martes, 6 de noviembre de 2018

La paranoia y el odio


Horizonte ciudadano
Rosa Esther Beltrán Enríquez
Noviembre 1 de 2018

Trump es un tipo desquiciado, discúlpenme estimada lectora, lector por señalar lo obvio, pero es preocupante que su segregacionismo se contagie, los crímenes de odio en el país vecino no cesan, renace el antisemitismo, el furor en contra de los latinos, los musulmanes, los africanos ha llenado las páginas de los diarios y una ola de abominación y fobia racista cunde en los Estados Unidos, se sabe que ese país no es el único, que la ultraderecha llegó a Brasil, resurgió en Europa, que el fascismo resucita centelleante en la política.
Precisamente en vísperas de las elecciones legislativas intermedias del próximo martes los estadounidenses afrontan la tragedia humanitaria de la migración de centroamericanos que crece sin pausa así como la embestida de su presidente para profundizar las divisiones en lugar de promover un mínimo de cohesión entre la población de su país, pero así es el juego electoral, Trump está frente al todo o nada, para él esta elección es un referéndum, por ello machaconamente advierte sobre la inminencia del peligro de la caravana de centroamericanos  que “invadirán” los Estados Unidos eso justifica, según Donald el inconstitucional uso de su ejército en la frontera con México .
Para el presidente norteamericano es fundamental reforzar a los republicanos en la Cámara de los Representantes, de ello depende el éxito de los próximos 2 años de su mandato y posible reelección, así que su propósito es fortalecer las tendencias de sembrar el miedo.
Como nunca en la historia, en las elecciones del día 6, en las candidaturas del partido Demócrata sobresalen las mujeres con un 43 por ciento de candidatas. La desigualdad y marginación de las mujeres en el ejercicio de los cargos públicos en EU es muy marcada, por cada mujer que ocupa un cargo político dentro del Gobierno estadounidense hay aproximadamente tres hombres, en las 50 gubernaturas sólo hay 6 mujeres, 22 de 100 legisladores en el senado y en la Cámara baja 84 de 432, por ello las elecciones del próximo martes son fundamentales para el avance de la participación femenina, aunque según las encuestas es casi imposible que lleguen a la paridad, la brecha partidista difícilmente cambiará; en eso sí nuestro Congreso de la Unión las sobrepasa lo cual no deja de ser sorprendente y honroso para nosotras.
Las políticas de shock de Trump son formas lanzadas para conmocionar emocionalmente a las multitudes ante ataques relámpago como estrategias a fin de obtener provecho de una población que no sale de su azoro y se pregunta ¿y ahora qué? esta semana aseguró que introducirá una orden ejecutiva para terminar la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos.
Hay que tener muy claro que las políticas fulminantes neoliberales del presidente norteamericano que favorecen a los grandes capitales son concebidas como formas de deconstrucción del Estado regulador de los intereses y derechos públicos a fin de terminar con lo que queda del Estado de bienestar  y los servicios sociales, desde esta óptica, Peña Nieto es un pálido reflejo, un alumno de primaria de Trump, aunque deja los servicios públicos en estado de ruina, la salud y la educación sobretodo.
Con todo y la prisa y la voracidad de Trump, además de su necesidad de ganar la elección legislativa, hay dudas de que ello ocurra porque existen zonas con alto desempleo y las promesas de mayor bienestar colectivo económico se ven lejanas.
Posdata.  
El gobernador de Coahuila pidió al presidente electo en su visita a Saltillo, 20 mil millones de pesos para obras públicas y ¿quién vigilará que el dinero no sea para el “Mejor”, que no vaya a parar a las empresas fantasma? Las obras propuestas tienen décadas como proyectos, pero aquí los gobernantes tienen las uñas muy largas y las ideas muy cortas.

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