La Gendarmería vaticana encuentra cajas de documentos secretos en poder del mayordomo
Pablo Ordaz Roma 27 MAY 2012 - 11:58 CET174
Lo despertaba a las 6.30, le ayudaba en la misa a las 07.00, le servía el desayuno a las 08.00, el almuerzo a las 13.30 y la cena a las 19.30. Lo acompañaba al caer la tarde en su paseo por el jardín, elegía la menta perfumada para la infusión, le daba las medicinas justas y, en torno a las nueve de la noche, le ayudaba a desvestirse para ir a la cama. La Gendarmería vaticana trata de averiguar ahora en qué momento del día Paolo Gabriele, de 46 años, casado y con tres hijos, le robaba las cartas al Papa.
El mayordomo de Benedicto XVI fue detenido el jueves por la tarde acusado de ser “el cuervo” o traidor que en los últimos meses ha venido sustrayendo y difundiendo en los medios de comunicación italianos las cartas secretas dirigidas al Pontífice, una filtración masiva de documentos conocida como Vaticanleaks. Paolo Gabriele, que trabajaba como ayudante de cámara del Papa desde el año 2006, se enfrenta, por tanto, al cargo de “robo de la correspondencia de un jefe de Estado”, un delito equivalente al de “atentado contra la seguridad del Estado”, penado hasta con 30 años de cárcel. Gabriele, que posee la doble ciudadanía italiana y vaticana, permanece bajo la vigilancia de agentes de la Guardia Suiza, aún no ha admitido ninguna culpa y afronta los interrogatorios en silencio.
La conmoción es total en el Vaticano. Paolo Gabriele es una de las nueve personas laicas que compartían la vida diaria del Papa en su apartamento, la llamada “familia pontificia”. Se trata de un hombre de buena presencia, muy reservado, extremadamente religioso y devoto de la santa polaca Faustina Kowalska. Hasta su detención, vivía con su familia en un confortable apartamento dentro de las 40 hectáreas que conforman el Estado Vaticano. Fue allí donde, según los medios italianos, Domenico Giani, el comandante en jefe de la Gendarmería, habría encontrado numerosas fotocopias de la correspondencia privada del Papa: “Cajas repletas de documentos y el aparataje necesario para fotografiar y reproducir documentos”.
Pese a que las pruebas halladas en “el nido del cuervo” parecen definitivas, ni su confesor cree que Paolo Gabriele, conocido por sus amigos como Paoletto, haya sido capaz de urdir en solitario una conspiración de tal magnitud. Hay tres versiones. La primera sostiene que la filtración de documentos solo buscaba un interés económico, aunque el mayor beneficiado, el periodista Gianluigi Nuzzi, asegura –sin señalar a nadie-- que nunca pagó a su “garganta profunda”. La segunda versión considera que, si Gabriele lo hizo, fue por un deseo altruista de ayudar a la Iglesia sacando a la luz casos de corrupción. Pero el mayor consenso gira en torno a la tercera opción: el mayordomo solo sería un chivo expiatorio, un instrumento en manos de alguna de las facciones de la Curia vaticana que tratan de desacreditar al actual secretario de Estado, monseñor Tarcisio Bertone, y de paso posicionarse ante la sucesión de Benedicto XVI. De ahí que no se descarten nuevas detenciones.
La palabra mayordomo no refleja del todo el papel de Paolo Gabriele en la vida de Joseph Ratzinger. Cuando le llamó a su lado hace seis años, o cuando decidió que las laicas consagradas Loredana, Carmela, Cristina y Rossella compartieran con él, cada día, su mesa y su misa, estaba eligiendo también a su familia. A los que tendrían por misión acompañar la soledad de un hombre anciano que además es jefe de Estado y, para millones de personas, el representante de Dios en la Tierra. Paolo Gabriele era el primero y el último en verlo cada día. Su traición, según el Vaticano, ha dejado al Papa “golpeado y triste”.
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domingo, 27 de mayo de 2012
lunes, 26 de marzo de 2012
La Iglesia de Ratzinger, estancada
EL PAPA LLEGÓ PARA QUEDARSE
Controversial y autoritario, enemigo de los signos del progreso en el seno de la religión, Benedicto XVI no debió llegar a la cúpula del Vaticano. Esta es la opinión de Marco Politi, autor del libro ‘Crisis de un papado’. En entrevista exclusiva con Proceso, el vaticanólogo italiano considera que la jerarquía católica eligió a Ratzinger porque creyó que sería un pontífice ‘transitorio’...
domingo, 25 de marzo de 2012
MILÁN, ITALIA (Apro).- Joseph Ratzinger es un hombre autoritario en extremo, conservador y contradictorio, y además carece del liderazgo que se requiere para realizar las grandes reformas que necesita la Iglesia católica, considera el vaticanista italiano Marco Politi.
Reconocido como uno de los mayores expertos en cuestiones vaticanas, Politi analiza la figura de Joseph Ratzinger en su libro más reciente: "Crisis de un papado". Considera que aquél no debió convertirse en Papa debido a su personalidad, que incluso ahora, luego de casi siete años como jefe máximo de la Iglesia católica, sigue polarizando opiniones dentro y fuera del Vaticano. La jerarquía religiosa, dice, veía a Ratzinger como un pontífice de corta duración.
"La idea del papado de transición —detalla Politi— flotaba en el ambiente desde el inicio porque se pensaba que iba a ser un papado breve. Una parte del Vaticano veía este hecho con buenos ojos porque significaba un respiro para las fuerzas más conservadoras, luego de la política desplegada por Juan Pablo II que abarcaba lo mismo un mea culpa por los horrores desatados en la Iglesia por clérigos pedófilos que sus encuentros con los líderes comunistas (Mijail Gorbachov y Fidel Castro), su oposición a la guerra de Irak y haber sido el primer Papa que se reunió con los líderes de todas las religiones".
En entrevista con Proceso, Politi señala que la personalidad de Ratzinger es la causante de que su papado enfrente el mayor número de problemas en los últimos 100 años.
Explica: "En condiciones normales jamás hubiera obtenido los dos tercios de votos necesarios para ser electo; sin embargo, el 19 de abril de 2005, después de una elección que se cuenta entre las más rápidas del último siglo, el alemán se asomó sonriente en punto de las 18:45 por una ventana de la Logia de las Bendiciones. Así comenzaba el reino de Benedicto XVI".
Desde que en 1981 Ratzinger se hizo cargo de la Congregación de la Doctrina de la Fe, a los 54 años, no sólo se empeñó en la lucha contra el comunismo, sino que se dedicó a demoler la Teología de la Liberación, para lo cual marginó a los cardenales más progresistas y liberales. Así le ocurrió al brasileño Aloísio Lorscheider, quien en esa época era considerado el "patrón" del colegio cardenalicio.
Durante muchos años, destaca Politi, el cardenal Ratzinger trabajó sistemáticamente en contra de los teólogos de la liberación, los obispos, las revistas, los centros de estudio, los organismos religiosos y todo aquello que se relacionara con esta corriente.
La aversión intelectual del prelado hacia cualquier cosa que oliera a marxismo se manifestó en el cónclave del 16 de octubre de 1978, cuando Juan Pablo II fue coronado sumo pontífice de la Iglesia católica. Una semana antes, Ratzinger otorgó una entrevista a la revista alemana Frankfurter Allgemeine Zeitung. En ella mencionó que había una presión de fuerzas de izquierda sobre los cardenales electores.
"En su lucha sin cuartel contra la Teología de la Liberación, Ratzinger llega a remover el antiguo principio católico que legitima la revuelta contra los tiranos; un principio relanzado por Pablo VI en la encíclica Populorum progressio, de 1967, que no excluye la rebelión ‘en el caso de una tiranía evidente y prolongada, que atente gravemente contra los derechos fundamentales de las personas y dañe en modo peligroso el bien común del país’".
ERUDITO
A Benedicto XVI debe reconocérsele que es un gran estudioso. Jamás ha interrumpido ni abandonado sus estudios de filosofía y teología. En muchas ocasiones, ya como Papa, los ha privilegiado por encima de otras cuestiones.
Ratzinger llegó al papado a los 78 años y con una salud muy endeble. Vive sujeto a una estricta disciplina de cuidados y está muy atento a sus problemas del corazón. Nunca olvida tomar sus medicamentos, y es muy riguroso con las pausas de reposo durante sus jornadas cotidianas.
"Se despierta a las 6 de la mañana y a las 7 acude a una misa privada. De las 8:30 a las 11:00 trabaja en su estudio y de las 11:00 a las 12:30 da audiencias. Come solo a las 13:15 y se retira a reposar. De las 15:00 a las 16:00 trabaja en sus libros. A las 16:15 llega el momento infaltable del paseo cotidiano de media hora en los jardines vaticanos y que a veces se alarga hasta las 17 horas". Esta es, según Politi, una jornada en la vida de Benedicto XVI, de quien se sabe que ama tocar el piano.
Por la tarde, dice el vaticanista, estudia las prácticas, prepara las homilías y se reúne con algunos jefes de las curias. A las 19:30 cena y a las 20:00 horas ve un poco de televisión: el noticiero del Tg1. Después de cenar nunca trabaja. Escucha música, lee y reza. Alrededor de las 21:15 se despide de su secretario particular (Georg Gänswein) y de la pequeñísima familia pontificia conformada por cuatro mujeres de la asociación laica Memores Domini, para después retirarse a sus aposentos.
"Juan Pablo II siempre tenía personas para desayunar o comer, lo cual significa que en un año se encontraba con más de 300 personas, además de su staff. Se reunía con obispos, intelectuales, gobernantes, embajadores, gente simple... a diferencia de Benedicto XVI, que se reúne sólo con sus allegados.
"Estas reuniones le daban a Juan Pablo II el pulso de la situación internacional que obviamente Benedicto XVI no tiene porque, por su edad, por cansancio, su salud no puede seguir los ritmos que tenía su predecesor. Eso se ve por ejemplo en los encuentros que tiene cada vez que va a una misión, donde se reúne sólo con un nuncio al inicio y con otro al final", remarca Politi.
No obstante, sostiene, Ratzinger canaliza su energía al trabajo intelectual. Buena parte de su tiempo lo dedica a sus trabajos científicos para escribir libros sobre Jesús. "Pero una cosa es hacer un estudio sobre los problemas y otro muy diferente es saber intervenir en los problemas de la Iglesia. Escribir sobre Jesús no es fácil, pero significa que mucha parte de su cabeza está ocupada en otras cosas".
INCENDIARIO
Desde que llegó al papado Ratzinger ha escrito discursos que crean polémica. En el que pronunció el 7 de mayo de 2005 en la Basílica de San Juan de Letrán, en Roma, proclamó por primera vez la "inviolabilidad de la vida humana desde la concepción, hasta la muerte natural".
El 30 de mayo de ese mismo año, en reunión con los obispos italianos, ordenó salvaguardar la institución matrimonial, "la maravillosa realidad del matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer", planteó al año siguiente en Valencia, durante el encuentro mundial de las familias.
A lo largo de su papado se ha manifestado contra la fecundación asistida, el implante de embriones, la unión civil, el reconocimiento de las parejas homosexuales y el testamento biológico (voluntad de una persona acerca de elecciones terapéuticas al final de su vida). También ha censurado a quienes luchan por elegir métodos contraceptivos distintos de la abstinencia, así como a los defensores de la eutanasia.
Pese a las críticas que ha recibido por su posición sobre la vida humana, quizá uno de los momentos más controversiales de su papado fue el que él mismo ocasionó el 12 de septiembre de 2006, cuando en una gira por Alemania su equipo dio a conocer el discurso que él leería a las 5 de la tarde en la Universidad de Ratisbona.
"Muéstrame también lo que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malas y deshumanas, como su orden de difundir por medio de la espada la fe que ellos predican", decía una parte de la alocución de Benedicto XVI; pero no eran palabras propias, sino que citaba un diálogo realizado 600 años atrás entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo y un persa de fe musulmana.
Politi explica que en ese discurso el Papa debía hacer explícito que no compartía esas palabras —parecía que las aceptaba—, sobre todo cuando el contexto internacional de ese momento estaba atravesando el quinto año de guerra con Afganistán, habían pasado apenas tres años de la invasión en Irak y el terrorismo de Al Qaeda llevaba al menos 10 años causando estragos.
Politi recuerda que a pesar de que los periodistas alertaron al vocero de la Santa Sede acerca del discurso papal, no sirvió de nada. Al momento de hablar en la Universidad de Ratisbona, Ratzinger no cambió su alocución, y al hablar de Mahoma precisó: "la violencia está en contra de la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma… A Dios no le agrada la sangre".
Los mensajes que dieron la vuelta al mundo fueron: "Mahoma ha difundido la religión con la violencia. Mahoma predicaba la tolerancia cuando se sentía débil y a Dios no le gusta la sangre".
Inmediatamente la cadena de televisión Al Jazzera difundió la noticia: "El Papa critica al Islam y cita una ofensa al Profeta". La furia estalló en Indonesia, Marruecos, Egipto, Afganistán e Irak, donde la masa enardecida comenzó a ocupar las plazas y las iglesias católicas comenzaron a ser asaltadas o incendiadas.
"En una hora de discurso en Ratisbona, Ratzinger había acabado con 20 años de política wojtyliana frente al Islam, cuando Juan Pablo II en cualquier parte del mundo musulmán repetía sin cesar la existencia de un único Dios que unía a los hijos de Abraham", escribe Politi.
Cinco días después, el 17 de septiembre, en su discurso del Ángelus dijo que estaba triste y que su discurso de Alemania no reflejaba su pensamiento.
La tensión con los musulmanes era tan grande que la entonces jefa de la diplomacia estadunidense, Condoleezza Rice y el mismo George Bush, tuvieron que intervenir para respaldar las disculpas, que el Papa hizo a destiempo.
‘MEA CULPA’
Si bien es cierto que Benedicto XVI ha sido el jerarca que ha enfrentado con mayor fuerza el problema de los innumerables casos de sacerdotes pederastas en el seno de la Iglesia católica, lo hizo porque no le quedaba otra opción.
En los años noventa comenzaron a darse a conocer los abusos sexuales en contra de niños por parte de clérigos católicos; no obstante, más tarde las denuncias se generalizaron y aparecieron víctimas en todos los continentes.
En febrero de 2008, durante la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Sidney, Australia, Ratzinger precisó que "los responsables de estos males debían ser llevados ante la justicia".
Desde que se convirtió en Papa, Ratzinger se ocupó del tema de los abusos sexuales perpetrados por clérigos católicos en Irlanda. Para ello se reunió con los obispos irlandeses, primero en octubre de 2006 y luego en diciembre de 2009, un mes después de que se diera a conocer el Reporte Murphy "que en 720 páginas documenta 320 casos de abusos por parte de 46 sacerdotes de la Arquidiócesis de Dublín cometidos entre 1975 y 2004", registra Politi en su libro.
Antes del Reporte Murphy, en mayo de 2009, apareció el Reporte Ryan, una investigación de nueve años sobre otros casos de abusos sexuales contra menores (se habla de más de mil); sin embargo, ninguna de estas dos investigaciones recibió la atención que las víctimas esperaban.
Al inicio de 2010 los escándalos surgieron en Alemania y la atención se fijó en los Ratzinger —Joseph y su hermano Georg— debido a que ambos oficiaban en ese país cuando ocurrieron los hechos denunciados.
Fue el mismo Joseph Ratzinger, quien desde 2001, como responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y bajo la presión de los escándalos registrados y verificados en Estados Unidos, comenzó a promover una línea de mayor rigor contra los casos de pederastas. No obstante, evitó eliminar la norma relativa al secreto, con lo cual se impide que los culpables puedan ser procesados y juzgados bajo las leyes civiles. Su mayor castigo es ser amonestados por la Iglesia.
El 19 de marzo de 2010 desde el Vaticano se difundió La carta a los católicos de Irlanda que, según Politi, es uno de los documentos más significativos del actual pontificado.
"Con un mea culpa, Ratzinger confiesa los graves pecados de la Iglesia y al máximo nivel asume las responsabilidades de las infamias cometidas por el clero".
"Las víctimas —escribe y admite Benedicto XVI— han sido envueltas en el muro de silencio, porque en primer plano ha sido colocada una preocupación fuera de lugar para el buen nombre de la Iglesia y para evitar escándalos, aunque cuando fueron lo suficientemente valientes para denunciar (refiriéndose a las víctimas) ninguno los escuchó".
CYNTHIA RODRÍGUEZ
Controversial y autoritario, enemigo de los signos del progreso en el seno de la religión, Benedicto XVI no debió llegar a la cúpula del Vaticano. Esta es la opinión de Marco Politi, autor del libro ‘Crisis de un papado’. En entrevista exclusiva con Proceso, el vaticanólogo italiano considera que la jerarquía católica eligió a Ratzinger porque creyó que sería un pontífice ‘transitorio’...
domingo, 25 de marzo de 2012
MILÁN, ITALIA (Apro).- Joseph Ratzinger es un hombre autoritario en extremo, conservador y contradictorio, y además carece del liderazgo que se requiere para realizar las grandes reformas que necesita la Iglesia católica, considera el vaticanista italiano Marco Politi.
Reconocido como uno de los mayores expertos en cuestiones vaticanas, Politi analiza la figura de Joseph Ratzinger en su libro más reciente: "Crisis de un papado". Considera que aquél no debió convertirse en Papa debido a su personalidad, que incluso ahora, luego de casi siete años como jefe máximo de la Iglesia católica, sigue polarizando opiniones dentro y fuera del Vaticano. La jerarquía religiosa, dice, veía a Ratzinger como un pontífice de corta duración.
"La idea del papado de transición —detalla Politi— flotaba en el ambiente desde el inicio porque se pensaba que iba a ser un papado breve. Una parte del Vaticano veía este hecho con buenos ojos porque significaba un respiro para las fuerzas más conservadoras, luego de la política desplegada por Juan Pablo II que abarcaba lo mismo un mea culpa por los horrores desatados en la Iglesia por clérigos pedófilos que sus encuentros con los líderes comunistas (Mijail Gorbachov y Fidel Castro), su oposición a la guerra de Irak y haber sido el primer Papa que se reunió con los líderes de todas las religiones".
En entrevista con Proceso, Politi señala que la personalidad de Ratzinger es la causante de que su papado enfrente el mayor número de problemas en los últimos 100 años.
Explica: "En condiciones normales jamás hubiera obtenido los dos tercios de votos necesarios para ser electo; sin embargo, el 19 de abril de 2005, después de una elección que se cuenta entre las más rápidas del último siglo, el alemán se asomó sonriente en punto de las 18:45 por una ventana de la Logia de las Bendiciones. Así comenzaba el reino de Benedicto XVI".
Desde que en 1981 Ratzinger se hizo cargo de la Congregación de la Doctrina de la Fe, a los 54 años, no sólo se empeñó en la lucha contra el comunismo, sino que se dedicó a demoler la Teología de la Liberación, para lo cual marginó a los cardenales más progresistas y liberales. Así le ocurrió al brasileño Aloísio Lorscheider, quien en esa época era considerado el "patrón" del colegio cardenalicio.
Durante muchos años, destaca Politi, el cardenal Ratzinger trabajó sistemáticamente en contra de los teólogos de la liberación, los obispos, las revistas, los centros de estudio, los organismos religiosos y todo aquello que se relacionara con esta corriente.
La aversión intelectual del prelado hacia cualquier cosa que oliera a marxismo se manifestó en el cónclave del 16 de octubre de 1978, cuando Juan Pablo II fue coronado sumo pontífice de la Iglesia católica. Una semana antes, Ratzinger otorgó una entrevista a la revista alemana Frankfurter Allgemeine Zeitung. En ella mencionó que había una presión de fuerzas de izquierda sobre los cardenales electores.
"En su lucha sin cuartel contra la Teología de la Liberación, Ratzinger llega a remover el antiguo principio católico que legitima la revuelta contra los tiranos; un principio relanzado por Pablo VI en la encíclica Populorum progressio, de 1967, que no excluye la rebelión ‘en el caso de una tiranía evidente y prolongada, que atente gravemente contra los derechos fundamentales de las personas y dañe en modo peligroso el bien común del país’".
ERUDITO
A Benedicto XVI debe reconocérsele que es un gran estudioso. Jamás ha interrumpido ni abandonado sus estudios de filosofía y teología. En muchas ocasiones, ya como Papa, los ha privilegiado por encima de otras cuestiones.
Ratzinger llegó al papado a los 78 años y con una salud muy endeble. Vive sujeto a una estricta disciplina de cuidados y está muy atento a sus problemas del corazón. Nunca olvida tomar sus medicamentos, y es muy riguroso con las pausas de reposo durante sus jornadas cotidianas.
"Se despierta a las 6 de la mañana y a las 7 acude a una misa privada. De las 8:30 a las 11:00 trabaja en su estudio y de las 11:00 a las 12:30 da audiencias. Come solo a las 13:15 y se retira a reposar. De las 15:00 a las 16:00 trabaja en sus libros. A las 16:15 llega el momento infaltable del paseo cotidiano de media hora en los jardines vaticanos y que a veces se alarga hasta las 17 horas". Esta es, según Politi, una jornada en la vida de Benedicto XVI, de quien se sabe que ama tocar el piano.
Por la tarde, dice el vaticanista, estudia las prácticas, prepara las homilías y se reúne con algunos jefes de las curias. A las 19:30 cena y a las 20:00 horas ve un poco de televisión: el noticiero del Tg1. Después de cenar nunca trabaja. Escucha música, lee y reza. Alrededor de las 21:15 se despide de su secretario particular (Georg Gänswein) y de la pequeñísima familia pontificia conformada por cuatro mujeres de la asociación laica Memores Domini, para después retirarse a sus aposentos.
"Juan Pablo II siempre tenía personas para desayunar o comer, lo cual significa que en un año se encontraba con más de 300 personas, además de su staff. Se reunía con obispos, intelectuales, gobernantes, embajadores, gente simple... a diferencia de Benedicto XVI, que se reúne sólo con sus allegados.
"Estas reuniones le daban a Juan Pablo II el pulso de la situación internacional que obviamente Benedicto XVI no tiene porque, por su edad, por cansancio, su salud no puede seguir los ritmos que tenía su predecesor. Eso se ve por ejemplo en los encuentros que tiene cada vez que va a una misión, donde se reúne sólo con un nuncio al inicio y con otro al final", remarca Politi.
No obstante, sostiene, Ratzinger canaliza su energía al trabajo intelectual. Buena parte de su tiempo lo dedica a sus trabajos científicos para escribir libros sobre Jesús. "Pero una cosa es hacer un estudio sobre los problemas y otro muy diferente es saber intervenir en los problemas de la Iglesia. Escribir sobre Jesús no es fácil, pero significa que mucha parte de su cabeza está ocupada en otras cosas".
INCENDIARIO
Desde que llegó al papado Ratzinger ha escrito discursos que crean polémica. En el que pronunció el 7 de mayo de 2005 en la Basílica de San Juan de Letrán, en Roma, proclamó por primera vez la "inviolabilidad de la vida humana desde la concepción, hasta la muerte natural".
El 30 de mayo de ese mismo año, en reunión con los obispos italianos, ordenó salvaguardar la institución matrimonial, "la maravillosa realidad del matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer", planteó al año siguiente en Valencia, durante el encuentro mundial de las familias.
A lo largo de su papado se ha manifestado contra la fecundación asistida, el implante de embriones, la unión civil, el reconocimiento de las parejas homosexuales y el testamento biológico (voluntad de una persona acerca de elecciones terapéuticas al final de su vida). También ha censurado a quienes luchan por elegir métodos contraceptivos distintos de la abstinencia, así como a los defensores de la eutanasia.
Pese a las críticas que ha recibido por su posición sobre la vida humana, quizá uno de los momentos más controversiales de su papado fue el que él mismo ocasionó el 12 de septiembre de 2006, cuando en una gira por Alemania su equipo dio a conocer el discurso que él leería a las 5 de la tarde en la Universidad de Ratisbona.
"Muéstrame también lo que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malas y deshumanas, como su orden de difundir por medio de la espada la fe que ellos predican", decía una parte de la alocución de Benedicto XVI; pero no eran palabras propias, sino que citaba un diálogo realizado 600 años atrás entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo y un persa de fe musulmana.
Politi explica que en ese discurso el Papa debía hacer explícito que no compartía esas palabras —parecía que las aceptaba—, sobre todo cuando el contexto internacional de ese momento estaba atravesando el quinto año de guerra con Afganistán, habían pasado apenas tres años de la invasión en Irak y el terrorismo de Al Qaeda llevaba al menos 10 años causando estragos.
Politi recuerda que a pesar de que los periodistas alertaron al vocero de la Santa Sede acerca del discurso papal, no sirvió de nada. Al momento de hablar en la Universidad de Ratisbona, Ratzinger no cambió su alocución, y al hablar de Mahoma precisó: "la violencia está en contra de la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma… A Dios no le agrada la sangre".
Los mensajes que dieron la vuelta al mundo fueron: "Mahoma ha difundido la religión con la violencia. Mahoma predicaba la tolerancia cuando se sentía débil y a Dios no le gusta la sangre".
Inmediatamente la cadena de televisión Al Jazzera difundió la noticia: "El Papa critica al Islam y cita una ofensa al Profeta". La furia estalló en Indonesia, Marruecos, Egipto, Afganistán e Irak, donde la masa enardecida comenzó a ocupar las plazas y las iglesias católicas comenzaron a ser asaltadas o incendiadas.
"En una hora de discurso en Ratisbona, Ratzinger había acabado con 20 años de política wojtyliana frente al Islam, cuando Juan Pablo II en cualquier parte del mundo musulmán repetía sin cesar la existencia de un único Dios que unía a los hijos de Abraham", escribe Politi.
Cinco días después, el 17 de septiembre, en su discurso del Ángelus dijo que estaba triste y que su discurso de Alemania no reflejaba su pensamiento.
La tensión con los musulmanes era tan grande que la entonces jefa de la diplomacia estadunidense, Condoleezza Rice y el mismo George Bush, tuvieron que intervenir para respaldar las disculpas, que el Papa hizo a destiempo.
‘MEA CULPA’
Si bien es cierto que Benedicto XVI ha sido el jerarca que ha enfrentado con mayor fuerza el problema de los innumerables casos de sacerdotes pederastas en el seno de la Iglesia católica, lo hizo porque no le quedaba otra opción.
En los años noventa comenzaron a darse a conocer los abusos sexuales en contra de niños por parte de clérigos católicos; no obstante, más tarde las denuncias se generalizaron y aparecieron víctimas en todos los continentes.
En febrero de 2008, durante la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Sidney, Australia, Ratzinger precisó que "los responsables de estos males debían ser llevados ante la justicia".
Desde que se convirtió en Papa, Ratzinger se ocupó del tema de los abusos sexuales perpetrados por clérigos católicos en Irlanda. Para ello se reunió con los obispos irlandeses, primero en octubre de 2006 y luego en diciembre de 2009, un mes después de que se diera a conocer el Reporte Murphy "que en 720 páginas documenta 320 casos de abusos por parte de 46 sacerdotes de la Arquidiócesis de Dublín cometidos entre 1975 y 2004", registra Politi en su libro.
Antes del Reporte Murphy, en mayo de 2009, apareció el Reporte Ryan, una investigación de nueve años sobre otros casos de abusos sexuales contra menores (se habla de más de mil); sin embargo, ninguna de estas dos investigaciones recibió la atención que las víctimas esperaban.
Al inicio de 2010 los escándalos surgieron en Alemania y la atención se fijó en los Ratzinger —Joseph y su hermano Georg— debido a que ambos oficiaban en ese país cuando ocurrieron los hechos denunciados.
Fue el mismo Joseph Ratzinger, quien desde 2001, como responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y bajo la presión de los escándalos registrados y verificados en Estados Unidos, comenzó a promover una línea de mayor rigor contra los casos de pederastas. No obstante, evitó eliminar la norma relativa al secreto, con lo cual se impide que los culpables puedan ser procesados y juzgados bajo las leyes civiles. Su mayor castigo es ser amonestados por la Iglesia.
El 19 de marzo de 2010 desde el Vaticano se difundió La carta a los católicos de Irlanda que, según Politi, es uno de los documentos más significativos del actual pontificado.
"Con un mea culpa, Ratzinger confiesa los graves pecados de la Iglesia y al máximo nivel asume las responsabilidades de las infamias cometidas por el clero".
"Las víctimas —escribe y admite Benedicto XVI— han sido envueltas en el muro de silencio, porque en primer plano ha sido colocada una preocupación fuera de lugar para el buen nombre de la Iglesia y para evitar escándalos, aunque cuando fueron lo suficientemente valientes para denunciar (refiriéndose a las víctimas) ninguno los escuchó".
CYNTHIA RODRÍGUEZ
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libro ‘Crisis de un papado’,
Marco Politi
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Falsa reunión con víctimas
B16, visita deficitaria
AMLO, saludos y perdones
Por: Julio Hernández López
Benedicto XVI observa el templo de Cristo Rey momentos antes de llegar a Silao, donde ofició una misa. En ésta pidió que México supere la violencia y la pobrezaFoto Reuters/Osservatore Romano
Apesar de todos los recursos que se pusieron en juego (apoyo abierto de los gobiernos federal y guanajuatense, cobertura sumisa de las principales televisoras, movilización de las estructuras sociales de la Iglesia católica mexicana), la visita del neomexicano Benedicto 16 no logró el impacto ni la trascendencia que sus organizadores e impulsores habían considerado.
Una parte del tono desabrido de este asomo del Papa a tierras mexicanas se debió a circunstancias personales. A diferencia de su antecesor, Juan Pablo II, todavía venerado por un amplio sector del catolicismo, el actual ocupante de la jefatura del Estado del Vaticano carece de aquel carisma y genera apenas un entusiasmo convencional entre sus seguidores. Por si esa desventaja fuera poca, sus palabras en público lo mostraron como un funcionario religioso timorato, apegado a un guión básico que intencionalmente le permitió no abordar temas difíciles o candentes, deseoso más bien de cumplir con protocolos garantizados, sin asomo de producción conceptual interesante ni planteamientos especiales para atender los complicados problemas de la sociedad mexicana actual.
La medianía pública en que se desarrollaron los actos papales podría, sin embargo, tener como principal causa el hecho de que fueron demasiados los compromisos políticos hechos entre el visitante conquistador y el calderonismo cedente y, al mismo tiempo, beneficiario. El máximo sacerdote Ratzinger no fue capaz de pronunciar una sola palabra que pudiera causar sofoco a sus anfitriones federales o a la estructura clerical nativa. Ni una mención específica al grave problema público de la pederastia sacerdotal ni una condena al belicismo felipista causante de múltiples daños sangrientos y de reiteradas violaciones a los derechos humanos, como otras importantes instancias internacionales han denunciado con claridad inequívoca.
Frente a la desgracia de México, B16 ofreció su propio rezo constante. Sus momentos cumbres de motivación se registraron cuando convocó a sus seguidores a superar el cansancio de la fe y a recuperar la alegría de pertenecer a su iglesia. En otra ocasión había hecho referencias distantes, realmente ofensivas en razón de sus móviles elusivos, a los niños, su felicidad, su sonrisa, como si no fueran algunos colegas del propio Ratzinger los responsables de mancillar a esa niñez y de borrar sus sonrisas. Y su principal acto masivo, en Silao, tuvo zonas que no se llenaron, aunque los organizadores hablaron de 640 mil asistentes, basados en los reportes que les hizo llegar el yunquismo gobernante de la entidad. Ya en León, reunido con los obispos del continente, los llamó a estar más cerca de los marginados.
En cambio, hubo un vergonzoso montaje amateur de Felipe Calderón para aparentar una reunión papal con unos cuantos familiares de víctimas de la guerra contra el narcotráfico. Al más puro estilo de García Luna Productions, pero con menos oficio que el consagrado Genaro, el ocupante de Los Pinos se permitió la ligereza de informar mediante un boletín oficial de prensa que al concluir la reunión con el presidente, el papa Benedicto XVI recibió a familiares de algunas víctimas de la violencia en México. En otra parte del tramposo texto se apuntó que el papa Benedicto XVI saludó una por una a cada víctima de la violencia e intercambiaron palabras. Sin embargo, el vocero del Vaticano precisó que no hubo tal reunión específica del Papa con víctimas de la violencia. Después de un saludo a niños y yendo de paso hacia otro acto, en un salón donde había numerosas personas, algunas de ellas le fueron presentadas, “entre éstas las víctimas de la violencia de las que habla el comunicado (…) Algunas víctimas le fueron presentadas al Papa. Sólo eso”.
A pesar de tan escandalosa mentira, Calderón comulgó ayer en Silao, luego de mostrarse en diversos tramos de la agenda benedictina como una especie de orgulloso promotor de un espectáculo añorado. En términos generales, salvo la pifia de la reunión con víctimas, que podría acabar convertida en la nota más relevante de esta visita, el felipismo tuvo ganancias políticas y electorales que, sin embargo, no parecen tan cuantiosas ni contundentes como para relanzar la alicaída campaña de Josefina Vázquez Mota, quien hizo notables esfuerzos por recordar a los presentes que ella tiene algún papel de relevancia en la contienda electoral en curso. El error relacionado con las víctimas, por otra parte, ayudará al expansionismo vaticano a presionar con más soltura al felipismo para que cumpla con el trato de la visita papal en coyuntura electoral a cambio de abrir las puertas a la libertad religiosa, que significará más presencia de la Iglesia católica en la educación pública, la propiedad de los medios de comunicación, las plazas públicas y el discurso político.
En el anecdotario político misal quedó, por otra parte, la palmada en la espalda y el saludo que otorgó Vicente Fox a Andrés Manuel López Obrador en la zona de invitados especiales al acto religioso. El propio perredista dijo que el panista lo había sorprendido al tenderle la mano, ante lo que no pudo hacer gran cosa: Volteé a ver, vi de quién se trataba y lo saludé. No podía dejarle la mano extendida. Eso es todo. El mismo domingo, el diario español El País publicó una entrevista con el tabasqueño, en la que anunciaba su perdón a quien hoy ocupa Los Pinos y que de llegar a la Presidencia de la República no indagaría más sobre el fraude electoral de 2006. Luis Prados y Salvador Camarena le preguntaron si en su república del amor cabría Calderón, y la respuesta de AMLO fue: Estoy extendiendo mi mano franca a todos. No odio, no soy hombre de resentimientos. Perdono a todos, lo perdono a él en particular, a todos. No quiero venganza, busco justicia, y el país exige la reconciliación a partir de nuevas reglas. Siguió la entrevista: ¿Investigará las elecciones de 2006 si es presidente? No, porque ya hay un juicio. ¿El juicio de la historia? Sí, es el más importante. ¡Hasta mañana!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
Falsa reunión con víctimas
B16, visita deficitaria
AMLO, saludos y perdones
Por: Julio Hernández López
Benedicto XVI observa el templo de Cristo Rey momentos antes de llegar a Silao, donde ofició una misa. En ésta pidió que México supere la violencia y la pobrezaFoto Reuters/Osservatore Romano
Apesar de todos los recursos que se pusieron en juego (apoyo abierto de los gobiernos federal y guanajuatense, cobertura sumisa de las principales televisoras, movilización de las estructuras sociales de la Iglesia católica mexicana), la visita del neomexicano Benedicto 16 no logró el impacto ni la trascendencia que sus organizadores e impulsores habían considerado.
Una parte del tono desabrido de este asomo del Papa a tierras mexicanas se debió a circunstancias personales. A diferencia de su antecesor, Juan Pablo II, todavía venerado por un amplio sector del catolicismo, el actual ocupante de la jefatura del Estado del Vaticano carece de aquel carisma y genera apenas un entusiasmo convencional entre sus seguidores. Por si esa desventaja fuera poca, sus palabras en público lo mostraron como un funcionario religioso timorato, apegado a un guión básico que intencionalmente le permitió no abordar temas difíciles o candentes, deseoso más bien de cumplir con protocolos garantizados, sin asomo de producción conceptual interesante ni planteamientos especiales para atender los complicados problemas de la sociedad mexicana actual.
La medianía pública en que se desarrollaron los actos papales podría, sin embargo, tener como principal causa el hecho de que fueron demasiados los compromisos políticos hechos entre el visitante conquistador y el calderonismo cedente y, al mismo tiempo, beneficiario. El máximo sacerdote Ratzinger no fue capaz de pronunciar una sola palabra que pudiera causar sofoco a sus anfitriones federales o a la estructura clerical nativa. Ni una mención específica al grave problema público de la pederastia sacerdotal ni una condena al belicismo felipista causante de múltiples daños sangrientos y de reiteradas violaciones a los derechos humanos, como otras importantes instancias internacionales han denunciado con claridad inequívoca.
Frente a la desgracia de México, B16 ofreció su propio rezo constante. Sus momentos cumbres de motivación se registraron cuando convocó a sus seguidores a superar el cansancio de la fe y a recuperar la alegría de pertenecer a su iglesia. En otra ocasión había hecho referencias distantes, realmente ofensivas en razón de sus móviles elusivos, a los niños, su felicidad, su sonrisa, como si no fueran algunos colegas del propio Ratzinger los responsables de mancillar a esa niñez y de borrar sus sonrisas. Y su principal acto masivo, en Silao, tuvo zonas que no se llenaron, aunque los organizadores hablaron de 640 mil asistentes, basados en los reportes que les hizo llegar el yunquismo gobernante de la entidad. Ya en León, reunido con los obispos del continente, los llamó a estar más cerca de los marginados.
En cambio, hubo un vergonzoso montaje amateur de Felipe Calderón para aparentar una reunión papal con unos cuantos familiares de víctimas de la guerra contra el narcotráfico. Al más puro estilo de García Luna Productions, pero con menos oficio que el consagrado Genaro, el ocupante de Los Pinos se permitió la ligereza de informar mediante un boletín oficial de prensa que al concluir la reunión con el presidente, el papa Benedicto XVI recibió a familiares de algunas víctimas de la violencia en México. En otra parte del tramposo texto se apuntó que el papa Benedicto XVI saludó una por una a cada víctima de la violencia e intercambiaron palabras. Sin embargo, el vocero del Vaticano precisó que no hubo tal reunión específica del Papa con víctimas de la violencia. Después de un saludo a niños y yendo de paso hacia otro acto, en un salón donde había numerosas personas, algunas de ellas le fueron presentadas, “entre éstas las víctimas de la violencia de las que habla el comunicado (…) Algunas víctimas le fueron presentadas al Papa. Sólo eso”.
A pesar de tan escandalosa mentira, Calderón comulgó ayer en Silao, luego de mostrarse en diversos tramos de la agenda benedictina como una especie de orgulloso promotor de un espectáculo añorado. En términos generales, salvo la pifia de la reunión con víctimas, que podría acabar convertida en la nota más relevante de esta visita, el felipismo tuvo ganancias políticas y electorales que, sin embargo, no parecen tan cuantiosas ni contundentes como para relanzar la alicaída campaña de Josefina Vázquez Mota, quien hizo notables esfuerzos por recordar a los presentes que ella tiene algún papel de relevancia en la contienda electoral en curso. El error relacionado con las víctimas, por otra parte, ayudará al expansionismo vaticano a presionar con más soltura al felipismo para que cumpla con el trato de la visita papal en coyuntura electoral a cambio de abrir las puertas a la libertad religiosa, que significará más presencia de la Iglesia católica en la educación pública, la propiedad de los medios de comunicación, las plazas públicas y el discurso político.
En el anecdotario político misal quedó, por otra parte, la palmada en la espalda y el saludo que otorgó Vicente Fox a Andrés Manuel López Obrador en la zona de invitados especiales al acto religioso. El propio perredista dijo que el panista lo había sorprendido al tenderle la mano, ante lo que no pudo hacer gran cosa: Volteé a ver, vi de quién se trataba y lo saludé. No podía dejarle la mano extendida. Eso es todo. El mismo domingo, el diario español El País publicó una entrevista con el tabasqueño, en la que anunciaba su perdón a quien hoy ocupa Los Pinos y que de llegar a la Presidencia de la República no indagaría más sobre el fraude electoral de 2006. Luis Prados y Salvador Camarena le preguntaron si en su república del amor cabría Calderón, y la respuesta de AMLO fue: Estoy extendiendo mi mano franca a todos. No odio, no soy hombre de resentimientos. Perdono a todos, lo perdono a él en particular, a todos. No quiero venganza, busco justicia, y el país exige la reconciliación a partir de nuevas reglas. Siguió la entrevista: ¿Investigará las elecciones de 2006 si es presidente? No, porque ya hay un juicio. ¿El juicio de la historia? Sí, es el más importante. ¡Hasta mañana!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
viernes, 23 de marzo de 2012
Ejecutivo acudirá a misa con “una cola de 60 mil muertos”: obispo Vera
El mandatario debería hacer, ya que se dice católico, un“examen de conciencia”, dijo. "Es una pena que tengamos este tipo de católicos”, señaló.
Carolina Gómez, Arturo Cano, enviados, y Carlos García, corresponsal
Publicado: 23/03/2012 13:05
León, Gto. A la espera de Benedicto XVI, Raúl Vera, obispo de Saltillo, dijo que el presidente Felipe Calderón llegará al encuentro “con una cola de 60 mil muertos” y que el mandatario debería hacer, ya que se dice católico, un“examen de conciencia”: “A mí me da vergüenza que tengamos al frente de México a una persona que se confiesa públicamente católica y que está llevando una estrategia con ausencia de procuración de justicia, con el Ejército en las calles, con las denuncias que tiene de violaciones a derechos humanos, con el crecimiento terrible de la corrupción. Es una pena que tengamos este tipo de católicos”.
Vera sostuvo que el pontífice está bien enterado de la situación del país y sabe que arriba a un territorio en el que prevalece la violencia del crimen organizado: “El santo padre no viene a ciegas”.
El obispo de Saltillo añadió que lamentablemente el máximo jerarca de la Iglesia católica llega a una nación en donde “hay un ambiente de fracturación, de desorganización social, de ausencia de protección a los ciudadanos; un ambiente de empobrecimiento creciente, de abandono para la juventud. Llega a un ambiente de violencia generalizada, porque violencia no sólo son los muertos, son los desaparecidos, los secuestrados y los desplazados”.
Cerca del lugar donde Vera habla a la prensa, centenares de jóvenes hacen valla y expresan su júbilo por la visita, pero detrás de ellos no hay nadie.
Frente al hotel donde se instaló la sala de prensa y donde pernoctan muchos jerarcas, una manta dice: “Papa, reza por que se acabe la violencia y regrese la paz”.
El pueblo aún no se desborda
A escasas horas de que llegue a México el papa Benedicto XVI, en las calles de esta ciudad, aún no hay presencia masiva de feligreses. Sólo hay grupos de jóvenes reclutados para formar las vallas humanas a lo largo del trayecto de 35 kilómetros que recorrerá el papamóvil, del aeropuerto internacional de Guanajuato al Colegio Miraflores.
En un recorrido que realizó La Jornada, constató que por la mañana en las zonas de acampada gratuitas y de cuota no había personas instaladas. En tanto, las instalaciones del Colegio Miraflores fueron cercadas por elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP) y desde ayer el hotel sede del centro de prensa internacional estaba siendo fuertemente custodiado por el Ejército.
Al mediodía, en el Parque Metropolitano se instalaron dos casas de campaña con tres personas.
Fuentes de la Secretaría de Marina (Semar) informaron en el Distrito Federal que elementos de esta institución realizarán sobrevuelos con dos helicópteros BlackHawk y Panther. Las fuentes añadieron que cadetes de la escuela naval participarán en tareas de vigilancia.
Desde ayer comenzaron a llegar los obispos de todo el país y el continente. Algunos expresaron su alegría por la llegada del papa a México y señalaron que “sí hay expectativa” e interés de la feligresía ante su arribo.
Según datos del INEGI, la “tendencia histórica que identifica a la región centro del país, sobre todo los estados que conforman el Bajío, son los altos porcentajes de población católica”. Y Guanajuato está a la cabeza, pues casi 94 por ciento de su población profesa esa fe.
Carolina Gómez, Arturo Cano, enviados, y Carlos García, corresponsal
Publicado: 23/03/2012 13:05
León, Gto. A la espera de Benedicto XVI, Raúl Vera, obispo de Saltillo, dijo que el presidente Felipe Calderón llegará al encuentro “con una cola de 60 mil muertos” y que el mandatario debería hacer, ya que se dice católico, un“examen de conciencia”: “A mí me da vergüenza que tengamos al frente de México a una persona que se confiesa públicamente católica y que está llevando una estrategia con ausencia de procuración de justicia, con el Ejército en las calles, con las denuncias que tiene de violaciones a derechos humanos, con el crecimiento terrible de la corrupción. Es una pena que tengamos este tipo de católicos”.
Vera sostuvo que el pontífice está bien enterado de la situación del país y sabe que arriba a un territorio en el que prevalece la violencia del crimen organizado: “El santo padre no viene a ciegas”.
El obispo de Saltillo añadió que lamentablemente el máximo jerarca de la Iglesia católica llega a una nación en donde “hay un ambiente de fracturación, de desorganización social, de ausencia de protección a los ciudadanos; un ambiente de empobrecimiento creciente, de abandono para la juventud. Llega a un ambiente de violencia generalizada, porque violencia no sólo son los muertos, son los desaparecidos, los secuestrados y los desplazados”.
Cerca del lugar donde Vera habla a la prensa, centenares de jóvenes hacen valla y expresan su júbilo por la visita, pero detrás de ellos no hay nadie.
Frente al hotel donde se instaló la sala de prensa y donde pernoctan muchos jerarcas, una manta dice: “Papa, reza por que se acabe la violencia y regrese la paz”.
El pueblo aún no se desborda
A escasas horas de que llegue a México el papa Benedicto XVI, en las calles de esta ciudad, aún no hay presencia masiva de feligreses. Sólo hay grupos de jóvenes reclutados para formar las vallas humanas a lo largo del trayecto de 35 kilómetros que recorrerá el papamóvil, del aeropuerto internacional de Guanajuato al Colegio Miraflores.
En un recorrido que realizó La Jornada, constató que por la mañana en las zonas de acampada gratuitas y de cuota no había personas instaladas. En tanto, las instalaciones del Colegio Miraflores fueron cercadas por elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP) y desde ayer el hotel sede del centro de prensa internacional estaba siendo fuertemente custodiado por el Ejército.
Al mediodía, en el Parque Metropolitano se instalaron dos casas de campaña con tres personas.
Fuentes de la Secretaría de Marina (Semar) informaron en el Distrito Federal que elementos de esta institución realizarán sobrevuelos con dos helicópteros BlackHawk y Panther. Las fuentes añadieron que cadetes de la escuela naval participarán en tareas de vigilancia.
Desde ayer comenzaron a llegar los obispos de todo el país y el continente. Algunos expresaron su alegría por la llegada del papa a México y señalaron que “sí hay expectativa” e interés de la feligresía ante su arribo.
Según datos del INEGI, la “tendencia histórica que identifica a la región centro del país, sobre todo los estados que conforman el Bajío, son los altos porcentajes de población católica”. Y Guanajuato está a la cabeza, pues casi 94 por ciento de su población profesa esa fe.
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Rezaré por quienes sufren la violencia en México: Benedicto XVI
"Vengo como peregrino de la fe, de la esperanza y la caridad", señaló al dirigir sus primeras palabras.
Carolina Gómez y Claudia Herrera
Publicado: 23/03/2012 17:16
León, Gto. En su primer discurso en México, el papa Benedicto XVI destacó la importancia del “derecho fundamental a la libertad religiosa en su genuino sentido y en su plena integridad”. Al ser recibido por el presidente Felipe Calderón en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de Guanajuato, el pontífice también expresó su solidaridad y apoyo a quienes sufren la violencia.
Dijo que rezará de manera muy especial por “todos los que sufren a causa de antiguas y nuevas rivalidades, resentimientos y formas de violencia”. Aseguró que viene a México como “peregrino de la fe, esperanza y de la caridad, así como a confirmar a los mexicanos en la fe católica.
También el máximo jerarca de la Iglesia católica expresó la importancia de que haya coherencia en la vida de los feligreses y se congratuló de visitar el centro del país, especialmente de estar al pie del “majestuoso monumento a Cristo Rey en el Cerro del Cubilete”, lo que -dijo- evidencia el profundo catolicismo del pueblo mexicano.
También recordó a quienes por diversas circunstancias han debido abandonar el país, pero dijo que los migrantes nunca olvidan su patria.
Ante más de cuatro mil invitados a su recibimiento en el aeropuerto, el sucesor de Juan Pablo II confió en que en el país y en Latinoamericana prevalezca una sociedad “cimentada en el triunfo del amor y la justicia”.
Carolina Gómez y Claudia Herrera
Publicado: 23/03/2012 17:16
León, Gto. En su primer discurso en México, el papa Benedicto XVI destacó la importancia del “derecho fundamental a la libertad religiosa en su genuino sentido y en su plena integridad”. Al ser recibido por el presidente Felipe Calderón en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de Guanajuato, el pontífice también expresó su solidaridad y apoyo a quienes sufren la violencia.
Dijo que rezará de manera muy especial por “todos los que sufren a causa de antiguas y nuevas rivalidades, resentimientos y formas de violencia”. Aseguró que viene a México como “peregrino de la fe, esperanza y de la caridad, así como a confirmar a los mexicanos en la fe católica.
También el máximo jerarca de la Iglesia católica expresó la importancia de que haya coherencia en la vida de los feligreses y se congratuló de visitar el centro del país, especialmente de estar al pie del “majestuoso monumento a Cristo Rey en el Cerro del Cubilete”, lo que -dijo- evidencia el profundo catolicismo del pueblo mexicano.
También recordó a quienes por diversas circunstancias han debido abandonar el país, pero dijo que los migrantes nunca olvidan su patria.
Ante más de cuatro mil invitados a su recibimiento en el aeropuerto, el sucesor de Juan Pablo II confió en que en el país y en Latinoamericana prevalezca una sociedad “cimentada en el triunfo del amor y la justicia”.
domingo, 18 de marzo de 2012
Entregará Javier Sicilia carta a Benedicto XVI
AGENCIAS/ MÉXICO, DF.
SICILIA VIAJA A ROMA CON 4 PERSONAS QUE ATENDERá LA CURIA VATICANA
"Ese que te encontrarás en México, amado Benedicto, es el cuerpo destrozado de Cristo que pide en sus víctimas la respuesta del Padre por encima del orden político y del desorden criminal", dice la carta, que con lenguaje poético, describe como desde hace cinco años México vive "en el sufrimiento" con 47 mil 551 asesinados, 20 mil desaparecidos y más de 250 mil desplazados.
Sicilia convocó a medios para dar lectura ayer sábado a la misiva que entregará al llamado Vicario de Cristo, donde dio a conocer que la Conferencia del Episcopado Mexicano, a través de los responsables de la organización de la visita del Papa a México, invitó a integrantes del movimiento que encabeza. Varios de ellos incluido Sicilia, rechazaron esta invitación para no participar en el "show mediático" que se le organiza al Santo Padre.
Es por ello que, a titulo personal y no como Movimiento, aseguró Sicilia, viaja a Roma con otras cuatro personas, las que serán atendidas la curia vaticana, pues aunque vía la nunciatura apostólica solicitaron audiencia con Benedicto XVI, no se logró concretar.
"México y Centroamérica somos hoy el cuerpo de Cristo que el poder de la delincuencia, del Estado y de las omisiones de gran parte de nuestra jerarquía, convirtió en maldición, ese cuerpo desdichado que en sus lágrimas de sangre busca, como Cristo en Getsemaní y en el Gólgota, la respuesta del Padre", señala la carta en uno de sus párrafos.El poeta y escritor Javier Sicilia informó que hoy viajará a El Vaticano donde será recibido por representes de la Iglesia Católica, a quienes expondrá la situación que se vive en México.
Acompañado por Melchor Flores, Emilia Eguileta, Olga Reyes y Araceli Rodríguez, integrantes del Movimiento, Sicilia detalló que en la misiva explica "el sufrimiento de muchas personas, que desean justicia y paz y que mejor que sea el Papa, quien conozca de viva voz el sentir de quienes han perdido a un ser querido".
"Soy un hombre de fe, soy un hombre de Iglesia y por ello deseamos que el Papa conozca la situación que se vive actualmente en México, porque él es el Vicario de Cristo en la tierra", apuntó.
El poeta y escritor detalló que la intención era que fuera recibido por Benedicto XVI, pero no fue posible y por esa razón el próximo 22 de marzo se entrevistará con monseñor Toso, quien hará llegar la carta al Papa, antes de que visite nuestro país.
En la misiva Javier Sicilia refiere que "he venido hasta Roma para decirte, desde nuestro dolor de víctimas, que México vive en el sufrimiento, un sufrimiento que se extiende por el continente americano", señaló.
También precisa "Santísimo padre, sabemos que vienes a México y que llegas en las proximidades de la Semana Santa, esa semana en la que yo, hace un año tuve que padecer el doloroso asesinato de mi hijo".
Sicilia señaló que fue invitado a la visita del Papa a nuestro país, pero declinó por diversos motivos y por ello decidió viajar a Roma para entregar la carta en la que se hace una radiografía de la situación por la que atraviesa México.
Guanajuato suspenderá
Clases por visita del Papa
La Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) informó que el 23 de marzo se suspenderán las clases en todas las escuelas públicas y privadas de siete municipios de la entidad con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI.
No habrá actividades en planteles de todos los niveles, desde preescolar hasta licenciaturas y doctorados de los municipios de Guanajuato, Silao, León, Irapuato, Romita, San Francisco y Purísima del Rincón.
La medida de suspensión abarcará también el día 24 para las instituciones educativas que laboran en sábado, precisó la SEG en un comunicado.
La gira pastoral del Papa será por los municipios de León, Silao y Guanajuato del 23 al 26 de marzo.
La SEG señaló que el sector educativo se mantendrá al pendiente de las disposiciones de las autoridades correspondientes en materia de vialidad y protección civil.
México recibirá al Papa con mariachis y ballet
Un grupo de mariachis y un ballet folclórico recibirán al sumo pontífice Benedicto XVI el próximo 23 de marzo a su llegada a México, según el publicado programa oficial de la visita al estado de Guanajuato.
Según el programa, que apareció en los principales diarios de León, la recepción oficial al Papa se efectuará a las 16:30 hora local (22:30 GMT) del viernes 23 en el Aeropuerto Internacional de Guanajuato, en el municipio de Silao.
En la recepción están previstos saludos, honores militares, himnos, unas palabras del presidente mexicano, Felipe Calderón, un mensaje del Papa, así como la presentación del Ballet Folclórico de la Universidad de Guanajuato y de un grupo de mariachis.
La jornada concluirá con un recorrido en el papamóvil desde el aeropuerto al Colegio Miraflores, donde pernoctará las tres noches de la visita.
El próximo sábado 24 a las 17:30 hora local (23:30 GMT), Benedicto XVI recibirá las llaves de la ciudad de Guanajuato en la Glorieta Santa Fe, donde comienza la ciudad, con la participación del gobernador del Estado, Juan Manuel Oliva, y el presidente municipal de la urbe, Édgar Castro.
La alcaldía de Guanajuato dio a conocer ayer en un comunicado la llave oficial que será entregada al Papa, una obra diseñada por el artista Jesús Hernández y que está elaborada en níquel con figuras doradas incrustadas.
SICILIA VIAJA A ROMA CON 4 PERSONAS QUE ATENDERá LA CURIA VATICANA
"Ese que te encontrarás en México, amado Benedicto, es el cuerpo destrozado de Cristo que pide en sus víctimas la respuesta del Padre por encima del orden político y del desorden criminal", dice la carta, que con lenguaje poético, describe como desde hace cinco años México vive "en el sufrimiento" con 47 mil 551 asesinados, 20 mil desaparecidos y más de 250 mil desplazados.
Sicilia convocó a medios para dar lectura ayer sábado a la misiva que entregará al llamado Vicario de Cristo, donde dio a conocer que la Conferencia del Episcopado Mexicano, a través de los responsables de la organización de la visita del Papa a México, invitó a integrantes del movimiento que encabeza. Varios de ellos incluido Sicilia, rechazaron esta invitación para no participar en el "show mediático" que se le organiza al Santo Padre.
Es por ello que, a titulo personal y no como Movimiento, aseguró Sicilia, viaja a Roma con otras cuatro personas, las que serán atendidas la curia vaticana, pues aunque vía la nunciatura apostólica solicitaron audiencia con Benedicto XVI, no se logró concretar.
"México y Centroamérica somos hoy el cuerpo de Cristo que el poder de la delincuencia, del Estado y de las omisiones de gran parte de nuestra jerarquía, convirtió en maldición, ese cuerpo desdichado que en sus lágrimas de sangre busca, como Cristo en Getsemaní y en el Gólgota, la respuesta del Padre", señala la carta en uno de sus párrafos.El poeta y escritor Javier Sicilia informó que hoy viajará a El Vaticano donde será recibido por representes de la Iglesia Católica, a quienes expondrá la situación que se vive en México.
Acompañado por Melchor Flores, Emilia Eguileta, Olga Reyes y Araceli Rodríguez, integrantes del Movimiento, Sicilia detalló que en la misiva explica "el sufrimiento de muchas personas, que desean justicia y paz y que mejor que sea el Papa, quien conozca de viva voz el sentir de quienes han perdido a un ser querido".
"Soy un hombre de fe, soy un hombre de Iglesia y por ello deseamos que el Papa conozca la situación que se vive actualmente en México, porque él es el Vicario de Cristo en la tierra", apuntó.
El poeta y escritor detalló que la intención era que fuera recibido por Benedicto XVI, pero no fue posible y por esa razón el próximo 22 de marzo se entrevistará con monseñor Toso, quien hará llegar la carta al Papa, antes de que visite nuestro país.
En la misiva Javier Sicilia refiere que "he venido hasta Roma para decirte, desde nuestro dolor de víctimas, que México vive en el sufrimiento, un sufrimiento que se extiende por el continente americano", señaló.
También precisa "Santísimo padre, sabemos que vienes a México y que llegas en las proximidades de la Semana Santa, esa semana en la que yo, hace un año tuve que padecer el doloroso asesinato de mi hijo".
Sicilia señaló que fue invitado a la visita del Papa a nuestro país, pero declinó por diversos motivos y por ello decidió viajar a Roma para entregar la carta en la que se hace una radiografía de la situación por la que atraviesa México.
Guanajuato suspenderá
Clases por visita del Papa
La Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) informó que el 23 de marzo se suspenderán las clases en todas las escuelas públicas y privadas de siete municipios de la entidad con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI.
No habrá actividades en planteles de todos los niveles, desde preescolar hasta licenciaturas y doctorados de los municipios de Guanajuato, Silao, León, Irapuato, Romita, San Francisco y Purísima del Rincón.
La medida de suspensión abarcará también el día 24 para las instituciones educativas que laboran en sábado, precisó la SEG en un comunicado.
La gira pastoral del Papa será por los municipios de León, Silao y Guanajuato del 23 al 26 de marzo.
La SEG señaló que el sector educativo se mantendrá al pendiente de las disposiciones de las autoridades correspondientes en materia de vialidad y protección civil.
México recibirá al Papa con mariachis y ballet
Un grupo de mariachis y un ballet folclórico recibirán al sumo pontífice Benedicto XVI el próximo 23 de marzo a su llegada a México, según el publicado programa oficial de la visita al estado de Guanajuato.
Según el programa, que apareció en los principales diarios de León, la recepción oficial al Papa se efectuará a las 16:30 hora local (22:30 GMT) del viernes 23 en el Aeropuerto Internacional de Guanajuato, en el municipio de Silao.
En la recepción están previstos saludos, honores militares, himnos, unas palabras del presidente mexicano, Felipe Calderón, un mensaje del Papa, así como la presentación del Ballet Folclórico de la Universidad de Guanajuato y de un grupo de mariachis.
La jornada concluirá con un recorrido en el papamóvil desde el aeropuerto al Colegio Miraflores, donde pernoctará las tres noches de la visita.
El próximo sábado 24 a las 17:30 hora local (23:30 GMT), Benedicto XVI recibirá las llaves de la ciudad de Guanajuato en la Glorieta Santa Fe, donde comienza la ciudad, con la participación del gobernador del Estado, Juan Manuel Oliva, y el presidente municipal de la urbe, Édgar Castro.
La alcaldía de Guanajuato dio a conocer ayer en un comunicado la llave oficial que será entregada al Papa, una obra diseñada por el artista Jesús Hernández y que está elaborada en níquel con figuras doradas incrustadas.
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Encubrieron a Maciel
DOCUMENTADO EN UN LIBRO
La visita a México de Benedicto XVI no será tan tersa como desearían sus organizadores. Al tiempo de su llegada saldrá a la venta el libro La voluntad de no saber, que mediante documentos del Vaticano demuestra que Juan Pablo II y su sucesor conocían el comportamiento criminal de Marcial Maciel, al que no obstante protegieron. Además, víctimas del fundador de la Legión de Cristo y de otros sacerdotes católicos pederastas hacen gestiones para plantearle al pontífice de manera personal sus exigencias de justicia. El autor de esta reseña es también autor del prólogo de la obra
domingo, 18 de marzo de 2012
BERNARDO BARRANCO V. *
MÉXICO, DF (Apro).- "Este Papa me tiene desilusionado, ya no creo en él", dice José Barba, catedrático del Instituto Tecnológico Autónomo de México y una de las víctimas de Marcial Maciel. Cuando se le pregunta si accedería a tener un encuentro con Benedicto XVI en su próxima visita a México, responde categórico: "No estoy dispuesto a juegos mediáticos estériles ni a supuestos perdones cargados de retórica."
Barba, Alberto Athié y el investigador Fernando M. González son autores de un libro que contiene evidencias documentales de algo que era ampliamente sabido: el Vaticano tenía conocimiento y registro del comportamiento enfermizo de Marcial Maciel desde los años cuarenta.
La próxima semana Random House-Mondadori pondrá en circulación el libro, La voluntad de no saber, cuyo subtítulo es elocuente: Lo que sí se conocía sobre Maciel en los archivos secretos del Vaticano desde 1944. Los documentos incluidos en la obra muestran que la curia romana siempre tuvo información sobre la trayectoria llena de aberraciones del fundador de los Legionarios de Cristo... Pero el Vaticano lo toleró y protegió.
El libro de Barba, Athié y González reconstruye el tortuoso proceso de denuncia contra Maciel y registra la terca resistencia de las estructuras de la Iglesia para castigar la conducta reprobable de un personaje siniestro. La diferencia con muchos otros textos sobre Maciel es la sólida base documental que los autores ponen a disposición del lector.
Los documentos vienen de los archivos de la Congregación para Institutos y Sociedades de la Vida Consagrada y abarcan el periodo 1944-2002. Los textos acumulados por la historia son testigos implacables e irrefutables que exhiben una realidad cruda: el Vaticano ha mentido sobre Maciel y la curia romana engañó durante el proceso de "beatificación exprés" de Juan Pablo II.
La columna vertebral del libro son 212 legajos que hasta hace poco estaban resguardados en las entrañas del Vaticano y cuyo contenido pone de manifiesto la complicidad y la simulación de las autoridades de la curia romana que protegieron a Maciel y encubrieron sus patologías.
TSUNAMI PARA LA IGLESIA
La voluntad de no saber denuncia y analiza, cuestiona la actitud de muchos actores que desean encapsular el caso Maciel para que con el tiempo se diluya y olvide.
Pero Marcial Maciel no fue sólo un accidente trágico: las denuncias de crímenes sexuales cometidos por miembros de la Iglesia, que han ido apareciendo por oleadas, así lo indican. Los abusos contra menores no son casos aislados, extraños o ajenos a la institución, sino un comportamiento estructural.
Los escándalos de pederastia clerical fueron escalando en todo el mundo y explotaron mediáticamente en 2010. En Irlanda, Alemania, Bélgica, Australia, Brasil, Estados Unidos, y por supuesto México, se multiplicaron los testimonios de casos que han cimbrado la autoridad moral del Vaticano. Esta especie de tsunami se convirtió en un golpe letal para la Iglesia, sólo comparable —según el teólogo suizo Hans Kung— con la reforma protestante del siglo XVI.
El escándalo ha sido global y sacudió la rígida estructura eclesiástica. Hay una crisis que se manifiesta en el resquebrajamiento de la confianza, el liderazgo y la credibilidad de la Iglesia, especialmente en los países de mayoría católica.
Los autores de La voluntad de no saber aclaran que si bien Maciel no es un accidente aislado en la Iglesia, no se puede afirmar que toda la institución actúe como el fundador de los Legionarios de Cristo. Lo que sí cuestionan son las decisiones institucionales de encubrimiento y silencio cómplice que llevaron a la impunidad. Éstas no atendieron "con caridad cristiana" a las víctimas e incluso —cono señala Barba— las sometieron a chantajes y presiones psicológicas.
Se han escrito muchos libros sobre Marcial Maciel pero aún son insuficientes para documentar la retorcida trayectoria de un personaje que en vida fomentó la mentira, la intriga, la simulación y la corrupción en el nombre de Dios; que sucumbió a las adicciones y tuvo una vida sexual perversa no sólo por los abusos cometidos contra menores sino por otras prácticas que se han venido conociendo a cuentagotas. Tampoco olvidemos el culto a su personalidad que fomentó entre los Legionarios de Cristo y que le facilitó estructuralmente dilatar su conducta criminal.
Faltan numerosos libros por escribir y leer acerca de este personaje. Trabajos que dejen claro que las patologías de Maciel reflejan también las de la Iglesia y las de la sociedad mexicana. ¿Cuánta responsabilidad tienen quienes lo defendieron y legitimaron y ahora se escudan en el silencio? No nos referimos sólo a actores como el cardenal Norberto Rivera sino a personajes del mundo de los negocios, propietarios de medios y reconocidos periodistas.
Ahora pareciera haber un desentendimiento de Maciel hasta en la propia congregación que él fundó, donde se pretende que la desmemoria borre sus traiciones. Muchos quisieran ver a este michoacano, fallecido en 2008, como un lamentable accidente; considerarlo un "chivo expiatorio" para inmolarlo y que su sacrificio sea, como en las antiguas comunidades, salvoconducto de purificación y salvación de la colectividad.
Fernando González y Alberto Athié señalan que la profusa documentación que dan a conocer les fue entregada por funcionarios del Vaticano interesados en que se conozca toda la verdad y que se sepa el papel que jugó Juan Pablo II en el encubrimiento de Marcial Maciel.
* Ex consejero del Instituto Electoral del Estado de México, vaticanólogo y estudioso de las religiones.
HISTORIA DEL LIBRO
Desde la Santa Sede recientemente se han filtrado varios documentos; las filtraciones le han revelado a la opinión pública algunos casos de corrupción y han mostrado los privilegios del clero. Estos escándalos –que comenzaron en diciembre pasado– hacen evidente que hay una lucha palaciega en la cúpula vaticana.
El fenómeno fue bautizado como vatileaks después de las declaraciones del vocero Federico Lombardi, quien acusa de deslealtad a funcionarios de la Iglesia que pasan documentos a los medios italianos "causando daño mediático con informaciones sin contexto y la revelación de informaciones y secretos internos". Uno de esos documentos filtrados y publicado por el periódico italiano Il Fatto Quotidiano menciona la posible existencia de un complot para asesinar a Benedicto XVI.
Los documentos filtrados a la prensa son reales, e independientemente de su sustento ponen de relieve el agrietamiento del pacto de los grupos conservadores de la curia que consensuaron y en 2005 hicieron Papa a Ratzinger. Ante el decaimiento físico de Benedicto XVI, de 85 años y con una salud cada vez más frágil, las corrientes de poder empiezan a realinearse: en los pasillos vaticanos ya se vive una atmósfera de precónclave y construcción de alianzas con miras sucesorias.
Sin embargo, los documentos que consiguieron los autores de La voluntad de no saber tienen un origen diferente: Funcionarios honestos en Roma observaron que tras las constantes consultas que hacían los legionarios en los archivos, se perdían legajos. La "fuga hormiga" de testimonios y documentos importantes relacionados con la historia de Marcial Maciel fue motivo de preocupación.
Así que los responsables de custodiar los archivos tomaron precauciones: los fotocopiaron. Estas personas –cuyos nombres se reservan para su protección– salvaron el expediente y después, poco antes de la apresurada beatificación de Juan Pablo II, decidieron entregárselo a los autores del libro.
Fernando González dice: "Siempre encontramos a un puñado de individuos que en diferentes momentos deciden romper el silencio compelidos por un ‘deber de conciencia’ y a una minoría que los escucha y remite sus testimonios a la autoridad competente con la esperanza de que actúen consecuentemente. También algunos, muy pocos, que realizan un minucioso análisis y develan el escenario e incluso proponen destituir al organizador principal de la impostura."
En cambio, la filtración de documentos que ha ocurrido desde fines de 2011, los vatileaks, apuntan a debilitar al brazo derecho de Benedicto XVI, Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, y se inscriben en la lógica de la lucha por el poder.
Gracias a los documentos ya no secretos y a los testimonios –denuncias de los ex legionarios y de las integrantes de Regnum Christi, la vertiente femenina de la Legión– tenemos una posibilidad casi inédita de acceder a las entrañas de una poderosa congregación religiosa católica y a la cúpula de su Iglesia para observarla no sólo en sus comportamientos pasados sino en tiempo real.
La visita a México de Benedicto XVI no será tan tersa como desearían sus organizadores. Al tiempo de su llegada saldrá a la venta el libro La voluntad de no saber, que mediante documentos del Vaticano demuestra que Juan Pablo II y su sucesor conocían el comportamiento criminal de Marcial Maciel, al que no obstante protegieron. Además, víctimas del fundador de la Legión de Cristo y de otros sacerdotes católicos pederastas hacen gestiones para plantearle al pontífice de manera personal sus exigencias de justicia. El autor de esta reseña es también autor del prólogo de la obra
domingo, 18 de marzo de 2012
BERNARDO BARRANCO V. *
MÉXICO, DF (Apro).- "Este Papa me tiene desilusionado, ya no creo en él", dice José Barba, catedrático del Instituto Tecnológico Autónomo de México y una de las víctimas de Marcial Maciel. Cuando se le pregunta si accedería a tener un encuentro con Benedicto XVI en su próxima visita a México, responde categórico: "No estoy dispuesto a juegos mediáticos estériles ni a supuestos perdones cargados de retórica."
Barba, Alberto Athié y el investigador Fernando M. González son autores de un libro que contiene evidencias documentales de algo que era ampliamente sabido: el Vaticano tenía conocimiento y registro del comportamiento enfermizo de Marcial Maciel desde los años cuarenta.
La próxima semana Random House-Mondadori pondrá en circulación el libro, La voluntad de no saber, cuyo subtítulo es elocuente: Lo que sí se conocía sobre Maciel en los archivos secretos del Vaticano desde 1944. Los documentos incluidos en la obra muestran que la curia romana siempre tuvo información sobre la trayectoria llena de aberraciones del fundador de los Legionarios de Cristo... Pero el Vaticano lo toleró y protegió.
El libro de Barba, Athié y González reconstruye el tortuoso proceso de denuncia contra Maciel y registra la terca resistencia de las estructuras de la Iglesia para castigar la conducta reprobable de un personaje siniestro. La diferencia con muchos otros textos sobre Maciel es la sólida base documental que los autores ponen a disposición del lector.
Los documentos vienen de los archivos de la Congregación para Institutos y Sociedades de la Vida Consagrada y abarcan el periodo 1944-2002. Los textos acumulados por la historia son testigos implacables e irrefutables que exhiben una realidad cruda: el Vaticano ha mentido sobre Maciel y la curia romana engañó durante el proceso de "beatificación exprés" de Juan Pablo II.
La columna vertebral del libro son 212 legajos que hasta hace poco estaban resguardados en las entrañas del Vaticano y cuyo contenido pone de manifiesto la complicidad y la simulación de las autoridades de la curia romana que protegieron a Maciel y encubrieron sus patologías.
TSUNAMI PARA LA IGLESIA
La voluntad de no saber denuncia y analiza, cuestiona la actitud de muchos actores que desean encapsular el caso Maciel para que con el tiempo se diluya y olvide.
Pero Marcial Maciel no fue sólo un accidente trágico: las denuncias de crímenes sexuales cometidos por miembros de la Iglesia, que han ido apareciendo por oleadas, así lo indican. Los abusos contra menores no son casos aislados, extraños o ajenos a la institución, sino un comportamiento estructural.
Los escándalos de pederastia clerical fueron escalando en todo el mundo y explotaron mediáticamente en 2010. En Irlanda, Alemania, Bélgica, Australia, Brasil, Estados Unidos, y por supuesto México, se multiplicaron los testimonios de casos que han cimbrado la autoridad moral del Vaticano. Esta especie de tsunami se convirtió en un golpe letal para la Iglesia, sólo comparable —según el teólogo suizo Hans Kung— con la reforma protestante del siglo XVI.
El escándalo ha sido global y sacudió la rígida estructura eclesiástica. Hay una crisis que se manifiesta en el resquebrajamiento de la confianza, el liderazgo y la credibilidad de la Iglesia, especialmente en los países de mayoría católica.
Los autores de La voluntad de no saber aclaran que si bien Maciel no es un accidente aislado en la Iglesia, no se puede afirmar que toda la institución actúe como el fundador de los Legionarios de Cristo. Lo que sí cuestionan son las decisiones institucionales de encubrimiento y silencio cómplice que llevaron a la impunidad. Éstas no atendieron "con caridad cristiana" a las víctimas e incluso —cono señala Barba— las sometieron a chantajes y presiones psicológicas.
Se han escrito muchos libros sobre Marcial Maciel pero aún son insuficientes para documentar la retorcida trayectoria de un personaje que en vida fomentó la mentira, la intriga, la simulación y la corrupción en el nombre de Dios; que sucumbió a las adicciones y tuvo una vida sexual perversa no sólo por los abusos cometidos contra menores sino por otras prácticas que se han venido conociendo a cuentagotas. Tampoco olvidemos el culto a su personalidad que fomentó entre los Legionarios de Cristo y que le facilitó estructuralmente dilatar su conducta criminal.
Faltan numerosos libros por escribir y leer acerca de este personaje. Trabajos que dejen claro que las patologías de Maciel reflejan también las de la Iglesia y las de la sociedad mexicana. ¿Cuánta responsabilidad tienen quienes lo defendieron y legitimaron y ahora se escudan en el silencio? No nos referimos sólo a actores como el cardenal Norberto Rivera sino a personajes del mundo de los negocios, propietarios de medios y reconocidos periodistas.
Ahora pareciera haber un desentendimiento de Maciel hasta en la propia congregación que él fundó, donde se pretende que la desmemoria borre sus traiciones. Muchos quisieran ver a este michoacano, fallecido en 2008, como un lamentable accidente; considerarlo un "chivo expiatorio" para inmolarlo y que su sacrificio sea, como en las antiguas comunidades, salvoconducto de purificación y salvación de la colectividad.
Fernando González y Alberto Athié señalan que la profusa documentación que dan a conocer les fue entregada por funcionarios del Vaticano interesados en que se conozca toda la verdad y que se sepa el papel que jugó Juan Pablo II en el encubrimiento de Marcial Maciel.
* Ex consejero del Instituto Electoral del Estado de México, vaticanólogo y estudioso de las religiones.
HISTORIA DEL LIBRO
Desde la Santa Sede recientemente se han filtrado varios documentos; las filtraciones le han revelado a la opinión pública algunos casos de corrupción y han mostrado los privilegios del clero. Estos escándalos –que comenzaron en diciembre pasado– hacen evidente que hay una lucha palaciega en la cúpula vaticana.
El fenómeno fue bautizado como vatileaks después de las declaraciones del vocero Federico Lombardi, quien acusa de deslealtad a funcionarios de la Iglesia que pasan documentos a los medios italianos "causando daño mediático con informaciones sin contexto y la revelación de informaciones y secretos internos". Uno de esos documentos filtrados y publicado por el periódico italiano Il Fatto Quotidiano menciona la posible existencia de un complot para asesinar a Benedicto XVI.
Los documentos filtrados a la prensa son reales, e independientemente de su sustento ponen de relieve el agrietamiento del pacto de los grupos conservadores de la curia que consensuaron y en 2005 hicieron Papa a Ratzinger. Ante el decaimiento físico de Benedicto XVI, de 85 años y con una salud cada vez más frágil, las corrientes de poder empiezan a realinearse: en los pasillos vaticanos ya se vive una atmósfera de precónclave y construcción de alianzas con miras sucesorias.
Sin embargo, los documentos que consiguieron los autores de La voluntad de no saber tienen un origen diferente: Funcionarios honestos en Roma observaron que tras las constantes consultas que hacían los legionarios en los archivos, se perdían legajos. La "fuga hormiga" de testimonios y documentos importantes relacionados con la historia de Marcial Maciel fue motivo de preocupación.
Así que los responsables de custodiar los archivos tomaron precauciones: los fotocopiaron. Estas personas –cuyos nombres se reservan para su protección– salvaron el expediente y después, poco antes de la apresurada beatificación de Juan Pablo II, decidieron entregárselo a los autores del libro.
Fernando González dice: "Siempre encontramos a un puñado de individuos que en diferentes momentos deciden romper el silencio compelidos por un ‘deber de conciencia’ y a una minoría que los escucha y remite sus testimonios a la autoridad competente con la esperanza de que actúen consecuentemente. También algunos, muy pocos, que realizan un minucioso análisis y develan el escenario e incluso proponen destituir al organizador principal de la impostura."
En cambio, la filtración de documentos que ha ocurrido desde fines de 2011, los vatileaks, apuntan a debilitar al brazo derecho de Benedicto XVI, Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, y se inscriben en la lógica de la lucha por el poder.
Gracias a los documentos ya no secretos y a los testimonios –denuncias de los ex legionarios y de las integrantes de Regnum Christi, la vertiente femenina de la Legión– tenemos una posibilidad casi inédita de acceder a las entrañas de una poderosa congregación religiosa católica y a la cúpula de su Iglesia para observarla no sólo en sus comportamientos pasados sino en tiempo real.
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lunes, 20 de febrero de 2012
Una visita interesada
EL PAPA BUSCA FORTALECER AL CATOLICISMO Y FAVORECER AL PAN
No es casual que Guanajuato, con su acendrada vocación conservadora y su creciente disminución de católicos, sea el estado al que acudirá Benedicto XVI en su próxima visita a México. En esta entidad tuvo su máxima manifestación la Cristiada y con su periplo el Papa reivindica “el martirio como vía de redención”
domingo, 19 de febrero de 2012
RODRIGO VERA
MÉXICO, DF (Apro).- El papa Benedicto XVI visitará Guanajuato por ser el estado que tiene el mayor índice de población católica en el país —93.83%— y donde aún prevalece un "catolicismo muy tradicional" impulsado por los gobiernos panistas de la entidad. Es "el lugar donde mejor se manifiesta la hegemonía del poder de la derecha" afirma Hugo José Suárez, especialista en movimientos religiosos en esa región.
Y adelanta que Joseph Ratzinger vendrá a promover una "teología del martirio", ya que encabezará la mayor concentración religiosa de su visita en el Cerro del Cubilete, principal centro de culto guanajuatense y muy ligado a la memoria de los mártires de la guerra cristera.
Detalla el investigador:
"En Guanajuato hay una fuerte tradición político-religiosa de corte conservador desde la época de la Colonia. Actualmente se refleja en la fuerte influencia del panismo y, por supuesto, de la jerarquía católica. Su poder hegemónico controla las instancias políticas, sociales, culturales y educativas del estado. Han demostrado una eficacia muy fuerte".
—¿Este es el motivo por el que Benedicto XVI va a Guanajuato? —se le pregunta.
—Sí, por supuesto. Es el lugar más cómodo para la Iglesia católica porque sabe bien que, a diferencia de otras regiones del país, en Guanajuato las estadísticas siempre la han favorecido. Es la entidad que tiene el mayor número de católicos de todo el país.
Ratzinger trasmitirá desde Guanajuato, la impresión al resto del mundo, de "fortaleza y unión eclesiástica, sobre todo en estos momentos en que la Iglesia tiene muchos problemas por la pederastia de sus sacerdotes".
—Y viene justamente a México, el país de Marcial Maciel, cuyos abusos sexuales escandalizaron al mundo entero…
—Sí, la visita también tiene que ver con eso. Es como decir: "Vamos a la tierra de Marcial Maciel, para que el mundo vea que estamos decididos a limpiar la casa, a asumir de frente nuestros errores". Es parte del mensaje.
LABORATORIO SOCIAL
Doctor en sociología por la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, y actual investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, Suárez ha realizado varios estudios sobre el catolicismo en Guanajuato, entre ellos Apuntes sobre el paisaje religioso en Guanajuato, donde brinda un panorama actual sobre el tema. También escribió Distancias y encuentros generacionales en Guanajuato, en el que, con base en encuestas, se refiere a la diferencia generacional de percibir y practicar la religión en la entidad.
En el primer estudio afirma que "Guanajuato es en cierto sentido un gran laboratorio para estudiar la religión", ya que es el estado con mayor número de adherentes católicos y, además, "uno de los principales expulsores de migrantes hacia Estados Unidos".
Agrega que en la entidad "la estructura eclesiástica es muy sólida y tiene distintas estrategias de acción religiosa". Cuenta actualmente con tres diócesis: León (que abarca nueve municipios), Celaya (11 municipios) e Irapuato (nueve municipios). Aclara que 10 municipios guanajuatenses dependen de la arquidiócesis de Morelia, y otros siete corresponden a la diócesis de Querétaro.
Plantea que las tres diócesis del estado (León, Celaya e Irapuato) concentran 86.5% de la población guanajuatense. Su estructura eclesiástica abarca alrededor de 250 parroquias, 874 sacerdotes y 2 mil 200 religiosas. Pero sin duda, precisa, la arquidiócesis de León "ha sido la que ha marcado el ritmo de la vida religiosa local".
También destaca el gran poder político e ideológico de la arquidiócesis de León, cuyo aparato de comunicación comprende un periódico semanal, Gaudium, una revista mensual, Sacerdos y una revista trimestral, Liturgia viva. Además, tiene otra publicación, Hostia, que se reparte en las parroquias el primer domingo de cada mes, así como dos programas de radio que se trasmiten semanalmente.
La cabeza de todo este aparato es el arzobispo de León, José Guadalupe Martín Rábago, quien fue presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y ahora será el principal anfitrión de Benedicto XVI.
Martín Rábago —prosigue el estudio— "realiza una conferencia de prensa el domingo después de la misa matinal, que se convierte en noticia en distintos informativos televisivos y periódicos durante la semana. Además, en Televisa Bajío todos los domingos al mediodía se retransmite la homilía del obispo", por lo que el jerarca se encarga de "marcar el horizonte discursivo" en Guanajuato.
Por lo que toca a la infraestructura educativa, la arquidiócesis cuenta con colegios y universidades, además de un seminario mayor y otro menor para formar a las nuevas vocaciones sacerdotales.
Entrevistado en su cubículo del Instituto de Investigaciones Sociales, de la UNAM, Hugo José Suárez abunda sobre el influyente arzobispo de León:
"Monseñor Martín Rábago es de Jalisco, de donde han salido varios de los principales obispos del país. Él detenta realmente el poder. Es el hombre público que da la cara y aparece en las fotos. Pero también es el hombre de aparato; el que manda y maneja toda esa estructura eclesiástica tan sólida".
Añade que "las lógicas de la Iglesia y las lógicas del poder en Guanajuato" son convergentes y han tenido una "eficacia muy fuerte", sobre todo en la época de los gobiernos del PAN, partido que ha gobernado ininterrumpidamente al estado durante los últimos 20 años.
MÁRTIRES
La alianza PAN-Iglesia prácticamente se oficializó el 25 de enero de 1992, cuando el entonces gobernador panista Carlos Medina Plascencia, en una arenga política que lanzó durante una multitudinaria misa en el Cerro del Cubilete, dejó en claro que su gobierno colaboraría estrechamente con la jerarquía católica.
Y precisamente a las faldas del Cubilete Benedicto XVI realizará el principal acto religioso de su visita, el 25 de marzo próximo. Oficiará ahí una misa que, se calcula, congregará alrededor de 700 mil fieles.
—¿Por qué escogería Benedicto XVI al Cristo Rey del Cubilete para su homilía? ¿Qué mensaje quiere mandar?
—Bueno, primero tomemos en cuenta el significado del santuario a Cristo Rey. Más que un centro de peregrinaje, ese santuario es un mensaje teológico que la jerarquía dirige a todo el país. Y específicamente lo que propone es una teología del martirio, ya que es un monumento de Cristo con los brazos en cruz, a cuyos pies hay un ángel que le ofrece una corona de espinas, símbolo del martirio del crucificado.
—¿En qué consiste esta teología del martirio?
—Básicamente en que se llega a la santidad mediante la dinámica del sufrimiento y del martirio. Sólo así logras el contacto con Dios. El personaje central de esa teología es el mártir, como lo fue Miguel Agustín Pro, José de León Toral y otros personajes de la Cristiada que se enfrentaron al gobierno y murieron por Cristo. Por eso el santuario se levantó poco después de la guerra cristera.
"Y claro, la figura principal no es ninguna virgen, como podría esperarse de un pueblo muy dado al culto mariano. ¡No! Aquí el culto se concentra en el Cristo Rey, figura representativa del más rancio conservadurismo católico. Incluso, en el interior del santuario la leyenda principal reza: ‘Gloria al Padre, al hijo y al Espíritu Santo’. Todo es Dios hecho cuerpo en el mundo.
"¡Vaya! hasta la arquitectura del santuario, estilo Art decó, nos remite al catolicismo más conservador: sus alegorías, su atmósfera, sus evocaciones, su diseño… ¡todo! Basta afinar la mirada para percibir que es una arquitectura brutalmente conservadora".
—¿Y cómo encaja Ratzinger en todo esto?
—Porque el actual Papa gusta de la esencia, de la formación de las élites puras y del Cristo Rey sufriente con su amplio simbolismo. En ese sentido es muy distinto de su antecesor, Juan Pablo II, que cuando llegaba a México se centraba en la Virgen de Guadalupe y en el mensaje a las grandes masas, al pueblo creyente. Era un Papa populachero.
—¿Es el santuario de Cristo Rey el principal centro de peregrinaje de Guanajuato?
—Sí, sin duda. Tiene sus peregrinos y es el principal centro de culto en el estado. Pero no es realmente un santuario popular, como La Villa o el santuario de San Juan de los Lagos, que congregan al pueblo y jalan grandes multitudes. El Cubilete, repito, es sobre todo un mensaje teológico sobre el martirio y muy al estilo Ratzinger.
El monumento a Cristo Rey es una de las expresiones más depuradas del añejo catolicismo guanajuatense que, comenta el investigador, se enraizó fuertemente desde la época colonial, pues "Guanajuato era entonces un importante centro minero vinculado al comercio mundial y, por lo tanto, a la evangelización de los conquistadores, ya que donde había riqueza había Iglesia".
Pese a que en la zona se inició la guerra de Independencia, "ese impulso no tuvo una continuidad muy fuerte en la región", al grado de que con el tiempo volvió a ser un "núcleo conservador" opuesto incluso a los gobiernos de la Revolución mexicana.
Por ejemplo, en 1913 se funda la Liga de Acción Católico-Social Guanajuatense, con objeto de divulgar la doctrina católica. Por esas fechas también se crea el Partido Católico Nacional Guanajuatense, para oponerse al proceso revolucionario.
RAIGAMBRE SINARQUISTA
En 1923 el entonces delegado apostólico Ernesto Filippi colocó la primera piedra de un primer monumento dedicado a Cristo Rey en el Cubilete, lo cual fue visto por el presidente Álvaro Obregón como un acto de rebeldía, por lo que expulsó del país a ese representante papal. Ante la expulsión, Benito Mussolini, primer ministro de Italia, gestionó inútilmente la restitución en el cargo de su paisano, con el argumento de que el gobierno mexicano debía respetar las ideas católicas y fascistas.
En 1928, ese primer monumento fue dinamitado en plena guerra cristera, que enfrentó al gobierno con la Iglesia. Después, en 1937, surgió en la ciudad de León la Unión Nacional Sinarquista (UNS), opuesta al gobierno de Lázaro Cárdenas y simpatizante del fascismo, el nazismo y el franquismo, pero sobre todo de éste último.
El santuario y el actual monumento a Cristo Rey se construyeron a mediados de los cuarenta. Ya había paz en México. El culto en el Cubilete empezó a darse sin sobresaltos y hoy recibe el apoyo de los gobiernos panistas de Guanajuato.
Muchas fueron las ligas del PAN con el sinarquismo. Por ejemplo, Felipe Calderón, en su libro autobiográfico El hijo desobediente, revela que su abuelo materno "fue sinarquista", mientras que su madre, doña María del Carmen Hinojosa, de joven fue "abanderada" de esa organización, por lo que en las manifestaciones agitaba el pendón con las siglas UNS.
Así, la fuerte presencia de la Iglesia, del movimiento cristero, del sinarquismo y del PAN en Guanajuato, hizo que Benedicto XVI —según el investigador— lo eligiera para visitarlo del 23 al 26 de marzo próximo.
Sin embargo, Suárez asegura que "actualmente asistimos al resquebrajamiento del monopolio católico en Guanajuato, cuya disminución en su porcentaje de fieles es irreversible".
Se apoya en las cifras de los propios censos oficiales, que demuestran cómo decrece el número de católicos en Guanajuato y en el resto del país.
"La disminución de fieles en Guanajuato es menos abrupta que en el resto de México, pero de cualquier modo sigue la misma tendencia a la baja", dice enfático.
En el libro Pluralidad religiosa en México; cifras y proyecciones, de Elio Masferrer Kan, se detalla esa paulatina caída desde el censo de 1895, cuando 99.98% de los guanajuatenses eran católicos.
Estas son las cifras de los tres últimos censos: En el de 1990, Guanajuato tenía 96.72% de población católica; el porcentaje bajó en 2000, a 96.41%; y volvió a bajar en el último censo, de 2010, quedando en 93.83%. Aun así está por arriba de la media nacional y sigue siendo la entidad puntera.Además, Guanajuato es el estado con mayor índice de discriminación religiosa en el país, ya que 52.4% de su población discrimina a miembros de Iglesias distintas a la católica, de acuerdo con la Encuesta Nacional para Prevenir la Discriminación que se realizó en 2010. Concluye Suárez:
"Carlos Fuentes escribió su novela Las buenas conciencias tomando como escenario al viejo Guanajuato católico. Hoy las cosas empiezan a cambiar. Hay otras Iglesias que desafían abiertamente al monopolio católico, como la Iglesia Luz del Mundo, que levantó un enorme templo al pie del Cubilete. Antes, nadie hubiera imaginado semejante osadía".
No es casual que Guanajuato, con su acendrada vocación conservadora y su creciente disminución de católicos, sea el estado al que acudirá Benedicto XVI en su próxima visita a México. En esta entidad tuvo su máxima manifestación la Cristiada y con su periplo el Papa reivindica “el martirio como vía de redención”
domingo, 19 de febrero de 2012
RODRIGO VERA
MÉXICO, DF (Apro).- El papa Benedicto XVI visitará Guanajuato por ser el estado que tiene el mayor índice de población católica en el país —93.83%— y donde aún prevalece un "catolicismo muy tradicional" impulsado por los gobiernos panistas de la entidad. Es "el lugar donde mejor se manifiesta la hegemonía del poder de la derecha" afirma Hugo José Suárez, especialista en movimientos religiosos en esa región.
Y adelanta que Joseph Ratzinger vendrá a promover una "teología del martirio", ya que encabezará la mayor concentración religiosa de su visita en el Cerro del Cubilete, principal centro de culto guanajuatense y muy ligado a la memoria de los mártires de la guerra cristera.
Detalla el investigador:
"En Guanajuato hay una fuerte tradición político-religiosa de corte conservador desde la época de la Colonia. Actualmente se refleja en la fuerte influencia del panismo y, por supuesto, de la jerarquía católica. Su poder hegemónico controla las instancias políticas, sociales, culturales y educativas del estado. Han demostrado una eficacia muy fuerte".
—¿Este es el motivo por el que Benedicto XVI va a Guanajuato? —se le pregunta.
—Sí, por supuesto. Es el lugar más cómodo para la Iglesia católica porque sabe bien que, a diferencia de otras regiones del país, en Guanajuato las estadísticas siempre la han favorecido. Es la entidad que tiene el mayor número de católicos de todo el país.
Ratzinger trasmitirá desde Guanajuato, la impresión al resto del mundo, de "fortaleza y unión eclesiástica, sobre todo en estos momentos en que la Iglesia tiene muchos problemas por la pederastia de sus sacerdotes".
—Y viene justamente a México, el país de Marcial Maciel, cuyos abusos sexuales escandalizaron al mundo entero…
—Sí, la visita también tiene que ver con eso. Es como decir: "Vamos a la tierra de Marcial Maciel, para que el mundo vea que estamos decididos a limpiar la casa, a asumir de frente nuestros errores". Es parte del mensaje.
LABORATORIO SOCIAL
Doctor en sociología por la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, y actual investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, Suárez ha realizado varios estudios sobre el catolicismo en Guanajuato, entre ellos Apuntes sobre el paisaje religioso en Guanajuato, donde brinda un panorama actual sobre el tema. También escribió Distancias y encuentros generacionales en Guanajuato, en el que, con base en encuestas, se refiere a la diferencia generacional de percibir y practicar la religión en la entidad.
En el primer estudio afirma que "Guanajuato es en cierto sentido un gran laboratorio para estudiar la religión", ya que es el estado con mayor número de adherentes católicos y, además, "uno de los principales expulsores de migrantes hacia Estados Unidos".
Agrega que en la entidad "la estructura eclesiástica es muy sólida y tiene distintas estrategias de acción religiosa". Cuenta actualmente con tres diócesis: León (que abarca nueve municipios), Celaya (11 municipios) e Irapuato (nueve municipios). Aclara que 10 municipios guanajuatenses dependen de la arquidiócesis de Morelia, y otros siete corresponden a la diócesis de Querétaro.
Plantea que las tres diócesis del estado (León, Celaya e Irapuato) concentran 86.5% de la población guanajuatense. Su estructura eclesiástica abarca alrededor de 250 parroquias, 874 sacerdotes y 2 mil 200 religiosas. Pero sin duda, precisa, la arquidiócesis de León "ha sido la que ha marcado el ritmo de la vida religiosa local".
También destaca el gran poder político e ideológico de la arquidiócesis de León, cuyo aparato de comunicación comprende un periódico semanal, Gaudium, una revista mensual, Sacerdos y una revista trimestral, Liturgia viva. Además, tiene otra publicación, Hostia, que se reparte en las parroquias el primer domingo de cada mes, así como dos programas de radio que se trasmiten semanalmente.
La cabeza de todo este aparato es el arzobispo de León, José Guadalupe Martín Rábago, quien fue presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y ahora será el principal anfitrión de Benedicto XVI.
Martín Rábago —prosigue el estudio— "realiza una conferencia de prensa el domingo después de la misa matinal, que se convierte en noticia en distintos informativos televisivos y periódicos durante la semana. Además, en Televisa Bajío todos los domingos al mediodía se retransmite la homilía del obispo", por lo que el jerarca se encarga de "marcar el horizonte discursivo" en Guanajuato.
Por lo que toca a la infraestructura educativa, la arquidiócesis cuenta con colegios y universidades, además de un seminario mayor y otro menor para formar a las nuevas vocaciones sacerdotales.
Entrevistado en su cubículo del Instituto de Investigaciones Sociales, de la UNAM, Hugo José Suárez abunda sobre el influyente arzobispo de León:
"Monseñor Martín Rábago es de Jalisco, de donde han salido varios de los principales obispos del país. Él detenta realmente el poder. Es el hombre público que da la cara y aparece en las fotos. Pero también es el hombre de aparato; el que manda y maneja toda esa estructura eclesiástica tan sólida".
Añade que "las lógicas de la Iglesia y las lógicas del poder en Guanajuato" son convergentes y han tenido una "eficacia muy fuerte", sobre todo en la época de los gobiernos del PAN, partido que ha gobernado ininterrumpidamente al estado durante los últimos 20 años.
MÁRTIRES
La alianza PAN-Iglesia prácticamente se oficializó el 25 de enero de 1992, cuando el entonces gobernador panista Carlos Medina Plascencia, en una arenga política que lanzó durante una multitudinaria misa en el Cerro del Cubilete, dejó en claro que su gobierno colaboraría estrechamente con la jerarquía católica.
Y precisamente a las faldas del Cubilete Benedicto XVI realizará el principal acto religioso de su visita, el 25 de marzo próximo. Oficiará ahí una misa que, se calcula, congregará alrededor de 700 mil fieles.
—¿Por qué escogería Benedicto XVI al Cristo Rey del Cubilete para su homilía? ¿Qué mensaje quiere mandar?
—Bueno, primero tomemos en cuenta el significado del santuario a Cristo Rey. Más que un centro de peregrinaje, ese santuario es un mensaje teológico que la jerarquía dirige a todo el país. Y específicamente lo que propone es una teología del martirio, ya que es un monumento de Cristo con los brazos en cruz, a cuyos pies hay un ángel que le ofrece una corona de espinas, símbolo del martirio del crucificado.
—¿En qué consiste esta teología del martirio?
—Básicamente en que se llega a la santidad mediante la dinámica del sufrimiento y del martirio. Sólo así logras el contacto con Dios. El personaje central de esa teología es el mártir, como lo fue Miguel Agustín Pro, José de León Toral y otros personajes de la Cristiada que se enfrentaron al gobierno y murieron por Cristo. Por eso el santuario se levantó poco después de la guerra cristera.
"Y claro, la figura principal no es ninguna virgen, como podría esperarse de un pueblo muy dado al culto mariano. ¡No! Aquí el culto se concentra en el Cristo Rey, figura representativa del más rancio conservadurismo católico. Incluso, en el interior del santuario la leyenda principal reza: ‘Gloria al Padre, al hijo y al Espíritu Santo’. Todo es Dios hecho cuerpo en el mundo.
"¡Vaya! hasta la arquitectura del santuario, estilo Art decó, nos remite al catolicismo más conservador: sus alegorías, su atmósfera, sus evocaciones, su diseño… ¡todo! Basta afinar la mirada para percibir que es una arquitectura brutalmente conservadora".
—¿Y cómo encaja Ratzinger en todo esto?
—Porque el actual Papa gusta de la esencia, de la formación de las élites puras y del Cristo Rey sufriente con su amplio simbolismo. En ese sentido es muy distinto de su antecesor, Juan Pablo II, que cuando llegaba a México se centraba en la Virgen de Guadalupe y en el mensaje a las grandes masas, al pueblo creyente. Era un Papa populachero.
—¿Es el santuario de Cristo Rey el principal centro de peregrinaje de Guanajuato?
—Sí, sin duda. Tiene sus peregrinos y es el principal centro de culto en el estado. Pero no es realmente un santuario popular, como La Villa o el santuario de San Juan de los Lagos, que congregan al pueblo y jalan grandes multitudes. El Cubilete, repito, es sobre todo un mensaje teológico sobre el martirio y muy al estilo Ratzinger.
El monumento a Cristo Rey es una de las expresiones más depuradas del añejo catolicismo guanajuatense que, comenta el investigador, se enraizó fuertemente desde la época colonial, pues "Guanajuato era entonces un importante centro minero vinculado al comercio mundial y, por lo tanto, a la evangelización de los conquistadores, ya que donde había riqueza había Iglesia".
Pese a que en la zona se inició la guerra de Independencia, "ese impulso no tuvo una continuidad muy fuerte en la región", al grado de que con el tiempo volvió a ser un "núcleo conservador" opuesto incluso a los gobiernos de la Revolución mexicana.
Por ejemplo, en 1913 se funda la Liga de Acción Católico-Social Guanajuatense, con objeto de divulgar la doctrina católica. Por esas fechas también se crea el Partido Católico Nacional Guanajuatense, para oponerse al proceso revolucionario.
RAIGAMBRE SINARQUISTA
En 1923 el entonces delegado apostólico Ernesto Filippi colocó la primera piedra de un primer monumento dedicado a Cristo Rey en el Cubilete, lo cual fue visto por el presidente Álvaro Obregón como un acto de rebeldía, por lo que expulsó del país a ese representante papal. Ante la expulsión, Benito Mussolini, primer ministro de Italia, gestionó inútilmente la restitución en el cargo de su paisano, con el argumento de que el gobierno mexicano debía respetar las ideas católicas y fascistas.
En 1928, ese primer monumento fue dinamitado en plena guerra cristera, que enfrentó al gobierno con la Iglesia. Después, en 1937, surgió en la ciudad de León la Unión Nacional Sinarquista (UNS), opuesta al gobierno de Lázaro Cárdenas y simpatizante del fascismo, el nazismo y el franquismo, pero sobre todo de éste último.
El santuario y el actual monumento a Cristo Rey se construyeron a mediados de los cuarenta. Ya había paz en México. El culto en el Cubilete empezó a darse sin sobresaltos y hoy recibe el apoyo de los gobiernos panistas de Guanajuato.
Muchas fueron las ligas del PAN con el sinarquismo. Por ejemplo, Felipe Calderón, en su libro autobiográfico El hijo desobediente, revela que su abuelo materno "fue sinarquista", mientras que su madre, doña María del Carmen Hinojosa, de joven fue "abanderada" de esa organización, por lo que en las manifestaciones agitaba el pendón con las siglas UNS.
Así, la fuerte presencia de la Iglesia, del movimiento cristero, del sinarquismo y del PAN en Guanajuato, hizo que Benedicto XVI —según el investigador— lo eligiera para visitarlo del 23 al 26 de marzo próximo.
Sin embargo, Suárez asegura que "actualmente asistimos al resquebrajamiento del monopolio católico en Guanajuato, cuya disminución en su porcentaje de fieles es irreversible".
Se apoya en las cifras de los propios censos oficiales, que demuestran cómo decrece el número de católicos en Guanajuato y en el resto del país.
"La disminución de fieles en Guanajuato es menos abrupta que en el resto de México, pero de cualquier modo sigue la misma tendencia a la baja", dice enfático.
En el libro Pluralidad religiosa en México; cifras y proyecciones, de Elio Masferrer Kan, se detalla esa paulatina caída desde el censo de 1895, cuando 99.98% de los guanajuatenses eran católicos.
Estas son las cifras de los tres últimos censos: En el de 1990, Guanajuato tenía 96.72% de población católica; el porcentaje bajó en 2000, a 96.41%; y volvió a bajar en el último censo, de 2010, quedando en 93.83%. Aun así está por arriba de la media nacional y sigue siendo la entidad puntera.Además, Guanajuato es el estado con mayor índice de discriminación religiosa en el país, ya que 52.4% de su población discrimina a miembros de Iglesias distintas a la católica, de acuerdo con la Encuesta Nacional para Prevenir la Discriminación que se realizó en 2010. Concluye Suárez:
"Carlos Fuentes escribió su novela Las buenas conciencias tomando como escenario al viejo Guanajuato católico. Hoy las cosas empiezan a cambiar. Hay otras Iglesias que desafían abiertamente al monopolio católico, como la Iglesia Luz del Mundo, que levantó un enorme templo al pie del Cubilete. Antes, nadie hubiera imaginado semejante osadía".
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