Doris Gómora (EL UNIVERSAL)
09 Noviembre 2011
Esta semana, el gobierno de Texas presentará al Capitolio y a la administración de Obama casos relacionados con los cárteles mexicanos que se han registrado recientemente en ciudades texanas, que eran consideradas como seguras
MÉXICO, D.F.- Los cárteles del narcotráfico de México han comenzado a atacar a sus rivales en ciudades de Estados Unidos que antes eran consideradas como las más seguras dentro de territorio estadounidense. Tal es el caso de El Paso, Texas, donde está establecida la segunda base militar más grande del país, por lo que el apoyo de la administración de Barack Obama es urgente, indica información de la Procuraduría General de Justicia texana.
Esta semana, el gobierno de Texas presentará al Capitolio y a la administración de Obama casos relacionados con los cárteles mexicanos que se han registrado recientemente en ciudades texanas, que eran consideradas como seguras.
“Si bien esto no implica que el nivel de violencia sea igual al que se registra en México, no podemos vivir bajo la amenaza de que los actos violentos de los cárteles y las pandillas que ellos controlan en Texas ponga en riesgo permanente a los estadounidenses”, señala.
El gobierno de Texas solicitó en la primera semana de noviembre mayor apoyo para enfrentar la inseguridad provocada por los cárteles del narcotráfico en su territorio, el cual además están utilizando como santuario para vivir y para sus operaciones en México.
Información de la Procuraduría General de Justicia de Texas afirma que se han incrementado las alertas rojas en el estado debido a que los cárteles mexicanos, en especial “Los Zetas”, han comenzado a cruzar y tener incidentes con agentes en la ciudad de El Paso, que es paralela a Ciudad Juárez, en México.
Hasta el años 2009, se indica, El Paso registraba sólo incidentes relacionados con los delitos ordinarios de Estados Unidos; sin embargo, a partir de 2010 cuando un comando que venía de Ciudad Juárez ingresó a esa ciudad a perseguir a un enemigo, la situación prendió las alertas en el estado.
“Desde hace tiempo advertimos al gobierno federal del cruce de la violencia de México hacia Estados Unidos. Esto representa un hecho sin precedente debido a que en El Paso está ubicada la segunda instalación militar más grande de los Estados Unidos”, se indica.
Miembros de los cárteles del Golfo, de Sinaloa y de “Los Zetas” han atacado a agentes de la policía local, estatal y federal de Texas, no sólo sobre las áreas que hacen frontera con México, sino hacia el norte.
Los incidentes más recientes se ubican en el Condado Hidalgo, en El Paso, en Pinal, cerca del Fort Hancock, Abram, Mission, y recientemente en McAllen tras un enfrentamiento entre vehículos donde falleció una persona ajena al incidente.
Esos incidentes, y los que presentara el gobierno texano, “son una muestra del aumento de la actividad de los cárteles en el sur del estado. Su presencia en nuestro país es una evidencia más de que los cárteles ya no ven más a la frontera como una línea en el mapa”.
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