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jueves, 22 de diciembre de 2011

Como van las cosas, pronto deberemos elegir a qué cártel daremos nuestro voto: Sicilia

La Jornada
22 Diciembre 2011

Advierte que sin unidad el próximo presidente sólo administrará desgracia y horror

Cuernavaca. “Cuando lleguen las elecciones, tendremos que preguntarnos no por quién vamos a votar, sino por qué cártel vamos a votar. Se está haciendo realidad lo que ya habíamos avisado y es grave”, manifestó el escritor Javier Sicilia, dirigente del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

En entrevista, advirtió que si los partidos políticos y los aspirantes a la Presidencia no conforman una agenda nacional de unidad que conduzca a la pacificación de México, "quien gane la elección en 2012 sólo va a continuar administrando la desgracia y el horror".

Sin ese pedazo de suelo para realizar comicios transparentes para que los ciudadanos elijan sin presiones, ¿cómo habrá condiciones?, preguntó. En un país en donde "casi no hay Estado", donde 98 por ciento de los homicidios y delitos quedan en la impunidad y donde "nunca" se aplica la justicia, sentenció.

Sostuvo que existe un Estado muy débil, "incluso fracturado", lo que ha quedado demostrado en los cinco años tanto de la administración federal de Felipe Calderón, como de las entidades y municipios. ¿Quién puede gobernar con una población fracturada, dañada, y con el crimen organizado campeando por todos lados, con un país pulverizado?, cuestionó.

Pero esta falta de gobernabilidad, agregó, se agudiza cuando se aproximan elecciones; para muestra citó los recientes episodios violentos ocurridos en diferentes regiones del país.

Por último, pidió “a los violentos que viven en el mundo legal como ilegal que paren los homicidios, los secuestros y los levantones, para que al menos en estas fechas navideñas haya paz y amor en los corazones de los mexicanos”.

Aseveró que “Felipe Calderón está haciendo un desastre nacional que nadie de las otras autoridades se atreven a parar. Los gobernadores, dijo, se sienten virreyes y ni un partido político está atendiendo las demandas de la población como debería ser en cualquier país que se dice democrático.

Sicilia comentó que él nunca ha sabido que haya elecciones cuando se está en guerra, "cuando todos los días amanecen muertos, cuando el país está balcanizado por el crimen organizado".

Y preguntó: "¿Quién puede tener una propuesta si no es a través de la unidad?, es una ficción, es una cortina de humo creer que un individuo va poder en un país, donde no hay ni el mínimo suelo para articular una vida republicana verdadera".

El poeta propuso que los partidos políticos busquen entre todos, y con los ciudadanos, "una agenda común, un candidato moral, con unidad nacional, que permita construir una agenda de paz, para poder pacificar".

Lo que iba a blindar las elecciones este 2012, abundó, era la reforma política que demandaron distintas organizaciones civiles, pero los partidos políticos y los gobiernos la negaron,

"A veces se ha malinterpretado, porque se dice que le estoy haciendo el juego a Felipe Calderón; no, yo no estoy hablando de que siga Calderón, es lo que menos quiero, pero deseo que los partidos tengan esa conciencia que podamos hacer un proceso de unidad nacional que nos permita transitar a verdaderas elecciones", concluyó.

jueves, 4 de agosto de 2011

Rompe Movimiento por la Paz diálogo con Legislativo

La medida, ante el malestar e inconformidad que provocó el aval de dictamen de la Ley de Seguridad Nacional, lo cual fue considerado como una traición por el grupo que encabeza Javier Sicilia.

Roberto Garduño y Enrique Méndez
Publicado: 04/08/2011 13:01



México, DF. Representantes del Movimiento para la Paz con Justicia y Dignidad, encabezados por el poeta Javier Sicilia y el padre Miguel Concha, no se presentaron a los encuentros que se habían programado en la Cámara de Diputados para establecer las bases del diálogo público que habrían de ocurrir en los próximos días entre el movimiento social y legisladores federales en San Lázaro.

La razón de la inasistencia a los encuentros con vicecoordinadores y con la presidencia de la Junta de Coordinación Política obedeció al malestar e inconformidad que provocó la aprobación en lo general del dictamen de Ley de Seguridad Nacional entre los representantes del Movimiento por la Paz al considerar ese hecho como una traición concretada el pasado martes.

Los integrantes del Movimiento emitirán un mensaje a las 13 horas frente a la puerta principal del Palacio Legislativo de San Lázaro para anunciar que se retiran del diálogo con las autoridades y con los poderes de la federación al haberse incumplido la palabra del Poder Legislativo en torno a que se incluirían las voces y las propuestas del movimiento social en el dictamen de la controvertida Ley de Seguridad Nacional.

El poeta Javier Sicilia expuso que el retiro ocurrirá mientras no haya señales de parte del poder político por reconocer el movimiento social como parte intrínseca en la solución de los graves problemas que vive el país.

domingo, 26 de junio de 2011

¿Hacia dónde va el Movimiento por la Paz?

Pietro Ameglio

La acción de dialogar públicamente con el Poder Ejecutivo fue consensada entre Javier Sicilia y la gran mayoría de los familiares de víctimas que han construido este movimiento, no sólo con el objetivo de visibilizar a nivel nacional los rostros e historias personales de miles de víctimas de esta guerra civil sin sentido, sino también ayudar para que sus familiares, como sujetos sociales, avancen en un proceso colectivo de trabajo por la justicia, verdad y dignidad, y no sólo por el esclarecimiento de sus casos personales. En todo momento estuvo claro que ese diálogo se trataba de una de sus acciones de lucha social. Por ello los discursos fueron construidos colectivamente con exigencias muy precisas a los poderes.

Sentar a la autoridad frente a millones de mexicanos para escuchar el testimonio directo de las víctimas de esta guerra, confrontar con firmeza a los gobernantes en su complicidad con el crimen organizado, exhibirlos en su incapacidad para aplicar la justicia y la seguridad, cambiarles su agenda electoral por una de la paz, no nos parece algo menor ni fácil de lograr. Pero claro, los medios y el poder hacen su trabajo: colocan la reflexión no en las exigencias de las víctimas y la necesidad de organizarnos para hacerlas efectivas, sino en una imagen: la foto del abrazo de Javier Sicilia con Calderón está en todas las portadas de la prensa, pero Javier tiene una mirada seria y firme, grave; Calderón una sonrisa. Humanizar y dialogar con el adversario es un principio básico de la construcción de la política, la paz y la noviolencia, pero no tiene nada que ver con sumisiones o traiciones, las exigencias fuertes y claras que hicieron las víctimas no dejan lugar para ninguna especulación al respecto.

Algunas de las principales exigencias de las víctimas fueron: avanzar hacia un modelo de seguridad ciudadana; presentación inmediata de los desaparecidos; creación de una ley nacional de víctimas (protección, justicia, indemnización, memoria y verdad…); fiscalías especializadas en feminicidios y desapariciones forzadas en cada estado; que la PGR atraiga los casos paradigmáticos de todo el movimiento sea de civiles que de policías; creación de un banco nacional de información genética de familiares de víctimas; cumplimiento por parte del Estado de las resoluciones de la Corte Interamericana de los casos de Campo algodonero, Radilla, Valentina Rosendo e Inés Fernández; colocación en todas las plazas de placas con los nombres de las víctimas; pasar en todas las escuelas públicas un video entregado con testimonios de las víctimas; protección a la comunidad de Cherán y a sus bosques; protección a los lugares sagrados wirrarikas frente a la minera canadiense y cese al hostigamiento en Ostula y las comunidades zapatistas; garantizar el derecho al agua de los pueblos de Morelos; desmantelamiento del grupo paramilitar Ubisort; aprobación de la reforma política… ¿cuál es entonces el siguiente paso? Hacer que se cumplan estas exigencias en un tiempo breve, y esto sólo será posible si, como sociedad, nos organizamos y mantenemos unidos en las comisiones de trabajo del pacto, en nuevas movilizaciones noviolentas y presión política. Este no es un plan de lucha acabado sino en construcción, es sólo el del planteamiento de objetivos reales que apuntan al corazón del problema y a lo único que nos une ahora a miles de ciudadanos: ¡Ni un muerto más! ¡Justicia y dignidad para todas las víctimas! ¡Alto a la guerra!.
En esta primera etapa, el movimiento ha logrado hacer observable que la nación, en estos últimos 4 años, está atravesada por una guerra de 40 mil muertos y 10 mil desaparecidos; que la gran mayoría de ellos son víctimas inocentes que tienen rostro, nombre y una historia personal digna de reivindicar; que no hay dos bandos con buenos y malos, sino que hay un bando donde se entremezclan bandas delictivas con la complicidad de fuerzas políticas, armadas y empresariales, y otro bando que pone las víctimas y pertenece a la sociedad civil.

Ahora empezamos a caminar hacia otra etapa mucho más compleja: detener la guerra, lograr justicia y verdad, desmilitarizarnos gradualmente. Desde el ángulo de la resistencia civil, es probable que estemos en la frontera entre la cooperación con la autoridad y la no-cooperación y desobediencia civil. La caravana mandó señales de por donde iba el estilo noviolento del movimiento: el 7 de junio se sentó al procurador de Nuevo León a medianoche para presentarle los casos de 9 víctimas y lograr un compromiso público de mostrar en un mes avances en la resolución de los casos. Otro hecho se construyó en la plaza de Chihuahua cuando Sicilia colocó de nuevo una placa frente a palacio de gobierno en memoria del asesinato de Marisela Escobedo, increpando al gobernador como inmoral si la quitaba, pues el dueño de la calle es el pueblo. La última acción a resaltar es la caravana –a petición de la comunidad– que llegará este domingo a Cherán con víveres y cuerpos para ayudar en el trabajo por la paz, ante el cerco que sufre esa comunidad indígena.

Se insistió mucho en el diálogo sobre la posibilidad de sustituir, en parte, el modelo de militarización de la seguridad pública por uno de seguridad ciudadana civil y pacífica. En nuestro país hay experiencias valiosas y originales al respecto, las dos principales que conozco son la de la policía comunitaria de Guerrero y la de las comunidades autónomas zapatistas, allí la droga y el crimen organizado han logrado ser controlados en parte. Por eso también es central realizar una caravana al sur, tenemos que escuchar y aprender de estas comunidades, así como conocer las experiencias de resistencia civil.

Este movimiento por la paz es una expresión ciudadana consonante con la indignación moral que recorre el mundo, aquí identificada con el estamos hasta la madre. Existen ciertamente muchos errores y se deben corregir, pero es desde la construcción, unidad y suma colectiva. La crítica siempre es bienvenida y necesaria cuando se dirige a acumular fuerza moral y material para la lucha, cuando va acompañada por un cuerpo que se instala en la confrontación. En la lucha contra la inhumanidad necesitamos de todos y ser cada vez muchos más.