, se haya comprometido hace tres meses a reunirse con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) que encabeza el poeta Javier Sicilia en el Castillo de Chapultepec, por lo que sólo ofreció ser parte de "una reunión amplia, plural e incluyente" de organizaciones sociales.
En respuesta al emplazamiento que hoy mismo hizo el movimiento a Calderón para reunirse el viernes 7 de octubre, en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, como públicamente se acordó hace tres meses, la Segob calificó de "impreciso" que ese haya sido el compromiso asumido en la reunión del 23 de junio.
"En la respuesta que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad envía el día de hoy, 29 de septiembre de 2011, a la Secretaría de Gobernación, se cita que lo acordado era 'encontrarnos tres meses después en el mismo lugar' y 'que el presidente y el MPJD se reunirían de nuevo' para dar seguimiento a los avances. Es decir, para el grupo ciudadano el compromiso era una reunión exclusiva del C. presidente de la República, con todos los integrantes del movimiento que participaron en el diálogo del Castillo de Chapultepec, en ese mismo sitio.
"Sin embargo, lo dicho en el punto anterior por el MPJD es impreciso, toda vez que hacen una cita parcial de ese intercambio, omitiendo que la respuesta del C. Presidente de la República corresponde a la propuesta del C. Javier Sicilia que literalmente lo invita a que 'nos veamos en tres meses con una Comisión de Seguimiento'. Ello de entrada desmiente que el compromiso haya sido que 'la reunión implicara a todo el movimiento ciudadano', y no se expresa en ninguna parte que el compromiso fuera sostener dicho encuentro en el mismo lugar ni con el mismo formato como ahora se pretende".
En un comunicado, Gobernación aseguró que, "tal y como es del conocimiento de la opinión pública", al finalizar la reunión de Calderón con el movimiento de Sicilia se estableció el compromiso de instalar una "Comisión de Seguimiento" con el secretario de Gobernación, y realizar con ésta una evaluación a los tres meses, que se instaló y trabajó durante cuatro sesiones en sus mesas de trabajo.
Sin embargo, expone la dependencia encabezada por Francisco Blake, "el grupo ciudadano encabezado por el C. Javier Sicilia ha rechazado públicamente el formato propuesto, medularmente por considerar que el compromiso de evaluación a tres meses implica necesariamente una reunión exclusiva con dicho grupo".
Y eso, dice Gobernación, no es así, porque "lo que se pactó fue una reunión con la Comisión de Seguimiento, y que quedó abierto para discusión el formato, momento específico y demás detalles, es que el gobierno federal considera que la evaluación de las mesas de trabajo perfectamente cabe en una reunión más amplia y plural sobre los temas de seguridad y justicia".
Añade: "Desde la perspectiva del gobierno federal, los temas y acuerdos que se pretenden requieren de una discusión más amplia e incluyente, particularmente con los grupos y personas que también están interesados en la seguridad y justicia y que vienen dialogando con el gobierno desde el 2008, y en algunos casos a todo lo largo de la presente administración".
Agrega el comunicado: "En tal contexto, la participación de dicho grupo ciudadano para evaluar las mesas de trabajo, en el marco del formato propuesto por el gobierno, simplemente implica un esfuerzo por parte de los integrantes del citado grupo para armonizar y priorizar sus puntos de vista."
Así, "el gobierno federal reitera la invitación al grupo ciudadano encabezado por el C. Javier Sicilia a una reunión amplia y plural, en donde tenga cabida la evaluación de las mesas de trabajo, pero donde también participen otros grupos con propuestas y preocupaciones igualmente legítimas. En este sentido, el gobierno federal está obligado a construir una visión integral e incluyente".
Y concluye: "Al efecto, la Secretaría de Gobernación continuará los contactos con el enlace del grupo multicitado, en la persona de Emilio Álvarez Icaza, para discutir con flexibilidad y apertura, detalles de logística, formato específico y fecha, de manera que resulte razonable para los diversos grupos interesados en el diálogo".
Proceso
30/09/2011
domingo, 14 de agosto de 2011
Sueño, pensar que políticos acabarán crimen: LeBarón
EL UNIVERSAL/ MÉXICO, DF.
El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad urgió a los 112 millones de mexicanos a dejar atrás la indiferencia ante la violencia por el narcotráfico y la inseguridad.
"La responsabilidad de acabar con la violencia está en nosotros. Lo que nosotros no estemos dispuestos a hacer por nosotros mismos, nadie lo hará", aseguró Julián LeBarón al pronunciar el discurso del Movimiento frente al acceso principal de la residencia oficial de Los Pinos.
Explicó, frente a poco más de mil 200 manifestantes, que "nos engañamos y es hasta un sueño e ilusión si creemos que la esperanza está en los políticos, en un mecías populista o un Quetzálcoatl que vendrá a salvarnos, está dentro de nosotros", advirtió LeBarón, luego de recordar que como producto de la violencia por el narcotráfico perdió a sus amigos y hermanos.
En un discurso breve, Julián LeBarón dijo que la esperanza de los pobres, pero también de los ricos, está en cada uno de nosotros.
"Pareciera que los 112 millones de mexicanos no hemos aprendido lo que es el poder de la unión. Si lo hiciéramos podríamos iniciar el cambio. No sólo con propuestas y exigencias o sólo con criticar las políticas y exigir".
A nombre del Movimiento convocó a los mexicanos a hacer más activos, "es tiempo de ser adultos".
En compañía del poeta Javier Sicilia y del activista de derechos humanos Emilio Álvarez Icaza, Julián LeBarón señaló que es tiempo de cambiar el discurso.
"El poder de todos puede ser gigante, cada vez más enérgico...es tiempo de actuar pacíficamente pero con firmeza y decisión. La mejor reforma política es la ciudadana".
Luego, frente al acceso de la residencia del presidente Felipe Calderón, Javier Sicilia anunció que el discurso se entregaría para que el jefe del Ejecutivo lo conociera, acto seguido convocó a recordar a los miles de muertos en ésta que se ha llamado la lucha contra el narcotráfico.
El silencio sobrevino por un minuto y luego se anunció que la marcha continúa ahora rumbo a la sede del Senado de la República, donde se pedirá que no se apruebe la reforma a la Ley de Seguridad Nacional.
El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad urgió a los 112 millones de mexicanos a dejar atrás la indiferencia ante la violencia por el narcotráfico y la inseguridad.
"La responsabilidad de acabar con la violencia está en nosotros. Lo que nosotros no estemos dispuestos a hacer por nosotros mismos, nadie lo hará", aseguró Julián LeBarón al pronunciar el discurso del Movimiento frente al acceso principal de la residencia oficial de Los Pinos.
Explicó, frente a poco más de mil 200 manifestantes, que "nos engañamos y es hasta un sueño e ilusión si creemos que la esperanza está en los políticos, en un mecías populista o un Quetzálcoatl que vendrá a salvarnos, está dentro de nosotros", advirtió LeBarón, luego de recordar que como producto de la violencia por el narcotráfico perdió a sus amigos y hermanos.
En un discurso breve, Julián LeBarón dijo que la esperanza de los pobres, pero también de los ricos, está en cada uno de nosotros.
"Pareciera que los 112 millones de mexicanos no hemos aprendido lo que es el poder de la unión. Si lo hiciéramos podríamos iniciar el cambio. No sólo con propuestas y exigencias o sólo con criticar las políticas y exigir".
A nombre del Movimiento convocó a los mexicanos a hacer más activos, "es tiempo de ser adultos".
En compañía del poeta Javier Sicilia y del activista de derechos humanos Emilio Álvarez Icaza, Julián LeBarón señaló que es tiempo de cambiar el discurso.
"El poder de todos puede ser gigante, cada vez más enérgico...es tiempo de actuar pacíficamente pero con firmeza y decisión. La mejor reforma política es la ciudadana".
Luego, frente al acceso de la residencia del presidente Felipe Calderón, Javier Sicilia anunció que el discurso se entregaría para que el jefe del Ejecutivo lo conociera, acto seguido convocó a recordar a los miles de muertos en ésta que se ha llamado la lucha contra el narcotráfico.
El silencio sobrevino por un minuto y luego se anunció que la marcha continúa ahora rumbo a la sede del Senado de la República, donde se pedirá que no se apruebe la reforma a la Ley de Seguridad Nacional.
Marcha Movimiento por la Paz contra ley de seguridad
Alrededor de 3 mil personas partieron del Museo de Antropología hacia la residencia oficial, a donde arribaron silenciosos y escucharon a Julián Le Barón pedir una mejor participación ciudadana para detener la violencia.
Alonso Urrutia y Víctor Ballinas
Publicado: 14/08/2011 12:37
México, El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad arribó poco antes de la una de la tarde a la residencia oficial de Los Pinos, en la primera de sus paradas en demanda de que no se apruebe la Ley de seguridad Nacional.
Alrededor de 3 mil manifestantes llegaron silenciosos, y escucharon al único orador, Julián Le Barón, quien pidió una mejor participación ciudadana para detener la violencia.
Portando numerosas pancartas y mantas donde se denuncian los excesos de la guerra contra el narcotráfico, arribaron por la calle de Molino del Rey a Los Pinos y se manifestaron justo en la entrada de la residencia presidencial que inusualmente mantenía una muy discreta vigilancia policiaca.
Durante su discurso Julián Le Barón dijo que la participación social es muy importante para detener la violencia pues lo que dejen de hacer los ciudadanos no lo podrá hacer el gobierno.
Narró su caso en Galeana Chihuahua, donde primeramente asesinaron a un amigo suyo que era miembro del comité municipal de policía sin que el propio Le Barón reaccionara. Posteriormente mataron a dos de sus hermanos en la reciente ola de violencia.
Casi al término del mitin, Javier Sicilia tomó la palabra sólo para recordar que el mitin tenía el carácter de silencioso porque el silencio es más fuerte que miles de consignas.
En estos momentos la marcha se dirige hacia la sede del Senado donde se manifestarán igualmente en contra de la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional.
La denominada movilización Pasos por la Paz inició su trayecto desde el Museo de Antropología.
Alonso Urrutia y Víctor Ballinas
Publicado: 14/08/2011 12:37
México, El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad arribó poco antes de la una de la tarde a la residencia oficial de Los Pinos, en la primera de sus paradas en demanda de que no se apruebe la Ley de seguridad Nacional.
Alrededor de 3 mil manifestantes llegaron silenciosos, y escucharon al único orador, Julián Le Barón, quien pidió una mejor participación ciudadana para detener la violencia.
Portando numerosas pancartas y mantas donde se denuncian los excesos de la guerra contra el narcotráfico, arribaron por la calle de Molino del Rey a Los Pinos y se manifestaron justo en la entrada de la residencia presidencial que inusualmente mantenía una muy discreta vigilancia policiaca.
Durante su discurso Julián Le Barón dijo que la participación social es muy importante para detener la violencia pues lo que dejen de hacer los ciudadanos no lo podrá hacer el gobierno.
Narró su caso en Galeana Chihuahua, donde primeramente asesinaron a un amigo suyo que era miembro del comité municipal de policía sin que el propio Le Barón reaccionara. Posteriormente mataron a dos de sus hermanos en la reciente ola de violencia.
Casi al término del mitin, Javier Sicilia tomó la palabra sólo para recordar que el mitin tenía el carácter de silencioso porque el silencio es más fuerte que miles de consignas.
En estos momentos la marcha se dirige hacia la sede del Senado donde se manifestarán igualmente en contra de la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional.
La denominada movilización Pasos por la Paz inició su trayecto desde el Museo de Antropología.
domingo, 7 de agosto de 2011
Confía Sicilia en retomar pronto el diálogo con los legisladores y gobierno
Al encabezar la colecta Un peso por la paz, dijo que se requiere una ley ciudadana que no abone a la guerra.
Alma E. Muñoz
Publicado: 07/08/2011 08:52
México, DF. Javier Sicilia, confió que en los próximos días se retome el diálogo con los legisladores y el gobierno federal, después de que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad los interrumpió el jueves pasado tras la aprobación de la minuta de la Ley de Seguridad Nacional.
En entrevista, en el marco de la campaña “un peso por la paz” -- que en este momento se lleva a cabo en el zócalo capitalino a fin de recaudar fondos para la caravana por el sur que realizarán en septiembre--, el poeta manifestó que se requiere “una ley ciudadana y de seguridad humana; confiamos que sea una ley que abone a la paz y no a la guerra”.
Sicilia manifestó que así como los legisladores se dijeron sorprendidos de que no pudiera dialogar con ellos el jueves anterior en San Lázaro, como estaba previsto, “a nosotros también nos sorprendió mucho que hubieran aprobado ese dictamen sin avisar, sin hablarnos, sin decirnos, y a dos días de que nos sentáramos a platicar; pero bueno, estamos en las conversaciones y creo que se puede llegar a un buen acuerdo”.
Manifestó que hay buenas señales de que el proyecto de Ley de Seguridad Nacional enviado por el Ejecutivo pueda y deba ser rechazado. No aceptamos, insistió, una ley que desde la raíz legitima una estrategia de guerra del presiente Felipe Calderón, “nos ofende, ahí están las 50 mil victimas, los 10 mil desaparecidos, los 120 mil desplazados, entonces ir a avalar la raíz de esta ley no nos parece justo”.
Adelantó que este lunes habrá una reunión del consejo general del movimiento por la paz para resolver lo que sigue en cuanto al diálogo. Afirmó que éste simplemente se pospuso y por lo tanto las mesas con el Legislativo y el Ejecutivo se retomarían. “Se está trabajando y esperemos vernos en el diálogo. Si no hay diálogo que se encargue sobre realidades concretas vamos a ofender al país. Necesitamos unidad, peo también poner los puntos muy claramente para que el diálogo sea verdadero, sea transparente y sea realmente en función de la vida ciudadana del país”.
Javier Sicilia aseguró que las movilizaciones que tienen previstas se mantienen, como la del 14 de agosto próximo. La campaña “un peso por la paz”, que empezó a las 10 de la mañana, concluirá a las 18 horas.
Alma E. Muñoz
Publicado: 07/08/2011 08:52
México, DF. Javier Sicilia, confió que en los próximos días se retome el diálogo con los legisladores y el gobierno federal, después de que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad los interrumpió el jueves pasado tras la aprobación de la minuta de la Ley de Seguridad Nacional.
En entrevista, en el marco de la campaña “un peso por la paz” -- que en este momento se lleva a cabo en el zócalo capitalino a fin de recaudar fondos para la caravana por el sur que realizarán en septiembre--, el poeta manifestó que se requiere “una ley ciudadana y de seguridad humana; confiamos que sea una ley que abone a la paz y no a la guerra”.
Sicilia manifestó que así como los legisladores se dijeron sorprendidos de que no pudiera dialogar con ellos el jueves anterior en San Lázaro, como estaba previsto, “a nosotros también nos sorprendió mucho que hubieran aprobado ese dictamen sin avisar, sin hablarnos, sin decirnos, y a dos días de que nos sentáramos a platicar; pero bueno, estamos en las conversaciones y creo que se puede llegar a un buen acuerdo”.
Manifestó que hay buenas señales de que el proyecto de Ley de Seguridad Nacional enviado por el Ejecutivo pueda y deba ser rechazado. No aceptamos, insistió, una ley que desde la raíz legitima una estrategia de guerra del presiente Felipe Calderón, “nos ofende, ahí están las 50 mil victimas, los 10 mil desaparecidos, los 120 mil desplazados, entonces ir a avalar la raíz de esta ley no nos parece justo”.
Adelantó que este lunes habrá una reunión del consejo general del movimiento por la paz para resolver lo que sigue en cuanto al diálogo. Afirmó que éste simplemente se pospuso y por lo tanto las mesas con el Legislativo y el Ejecutivo se retomarían. “Se está trabajando y esperemos vernos en el diálogo. Si no hay diálogo que se encargue sobre realidades concretas vamos a ofender al país. Necesitamos unidad, peo también poner los puntos muy claramente para que el diálogo sea verdadero, sea transparente y sea realmente en función de la vida ciudadana del país”.
Javier Sicilia aseguró que las movilizaciones que tienen previstas se mantienen, como la del 14 de agosto próximo. La campaña “un peso por la paz”, que empezó a las 10 de la mañana, concluirá a las 18 horas.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Sicilia: una traición, minuta sobre Ley de Seguridad
Los legisladores que la aprobaron traicionaron su palabra y se traicionaron como hombres con esta acción; fue un acto vergonzoso, dijo el dirigente del Movimiento por la Paz.
Alma Muñoz
Publicado: 03/08/2011 11:30
México, DF. Javier Sicilia expresó que el Movimiento por la Paz con Justicia y dignidad se siente traicionado por la aprobación de la minuta de Ley de Seguridad Nacional. Aseguró en conferencia de prensa, que los legisladores federales traicionaron su palabra y se traicionaron como hombres con esta acción.
Manifestó que fue un acto verdaderamente vergonzoso y exigió en nombre del movimiento que se eche para atrás esa ley. Indicó que la norma “abona a la militarización y la guerra, si no paramos la guerra, la victimización va a seguir aumentando”, afirmó.
Adelantó que mañana en la continuación de las mesas que sostienen con el gobierno, “vamos a expresar nuestro repudio, sorpresa e indignación por esta violación de la palabra y vamos a hacer una acción”, la cual dijo que hoy por la noche decidirán.
Manifestó que los traidores son los legisladores aunque el presidente de la república Felipe Calderón sigue necio en su posición pero “la traición es de parte de los legisladores”, remarcó
Sicilia expresó que a ellos hay que preguntarles si fue fingido el perdón que pidieron a las victimas de la guerra, durante el encuentro en el castillo de Chapultepec.
En cuanto al beneplácito de la Secretaría de Gobernación por la aprobación de la minutas de la Ley de Seguridad Nacional manifestó que como esto es posición del ejecutivo y por lo tanto del presidente, “nos preocupa, nos indigna muchísimo”.
El poeta afirmó que las víctimas “nos sentimos verdaderamente ofendidos por la intransigencia, por la estupidez (demostrada con esta aprobación)…. Están jugando con nuestro dolor, con el sufrimiento y con los muertos”.
Alma Muñoz
Publicado: 03/08/2011 11:30
México, DF. Javier Sicilia expresó que el Movimiento por la Paz con Justicia y dignidad se siente traicionado por la aprobación de la minuta de Ley de Seguridad Nacional. Aseguró en conferencia de prensa, que los legisladores federales traicionaron su palabra y se traicionaron como hombres con esta acción.
Manifestó que fue un acto verdaderamente vergonzoso y exigió en nombre del movimiento que se eche para atrás esa ley. Indicó que la norma “abona a la militarización y la guerra, si no paramos la guerra, la victimización va a seguir aumentando”, afirmó.
Adelantó que mañana en la continuación de las mesas que sostienen con el gobierno, “vamos a expresar nuestro repudio, sorpresa e indignación por esta violación de la palabra y vamos a hacer una acción”, la cual dijo que hoy por la noche decidirán.
Manifestó que los traidores son los legisladores aunque el presidente de la república Felipe Calderón sigue necio en su posición pero “la traición es de parte de los legisladores”, remarcó
Sicilia expresó que a ellos hay que preguntarles si fue fingido el perdón que pidieron a las victimas de la guerra, durante el encuentro en el castillo de Chapultepec.
En cuanto al beneplácito de la Secretaría de Gobernación por la aprobación de la minutas de la Ley de Seguridad Nacional manifestó que como esto es posición del ejecutivo y por lo tanto del presidente, “nos preocupa, nos indigna muchísimo”.
El poeta afirmó que las víctimas “nos sentimos verdaderamente ofendidos por la intransigencia, por la estupidez (demostrada con esta aprobación)…. Están jugando con nuestro dolor, con el sufrimiento y con los muertos”.
martes, 28 de junio de 2011
Los claroscuros del diálogo de Chapultepec
Luis Hernández Navarro
El diálogo entre el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y el presidente Felipe Calderón en el Castillo de Chapultepec ha desatado un intenso y enconado debate. Los medios de comunicación y los periodistas tradicionalmente afines al gobierno federal lo presentan como una muestra de la capacidad de Felipe Calderón de escuchar a sus detractores. Sectores importantes de la izquierda y el mundo intelectual lo cuestionan.
Se trata de un asunto complicado. No debiera ser una cuestión de principios, sino de correlación de fuerzas. Toda lucha que no sea insurreccional –e incluso ésta en ciertos momentos– está obligada a negociar con el gobierno. Más aún, una movilización que exige justicia, reparación de daños y modificación de políticas tiene el imperativo de dialogar.
Dentro del movimiento hay quienes critican el diálogo argumentando que Felipe Calderón es un mandatario espurio, carente de legitimidad. Planteado así, el asunto se vuelve una cuestión ideológica sin salida. Por supuesto que Calderón carece de legitimidad. Más aún, esa falta de legitimidad es precisamente la que lo ha llevado a encabezar la guerra contra el narcotráfico. Sin embargo, dialogar o no dialogar no es asunto de legitimidad del adversario, sino de fuerza. Los movimientos dialogan con quien tiene la capacidad para resolver sus demandas. Y una convergencia de víctimas que exige justicia tiene necesariamente que emplazar y tratar con el responsable de que se haga justicia y se modifique la política que la propició.
El Movimiento por la Paz logró que el Presidente de la República se reuniera con sus integrantes para sostener un diálogo público. Un grupo de víctimas que cuestiona radicalmente su política dijo al jefe del Ejecutivo lo que quiso delante de los medios masivos de comunicación y Felipe Calderón les respondió. Se trata de un hecho inusitado en el país. Lo es tanto por la tradición autoritaria de los gobernantes como por el clima de confrontación que vivimos.
Hasta ahora, las víctimas no habían tenido oportunidad de hablar con el Presidente como lo hicieron. Cuando en febrero de 2010 María de la Luz Dávila expresó a Calderón en Ciudad Juárez: Disculpe, señor Presidente, yo no le puedo dar la bienvenida porque no lo es, lo tuvo que hacer entre forcejeos y a contracorriente.
Las víctimas que tomaron la palabra en Chapultepec lo hicieron no para engrandecer la figura presidencial, sino para decir su verdad y reclamar justicia. No hicieron concesiones. Fueron actores centrales del diálogo, no personal de acompañamiento. Dijeron a Felipe Calderón cosas muy fuertes. Salvador Campanur Sánchez, representante indígena, le señaló: A nosotros nos agreden las autoridades que desconocen nuestro derecho a la autonomía y libre determinación, criminalizan nuestras luchas, roban nuestras riquezas y aplican una política nacional de exterminio contra nosotros.
Sin embargo, Felipe Calderón salió fortalecido del encuentro. Defendió su estrategia de guerra. No cedió un ápice en su posición. Reafirmó lo dicho el pasado 5 de mayo: tenemos la razón, la ley y la fuerza. Utilizó a los medios masivos de comunicación en su favor. Y se tomó la foto con sus críticos.
Para muchos de quienes consideran que su presidencia es espuria, la reunión fue un fracaso total, y hasta una traición. Para ellos, lo central no es la reivindicación de las víctimas, ni que éstas hayan dicho su palabra, ni la dignificación de su causa, ni que ante la opinión pública hayan dejado de ser sospechosas de defender delincuentes para convertirse en damnificados legítimos. No. Lo importante, según su lógica, es que Calderón se legitimó.
Sin embargo, es importante mirar el diálogo desde otra perspectiva. El Movimiento por la Paz es, fundamentalmente, una convergencia de víctimas que reclama justicia, con un programa que cuestiona al conjunto de la clase política y no sólo al Presidente. No pone en el centro de su acción la legitimación o deslegitimación de la figura presidencial. No es un movimiento que mire de cara a las elecciones de 2012, ni que rija su acción a partir del fraude electoral de 2006. Es otra cosa, tiene otros orígenes, otro horizonte y otro lenguaje. Querer que se comporte como un movimiento social de oposición tradicional es renunciar a comprender su naturaleza y su lógica.
A pesar de su nombre, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad no es aún un movimiento, sino un fenómeno de solidaridad colectiva en torno a Javier Sicilia. No es una organización permanente, sino un estado de ánimo. Alrededor del dolor y la convocatoria del poeta se han nucleado las emociones y el hartazgo de miles de ciudadanos consternados con la inseguridad pública, la violencia y la militarización del país. El diálogo le proporcionó un nivel superior de presencia política.
Hasta hace tres meses ninguna fuerza política o social había logrado dar visibilidad nacional a la situación que viven las víctimas de la guerra contra el narcotráfico. La convocatoria de Javier Sicilia dio un vuelco dramático a esta situación. Lo que la izquierda no quiso, no supo o no pudo hacer fue conseguido por el poeta y su equipo. Hablando desde una cultura católica radical y pacifista y desde las víctimas logró agrupar el descontento social contra la militarización.
A esta convocatoria se ha sumado una variopinta congregación de actores políticos y sociales que padecen el bloqueo político del actual régimen de partidos. También sectores de la Iglesia católica que padecen sin deberla el costo de las barbaridades perpetradas por su jerarquía. En los hechos, el Movimiento por la Paz abrió una brecha por la que esos actores excluidos han comenzado a colarse.
Para valorar el diálogo de Chapultepec resulta útil la réplica de Mefistófeles en el Fausto, de Goethe: Gris es la teoría, y verde el árbol de oro de la vida. En los claroscuros del encuentro es posible encontrar un hecho de gran relevancia: las víctimas se han convertido en sujetos de cambio. Eso tiene más importancia para el país y su democratización que el que Felipe Calderón se haya fortalecido a corto plazo.
El diálogo entre el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y el presidente Felipe Calderón en el Castillo de Chapultepec ha desatado un intenso y enconado debate. Los medios de comunicación y los periodistas tradicionalmente afines al gobierno federal lo presentan como una muestra de la capacidad de Felipe Calderón de escuchar a sus detractores. Sectores importantes de la izquierda y el mundo intelectual lo cuestionan.
Se trata de un asunto complicado. No debiera ser una cuestión de principios, sino de correlación de fuerzas. Toda lucha que no sea insurreccional –e incluso ésta en ciertos momentos– está obligada a negociar con el gobierno. Más aún, una movilización que exige justicia, reparación de daños y modificación de políticas tiene el imperativo de dialogar.
Dentro del movimiento hay quienes critican el diálogo argumentando que Felipe Calderón es un mandatario espurio, carente de legitimidad. Planteado así, el asunto se vuelve una cuestión ideológica sin salida. Por supuesto que Calderón carece de legitimidad. Más aún, esa falta de legitimidad es precisamente la que lo ha llevado a encabezar la guerra contra el narcotráfico. Sin embargo, dialogar o no dialogar no es asunto de legitimidad del adversario, sino de fuerza. Los movimientos dialogan con quien tiene la capacidad para resolver sus demandas. Y una convergencia de víctimas que exige justicia tiene necesariamente que emplazar y tratar con el responsable de que se haga justicia y se modifique la política que la propició.
El Movimiento por la Paz logró que el Presidente de la República se reuniera con sus integrantes para sostener un diálogo público. Un grupo de víctimas que cuestiona radicalmente su política dijo al jefe del Ejecutivo lo que quiso delante de los medios masivos de comunicación y Felipe Calderón les respondió. Se trata de un hecho inusitado en el país. Lo es tanto por la tradición autoritaria de los gobernantes como por el clima de confrontación que vivimos.
Hasta ahora, las víctimas no habían tenido oportunidad de hablar con el Presidente como lo hicieron. Cuando en febrero de 2010 María de la Luz Dávila expresó a Calderón en Ciudad Juárez: Disculpe, señor Presidente, yo no le puedo dar la bienvenida porque no lo es, lo tuvo que hacer entre forcejeos y a contracorriente.
Las víctimas que tomaron la palabra en Chapultepec lo hicieron no para engrandecer la figura presidencial, sino para decir su verdad y reclamar justicia. No hicieron concesiones. Fueron actores centrales del diálogo, no personal de acompañamiento. Dijeron a Felipe Calderón cosas muy fuertes. Salvador Campanur Sánchez, representante indígena, le señaló: A nosotros nos agreden las autoridades que desconocen nuestro derecho a la autonomía y libre determinación, criminalizan nuestras luchas, roban nuestras riquezas y aplican una política nacional de exterminio contra nosotros.
Sin embargo, Felipe Calderón salió fortalecido del encuentro. Defendió su estrategia de guerra. No cedió un ápice en su posición. Reafirmó lo dicho el pasado 5 de mayo: tenemos la razón, la ley y la fuerza. Utilizó a los medios masivos de comunicación en su favor. Y se tomó la foto con sus críticos.
Para muchos de quienes consideran que su presidencia es espuria, la reunión fue un fracaso total, y hasta una traición. Para ellos, lo central no es la reivindicación de las víctimas, ni que éstas hayan dicho su palabra, ni la dignificación de su causa, ni que ante la opinión pública hayan dejado de ser sospechosas de defender delincuentes para convertirse en damnificados legítimos. No. Lo importante, según su lógica, es que Calderón se legitimó.
Sin embargo, es importante mirar el diálogo desde otra perspectiva. El Movimiento por la Paz es, fundamentalmente, una convergencia de víctimas que reclama justicia, con un programa que cuestiona al conjunto de la clase política y no sólo al Presidente. No pone en el centro de su acción la legitimación o deslegitimación de la figura presidencial. No es un movimiento que mire de cara a las elecciones de 2012, ni que rija su acción a partir del fraude electoral de 2006. Es otra cosa, tiene otros orígenes, otro horizonte y otro lenguaje. Querer que se comporte como un movimiento social de oposición tradicional es renunciar a comprender su naturaleza y su lógica.
A pesar de su nombre, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad no es aún un movimiento, sino un fenómeno de solidaridad colectiva en torno a Javier Sicilia. No es una organización permanente, sino un estado de ánimo. Alrededor del dolor y la convocatoria del poeta se han nucleado las emociones y el hartazgo de miles de ciudadanos consternados con la inseguridad pública, la violencia y la militarización del país. El diálogo le proporcionó un nivel superior de presencia política.
Hasta hace tres meses ninguna fuerza política o social había logrado dar visibilidad nacional a la situación que viven las víctimas de la guerra contra el narcotráfico. La convocatoria de Javier Sicilia dio un vuelco dramático a esta situación. Lo que la izquierda no quiso, no supo o no pudo hacer fue conseguido por el poeta y su equipo. Hablando desde una cultura católica radical y pacifista y desde las víctimas logró agrupar el descontento social contra la militarización.
A esta convocatoria se ha sumado una variopinta congregación de actores políticos y sociales que padecen el bloqueo político del actual régimen de partidos. También sectores de la Iglesia católica que padecen sin deberla el costo de las barbaridades perpetradas por su jerarquía. En los hechos, el Movimiento por la Paz abrió una brecha por la que esos actores excluidos han comenzado a colarse.
Para valorar el diálogo de Chapultepec resulta útil la réplica de Mefistófeles en el Fausto, de Goethe: Gris es la teoría, y verde el árbol de oro de la vida. En los claroscuros del encuentro es posible encontrar un hecho de gran relevancia: las víctimas se han convertido en sujetos de cambio. Eso tiene más importancia para el país y su democratización que el que Felipe Calderón se haya fortalecido a corto plazo.
El Movimiento por la Paz y el escapulario
Marco Rascón
La espiral de la violencia no terminará por un decreto, sino por un proceso. La razón de Estado es distinta a la razón social, que es víctima no sólo de los delincuentes, sino también de las fuerzas gubernamentales. Si hay 40 mil muertos y cientos de desaparecidos, hay miles de familiares de éstos que fueron obligados a guardar silencio, a esconderse, para no ser criminalizados junto con sus muertos y desaparecidos. El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, representado por Javier Sicilia, abrió una puerta que el gobierno de Felipe Calderón difícilmente podrá cerrar; es un espacio de gran poder para reclamar respuestas contra la impunidad.
El gobierno aceptó el diálogo, en el momento de mayor aislamiento. Si los 40 mil muertos eran su victoria, el drama se revierte cuestionando el papel del Estado como repartidor de justicia, dando a las víctimas un peso cualitativo en el proceso. De poco le servirá al gobierno denunciar ante el país que ha sido víctima de la separación de poderes (por ejemplo, caso Hank Rhon), que los ha llevado a exhibirlos como ineptos o, peor aún, como sospechosos de paramilitarismo para realizar ejecuciones extrajudiciales.
Sin duda hay claroscuros en el diálogo de Chapultepec, pero más allá de una comisión de seguimiento o los graves riesgos de manipulación de un gobierno acorralado y débil está haber abierto un espacio de reclamo en el proceso para que miles de esposas y esposos, amigos, padres, hijos y huérfanos puedan salir y reclamar la verdad de cada caso, sin que se les criminalice. El Movimiento por la Paz demostró que el mal es imperfecto y que tras la versión oficial y mediática de que detrás de cada víctima había un delincuente que merecía la muerte, hoy existe un referente con dignidad y ética ciudadana exigiendo la verdad para cada caso. El Movimiento por la Paz abrió una herida infectada que se intentó cerrar y hacer de los 40 mil muertos una violencia políticamente correcta, donde nadie reclamaría nada. Esto se acabó.
No puede esperarse mucho de la comisión, pero su simple existencia es el reconocimiento a un interlocutor social, no mediático, que en su andar por el país alienta la denuncia de familiares, abre la herida para ser curada sólo por la verdad. Es el final de las procuradurías y los ministerios públicos subordinados al Ejecutivo y que tendrá que ser reforma inmediata. De manera directa el diálogo logró que el Ifai demande a la PGR información y verdad jurídica sobre 35 mil víctimas de la violencia que no pueden llamarse delincuentes o culpables, porque nunca fueron juzgados por tribunal alguno y, si no hay veredicto judicial, en principio ninguno es culpable. El diálogo derrumbó el estado de excepción impuesto de facto.
Ante eso surgió la descalificación de los detractores y damnificados del diálogo: primero, los que reclamaron a Javier Sicilia abogar y defender delincuentes muertos. Son los que justifican el paramilitarismo y las ejecuciones extrajudiciales por encima del estado de derecho; es el fascismo nacional.
Desde el otro extremo, los que, bajo una supuesta pureza, lo acusan de caudillismo; los que desde la fabricación de derrotas y aberraciones de gran imposición, como el plantón de Reforma en 2006 o la creación de Juanito, acusan al Movimiento por la Paz haber logrado con principios y ética política la construcción del espacio para la denuncia y la exigencia de todas las víctimas de la violencia y obligando a los señores de la guerra a dar sus argumentos. Si Sicilia y el Movimiento por la Paz lograron sentar al gobierno, ¿qué no hubiera hecho un movimiento sustentado en 15 millones de votos y con una diferencia de 0.25 por ciento respecto al poder del otro lado de la mesa? El Movimiento por la Paz cuestiona la idea impuesta de que todo diálogo es traición.
El Movimiento por la Paz, al igual que los damnificados de 1985 y los zapatistas en 1994, construyeron con el diálogo espacios para dar perspectiva y cambios. En aquellos diálogos, como ahora en Chapultepec, el reto era avanzar o la derrota efectiva. Construir o el resentimiento. ¡Estar hasta la madre!, pero truncando con inteligencia la espiral de la violencia.
Los detractores silenciosos: el priísmo que azuza y acusa desde atrás, pues el diálogo abre las raíces de la violencia, del narcoestado que nos gobernó hasta que Estados Unidos decidió pagar droga con droga y asignarnos el papel de consumidores al menudeo y mercado interno. Felipe Calderón, en su guerra, no sabe ya para quién ha trabajado reorganizando el mercado para concentrarlo de nuevo. Trabajar para restaurar también el viejo esquema de la droga y que viene de nuevo a administrar el priísmo.
El Movimiento por la Paz oxigena la lucha por los desaparecidos y contra la represión; en su ruta hacia el sur, permitirá reconectar la dignidad de los mexicanos con Latinoamérica y sus migrantes.
Javier Sicilia, al colgarle el escapulario a Felipe Calderón, no le puso una medalla le puso encima toda la responsabilidad histórica sobre esta guerra.
http://www.marcorascon.org
La espiral de la violencia no terminará por un decreto, sino por un proceso. La razón de Estado es distinta a la razón social, que es víctima no sólo de los delincuentes, sino también de las fuerzas gubernamentales. Si hay 40 mil muertos y cientos de desaparecidos, hay miles de familiares de éstos que fueron obligados a guardar silencio, a esconderse, para no ser criminalizados junto con sus muertos y desaparecidos. El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, representado por Javier Sicilia, abrió una puerta que el gobierno de Felipe Calderón difícilmente podrá cerrar; es un espacio de gran poder para reclamar respuestas contra la impunidad.
El gobierno aceptó el diálogo, en el momento de mayor aislamiento. Si los 40 mil muertos eran su victoria, el drama se revierte cuestionando el papel del Estado como repartidor de justicia, dando a las víctimas un peso cualitativo en el proceso. De poco le servirá al gobierno denunciar ante el país que ha sido víctima de la separación de poderes (por ejemplo, caso Hank Rhon), que los ha llevado a exhibirlos como ineptos o, peor aún, como sospechosos de paramilitarismo para realizar ejecuciones extrajudiciales.
Sin duda hay claroscuros en el diálogo de Chapultepec, pero más allá de una comisión de seguimiento o los graves riesgos de manipulación de un gobierno acorralado y débil está haber abierto un espacio de reclamo en el proceso para que miles de esposas y esposos, amigos, padres, hijos y huérfanos puedan salir y reclamar la verdad de cada caso, sin que se les criminalice. El Movimiento por la Paz demostró que el mal es imperfecto y que tras la versión oficial y mediática de que detrás de cada víctima había un delincuente que merecía la muerte, hoy existe un referente con dignidad y ética ciudadana exigiendo la verdad para cada caso. El Movimiento por la Paz abrió una herida infectada que se intentó cerrar y hacer de los 40 mil muertos una violencia políticamente correcta, donde nadie reclamaría nada. Esto se acabó.
No puede esperarse mucho de la comisión, pero su simple existencia es el reconocimiento a un interlocutor social, no mediático, que en su andar por el país alienta la denuncia de familiares, abre la herida para ser curada sólo por la verdad. Es el final de las procuradurías y los ministerios públicos subordinados al Ejecutivo y que tendrá que ser reforma inmediata. De manera directa el diálogo logró que el Ifai demande a la PGR información y verdad jurídica sobre 35 mil víctimas de la violencia que no pueden llamarse delincuentes o culpables, porque nunca fueron juzgados por tribunal alguno y, si no hay veredicto judicial, en principio ninguno es culpable. El diálogo derrumbó el estado de excepción impuesto de facto.
Ante eso surgió la descalificación de los detractores y damnificados del diálogo: primero, los que reclamaron a Javier Sicilia abogar y defender delincuentes muertos. Son los que justifican el paramilitarismo y las ejecuciones extrajudiciales por encima del estado de derecho; es el fascismo nacional.
Desde el otro extremo, los que, bajo una supuesta pureza, lo acusan de caudillismo; los que desde la fabricación de derrotas y aberraciones de gran imposición, como el plantón de Reforma en 2006 o la creación de Juanito, acusan al Movimiento por la Paz haber logrado con principios y ética política la construcción del espacio para la denuncia y la exigencia de todas las víctimas de la violencia y obligando a los señores de la guerra a dar sus argumentos. Si Sicilia y el Movimiento por la Paz lograron sentar al gobierno, ¿qué no hubiera hecho un movimiento sustentado en 15 millones de votos y con una diferencia de 0.25 por ciento respecto al poder del otro lado de la mesa? El Movimiento por la Paz cuestiona la idea impuesta de que todo diálogo es traición.
El Movimiento por la Paz, al igual que los damnificados de 1985 y los zapatistas en 1994, construyeron con el diálogo espacios para dar perspectiva y cambios. En aquellos diálogos, como ahora en Chapultepec, el reto era avanzar o la derrota efectiva. Construir o el resentimiento. ¡Estar hasta la madre!, pero truncando con inteligencia la espiral de la violencia.
Los detractores silenciosos: el priísmo que azuza y acusa desde atrás, pues el diálogo abre las raíces de la violencia, del narcoestado que nos gobernó hasta que Estados Unidos decidió pagar droga con droga y asignarnos el papel de consumidores al menudeo y mercado interno. Felipe Calderón, en su guerra, no sabe ya para quién ha trabajado reorganizando el mercado para concentrarlo de nuevo. Trabajar para restaurar también el viejo esquema de la droga y que viene de nuevo a administrar el priísmo.
El Movimiento por la Paz oxigena la lucha por los desaparecidos y contra la represión; en su ruta hacia el sur, permitirá reconectar la dignidad de los mexicanos con Latinoamérica y sus migrantes.
Javier Sicilia, al colgarle el escapulario a Felipe Calderón, no le puso una medalla le puso encima toda la responsabilidad histórica sobre esta guerra.
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