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viernes, 11 de mayo de 2012

Niega Peña Nieto que Salinas esté detrás de su campaña

EL UNIVERSAL / MÉXICO, DF.

El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, aseguró que el ex mandatario Carlos Salinas de Gortari "no está, nunca lo ha estado, ni estará" detrás de sus aspiraciones políticas.

"Y esto lo juro", dijo Peña Nieto en una entrevista concedida a la periodista Carmen Aristegui en MVS radio. También habló de sus vínculos con el ex gobernador del Estado de México y su antecesor, Arturo Montiel.

Sostuvo que en este momento de su vida política tampoco está presente el ex mandatario mexiquense, y que no lo estará. Pero no negó que en el pasado fue colaborador de Montiel Rojas.

Sobre los señalamientos que lo vinculan a Televisa, Peña Nieto fue categórico al afirmar que no tuvo una relación más allá de la que sostenía cuando fue gobernador con los medios de comunicación, y que toda imputación en ese sentido carece de sustento.

"No le debo absolutamente nada (a Televisa)", dijo el candidato presidencial, quien afirmó que todo se lo debe a su partido, que tomó un acuerdo interno para que hubiera suma y adhesión de todos sus sectores para apoyar a quien resultara candidato.

"No soy más que un candidato de mi partido (...) Es absurdo y falaz hacer un señalamiento de este tipo", dijo.

domingo, 30 de octubre de 2011

El síndrome de Santa Anna

Conocido por su proclividad a irrumpir en el escenario público para denostar a sus enemigos, esta vez Carlos Salinas escogió entre sus blancos al historiador Lorenzo Meyer, a quien califica en su libro ¿Qué hacer? La alternativa ciudadana, como ‘uno de los intelectuales vinculados al neopopulismo’ en México

Sunday, October 30, 2011


MÉXICO, DF (APRO).- "Carlos Salinas de Gortari ha llevado al extremo el síndrome de Antonio López de Santa Anna", el militar que ocupó la Presidencia de la República 11 veces a lo largo del siglo XIX, que perdió más de la mitad del territorio nacional ante Estados Unidos y que fue derrotado por la Revolución de Ayutla de 1857, afirma el historiador Lorenzo Meyer.

Lo singular en el caso de Santa Anna es que "a pesar de que fracasó de manera rotunda y escandalosa, no se quiso ir nunca de la política", sostiene Meyer, doctor en relaciones internacionales e investigador y profesor en El Colegio de México.

Autor de una decena de libros sobre historia nacional, abunda: "Cuando la Revolución de Ayutla decididamente lo marginó, Santa Anna insistió. A veces andaba en el exilio, al igual que Salinas, pero volvió. Cuando le ofreció sus servicios al Imperio de Maximiliano, éste lo echó a un lado. Finalmente Santa Anna se volvió loco."

Meyer es señalado por Salinas de Gortari en su reciente libro ¿Qué hacer? La alternativa ciudadana como uno "de los intelectuales vinculados al neopopulismo" en México.

Entrevistado al respecto Meyer evita hablar sobre los juicios que el exmandatario hace de su obra, en particular sobre un texto suyo publicado en marzo de 2006 en el cual "hace una defensa abierta del neopopulismo". Prefiere analizar, dice al reportero, la insistencia de Salinas en defender su legado y en atacar a sus críticos.

"El de Salinas no es el debate de las ideas, es un debate por el poder. Si no, para qué está detrás o al lado de Peña Nieto", advierte.

–¿Cuál es exactamente el síndrome de Santa Anna? ¿El deseo continuo de retornar al poder? –se le inquiere.

–No. El gobierno de Santa Anna termina en un fracaso; entonces él quiere defenderse ante la historia. No quiere pasar como un militar que perdió la guerra contra Estados Unidos ni el último presidente que tuvo que vender una parte del territorio, como fue La Mesilla.

El síndrome, precisa, "es una búsqueda de que la historia no lo juzgue así. Él quiere volver a ser útil a la patria hasta que termina en la locura".

–¿Esto sucede con Salinas?

–Hay algo de eso. Salinas no perdió Texas ni la guerra contra Estados Unidos, pero el 6 de julio del 88 no se olvida. Él llega con una ilegitimidad evidente. Hasta la prensa extranjera, que siempre fue sostén del régimen, tuvo que admitirlo. Ahí están las crónicas de Alan Riding en The New York Times.

AÑO TRÁGICO

"Es el 88 y es el 94. Y el colofón de ese año trágico fue el llamado ‘error de diciembre’ que Salinas quiere atribuir a Zedillo, pero no hay nadie que pueda aceptar eso porque toda la razón de esa caída está en las decisiones económicas tomadas en el salinismo. Zedillo ni conocía bien Los Pinos en diciembre de 94 cuando se le viene abajo la economía."

–¿Esa es la obsesión de Salinas, ocultar ante la historia la ilegitimidad de origen y el fracaso de 1994?

–Yo diría esto: qué nos importa si fue lo uno o lo otro… Lo que él piense me tiene sin cuidado. Eso debe tenerle sin cuidado a muchos mexicanos, a menos que seamos psiquiatras o psicólogos. Nos debe interesar a nosotros lo que pensamos de su sexenio, la imagen que tenemos de él. El fracaso que fue el final de su gobierno.

Meyer no niega su apoyo al movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador, tal como lo señala Salinas en su libro.

–¿Por qué esta obsesión de Carlos Salinas contra López Obrador y sus supuestos "intelectuales orgánicos", como le llama a usted?

–Porque López Obrador es el único que le representa un reto de fondo. El PAN no lo es desde que lo hizo parte de su bloque de poder en su sexenio. El PAN es actor político que ha tenido acuerdos con Salinas. En el PRI hay un sector que es el de Salinas. En el PRD hay un sector acomodaticio.

"El único actor político importante al que Salinas no se le puede acercar y no tiene acuerdo con él, es López Obrador. Pero no es la persona en sí misma, sino el movimiento y los más de 4 millones de seguidores que tiene lo que lo hace importante a los ojos de Salinas".

–¿Por qué apoya usted a López Obrador?

–Si hiciéramos una cola o una reunión de los críticos de López Obrador llenaríamos el estadio Azteca. Y yo no formo parte de ese grupo; hay que recordar lo que decía Aristóteles sobre "la justa medianía". Creo que es necesario ponderar de un lado… Yo no pretendo ser objetivo ni presumirme como tal, a fin de cuentas, nadie lo puede ser en las circunstancias actuales.

LOS EX PRESIDENTES Y SU PROTAGONISMO

La entrevista con el autor de Su majestad británica contra la Revolución Mexicana se inicia con una pregunta de comparación histórica.

–¿Es novedoso que un expresidente como Salinas insista tanto en mantenerse vigente en el debate político o hay algún antecedente?"

–Su antecedente más claro es Antonio López de Santa Anna. En ese México del siglo XIX que todavía no era nación, se convirtió en el hombre que simbolizaba el poder político –el poco que había– y en un proyecto de futuro. Fracasó de manera rotunda y escandalosa pero no se quiso ir nunca de la política.

"Finalmente se volvió loco… Su mujer le pagaba a algunas personas para que lo fueran a ver a su casa, le hicieran antesala y le pidieran su consejo político. Así que el caso Salinas enteramente novedoso no lo es."

Meyer hace un apretado recorrido histórico sobre los otros antecedentes: "Juárez se murió en el poder. Porfirio Díaz se fue al exilio. Carranza y Madero fueron asesinados. Obregón sí maniobró. Ese es el otro. Estuvo ahí como poder tras el trono en una diarquía. Mientras Obregón vivió, Calles fue presidente, pero no enteramente. Ahí estaba al lado, era muy visible la sombra de Álvaro Obregón, hasta que se reelige y lo asesinan.

"El otro expresidente que qué lata dio fue Calles. Entra y sale del gobierno. Está en el Banco de México, en Ferrocarriles y sobre todo está en la designación de gobernadores y presidentes hasta que lo sacan del país. Y cuando vuelve, regresa más o menos como Santa Anna, muy disminuido.

"Luego viene la Revolución Institucionalizada. Lázaro Cárdenas es el que pone el ejemplo. Es un presidente fuerte, el más fuerte hasta ese momento. Y, sin embargo, es el que va a dejar libre a su sucesor, aunque Ávila Camacho lo llama a su gabinete, lo hace ministro de Defensa. Llegado el final, antes de que termine el sexenio, Cárdenas se va.

"Está con muchísima discreción en la vida política mexicana. Hace unas declaraciones. No ataca. A pesar de que traicionan el ideario cardenista y lo destruyen, Cárdenas no dice nada."

–¿No intentó con Miguel Alemán un debate como el que ahora emprende Salinas entre "neoliberales" y "neopopulistas"?

–No. Lo intentó de manera indirecta. Y muy buena. Uno de sus cercanos, Natalio Vázquez, publicó en El Nacional un artículo en contra de los contratos de riesgo que Pemex había firmado con empresas norteamericanas. Era un mensaje para que lo leyera Alemán. El grueso de los mexicanos no se dio cuenta. Cárdenas lo hizo muy sutilmente.

"Algo tiene que ver de manera muy indirecta Cárdenas en contra del intento de reelección de Miguel Alemán, pero no apoya directamente a Henríquez Guzmán. Probablemente algo hizo en el 68 para que Díaz Ordaz no fuera a hacer más barbaridades."

SE RESPETA A SÍ MISMO

–¿Por qué Cárdenas no defiende públicamente su ideario traicionado?

–Cárdenas se respeta a sí mismo. Se sabe legítimo. Respeta su legado. Y se comporta como tal, hasta el día que pierde su batalla en contra del cáncer.

"Alemán, en cierto sentido, es parecido a Cárdenas. Es la otra cara. Es el representante de la derecha oficial, de los grandes negocios, de la gran corrupción, pero bastante moderado fuera del poder presidencial. Él y Abelardo Rodríguez son los representantes del anticomunismo oficial, pero con voz muy baja.

"Ruiz Cortines se murió. López Mateos se murió. Díaz Ordaz es incapaz de reponerse de la barbaridad que hizo y no juega ningún papel posterior. Echeverría se recluye y nadie le pide que salga. López Portillo hace los desfiguros de su vida privada con Sasha Montenegro y finalmente muere sin nada."

–López Portillo publicó Mis tiempos para defenderse también, ¿no?

–Él lo publica y deja que sean el lector y la historia quienes se encarguen de juzgarlo. Se mete en su vida privada. Deja su testimonio y su defensa porque termina en un desastre, pero no se mete en la política interna del PRI ni nada de eso.

–¿Luis Echeverría quiso maniobrar como si fuera Lázaro Cárdenas?

–Como Cárdenas, pero no lo era. Y se dio una caja de resonancia que fue el Centro de Estudios del Tercer Mundo. Era como Fox antes de Fox, pero se lo cerró Jesús Reyes Heroles. Él lo puso en su lugar. Cerrado y muerto el instituto, por andar haciendo un poquito al hombre que ya no tiene poder, pero que produce ideas.

"Echeverría no producía ideas, pero dirigía un equipo internacional que producía tesis en relación con el Tercer Mundo y se lo cierra Reyes Heroles. De ahí en adelante, la única defensa de sí mismo es cuando lo van a ver legisladores por (la matanza estudiantil del 68). Echeverría ya es una figura patética. Cuando dice ‘no coordino ni a mis nietos’ es que ya está fuera de circulación."

–¿Y Ernesto Zedillo y Miguel de la Madrid?

–Zedillo hace algo similar a Santa Anna: se va al exilio, a disfrutar de los puestos que le dan las empresas extranjeras. Eso sí es nuevo. Un expresidente que se convierte en empleado del capital externo. Zedillo se queda callado. No interviene en nada de lo interno porque a él se le derrumbó lo que quedaba del régimen de la posrevolución.

"De la Madrid, por su enfermedad, no interviene. Y cuando intenta decir algo, sus propios hijos lo callan y lo declaran loco.

"Sí tiene antecedentes Salinas, pero él lleva al extremo el síndrome de Santa Anna."
JENARO VILLAMIL

jueves, 8 de septiembre de 2011

Salinas da espaldarazo a Calderón y va contra AMLO

MÉXICO, D.F. (apro).- El expresidente Carlos Salinas de Gortari respaldó la lucha emprendida por el presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado y advirtió que, a partir de ahora, se defenderá de los ataques de Andrés Manuel López Obrador.

Durante su participación en el Congreso de la Asociación Mexicana de Agencias de Investigación de Mercado y Opinión Pública (AMAI), Salinas también refutó al expresidente Vicente Fox, quien sugirió pactar una tregua con el crimen organizado.

En el combate a la delincuencia "ni tregua ni amnistía ni confusión. Todos debemos sumarnos al propósito de combatirlo frontalmente", dijo Salinas, quien aseguró que Calderón ha sido "muy valiente" en las medidas que ha adoptado en esta materia.

Afirmó que la situación actual no es igual a la que prevalecía cuando gobernó al país. Según él, el problema de las drogas y los cárteles era un asunto policiaco y hoy es de seguridad nacional.

"Me parece que, dado que las circunstancias son diferentes, la forma de abordarlo es diferente. En mi gobierno se detuvo a cada uno de los capos de los cárteles y detuvimos a todos sin dejar uno afuera. Y se hizo el mayor decomiso en la historia del país de la cocaína", presumió.

Explicó que cuando encabezó el gobierno, el gran mercado de consumo era Estados Unidos y el tránsito de las drogas hacia ese país era de Sudamérica y, el trasiego, de Centroamérica y no México. Pero luego Estados Unidos selló el paso de la droga por El Caribe y la droga comenzó a pasar por México, lo que fomentó los cárteles.

"Hoy, al cambiar las circunstancias, todos debemos sumarnos al propósito de combatirlo frontalmente", insistió, más aun cuando se ve a delincuentes desalmados como los que participaron en el incendio del Casino Royale en Monterrey.

Ante la situación económica mundial y la que vive el país, sostuvo que los jóvenes son quienes deben actuar para transformar a México. En el ámbito económico también aprobó las decisiones tomadas por Calderón Hinojosa.

"Lo importante es que el presidente Calderón está tomando las decisiones económicas que se requieren; además, en materia de seguridad está siendo muy valiente en las decisiones que ha adoptado, por lo que tenemos que sumarnos alrededor del propósito común", sostuvo Salinas de Gortari.

Reconoció que al término de su mandato dejó problemas que están documentados, como la gran crisis económica y la devaluación, pero se limitó a decir que "es necesario reflexionar y hacer evaluaciones al respecto sobre qué pasó entonces, para entender dónde estamos y no volver incurrir en un mismo problema".

Por otra parte, Salinas de Gortari afirmó que a partir de hoy comenzará a defenderse del "innombrable", Andrés Manuel López Obrador, pues durante todo este tiempo no lo ha hecho.

Sugirió que se invite al tabasqueño a que exponga sus propuestas pero, sobre todo, a que se someta a la "prueba del ácido", y se le evalúe tras haber ocupado ya un cargo de elección popular como jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF).

"No basta decir qué se propone cuando ya se tuvo la oportunidad de gobernar; quien ya gobernó ya puede ser evaluado, sométanlo a la prueba del ácido de comparar lo que ofrece para adelante con lo que han hecho para atrás", arguyó el expresidente, quien dio por adelantado que el tabasqueño no pasaría la prueba.

Respecto a sus preferencias electorales y en específico sobre la candidatura de Enrique Peña Nieto por la carrera presidencial del 2012, Salinas optó por no mostrar favoritismos "por obvias razones".

No obstante, consideró que será una contienda en la que las nuevas generaciones tendrán un papel importante entre el electorado y los mismos candidatos. Sugirió evaluar a quien es joven por su actitud, no por su edad.

Proceso
8/09/2011

miércoles, 3 de agosto de 2011

Carlos Salinas aliado de Humberto Moreira


Carlos Salinas de Gortari platica con el presidente del PRI, Humberto Moreira, durante un recorrido por la zona maya de Yucatán, tras acudir al informe de gobierno de la mandataria Ivonne Ortega Pacheco.

viernes, 17 de septiembre de 2010

CSG aún controla a México: AMLO

Andrés Manuel López Obrador afirmó que la presencia de los ex presidentes Carlos Salinas y Vicente Fox en Palacio Nacional evidencian que mantienen una relación constante con el presidente Felipe Calderón para apuntalar el actual rumbo de la política “de privilegios” en agravio de los mexicanos

Viernes 17 de septiembre de 2010

Francisco Reséndiz El Universal
francisco.resendiz@eluniversal.com.mx


Andrés Manuel López Obrador afirmó que la presencia de los ex presidentes Carlos Salinas y Vicente Fox en Palacio Nacional evidencian que mantienen una relación constante con el presidente Felipe Calderón para apuntalar el actual rumbo de la política “de privilegios” en agravio de los mexicanos.

Insistió en que “el jefe” del grupo de 30 personas que controla el destino del país es Carlos Salinas de Gortari; “mucho han planteado cómo le doy a Salinas [de Gortari] tanta importancia si no se ve, no está todos los días en los medios. Sí, ese es parte de su papel, él mueve los hilos sin aparecer”, dijo.

Cuestionan celebración

El ex candidato presidencial calificó los festejos realizados en el Zócalo capitalino como “un encuentro entre los potentados Salinas, Fox, Calderón… fue un evento frívolo apoyado por los medios de comunicación, principalmente por la televisión”.

Dijo que el evento del Zócalo fue “un show” en el que no se mencionó el porqué de la lucha de la Independencia y en cambio la ceremonia que él encabezó en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, fue recordar que en 1810 lucharon por la justicia y la igualdad, no sólo por la Independencia de México.

Pide Salinas apoyar a Calderón

Opina ex Presidente que fuerzas políticas deben unirse en lucha contra el narcotráfico

Claudia Guerrero y Mayolo López


Ciudad de México (17 septiembre 2010).- El ex Presidente Carlos Salinas de Gortari pidió a su partido, el PRI, atender el llamado de unidad lanzado por el Presidente Felipe Calderón y respaldarlo en los momentos complicados que vive México.

En entrevista, luego de participar en la celebración del Bicentenario de la Independencia en Palacio Nacional, reconoció la lucha emprendida por el Gobierno contra el crimen organizado, y advirtió que ante los saldos que han dejado más de 28 mil ejecutados, es momento de cerrar filas.


¿Por qué aceptó la invitación del Presidente?

Por el llamado a la unidad.


¿Cómo ve las condiciones del País, la violencia, la polarización entre partidos y poderes?

Siempre ha sido complicado.

Pero ya tenemos más de 28 mil muertos.

Es una circunstancia muy difícil, pero con mayor razón es momento de dejar de lado las diferencias y sumarse a esta convocatoria nacional.


¿Qué le diría al PRI?

Ellos tienen que decidir lo que tienen que hacer, pero sin duda a la convocatoria del Presidente tienen que sumarse los partidos, todos.

También tienen que sumarse empresarios, sector social, medios de comunicación, todos tenemos, cada quien en su trinchera, una responsabilidad en este llamado a la unidad. La convocatoria que él ha hecho a la unidad refleja la necesidad de que todos nos sumemos a esta batalla que se está dando.


Con el semblante tranquilo, pero sonriente, Salinas de Gortari insistió en comparar su presencia en el histórico recinto con el encuentro de ex presidentes de 1942, en el marco de la Segunda Guerra Mundial.


¿Su presencia es un espaldarazo a Calderón?

Es un reconocimiento de que la convocatoria del Presidente Calderón es muy acertada, yo recordaba en el año 1942, en septiembre, cuando México tenía unos meses de haber entrado a la guerra y el Presidente Ávila Camacho hace una convocatoria al acercamiento nacional.

Las palabras muy bien utilizadas y ese acto multitudinario, aquí en el Zócalo, en el templete reúne a su derecha a Plutarco Elías Calles, a la izquierda a Lázaro Cárdenas, del otro lado, Abelardo Rodríguez, a Pascual Ortiz Rubio, ¡incluso De la Huerta!

Ahí pronuncia un discurso y dice: "estamos aquí los de ayer y los de hoy, mientras estemos unidos no habrá enemigo que nos derrote", y si entonces tuvo sentido esa convocatoria, sin duda la tiene también hoy.


Salinas de Gortari sostuvo que se mantendrá en el plano de las ideas y, tras advertir que falta mucho para 2012, pidió concentrarse en solucionar los problemas que enfrenta hoy el País.


¿Ve al PRI en Los Pinos en 2012?

Falta mucho, hay mucho que hacer. Concentrarse en lo que hay que hacer es lo importante.


¿Su gallo para 2012 se llama Peña Nieto?

Falta mucho para eso, y hay mucho que hacer, no hay que distraerse.


¿Cuál va a ser su papel en estos tiempos?

Yo estoy en la batalla de las ideas, reflexionando, publicando algunos libros, posiblemente algún otro pronto, así que en este terreno es en el que me interesa estar.


¿Le gustaría ser factor en una nueva transición?

Me interesa estar en esa batalla de las ideas.




Mientras caminaba por uno de los pasillos del Palacio Nacional que lo condujo al patio principal, el ex Presidente captó las miradas de los asistentes a la celebración.

Apenas cruzó los cordones de seguridad y ya lo esperaban varios invitados para pedir que se retratara con ellos.

Su presencia llamó la atención por igual de la mesa en la que estaban los actores Fernando Colunga, Carmen Salinas y Rogelio Guerra, que en la que celebraban los panistas Germán Martínez y Juan Molinar Horcasitas con integrantes de la familia Mouriño.

El ex Presidente avanzó por al patio repartiendo saludos y abrazos, como el que le dio al Embajador de Colombia en México, Luis Camilo Osorio, con quien recordó algunos logros de su programa "Solidaridad".

En punto de las 00:30 horas, el ex Mandatario abandonó el Palacio Nacional, abrazado por su esposa Ana Paula Gerard.

Además de Salinas de Gortari, los únicos priistas en la celebración del patio central fueron los diputados Carlos Ramírez Marín, Marcela Guerra e Ildefonso Guajardo, así como el ex diputado, José Adolfo Murat.




Rechazan que sea postura del PRI

Legisladores del PRI negaron ayer que la propuesta del ex Presidente Carlos Salinas de respaldar el llamado del Gobierno federal a la unidad sea "línea" para el partido y aseguraron que esa no es la postura del tricolor.

Incluso, el vocero de los senadores, Carlos Jiménez Macías, acusó un afán protagónico del ex Mandatario, quien acompañó al Presidente Felipe Calderón durante la ceremonia del "grito" de Independencia.

"Creo que el Presidente Salinas tiene que asumir a plenitud, y como lo hicieron sus antecesores, la gran mayoría, su posición de ex Presidente. En ocasiones, asume posiciones muy protagónicas, yo no sé hasta qué punto sea positivo para el País", señaló.

En entrevista, el senador deslindó a los legisladores tricolores de la posición de quien fue Presidente de 1988 a 1994.

"De ninguna manera representa la posición de los legisladores priistas", dijo.

Salinas de Gortari expresó al término de la ceremonia en Palacio Nacional que la alternancia que llevó al PAN al poder fue positiva, y pidió a todos los partidos a atender el llamado de Calderón para trabajar en unidad.

Jiménez Macías consideró que Salinas no es el líder del priismo, sino un priista más.

"El ex Presidente tuvo un tiempo, fue para nosotros el primer priista, lo respetamos en esta condición, pero hoy es un priista más, no es el vocero del PRI, ni es la expresión de la inmensa mayoría de los priistas.

"En este protagonismo, el ex Presidente deja de mirar la realidad que vive los millones de mexicanos, sus constantes viajes y ausencias del País seguramente no les permiten percatarse directamente de cómo está el País", apuntó.

El diputado Ildefonso Guajardo, quien fue jefe de la oficina del Tratado de Libre Comercio en Washington durante 1994, aseguró que las declaraciones de Salinas deben verse como una invitación a unir esfuerzos comunes, pero no a dejar de ser oposición.

"Hay que ponerlo en su contexto, es simplemente un llamado a la unidad de los mexicanos, no quiere decir disciplínense o dobléguense, no. Es un llamado para ponerse de acuerdo y sacar adelante los problemas de la nación", aseguró.

Mientras que el diputado perredista Jesús Zambrano, aseguró que es un llamado a la desvergüenza, y que la reaparición de Salinas en el Palacio Nacional es para demostrar que está en activo, y una de sus misiones será operar en la elección del Estado de México en 2011.

Con información de Carole Simonnet, Armando Estrop y Érika Hernández

Reforma
17/09/2010

martes, 9 de marzo de 2010

Por qué deberíamos desterrar a Carlos Salinas de la vida pública

Denise Dresser


Yo voto por desterrar a Carlos Salinas. No del planeta. Eso no sería amable. Sólo de la vida pública.

Las críticas al expresidente son bien conocidas. Las privatizaciones amañadas y las licitaciones pactadas, el hermano encarcelado y el hermano asesinado, la corrupción familiar y el escándalo que produce, los errores de prediciembre y la crisis devastadora que provocan. Sin embargo, hay quienes piensan que no deberían importarnos esas infracciones menores. ¿Por qué? Porque Salinas es brillante, y México necesita su gran cerebro.

Pero yo quisiera centrar la atención en un aspecto central y a veces olvidado de ese gran cerebro: es una mente que miente. De hecho, no hay una mentira demasiado improbable ni una distorsión demasiado grande para Carlos Salinas. Miente para distraer; miente para llamar la atención; miente para generar un escándalo. Al escucharlo vienen a la mente esas palabras de Maquiavelo: “Durante un largo tiempo no he dicho lo que creo ni he creído lo que digo, y si a veces logro decir la verdad, la escondo entre tantas mentiras que es difícil encontrar”. Más que cualquier otro motivo, Salinas miente para enlodar la reputación de Ernesto Zedillo y responsabilizarlo por una crisis que él mismo contribuyó a crear. Miente porque odia, y ese odio lo lleva a ver la maldad en otros mientras es incapaz de reconocerla en sí mismo.

Y como todos los buenos mentirosos, logra que sus mentiras vayan lejos, sean retomadas, sean escuchadas, sean reportadas como si fueran verdad cuando están tan lejos de ella. Para entender la profundidad de la decepción, basta con examinar lo que dijo en un seminario reciente sobre la privatización de la banca y en una entrevista con Ramón Alberto Garza en Reporte Índigo. Allí, Salinas sugiere los siguientes puntos: 1) Es equivocado pensar que la privatización inadecuada de los bancos durante su periodo produjo la crisis, ya que esa vino después; 2) Ernesto Zedillo avaló medidas propuestas por un gobierno extranjero, específicamente las altas tasas de interés; 3) en reuniones “secretas” orquestadas por el entonces secretario del Tesoro, Robert Rubin, Zedillo aceptó una decisión impuesta de afuera y eso llevó a la extranjerización inaceptable de la banca mexicana. Dado lo que se conoce, se sabe, y se ha escrito sobre estos temas, no deja de sorprender el comportamiento de Salinas: sabe que lo que dice no es cierto y aun así lo expresa con la clara intención de engañar. Pero el esfuerzo resulta pueril, y el engaño se vuelve fácil de exponer.

Sobre las causas de la crisis bancaria, de las cuales Salinas no asume responsabilidad, está el texto de Stephen Haber Why The Mexican Banks Do Not Lend: The Mexican Financial System (pp. 206-207), en donde resume el argumento central de la vasta literatura sobre el tema: “Cuando los bancos mexicanos fueron privatizados en 1991, las circunstancias estaban lejos de ser normales. Los bancos tenían incentivos débiles para dar préstamos prudentes porque ni sus directores ni sus accionistas estaban arriesgando su propio capital. El gobierno había permitido que compraran los bancos con fondos que habían pedido prestado de los bancos. La ausencia de monitoreo eficaz implicó que el crédito se expandiera a un ritmo prodigioso (…) Más veloz aun que la expansión del crédito fue el crecimiento de préstamos incobrables (nonperforming loans), y al mismo tiempo los banqueros descubrieron que no podían recobrar el colateral”. En pocas palabras, la ausencia de una regulación adecuada, los estándares laxos, el comportamiento poco profesional y poco transparente de los banqueros –permitido por el gobierno de Salinas– llevó al colapso del sistema bancario y obligó al rescate posterior.

Sobre las supuestas reuniones “secretas” entre el gobierno de Zedillo y las autoridades estadunidenses, basta con leer cuidadosamente las memorias de Robert Rubin, In An Uncertain World: Tough Choices From Wall Street To Washington (pp. 3-25). Salinas se refiere a ellas en sus comentarios recientes, pero tergiversa su contenido. Allí, en efecto, Rubin escribe sobre el viaje de funcionarios del Departamento del Tesoro a México y que “afortunadamente nadie los vio entrando y saliendo de Los Pinos”. Pero Rubin explica que la discreción era necesaria, no porque hubiera negociaciones que Zedillo quería ocultar a la opinión pública mexicana, sino al revés: el gobierno de Clinton no quería que el Congreso de su propio país se enterara, debido a la inmensa oposición política al rescate mexicano. Finalmente Clinton tomó una decisión ejecutiva y decidió otorgarle un préstamo de emergencia a México a pesar de la reticencia del Congreso estadunidense. Salinas intenta manipular lo que ocurrió para deslizar –tramposamente– el argumento de la imposición.

Pero de nuevo, una lectura puntual e intelectualmente honesta del libro de Rubin lleva a conclusiones distintas y más certeras sobre lo que en realidad ocurrió. “A pesar de las reformas en muchas áreas, México había cometido un serio error de política pública al pedir tanto dinero prestado (…) y se había puesto poca atención a los desbalances económicos”. México se enfrentaba a la posibilidad real del colapso total del peso y de la economía, con consecuencias severas y de largo plazo; las autoridades mexicanas habían perdido el control sobre las finanzas del país y no podían salir del hoyo que el gobierno de Salinas había cavado sin la ayuda estadunidense. Guillermo Ortiz le informó a Rubin que México se había quedado sin opciones y que la ayuda del gobierno de Clinton era la única esperanza. A cambio, Rubin pidió –aunque Salinas lo niegue– una serie de cambios específicos y necesarios: una política fiscal y monetaria más fuerte, un tipo de cambio flotante, más transparencia en las finanzas públicas y sí, tasas de interés altas para atraer capital y restablecer la confianza. Sin esas medidas, México no hubiera podido limpiar el tiradero que Salinas dejó tras de sí.

Proceso
07/03/2010

miércoles, 2 de diciembre de 2009

"Detrás de Juanito está Salinas, Peña Nieto, Calderón y Televisa", asegura AMLO de gira en QR

LA REDACCIÓN

MEXICO, DF, 1 de diciembre (apro).- El excandidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, consideró hoy que el retorno de Rafael Acosta Juanito a la delegación Iztapalapa "sólo es un show más" que busca distraer la atención sobre la actual crisis económica.
De gira en Cancún, Quintana Roo, López Obrador sostuvo que la polémica detrás del caso Juanito se limita a una "maniobra".
"Hay que ver que detrás de Rafael Acosta está Carlos Salinas, Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Televisa", advirtió el político tabasqueño.
López Obrador aclaró que "es un show más, porque quieren distraer la atención y que la gente no esté pensando en lo que realmente sucede en el país, sobre todo en la profundidad de la crisis económica, lo que está afectando realmente a la gente".
Antes, en un encuentro con seguidores en Chiapas, el autodenominado "presidente legítimo" reconoció que el movimiento que encabeza "no es para que necesariamente yo sea el candidato a la Presidencia en el 2012".
Insistió en que lo más importante es lograr la "cuarta transformación" del país, luego de la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana.
Agregó que la ciudadanía perderá el tiempo si piensa que la transformación del país se dará de arriba para abajo, "porque a los potentados no les importa el destino de la nación y menos el sufrimiento del pueblo".

Proceso 02/12/2009

domingo, 9 de agosto de 2009

Salinas, de nuevo tras el control y el poder

JENARO VILLAMIL

Prepara un nuevo libro, viaja por el país para entrevistarse con operadores del priismo, asiste a bodas y apadrina matrimonios, hace supuesto turismo sin discreción alguna, se deja fotografiar sin recato y, en su residencia de Camino a Santa Teresa, en la Ciudad de México, recibe a grupos y personajes de los negocios y la política... sobre todo a los de su partido. Todo con el objetivo que uno de sus allegados describe con esta frase: “construir consensos…”. En realidad, Carlos Salinas de Gortari utiliza sus prevalecientes influencias y su poder con el fin de establecer las reglas del juego para que él y su grupo dentro del PRI impongan su ley en la conducción del país durante los próximos tres años para alcanzar, en 2012, su meta final: Los Pinos.
Entre olor a tamales de elote e iguana y una amplia muestra de la gastronomía del istmo de Tehuantepec, el expresidente Carlos Salinas de Gortari cocinó algunos de los acuerdos políticos más importantes con su anfitrión, el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, durante su “visita turística” a esa entidad el 1 y 2 de agosto pasados.
En esa reunión también participaron el senador Adolfo Toledo Infanzón, aspirante a la gubernatura para 2010, así como los diputados Eviel Pérez Magaña y José Antonio Iglesias Arreola, operadores en la bancada priista de los legisladores federales de la entidad electos el pasado 5 de julio.
La presencia del exmandatario en esa entidad no fue casual. Junto con el Estado de México, Veracruz y Puebla, Oaxaca conforma el bloque de entidades que aportarán el mayor número de diputados federales priistas en la LXI Legislatura: el Estado de México con 38, Veracruz con 32, Puebla con 16 y Oaxaca con 11.
Además, en las tres últimas se realizarán elecciones para gobernador el próximo año y sus actuales mandatarios han expresado su interés por contender para la nominación presidencial priista de 2012; también muestran su interés por encabezar la dirigencia nacional de su partido si Beatriz Paredes asume la coordinación de los 237 diputados federales del PRI en la próxima legislatura.
Algunos de los asistentes a ese convivio aseguran que la discusión se centró en dos temas: la coordinación de los diputados federales del PRI, que podría recaer en Francisco Rojas, quien actualmente preside la Fundación Colosio y cuenta con el apoyo de la mayoría de los legisladores de su partido, y evitar que se recorte el presupuesto a Oaxaca en el 2010.
Salinas, dicen, aprovechó el encuentro para cabildear discretamente a favor del gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto, para la Presidencia en 2012. Así mismo, se ofreció como “gestor” para cumplir las demandas presupuestales de Oaxaca y se pidió a sus contertulios buscar acuerdos en este período de “construcción de consensos”.“El gobernador Ulises Ruiz sólo sonreía, pero el apetito no se había ahuyentado”, escribió Samuel Gómez en su columna de El Imparcial el lunes 3.
El activismo del expresidente es imparable. Amarra acuerdos, “construye consensos”, como le gusta decir, y no pierde ningún evento social, boda, festejo para hacer sentir su presencia como el verdadero gestor de los diferentes grupos priistas.
En los últimos cuatro meses, por ejemplo, el 23 de mayo se reunió con Fidel Herrera en una fiesta celebrada en Córdoba, Veracruz; el 12 de julio asistió al parque Fundidora de Monterrey a la boda del exdiputado federal del PRI y jefe de la oficina ejecutiva de la gubernatura de Natividad González Parás, Héctor Gutiérrez de la Garza; también fue, junto con Peña Nieto, padrino de boda de Carolina Chuayfett, hija del exgobernador y futuro diputado federal, quien contrajo nupcias a mediados de ese mismo mes.
Cada aparición pública de Salinas ha generado reacciones políticas. La foto en la que el expresidente abrazó a Fidel Herrera en plena campaña electoral causó indignación en Veracruz y motivó la manifestación de 300 jóvenes con máscaras del exmandatario en el puerto y en Morelos. Se dijo entonces que los inconformes fueron apoyados por el PAN.
Tras la boda de su hija, Emilio Chuayffet declaró que no aspira la coordinación de los 237 legisladores del PRI. De hecho ya desempeñó esa función en la LIX Legislatura, tras un fuerte enfrentamiento con la entonces secretaria general del PRI y coordinadora en San Lázaro, Elba Esther Gordillo.
La visita de Salinas a Oaxaca coincidió con la gira de Andrés Manuel López Obrador por la región mixe. El excandidato presidencial del PRD acusó al expresidente de “andar operando a sus anchas” en el país y de apoyar la candidatura de Peña Nieto para 2012.
Salinas respondió de manera indirecta a las acusaciones de López Obrador. Al salir del restaurante Casa Oaxaca, el exmandatario respondió así a la pregunta de si le gustaría vivir en la capital oaxaqueña: “Sí, sí me gustaría vivir unos días en la ciudad porque es hermosa, a pesar de que el innombrable de Andrés Manuel esté aquí”.
Un activista singular
En paralelo con su activismo social y político, Salinas de Gortari redacta la última parte de su tercer libro de una serie dedicada al análisis de la realidad mexicana. El tema: lo que México debe hacer en materia económica para salir adelante.
Aún sin título, el nuevo volumen editado por Random House Mondadori, la misma que publicó La década perdida, 1995-2006, neoliberalismo y populismo en México, saldrá a la venta en noviembre. En él, su autor abunda sobre las recetas que debe adoptar el gobierno federal frente a la crisis económica.
Su interés en convertirse en el eje de las políticas anticrisis coincide con sus promesas ante el gobernador Ulises Ruiz para evitar recortes presupuestales en 2010.
Salinas de Gortari cuenta con un personaje clave en la Secretaría de Hacienda: el coordinador de asesores del titular Agustín Carstens, José Antonio González Anaya, quien es el coordinador de Entidades Federativas, oficina responsable de la distribución de los recursos federales a los estados.
González Ayala es cuñado de Ana Paula Gerard, la actual esposa de Salinas de Gortari, y trabajó bajo las órdenes de José Córdoba Montoya cuando fue el jefe de la Oficina de la Presidencia durante el sexenio salinista.
El tema de la disminución de los recortes presupuestales fue el eje del encuentro que sostuvieron 14 de los 19 mandatarios priistas el jueves 6 en un hotel de la Ciudad de México. El pretexto fue “festejar” el cumpleaños de los gobernadores: Peña Nieto; Ivonne Ortega Pacheco, de Yucatán; Miguel Osorio Chong, de Hidalgo; Félix González Canto, de Quintana Roo; Humberto Moreira, de Coahuila, y el electo de Querétaro, Jesús Calzada. Los cuatro primeros forman parte de una alianza para apoyar la candidatura presidencial de Peña Nieto.
Al evento no asistió ni la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes, ni los actuales coordinadores parlamentarios Manlio Fabio Beltrones, del Senado, ni Emilio Gamboa Patrón, de la Cámara de Diputados.
“No hay bloque de gobernadores, es una reunión de gobernadores”, afirmó Peña Nieto. Y el hidalguense Osorio Chong negó que Salinas tenga una injerencia en la elección del próximo coordinador de los diputados del PRI. “No hay reunión con él para la definición; es con el partido, con la dirigente y en los próximos días habrá de resolverse”.
Ortega Pacheco adelantó que el nombre del próximo coordinador de los diputados federales se dará a conocer después del domingo 23, fecha límite para que el Instituto Federal Electoral concluya con la configuración de la LXI Legislatura.
La incertidumbre
El activismo de Salinas crece en la medida que Paredes guarda silencio sobre el papel que jugará en la próxima legislatura. Y esa situación revoca los ánimos al interior de los grupos políticos del PRI.En la reunión del 14 de julio con los gobernadores del su partido y con los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional, Paredes se negó a hablar sobre el trabajo que realizará en la Cámara de Diputados a partir de septiembre.Los mandatarios consultados por Proceso tras ese encuentro coincidieron en que están inmersos en un período de “construcción de consensos”. Unos fueron más explícitos: si Beatriz Paredes deja la dirigencia nacional del PRI, el secretario general, Jesús Murillo Karam, asumiría temporalmente la presidencia del CEN y tendrían que convocarse a elecciones internas.
Tres días después, el 17 de julio, después de sostener un encuentro con 230 de los 237 diputados federales electos, Paredes afirmó que todavía no decide si dejará la presidencia del partido o asumiría la coordinación. “Tienen unos ocho meses preguntándome lo mismo. Tomaré la decisión cuando sea oportuno”, atajó a la prensa.
Sin embargo, el 21 de julio corrió el rumor en las redacciones periodísticas y en medios electrónicos de que Paredes había sufrido un paro cardiaco y fue internada de emergencia en el Centro Médico ABC. Proceso pudo corroborar que la dirigente priista ingresó al área de cardiología del nosocomio para un chequeo general, pues presentó síntomas de hipertensión arterial, de hiperglicemia, así como molestias retroesternales.
Las fuentes consultadas por este semanario aseguran que Paredes permanecerá al frente del PRI y jugará un papel determinante en las 10 elecciones para renovar gobernadores en Tamaulipas, Veracruz, Tlaxcala, Durango, Sinaloa, Zacatecas, Aguascalientes, Chihuahua, Puebla y Oaxaca.
Los recursos públicos de los que dispondrá el PRI para el próximo año serán sustancialmente mayores. De los 2 mil 910 millones de pesos que el IFE repartirá en 2010, al PRI le corresponderán 930 millones.La coordinación en San Lázaro
El expresidente Carlos Salinas ha dejado sentir su influencia en la elección del próximo coordinador de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados. Dos nombres se mencionan al interior de los legisladores electos: Francisco Rojas y César Augusto Santiago, diputado federal en cinco ocasiones, exsecretario de Acción Electoral del PRI e integrante del equipo de campaña del Roberto Madrazo durante su campaña por la presidencia en 2006.
Ambos están vinculados con Salinas, aunque el primero se deslinda: “Yo tengo una trayectoria propia y cuento con el apoyo mayoritario de mis compañeros”, asegura a Proceso.
Rojas jugó un papel fundamental en la discusión al interior del PRI sobre la reforma energética del año pasado y manifestó su oposición a la propuesta de privatización en la refinería, ductos y perforación enviada por el Ejecutivo federal al Senado.
Otras versiones señalan que si no es electo para coordinar la bancada del PRI. Rojas puede presidir la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en San Lázaro, clave para la determinación de la entrega de recursos federales a los estados.
Quien coordine a la próxima bancada del PRI, la más grande desde que perdió la mayoría en San Lázaro en 1997, se colocará también dentro de la carrera por la candidatura presidencial del tricolor. Su nombre se sumará a los de Enrique Peña Nieto, Beatriz Paredes, Manlio Fabio Beltrones y Fidel Herrera, que son los más mencionados en las quinielas internas del PRI.
El único punto de coincidencia entre estas cuatro figuras es que todos, en sus distintas trayectorias, han tenido vínculos con Salinas. El exmandatario mantiene comunicación directa con ellos, dice uno de los priistas consultados por este reportero, él los reúne con empresarios, cabildea los acuerdos. “Es el gran gestor”.
Después de presionar para que el expresidente Miguel de la Madrid se desdijera de sus expresiones en contra de su sucesor en la entrevista difundida por la periodista Carmen Aristegui el 14 de mayo pasado, Salinas ya no tiene enfrente a ningún exmandatario que le frene su activismo.
Según algunos priistas, él es el jefe máximo; otros lo consideran el gran padrino. Pero Salinas dice que prefiere ser un “constructor de consensos”.
Proceso09/08/2009