domingo, 3 de mayo de 2020

Piden extradición de El Mini Lic, autor intelectual del asesinato de Javier Valdez


 
Periódico La Jornada
Domingo 3 de mayo de 2020, p. 13
Dámaso López Serrano, El Mini Lic, líder de una de las células del cártel de Sinaloa y ahijado de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, será sentenciado en Estados Unidos el próximo 11 de junio por los cargos de tráfico de drogas en aquel país, y el gobierno mexicano ha señalado a las autoridades de Washington que es urgente que se tramite su proceso de extradición a territorio nacional para que sea juzgado como autor intelectual del homicidio de Javier Valdez Cárdenas, corresponsal de La Jornada.
Información obtenida de fuentes diplomáticas refiere que desde el pasado 29 de enero la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) presentó la solicitud formal de detención con fines de extradición en contra de López Serrano, hijo de Dámaso López Núñez, El Licenciado, uno de los hombres más cercanos a Joaquín El Chapo Guzmán.
De acuerdo con los datos obtenidos, los antecedentes de la solicitud de extradición surgieron luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) obtuviera testimonios que imputan a El Mini Lic de haber pagado 100 mil pesos, entregado una pistola y ofrecer a quien quisiera tener mayor nivel dentro de la estructura criminal, al que ejecutara el asesinato del periodista sinaloense y autor de diversos libros.
Valdez Cárdenas fue privado de la vida el 15 de mayo de 2017, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, y el 23 de enero de este año el Ministerio Público Federal solicitó y obtuvo de un juez federal con sede en la capital sinaloense la orden de captura en contra de López Serrano, como parte de las actuaciones que se realizan en la causa penal 49/2018.
El 24 de enero de este año, la FGR presentó ante la SRE la solicitud de detención provisional con fines de extradición por su probable responsabilidad en la comisión del delito de homicidio cometido con premeditación y ventaja en contra de Javier Valdez.
Cinco días más tarde la cancillería mexicana presentó ante el Departamento de Estado de Estados Unidos, por medio de la bota diplomática 00472, la solicitud de extradición.
En julio de 2017, El Mini Lic se entregó a autoridades de Estados Unidos en la garita de Calexico, en California, y después se acogió al programa de testigos colaboradores, y aceptó ir a juicio en aquel país.
Hasta el momento enfrenta dos cargos, uno de ellos conspiración para importar ilegalmente cocaína, metanfetamina, heroína y mariguana y el segundo para distribuir metanfetamina, heroína y cocaína, esto, ante la Corte Federal en el Distrito Sur de California, con sede en San Diego, ciudad donde López Serrano se encuentra preso en la correccional.

La pandemia de Covid-19 puede ser el tiro de gracia para editoriales independientes


La crisis en el sector del libro se debe enfrentar de manera cohesionada, considera Diego Rabasa, del consejo editorial de Sexto Piso // Este momento tiene que ser un llamado de urgencia para difundir que existe rezago en este ramo, señala en entrevista con La Jornada
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▲ Bernardo Esquinca y Guillermo Quijas, del sello Almadía, en 2019. Para Quijas, el principal problema de los sellos es el cierre de librerías, el canal más importante de promoción de nuestros títulos.Foto José Antonio López
 
Periódico La Jornada
Domingo 3 de mayo de 2020, p. 2
La pandemia del nuevo coronavirus amenaza ser el tiro de gracia para la precaria y frágil edición independiente en México, sostiene Diego Rabasa, integrante del consejo editorial de Sexto Piso, a propósito de la campaña de apoyo que lanza el sello en conjunto con Almadía y Ediciones Era.
En entrevista con La Jornada, dice que el sector del libro está en crisis y será muy difícil enfrentarla si no lo hacemos de manera cohesionada. Este momento tiene que ser un llamado de urgencia no sólo para que los proyectos existentes sobrevivan, sino para difundir que en el sector existe rezago y un problema gravísimo que hay que atajar.
Circula un video lanzado por los tres sellos en los que escritores como Eduardo Antonio Parra, José Gordon, Brenda Navarro, Bernardo Esquinca y Verónica Gerber, así como traductores, empleados de esas empresas y lectores llaman a apoyar a las editoriales.
El director general de Almadía, Guillermo Quijas, explica que su principal dificultad ahora es el cierre de librerías, el canal más importante de promoción de nuestros títulos. No tenemos gran capacidad de distribución ni libros comerciales que se puedan vender en plataformas muy grandes como la de Sanborns. La venta de libros electrónicos o en línea ni siquiera llega a 10 por ciento de los ingresos generales.
La campaña Dependientes de Lectores –cuyo lanzamiento reportó ayer este diario– es para que las personas nos ayuden a generar algunos ingresos que nos permitan operar estos meses y los venideros, para que no se pare la producción de nuestros títulos.
Lo que recauden en la iniciativa de fondeo (https://donadora.org/campanas/almadia-era-sextopiso), dice Quijas, se repartirá a partes iguales entre las tres editoriales independientes. Esperan recibir 2 millones de pesos en suma. Además, realizarán una serie conjunta de mesas de trasmisión virtual y crearán un mapa de librerías junto con acciones para ayudar a reactivar las operaciones de las librerías en cuanto sea posible.
Prevé una afectación muy fuerte en la industrial editorial, como en las recreativa y creativa, y muchas otras. Todas las editoriales están haciendo una reducción cuando menos de 50 por ciento de sus planes de edición para este año.
Ventas en línea, insuficientes
El editor Diego Rabasa afirma que los tres sellos enfrentan una problemática similar. Proyectos como los nuestros operan con márgenes muy estrechos. No aspiramos a tener libros superventas que cambien las hojas de balance. Si vendes 3 mil o 50 mil ejemplares las cuentas son muy distintas.
Destaca que en los tres sellos “tenemos operaciones muy caras porque son procesos muy cuidados. Apostamos por libros que tienen dimensión de objetos que nos parece muy importante conservar. Cuidamos el diseño de las portadas, el papel y las cajas tipográficas. Un justo homenaje al contenido que ponemos en manos de los lectores.
Diego Rabasa concuerda con Guillermo Quijas en que las ventas en línea son insuficientes para mantener las estructuras editoriales medianas de Era, Almadía y Sexto Piso.
Normalmente, los márgenes de utilidad suelen estar entre cinco y 10 por ciento. Los flujos de efectivo suelen ser muy lentos. Trabajamos en consignaciones. Después de 90 o 120 días la librería te dice cuánto se vendió; a partir de ahí te paga a los 60 o 90 días. Empiezas a recibir dinero 180 o 210 días después por un libro que ya pagaste, cuando la cadena funciona bien. Lleva un tiempo sin hacerlo.
Rabasa refiere que las cadenas del Estado, Educal y Fondo de Cultura Económica, tuvieron dificultades económicas el año pasado que restringieron los montos de pago. “Las cadenas privadas comenzaron a tener retrasos en los pagos y políticas de devolución muy grandes. El cierre de 2020 vuelve inviable mantener la operación y los puestos de trabajo.
Sobre todo ahora que han dejado de existir los programas de gobierno de antaño como Biblioteca de Aula o los convenios de coedición con la Secretaría de Cultura, con más razón las editoriales viven de lo que se vende en librerías. Si están cerradas, no hay forma de tener flujo de caja.
Escaparate mundial de autores
La finalidad de esta conjunción es no despedir a nadie, poder pagar a nuestros autores, traductores y correctores, que muchos de ellos viven en condiciones muy precarias, para poder atravesar esta pandemia y seguir ofreciendo a nuestros lectores los libros que hacemos.
Hace énfasis en que la literatura mexicana desde hace unos años “ha congregado la atención de editoriales en otras partes de mundo. Hoy se traducen muchos más mexicanos que en cualquier otro momento de la historia. Prácticamente, la totalidad de ellos fueron publicados primero por editoriales independientes, como es el caso de Fernanda Melchor, Emiliano Monge, Valeria Luiselli, Antonio Ortuño, Daniel Saldaña y Brenda Navarro.
Si ves los catálogos de editoriales jóvenes como Dharma Books o Antílope, entiendes que hay una actitud y una propuesta estética y literaria diferente a aquella de un gran grupo editorial como Random House y Planeta, o editoriales más longevas como Anagrama o Tusquets.
Diego Rabasa menciona que se trata del primer paso de un trabajo a mediano plazo que puede incorporar a otros sellos y librerías. Todo el sector está en crisis y, si no lo vemos de manera cohesionada, como todo el sector del libro, va a ser muy difícil que puedan sobrevivir estos proyectos editoriales independientes, que son los que realmente tienen propuestas con valores literarios y culturales más arriesgados y diversos.

Profesores de telesecundaria demandan mejorar conexión a Internet


 
Periódico La Jornada
Domingo 3 de mayo de 2020, p. 27
Profesores de telesecundaria del valle de México sostuvieron que a pesar de que este subsistema es el de más experiencia en el uso de la televisión educativa para impulsar el aprendizaje de los alumnos, enfrentamos problemas para conectarnos a los canales de trasmisión y a la falta de acceso a Internet de los alumnos, quienes tampoco tienen condiciones para estudiar en casa.
Pedro Ramírez Vázquez, profesor de telesecundaria con más de 30 años de servicio, sostuvo que la Secretaría de Educación Pública es muy insistente en levantar reportes semanales sobre conectividad y elaboración de evidencias, cuando los muchachos demandan un poco de atención y estrategias para sobrellevar el encierro.
En la Ciudad de México, maestros frente a grupo de telesecundaria señalaron que la mayoría de nuestros alumnos provienen de familias de bajos recursos y al menos 50 por ciento de sus hogares están encabezados por uno de los padres, quien debe salir a laborar, por lo que muchas veces detectamos que no hay nadie en casa que los pueda apoyar en sus labores.
Ramírez Vázquez explicó que los profesores están en contacto con los alumnos en la medida de lo posible, porque no todos tienen acceso a Internet. Ese ha sido un problema, porque los canales de televisión abierta donde se transmiten los contenidos del programa Aprende en Casa, no tienen el mismo alcance en todos los municipios connurbados, lo que ha generado que no exista el mismo acceso para todos.
Por su parte, la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos reportó que se han registrado más de un millón 800 mil consultas a su catálogo, disponible en la página de Internet a raíz de la emergencia sanitaria por el Covid-19.
Los libros de texto pueden consultarse mediante cualquier dispositivo electrónico en el sitio de Internet conaliteg.sep.gob.mx y la aplicación Conaliteg Digital, que contiene volúmenes de prescolar, primaria, telesecundaria y educación indígena; así como el catálogo histórico.

El gasto militar subió 6 mil 500 mdd en el primer año de AMLO

Tasa de crecimiento duplica promedio mundial: Sipri

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▲ Fusileros paracaidistas en la zona militar de Culiacán, Sinaloa.Foto Marco Peláez/archivo
 
Periódico La Jornada
Domingo 3 de mayo de 2020, p. 16
El gasto militar en México se elevó lo equivalente a 6 mil 500 millones de dólares en 2019, primer año de gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador. La cantidad superó en 7.9 por ciento a la destinada para el mismo fin en 2018, tasa de crecimiento que duplicó el promedio mundial, revela un reporte publicado esta semana.
“El aumento en México se debió, en gran medida, a los costos asociados con la estrategia del gobierno de utilizar a los militares para combatir los cárteles de la droga”, expuso el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (Sipri, por sus siglas en inglés), en su reporte anual sobre gasto castrense mundial.
El Sipri sigue la evolución de dichos desembolsos en todo el planeta y mantiene la fuente de datos de disponibilidad pública más completa, consistente y extensa sobre gasto castrense, de acuerdo con el propio organismo.
Los 6 mil 500 millones de dólares destinados por el Estado mexicano para gasto militar el año pasado –equivalentes a 125 mil 100 millones de pesos al tipo de cambio promedio de 2019– son una cantidad que, para efectos comparativos, supera los 118 mil 714 millones de pesos que ejerció la Secretaría de Salud ese año; más del doble del presupuesto del Issste, 58 mil 963 millones, y mayor a los 100 mil millones con que fue financiado el programa Pensiones para el Bienestar de los Adultos Mayores. En todos los casos, las cifras corresponden al ejercicio de 2019 y fueron tomadas del Presupuesto de Egresos de la Federación para ese año.
El reporte del Sipri expone que entre 2010 y 2019 dicho gasto en el país creció 47 por ciento, variación que contrasta con una reducción de 15 por ciento en el caso de Estados Unidos –nación que destina el mayor monto de recursos a ese rubro– y un incremento de 27 por ciento en Canadá, en ambos casos para el mismo periodo, para referir las naciones que integran el área de libre comercio de América del Norte.
En el último año el gasto castrense en México fue equivalente a medio punto porcentual del producto interno bruto de ese año, afirma.
Todas las cifras del reporte están expresadas en términos reales, a precios constantes de 2018, para hacerlas comparables entre naciones y en el tiempo. Bajo los criterios del Sipri, esos recursos se refieren a todo el gasto gubernamental en fuerzas y actividades militares, incluidos salarios y prestaciones; gastos de operaciones; compra de armas y equipamiento; construcciones militares; investigación y desarrollo; administración central, mando y apoyo, según el informe.
En 2019 el gasto militar en el mundo fue de 1 billón 817 mil millones de dólares, crecimiento de 3.6 por ciento en comparación con 2018, el mayor aumento anual desde 2010, subraya el reporte.
Entre 2010 y 2019 el incremento fue de 7.2 por ciento y, en el último año, esos recursos fueron equivalentes a 2.2 por ciento del producto interno bruto global, lo que representa alrededor de 249 dólares por habitante del planeta.
Los cinco países con más gasto fueron: Estados Unidos, China, India, Rusia y Arabia Saudita, que juntos representaron 62 por ciento del total, añadió.
En el continente americano alcanzó 815 mil millones de dólares en 2019, cantidad que representó 43 por ciento del total global. Los tres países de la región con más recursos destinados a ese rubro fueron: Estados Unidos, 732 mil millones de dólares (número uno internacional); Brasil, 26 mil 900 millones (11), y Canadá, 22 mil 200 millones (14).

Bajo la lupa


El Cisne negro de Nassim Taleb y el post-Covid-19: ¿un siglo biológico?
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▲ En occidente, más afectados por Covid-19 que en China porque se usaron herramientas equivocadas. En la imagen pruebas en Birmingham, Inglaterra.Foto Ap
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l libanés-estadunidense Nassim Taleb (NT) se dio a conocer mundialmente con su célebre libro El Cisne Negro que postula un evento altamente improbable, pero que cuando ocurre tiene un impacto descomunal (https://amzn.to/2YqX59x).
NT advirtió en 2007 la pandemia que amenazaría al género humano. En entrevista al rotativo ruso RBK, NT –quien además de matemático y financiero exitoso, posee una cultura enciclopédica en el más depurado estilo de los otrora sabios medio-orientales– arremete en su estilo iconoclasta que ciertos países occidentales se vieron más afectados por el Covid-19 que China, debido a que usaron herramientas equivocadas al minimizar la ominosa pandemia.
NT se mofa de los modelos matemáticos que buscan enseñarles a volar a los pájaros, y es muy crítico de los economistas convencionales que no entienden los cisnes negros, llegando incluso a exigir la abolición de los premios Nobel de Economía que se equivocan demasiado.
Fustiga que Occidente (sic) tiene una clase inusualmente fuerte de seudo-expertos (sic) que prefirieron enfocarse a los infartos que matan a medio millón de personas al año, por lo que descuidaron la velocidad de la inédita pandemia. Comenta que la peor tontería fue comparar lo que existe en las estadísticas con lo que se está desarrollando tan rápidamente que ni siquiera tenemos estadísticas fiables (sic) sobre cómo se comporta el virus. Así que usaron las herramientas equivocadas.
NT juzga que la incomprensión (sic) de la gravedad del virus ha provocado un gran número de muertes en Gran Bretaña y Estados Unidos que “actúan ahora de forma descontrolada (https://bit.ly/2KQfqov)”. El hoy investigador en matemáticas evalúa cuatro consecuencias inmediatas de la pandemia: 1. Abundará la labor digitálica a distancia que redundará en oficinas más pequeñas. A mi juicio, antes del Covid-19,la digitalización/automatización/robotización ya habían puesto en peligro el trabajo per se;
2. El colapso de las agencias turísticas: es poco probable que la industria del turismo se recupere: los hoteles, las agencias de viajes, donde se pueden reservar viajes, hace tiempo que perdieron sus ingresos, y la pandemia los ha matado. A mi juicio, las líneas aéreas, de por sí vapuleadas por sus accidentes tipo Boeing, se encontraban ya en serias dificultades. Quizás ahora, más que fenecer, el turismo sufrirá una metamorfosis más aséptica y de corte rural/ambiental. Aquí estoy más de acuerdo con el colapsólogo e ingeniero ruso-estadunidense Dmitry Orlov, quien previó la digitalización del campo bucólico y su autosuficiencia alimentaria, en detrimento de los magnos conglomerados de los rascacielos antinaturales de acero/cemento/vidrio. Considero que las grandes urbes se irán esparciendo a lugares más campestres, donde emergerán nuevos problemas que deberán ser paliados por una nueva seguridad;
3. La pandemia tendrá gran impacto en el consumismo: en aislamiento, la gente deja de comprar un montón de cosas innecesarias. !Eso es una bendición!, y
4. Tendencia hacia el localismo: ahora la gente entiende que la calidad de vida está influenciada no sólo por el país, sino también por su ciudad en particular.
Concluye que el levantamiento de la cuarentena no significará el fin de la epidemia. aún no está claro cómo se desarrollará, y esto se debe, en gran medida, al hecho de que no entendemos cómo funciona el virus ni sabemos cómo afecta éste al sistema inmunológico y advierte que existe una amenaza mayor en un futuro cercano que la misma pandemia: el aumento de la resistencia bacteriana que proviene de uso común de antibióticos, mientras surgen nuevas cepas de virus.
NT no es virólogo ni inmunólogo, pero su gran inteligencia lo lleva a prever que el restante del siglo será biológico; como un servidor externó hace 11 (sic) años: “con o sin el brote súbito de infecciones inéditas, el siglo XXI estaba destinado a ser eminentemente biológico (https://bit.ly/2KJqinZ)”, que arrecia con la guerra farmacológica entre Estados Unidos y China (https://bit.ly/3fbF7xC).
Facebook: AlfredoJalife

Ninguna de mis hazañas me provocó tanto pánico como el virus: Fasnacht

Frente al Covid-19 no somos invencibles, afirma

Molesta lo desconocido, el miedo a la falta de control, dice la Mujer pájaro
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▲ La atleta, enfundada en su traje con alas, el cual utiliza para lanzarse al vacío desde cimas alpinas.Foto Afp
 
Periódico La Jornada
Domingo 3 de mayo de 2020, p. a10
París, La aventurera suiza Géraldine Fasnacht parecía no conocer el miedo. Planeaba como pájaro a miles de metros de altura, pero el rostro descarnado del temor lo conoció con la pandemia del coronavirus, primero al contagiarse y después con el confinamiento tras padecer Covid-19.
Frente al virus no somos invencibles, señala Fasnacht, cuyo marido está infectado y probablemente su bebé de cuatro meses.
En el pueblo de Verbier, situado en los Alpes y conocido como la 'Meca' para los adeptos del freeride, disciplina extrema del esquí que consiste en lanzarse por descensos salvajes, es donde la deportista de 39 años combate al coronavirus.
La suiza explica que se sentía débil y con dolores, pero que en un principio no asoció su estado con el Covid-19. Hasta que perdió el gusto y el olor, y su marido desarrolló síntomas más graves.
Estuvo completamente inerte durante dos días, tenía mucha fiebre, relata la deportista los sín-tomas de la angustia; “yo tenía dolores en la espalda, pero a él, no podía ni tocarlo, tenía la impresión de que le ponía un cuchillo en la espalda.
Muchas incertidumbres
Es el miedo a no poder controlar nada. Lo que me molesta es lo desconocido. No hay nada seguro, muchas incertidumbres, y me preocupa porque me gusta controlar las cosas, me aterra lo desconocido, añade.
La deportista, quien comenzó a esquiar a los dos años de edad, al mismo tiempo que aprendía a caminar, creció deslizándose sobre la nieve encima de su tabla. Triple vencedora de la Xtreme de Verbier (la prueba más importante del freeride), también destaca en paracaidismo, base jump y wingsuit (traje con alas).
Expediciones en total autonomía a las tierras de Baffin (Ártico), pasando por su histórico salto de 2014 cuando se convirtió en la primera mujer en hacerlo desde la mítica cima alpina del Cervino (4 mil 478 metros de altitud), forman parte de su currículum. Pero ninguna experiencia le produjo pánico como estar ante la enfermedad que paralizó al planeta en este 2020.
No se trata solo de mí, está el bebé, le miro todos los días a los ojos, tomo su temperatura. Descubro lo que es ser mamá y cuidar a otra persona, comenta la atleta que pensaba estar protegida por su estilo de vida saludable.
Ahora soy madre y me importa haber contraído un virus. No sé dónde se parará, quizás no estemos inmunizados, no sabemos si se puede reactivar; esto me cansa y me estresa, agrega.
Pero sobre todo lo que ha vivido, esta experiencia le ha recordado que sentirse invencible es un espejismo.
“Cuando salté del Cervino, cuando hice el primer salto de base jump en la Antártida, cuando gané el Xtreme de Verbier en múltiples ocasiones o recorro pendientes extremadamente salvajes que había puesto en mi lista años atrás; tienes la impresión de ser invencible, pero todos podemos enfermar, incluso yo”, reconoce.

Pandemias y guerras verdaderas


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▲ En el contexto de las restricciones sanitarias por la pandemia de Covid-19 una pareja baila con familiares durante su ceremonia de compromiso en Qamishli, Siria.Foto Afp
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espués de 40 años de ver la guerra de verdad, desde luego tengo ideas muy establecidas sobre la lucha que dicen librar estadistas, políticos y mentirosos –los tres son, por supuesto, intercambiables–. Tanto la guerra real como la viral (del tipo Covid-19) provocan decesos y producen héroes; son una prueba para la resistencia humana, pero no deben ser comparadas.
Para empezar, muchos paralelos pueden ser vergonzosos. Cuando Matt Hancock en un principio comparó la lucha de Gran Bretaña contra el Covid-19 con los bombardeos aéreos alemanes sobre Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial (conocidos como Blitz), en realidad estaba equiparando un puñado de muertes de británicos con la masiva fuerza aérea alemana (Luftwaffe) que mató a unos 40 mil ciudadanos. Pero ahora que los muertos por el virus en Reino Unido ascienden –incluyendo a los no contabilizados, claro está– a más de 44 mil y quizás más, esas comparaciones con la Segunda Guerra Mundial son poco preocupantes.
¿Cuál es la próxima treta histórica que los defensores del Brexit nos jugarán? ¿Que los más de 66 mil británicos muertos en la Segunda Guerra Mundial demuestran la resistencia de nuestros abuelos?
Para entonces las muertes por Covid en nuestro país pueden haber sobrepasado ya esa macabra estadística.
Pero existe una diferencia mucho más importante entre las guerras reales y la guerra viral global. Las reales surgen de un conflicto de humanos contra humanos, y normalmente se ganan cuando la infraestructura de uno de los bandos –sus tierras, hogares, fábricas, vías ferroviarias, caminos, hospitales, sus museos y galerías, así como sus sistemas de suministro de agua y plantas de electricidad– se convierte en escombros. Los sobrevivientes emergen de estas guerras con sus países en ruina. No existe una vuelta a la normalidad, porque lo normal ha sido físicamente destruido.
Nosotros los humanos no enfrentaremos la catástrofe cuando nuestra actual batalla haya terminado… si es que termina, pero de eso hablaremos más tarde. Cuando abramos nuestras puertas, las pérdidas humanas podrán ser muy grandes y nuestras pérdidas económicas parecerán insostenibles, pero nuestro mundo físico será, por mucho, el mismo. Nuestras grandes instituciones, nuestros parlamentos, universidades, hospitales y alcaldías, al igual que nuestras estaciones de trenes, aeropuertos, redes ferroviarias, sistemas de aguas y nuestros hogares estarán intactos. Todo esto se verá exactamente igual a como se veía hace unos meses. Estaremos a salvo del suicidio nacional que implica una guerra de verdad.
Johnson y Cummings, así como sus compañeros de la escuela Brexit –junto con el horrendo equipo científico que los respalda (al menos hasta ahora)– pueden seguir jugando a la guerra, pero no deben enfatizar la diferencia entre esto y la verdadera guerra: es decir, en el hecho de que el mundo afuera de la puerta de sus casas será prácticamente el mismo que en febrero y marzo.
Por esto es que muchas personas se han visto dispuestas a romper las reglas del arresto domiciliario que les impusieron. No es que todos sean suicidas, o egoístas o locos, sino que ven hacia el exterior y lo ven igual a como lo recuerdan. Poco a poco, se prepararon para arriesgarse y poner en peligro a otros porque pueden (esta expresión es muy deliberada) y lo aceptan.
Así que –y aquí dejaré de usar las comillas– debemos volver a las guerras de verdad. Uno de los más notables fenómenos en estos conflictos aterradores es que la vida ordinaria continúa en medio del baño de sangre y la aniquilación inminente.
Durante las batallas en Beirut y durante los momentos más temibles de la actual guerra en Siria he ido a bodas. Una pareja musulmana en Beirut y una pareja armenia en la norteña ciudad siria de Kimishle –donde el frente del Isis más cercano está apenas a 19 kilómetros de la puerta de la iglesia. Los novios decidieron casarse y los clérigos apropiados presidieron las ceremonias. Yo los miraba, como dicen, boquiabierto. Tengo amigos que han comprado y vendido hogares durante sus respectivas guerras. Sus vidas están en peligro, pero aún así necesitan certificados de propiedad, fondos bancarios y abogados. En medio de la anarquía, la burocracia formal y la ley toman su curso.
Todo esto –los matrimonios y las transferencias de propiedad– han continuado porque, como dice la más vieja de las frases hechas: la vida debe continuar. Lo mismo ocurre con la guerra global contra el virus. Nuestras bodas tienen menos invitados, las propiedades se compran y venden mediante archivos adjuntos en un correo electrónico y los funerales –una parte esencial de la vida normal, supongo– aún se realizan, pero sin que los allegados vean el cadáver o hagan guardia junto a su ataúd.
He notado algo más en las guerras verdaderas que cubro: que los civiles que sufren entre los combates tienen una extraordinaria habilidad de superar las pérdidas a su alrededor. Tiene algo que ver con la idea de sociedad: esa idea de que es posible, sin importar qué tan consternados estemos por circunstancias personales, entender el dolor y la muerte como cosas que se acercan a la normalidad. Las guerras verdaderas, como pueden ver, también se encaminan hacia algo que puede llamarse nueva normalidad. Amigos y familiares mueren. No conozco a nadie en Líbano o Siria que no haya pasado por este sobresalto, pero el sobresalto también es relativo.
Durante el conflicto en Irlanda del Norte, el secretario del Interior británico, Reginald Maudling –el ahora olvidado predecesor de Priti Patel– se refirió en 1971 a lo que él llamó un nivel aceptable de violencia. La expresión fue condenada por aquellos que creen que cualquier violencia es inaceptable, pero sus palabras tenían sentido, si bien macabro. Esta fue una guerra que tuve el privilegio maldito de cubrir y recuerdo cómo los periodistas entendieron exactamente lo que quiso decir Maudling: que el saldo de muertos por bombardeos en seis condados podía alcanzar un punto que podía considerarse normal.
Esto ocurrió en Líbano. Durante los ceses del fuego e incluso las treguas, los habitantes de Beirut iban a la playa, a asolearse y nadar los fines de semana. Una tarde las armas de los cristianos falangistas abrieron fuego en el este de Beirut y su metralla cayó entre los bañistas en la playa del barrio Corniche, en el mar Mediterráneo. La carnicería fue aterradora. Las primeras planas de los diarios al día siguiente estaban llenas de fotografías que jamás se habrían publicado en Europa o Estados Unidos.
A la semana siguiente las playas estaban llenas de nuevo. Muchos libaneses consideraron que había un nivel aceptable de muerte. En cierto sentido esto es inspirador –los seres humanos se muestran inconquistables–, pero en otra interpretación, es algo profundamente deprimente. Si los civiles –o el público, para usar una expresión muy occidental– se acostumbran a la muerte, la guerra puede continuar indefinidamente. Y ésta, recuerden, fue una guerra causada por la misma especie humana que estaba muriendo en ella.
Aquí hay una idea inquietante. Todos sabemos que el masivo confinamiento en Europa no puede continuar para siempre. Suecia en realidad nunca se embarcó en ese toque de queda. Alemania, Italia y Holanda están saliendo de él lenta y cautelosamente. Incluso el coctel de bobos de Boris Johnson sabe que esto es cierto e incluso los británicos –con o sin los pequeños brexiters de Downing Street– ahora decidirán por sí mismos cuándo terminará el encierro. No van a esperar a que el Sargento Plod (plod: vocablo en inglés que significa a paso lento N. de la T.) les dé permiso.
Todos sabemos que el actual brote de Covid-19 no termina en el mismo sentido tradicional que una guerra concluye. No habrá un último muerto. Pero cuando disminuyan las cifras y no exista una segunda visita de esta cosa espantosa, Gran Bretaña habrá alcanzado, me temo, un nivel aceptable de muerte. Cuando la estadística diaria vaya de los cientos a las docenas y luego a las decenas diarias, ya no habrá más conferencias desde Downing Street, y disminuirán nuestros pensamientos para los expertos de la salud, no recordaremos el sacrificio de enfermeras y doctores. Incluso podremos hacer apuestas sobre cuándo los tories volverán a hacer recortes al sistema nacional de salud.
El tema es que todos –a excepción de hombres y mujeres que ahora están en duelo por sus seres queridos– tenemos la capacidad de absorber la muerte. Cuando el gobierno británico crea que ese momento de la presente crisis llegó, abrirán las puertas, los caminos y los restaurantes. La economía debe sobrevivir.
Johnson y sus acólitos proclamarán su victoria, pero esto será falso. Los británicos seguirán muriendo, pero sus muertes se habrán convertido en algo normal, igual a quienes mueren de cáncer, ataques cardiacos o son víctimas de accidentes de tránsito; como dice Johnson en su deplorable frase, los que perdimos antes de tiempo.
De esta forma, los británicos no disfrutarán de una inmunidad de rebaño. Con o sin protección para este virus o el que le siga; con o sin vacuna, se convertirán en rebaño en un sentido diferente. Se convertirán, tal y como lo desea el gobierno, en un rebaño inmune a la muerte de los otros; que habrá asumido un nivel aceptable de muerte entre sus compatriotas. Se habrán vuelto un poco más endurecidos –una buena palabra victoriana– a que se inflija tal sufrimiento, y dejarán de rezongar sobre lo ineficaz que fue el gobierno británico para evitar este atropello.
Y entonces –usemos ese repugnante mantra de todos los políticos– seguiremos adelante. Tendrán que asumir al virus, como lo hizo el gobierno hace mucho y como seguirá haciéndolo.
Podemos olvidar cualquier planeación costosa para su siguiente visita, hasta que nos topemos con el Covid-20, o el Covid-22 o el Covid-30 o cualquier otro que se nos atraviese.
© The Independent
Traducción: Gabriela Fonseca

Óscar Chávez ¡Vive! Hasta siempre Cantor del Pueblo…


RAÚL A. RUBIO CANO
Mayo 1 de 2020
Las luchas estudiantiles y populares que vendrán después de 1968, no les faltará en su planeación, en su organización, en sus combates y en el descanso obligado, las reconfortantes canciones de Óscar Chávez. A pesar de esos años de lucha y de feroz represión, Óscar estuvo en todos lados. Lo mismo le cantaba a los bravos estudiantes, a los campesinos, a los guerrilleros, a Genaro y a Lucio, como también, sensibilizaba con sus críticas cuando denunciaba la riqueza oficial Priista de esos años, con canciones como la “Casita”: “¿Qué de dónde amigo vengo? de una casita que tengo, por allá en el Pedregal…” Espacios liberados como el Aula Magna de nuestra querida UANL en 1970, nos recuerda Anabel, la mujer de nuestro siempre presente Tomás Okusono, gozó de la visita de Chávez, y Anabel hasta conserva autógrafos del cantor y, todavía recuerdo que sus grabaciones circulaban clandestinamente, –cuenta la leyenda urbana-, que se grababan en Cuba y se traían clandestinamente a México, circulando entre los activistas y organizaciones estudiantiles y populares; Óscar, era un “clandestino” más, un estudiante crítico, un campesino reprimido, un guerrillero de Guerrero; su espíritu cantor viajaba en los combates por un mundo mejor para todos en esos convulsos años, o descansaba con los jóvenes guerreros, en su reflexiones sobre la vida y sus luchas, como fue el caso muy exclusivo de la cantina “El Casino Bar”, en la esquina de Tapia y Diego de Montemayor, donde atendido por el mesero “El Chino”, se ofrecía suculenta botana hasta el hartazgo, acompañando heladas cervezas; sitio único, donde se podía disfrutar en la radiola, dos canciones de Chávez: “Macondo” y “Por ti”, las cuales escuchábamos hasta el cansancio. Chávez acompañó con sus repertorios a los luchadores de aquellos años, en las buenas y en las malas, en los combates y en el descanso; en la huelga, el paro, el bloqueo, la invasión de tierras, en el ejido o la fábrica; en el centro cultural universitario o, en la casa de seguridad de los grupos guerrilleros. El sistema político imperante lo odiaba, igual o peor que esos jóvenes combatientes de finales de los años sesenta y setentas del siglo pasado. Una vez calmada la “marea subversiva”, por la represión de aquello años, en donde el “torturador de torturadores”, Nazar Haro, sería el genio de la destrucción de sueños y vidas de los opositores y, entonces, Óscar, pasaría con su creatividad artística, a indagar el folclor Caribeño y Mexicano, investigando esa memoria popular en gente como José Martí y su influjo en la Revolución Cubana, retomando significativamente, la canción de El Che de Carlos Puebla y, en esa camino, llegó a nuestra UANL en la última parte de su vida. Dejemos que Edmundo Derbez, de la Secretaría de Extensión y Cultura, nos cuente en su nota de ayer: “Óscar Chávez, su querida presencia se queda en la UANL”. Asegura Derbez: “El compositor, cantante y actor Óscar Chávez (1935-2020) fallecido este día, 30 de abril, a la edad de 85 años, mantuvo con la UANL una estrecha relación. Si bien el Grupo El Tigre había trabajado en un par de discos en colaboración con Pentagrama, sello que grababa al autor, la unión del artista con el grupo en su común misión de rescatar y difundir la música tradicional mexicana cristalizó en noviembre de 2004 con la grabación del fonograma titulado ‘Puro Nuevo León’, un álbum realizado a iniciativa de Luis Carlos López ‘Maico’. Con un repertorio de 16 canciones entre corridos, redovas, boleros rancheros, polcas, mazurcas y chotises, con temas como ‘Prenda del alma’, ‘El taconazo’…” -Agregamos ‘La Varsoviana’, ‘Zapatitos colorados’, ‘Corrido de Agapito Treviño’ ‘Morenita mía’ y otras más-, “…el disco se presentó en memorables conciertos: en el Teatro Universitario, el 11 de diciembre de 2004; y posteriormente en el Centro Nacional de las Artes, en la Ciudad de México, el 5 de marzo de 2005. Ataviado con una cuera, pantalón café y su inconfundible coleta entrecana, Chávez acudió a la Hacienda San Pedro en Zuazua, N. L., para la sesión de fotografías que ilustraron el disco. Este trabajo en conjunto siempre entusiasmó al artista. ‘Me siento muy halagado de que me hayan permitido colaborar’, dijo esa vez con modestia. Para la portada del disco dedicó el contenido ‘cargado de frondas del desierto, con aromas del norte y memorias abuelas, con granitos de arena de amados musiqueros que no han perdido el alma con todos los piporros, que por ahí pululan, luchando contra el olvido. Sea por ellos. Gracias al Grupo El Tigre y su rabiosa espera’. El Tigre también lo acompañó, el 28 de agosto de 2010, en un concierto en el Auditorio Nacional con un repertorio conformado por música norteña. El trabajo arduo y continuo de la selección de temas, los ensayos, las grabaciones y los conciertos, hermanaron a los músicos universitarios de El Tigre con este gran artista, y gracias a ello su nombre está íntimamente asociado al de nuestra Máxima Casa de Estudios. Muchos de los temas en audio y presentados en los conciertos con El Tigre se encuentran disponibles en youtube. La última presentación de Chávez en la UANL fue en la Explanada del Colegio Civil dentro del UniFest que organizó la Secretaría de Extensión y Cultura el 30 de septiembre de 2018, con motivo del aniversario 85 de la casa de estudios”. Como también señaló ayer, el doctor Juan de Dios Sánchez en su mensaje a las Redes alusivo al fallecimiento de Chávez, dijo: “Una vida con el Pueblo… se hace y es siempre inmortal. Sus canciones impidieron a la muerte que esta dijera la última palabra…Va mi aplauso conmovido… ¡Óscar Chávez vive! ¡No murió!” ¡Órale! ¡Hasta siempre,

Discapacidad y covid-19


Horizonte ciudadano
Rosa Esther Beltrán Enríquez
Abril 30 de 2020
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad es una de las últimas en materia de derechos humanos aprobada en este siglo (2006) por la Organización de las Naciones Unidas y su propósito primordial es promover, proteger y asegurar el goce y respeto a su dignidad inherente a través de medidas específicas que los Estados deben implementar de manera transversal y progresiva.
El Estado mexicano firmó la Convención el 30 de marzo de 2007 y es de observancia obligatoria para las autoridades en los distintos ámbitos y órdenes de gobierno. México contaba con casi 6 millones de personas discapacitados en el censo 2010.
Los y las discapacitados tienen derecho a gozar del más alto nivel posible de salud, sin discriminación por motivos de discapacidad (Art. 25, CNDH) de ahí que las autoridades de salud hayan emitido una guía para ese tipo de personas que pudieran contagiarse del virus, se trata de una campaña a través de redes sociales para explicar con videos y audios cómo es que funciona el vínculo que hacen con la sociedad civil y los intérpretes de lenguas de señas, además habilitarán una línea por WhatsApp para que traductores del sistema de señas puedan traducir al personal médico el sentir de los pacientes.
El doctor Ricardo Cortés Alcalá, director general de Promoción de la Salud informó que la realización de la Guía se debe a un trabajo coordinado y colaborativo con organizaciones de la sociedad civil, personas profesionistas en la materia, familiares de personas con discapacidad, así como con instituciones públicas, como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (Conadis).
Las disposiciones están dirigidas a las y los discapacitados y sus familias, al personal de las instituciones de atención médica, albergues y asilos, medios de comunicación, entre otras. La guía incluye información para quienes presentan discapacidad auditiva, intelectual, espectro autista, parálisis cerebral, discapacidad motriz, psicosocial y visual, describe los instrumentos didácticos adecuados para cada tipo de discapacidades, como el Sistema de Escritura Braille para discapacitados visuales.
La guía es amplia, consta de 32 páginas y cuida de presentar detalles que de otra forma serían difíciles de tomar en cuenta, por ejemplo, contar con un plan de emergencia que puedan aplicar los familiares o el mismo discapacitado, teléfonos a los que se puede pedir auxilio en caso de emergencia médica o de atención a violencia, igualmente incluye sugerencias de comunicación a la familia y la formación de redes de apoyo a las que también se ofrecen sugerencias para elaborar planes de trabajo con los discapacitados. No cabe duda que la guía, aunque extensa, es minuciosa porque prevé las situaciones que se pueden presentar a los enfermos, su familia, grupos de apoyo, personal médico y paramédico de las instituciones.

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¿Cuál es el camino de la nueva normalidad por la pandemia del COVID-19?


Horizonte ciudadano
Rosa Esther Beltrán Enríquez
Abril 28 de 2020
El abuso del poder lo volvemos a sufrir, aprieta, estira, estruja, oprime, él quiere ser corona, no salgas, no mires, no respires, cúbrete, tapate, guarda tu distancia porque el bicho es omnipresente, omnímodo, ubicuo, persigue, acorrala, por eso, ocúltate, cuídate, aléjate porque todos pueden ser portadores, todos y todo, cualquier objeto o alimento, el viento, tu padre, tu hermano, no los toques, limpieza social, no abras la puerta.
En los hospitales ya no hay cupo, están abarrotados, ellas, ellos mueren solos, sin nadie que tome su mano y les diga, te amo, te quedas en mi corazón, no, están solos, no hay hijos, ni hermanos, ni esposo o esposa, nadie que cierre sus ojos y les dé el último adiós, nadie.
Tiembla, el cataclismo es total, tiembla, el ayer no se repetirá, el futuro no se puede vislumbrar y la magnitud del presente es fulminante no se puede interpretar, la agonía cunde y no se sabe a dónde nos conduce el asesino planetario que muestra y demuestra que es más poderoso que el primer poder del mundo, todos son títeres de un guiñol deprimente, millones de muertos.
El mundo está convertido en un laboratorio, la carrera es mundial, la vacuna por favor, la vacuna, pero la pandemia está lejos de terminar dice la OMS, así que el encierro seguirá; la lucha por el poder y el dinero se recrudece, veremos quién tira más fuerte de la cuerda.
Comienzan a abrirse puertas en Europa, América y Asia, los niños salen a tomar el aire a pasear en bici una hora, se debaten escenarios sobre “la nueva normalidad” que ya se asoma, se abrirán bares y restaurantes, pero no serán como los de ayer, ahora las mesas y sillas serán distantes, habrá mamparas de vidrio que separen unas y otras, el menú se pedirá por internet y solo se pagará con tarjeta, 0 dinero en efectivo.
El distanciamiento social disminuye. Algunos gobiernos de EU permiten abrir gimnasios, peluquerías, salones de belleza y de tatuajes, vaya que es extraña esta necesidad, tatuarse, pero de todo da este extraño mundo; en algunos países nórdicos las escuelas primarias se abrieron restringiendo a 15 el número de alumnos por salón.
Por su parte Nueva Zelandia levanta algunas medidas del aislamiento, abren las escuelas, solo se admite comprar comida para llevar y se permiten actividades recreativas, en Alemania e Israel reabren varios comercios, pero el uso de mascarillas sigue siendo obligatorio para toda la población. 
Siendo seres eminentemente sociales, la nueva normalidad dibuja incipientes formas sociales de vivir, vender y comprar, estás actividades experimentarán cambios importantes, las relaciones cara a cara se irán modificando, la mercadotecnia electrónica aumentará un 20 % es la tendencia más previsible que visualizan los expertos en sus estudios, las compras on line que no contienen el riesgo de contagios, a lo cual no sobrevivirán ni el más fuerte ni el más rápido, sino quien mejor se adapte a la conectividad de la nueva normalidad.
Se prevé que esa tendencia traerá consigo una menor movilidad por la potenciación del trabajo online y las restricciones de viajes; posiblemente disminuya la emisión de gases contaminantes y con ello la mejora del medio ambiente; lo que es muy grato es que se espera que la salida del confinamiento traiga el ímpetu por salir al campo, aunque nuestra naturaleza depredadora podría poner en peligro lo rural, así que  se hará necesaria una reeducación en el amor a la biodiversidad, esto es urgente reconsiderarlo, el afecto y la valoración de la flora y la fauna, el agua y el aire.
¿Emergerá, después de la pandemia una nueva humanidad?  Es tal vez la valiosa oportunidad que nos brinde la Pachamama con un confinamiento quirúrgico, riguroso e inteligente.