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miércoles, 29 de abril de 2009

REPORTAJE: Alerta sanitaria

Lo que México no responde

¿Por qué sigue muriendo gente?
-Los fallecimientos y los contagios decrecen en la capital.
-El Gobierno dice ahora que sólo atribuye siete muertos a la gripe porcina

PABLO ORDAZ - México - 29/04/2009/El País

Las muertes decaen y las dudas crecen. Lo primero calma, pero lo segundo, inquieta. El jefe del Gobierno de la ciudad de México, Marcelo Ebrard, dijo ayer que en las últimas horas el número de fallecimientos y de contagios en el Distrito Federal —principal foco del virus de la gripe— está cayendo de forma lenta, pero sostenida. Sin embargo, hay una pregunta que ninguna autoridad ha respondido aún con solvencia: ¿por qué sigue muriendo gente en México?

Hasta el momento sólo se sabe que los fallecidos tenían entre 20 y 50 años.

Según los expertos, el virus no es mortal si el enfermo acude al hospital nada más sentir los síntomas —fiebre alta, dolor de cabeza, congestión nasal, cansancio general—. Los médicos disponen entonces de un plazo de 24 a 48 horas para diagnosticar la enfermedad y para tratar al paciente con un fármaco antiviral llamado Tamiflu. El Gobierno de México asegura que tiene las dosis suficientes para atender todos los casos. Si esto es así, y si la población sabe desde el pasado jueves por la noche de la existencia del virus, ¿por qué entonces en México sigue muriendo gente y en el resto de los países donde se han detectado casos aún no se ha confirmado ningún fallecimiento?

La pregunta se la hizo un periodista al secretario de Salud, José Ángel Córdova, durante su última comparecencia pública. Y su única respuesta fue: "Porque aquí siguen llegando tarde". Lo único que se sabe es que los fallecidos tenían entre 20 y 50 años, que no hay niños ni ancianos entre las víctimas mortales —aunque sí entre los contagiados— y que eso parece indicar que las poblaciones vacunadas contra el virus de la gripe común están resistiendo el embate de la influenza porcina. Pero se supone. Porque —por ahora— tampoco eso se ha explicado con claridad.

Y esa opacidad aumenta los rumores en un país —no hay que olvidarlo— cuya clase política no puede presumir precisamente de transparencia. Conscientes de ello, los responsables de Salud pidieron ayer que el máximo experto gubernamental en la materia, Miguel Ángel Lezana, director general de vigilancia epidemiológica y control de enfermedades, explicara a un grupo de corresponsales extranjeros la realidad de la situación. Y su versión de la realidad es que, en contra de lo que se había dicho hasta ahora —incluso por el presidente Felipe Calderón—, de los 152 casos de muertes sospechosas de haber sido causadas por el virus de la influenza sólo existe la confirmación plena de siete, ni siquiera de 20, como también se había asegurado oficialmente. ¿Y el resto? "El resto sólo huelen a influenza", reconoció Lezana. ¿Podría pasar que, de las 159 muertes anunciadas, finalmente sólo fuesen atribuibles a la influenza 10 ó 20? "Podría ser posible". Entonces, le preguntaron los periodistas, toda esta alarma mundial... "Era la única manera de actuar, si no lo hubiésemos hecho así, en vez de 30 muertes podríamos haber tenido 3.000..."

A la espera de más respuestas, lo único cierto es que la ciudad de México sigue luchando a brazo partido contra la amenaza invisible. Mientras las autoridades federales aparecen de vez en cuando y casi por sorpresa, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, tiene una presencia constante ante la población. Cuando, el lunes por la noche, se percató de que sus conciudadanos se habían volcado sobre los supermercados para hacer acopio de los alimentos fundamentales como si de una guerra se tratase, salió en las emisoras de radio para llamar a la tranquilidad y garantizar el abastecimiento. En situaciones así, y en ausencia del medicamento mágico que los libere de la pesadilla, los ciudadanos agradecen de sus políticos verdad y cercanía. En dosis suficientes.

lunes, 27 de abril de 2009

Miedo

Ricardo Alemán
Itinerario Político
27 de abril de 2009


Aún nadie sabe si se trató de una acertada estrategia mediática y de comunicación —ya que ante el brote epidémico de influenza porcina muchos ciudadanos no salieron de sus casas en el valle de México los pasados viernes, sábado y domingo—, o si de plano asistimos a una moderna versión de la invasión marciana de Orson Wells.

Como se sabe, el 30 de octubre de 1938, Orson Wells provocó pánico colectivo en Nueva York al trasmitir por radio fragmentos del libro La guerra de los mundos —de H.G. Wells—, sobre la invasión de marcianos a la tierra, lo que marcó no sólo la apoteosis de la radio, sino el arranque del poder persuasivo de los medios electrónicos.

Casi 70 años después, resulta inédito el espectáculo de la ciudad más grande del mundo paralizada en todas sus actividades —igual que todo el valle de México—, a causa no de una invasión marciana, sino del mortal virus de la influenza porcina —mutación de la típica gripe humana—, para la cual no existe vacuna, aunque se tienen antivirales de notable efectividad cuando se detecta a tiempo.

¿Frente a qué tipo de fenómeno social estamos? ¿Podemos hablar de una impensable y veloz conciencia colectiva capaz de paralizar a millones de capitalinos —para quienes la fiesta no tiene horario ni fecha en el calendario—, ante una emergencia pandémica? ¿O simple y sencillamente asistimos a un episodio de miedo colectivo, ante el riesgo de contagio? De punzante sabiduría, el refranero popular parece ofrecer respuesta. Dice: “El miedo no anda en burro”. Buena respuesta, pero parcial. ¿Miedo a qué? ¿Por qué?

El miedo es —casi siempre— a lo desconocido. Se desató miedo colectivo por eso, porque pocos saben qué es la gripe porcina; porque todos fueron enterados de que es una nueva cepa y que no existe vacuna. Y que el contagio se puede producir con un simple saludo. ¿Quién no saluda de mano o de beso? Y frente a lo no conocido los habitantes del valle de México —entre ellos los chilangos, por más cosmopolitas, enterados y modernos que se dicen—, actúan bajo idéntica premisa que cualquier mortal: miedo a lo desconocido.

En efecto, nadie debía dudar del riesgo colectivo de contagio. Nadie debía escatimar medidas preventivas. Pero ningún gobierno, medio de comunicación o culto religioso debe estimular el miedo colectivo. Jugar con el miedo social también es jugar con fuego.

EN EL CAMINO

Y en su afán protagónico, Marcelo y Enrique pueden tropezar con una gripe. No se vale decir “puede ocurrir tal o cual”. Se requiere certeza: “Estamos preparados para tal, para cual”. Al tiempo. Mejor bailar la cumbia de la influenza.

domingo, 26 de abril de 2009

Van 81 muertos; clases hasta el 6 de mayo; se cancelan misas; pánico mundial...

LA REDACCIÓN

México, D.F., 25 de abril (apro).- La Secretaría de Salud informó que hasta la tarde de este sábado se han reportado 81 muertos que podrían estar relacionados con la influenza o gripe porcina en México. Al hacer un balance del comportamiento de la epidemia, el secretario de Salud, José Ángel Cordova informó que sólo en 20 de esos casos se tiene la comprobación virológica de que se trata de la influenza que mantiene el "estado de contingencia sanitaria" en el Distrito Federal, estado de México y San Luis Potosí. En compañía de los secretarios de Educación Pública, Economía y del Trabajo, el titular de Salud explicó que el estado de San Luis Potosí se sumó a las entidades de focalización del virus, lo que hizo que el número de casos de infección subiera a 1,324 registrados en todo el país.

Ante lo que llamó la "contingencia inédita" el funcionario del gobierno federal, anunció desde la residencia oficial de Los Pinos, que se prolongará el paro de actividades en las escuelas desde preescolar hasta universidades, y a lo que se sumarán las guarderías, a fin de retomar el ciclo escolar el próximo 6 de mayo. Detalló que sólo 15 estados del país han reportado casos de posible presencia de pacientes con el virus, pero que sólo en 6 de ellos con más de 30 casos; y en el caso de San Luis Potosí se registran ya 62 pacientes con posible influenza, además del Distrito Federal y el estado de México con una mayor incidencia. Comentó que de los fallecimientos registrados en las últimas horas, 8 se presentaron en hospitales dependientes del Instituto Mexicano del Seguro Social. El funcionario también explicó que de los servicios médicos que se tienen registro, entre el 15 y 30 por ciento de trata de "problemas respiratorios banales".

Por su lado, la arquidiócesis de México informó que se cancelan las misas de este domingo en todos los templos católicos del Distrito Federal.

"En solidaridad responsable con las autoridades federales y locales, (el Cardenal Norberto Rivera) ha tomado la grave decisión de pedir a todos los sacerdotes que prestan su ministerio en esta Iglesia particular, con carácter de obligatorio, la suspensión de la celebración eucarística de este tercer domingo de Pascua de Resurrección en todas las parroquias, rectorías y templos", indicó la arquidiócesis en un comunicado.

En el mundo, la crisis de pánico llegó a Chile. El Ministerio de Salud de ese país ordenó aplicar exámenes de salud a todos los pasajeros mexicanos en aras de evitar duplicaciones del virus. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró en un nuevo comunicado en el que calificó los contagios de "un suceso de salud pública de preocupación internacional".Por separado, el gobierno de Estados Unidos envió a agentes del Centro para la Prevención y Control de Enfermedades para analizar los alcances del virus, debido a que considera que la pandemia permanece en el descontrol.

Proceso 26/04/2009