miércoles, 23 de julio de 2008
A 40 años de la II CELAM
domingo, 20 de julio de 2008
Más operativos, más violencia
RICARDO RAVELO
MEXICO, DF/JULIO 19, APRO Consultados por Proceso, los expertos advierten que mientras más recursos destine a ella el gobierno de Felipe Calderón, las organizaciones criminales responderán con mayor virulencia y el país se irá envolviendo en una crisis de ingobernabilidad "similar a la de Afganistán". "Estamos --dice uno de los expertos-- en la antesala de un estallido cuyas consecuencias políticas y económicas podrían ser catastróficas"Arturo Beltrán Leyva, "El Barbas", cabeza del clan conocido como "Los tres caballeros", es uno de los protagonistas de la guerra sin tregua que libra esta organización en contra de sus ex socios del Cártel de Sinaloa. Y, además, con su ejército de sicarios ha puesto en jaque al Gobierno Federal en buena parte del norte del país.
Expertos consultados por Proceso coinciden en señalar que los operativos contra el narcotráfico ya no funcionan, resultan obsoletos y sólo están generando más violencia.
Eduardo Buscaglia, investigador del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), quien ha estudiado lo que llama "la feudalización del narco" en México, explica:
"Los operativos no funcionan porque el gobierno está atrapado en la paradoja de la acción penal: mientras más fuerza imprima a la guerra contra el narco, los grupos criminales responderán con mayor violencia, como está ocurriendo, a tal grado que el Estado ya no puede garantizar vidas ni patrimonios."
--Tanto el presidente Felipe Calderón como el procurador Eduardo Medina Mora y el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, afirman que se va ganando la batalla al crimen organizado. ¿Está usted de acuerdo con la visión gubernamental? --se le pregunta al especialista.
"La mayor presencia militar y policiaca en terrenos del narco no es indicador de éxito. La de Calderón es una guerra que pretendió ser algo así como una sinfonía, pero a la que le faltan muchos instrumentos. Por desgracia, el gobierno está empujando al país hacia una crisis de ingobernabilidad similar a la que padece Afganistán. En México, lamentablemente, ya hay muchos territorios "afganizados" y para muestra ahí están los muertos y las balaceras incontenibles".
Erubiel Tirado, experto en temas castrenses y de seguridad nacional, dice: "El gobierno argumenta que está golpeando en las redes de distribución y financiamiento de las organizaciones, particularmente del narco, pero es un razonamiento engañoso. Que haya más decomisos de droga o armas y de dinero también puede implicar que las operaciones delictivas son de mayor envergadura, lo que explica la persistencia del fenómeno tanto de la violencia como de las actividades criminales en sí."
Javier Herrera Valles, comisario y ex comisionado de la Coordinación de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva, quien durante el inicio de la guerra contra el narco encabezó varios operativos en Michoacán, Guerrero y Tamaulipas, asegura:
"Los operativos son un fracaso desde que iniciaron en Michoacán, en diciembre de 2006, pues sólo se hace patrullaje urbano. Los elementos no tienen una idea clara de lo que persiguen. Se les instruye para el combate (al narcotráfico), pero no se les aporta la información suficiente ni se realiza el trabajo de inteligencia. Esto explica por qué los policías federales y militares no van sobre blancos específicos, sino de oportunidad. Como consecuencia de estas fallas, donde llegan las fuerzas del orden se generan estallidos de violencia."
La crisis interna del Cártel de Sinaloa se debió a diferencias entre sus miembros y no fue resultado de los golpes gubernamentales. Según los expertos, esa crisis se ha convertido en el principal detonante de la violencia que asuela el norte del país. En este contexto, Sinaloa y Chihuahua, entidades ahora invadidas de militares, policías y narcos, son el ejemplo de la crisis más aguda que sufre el país en materia de seguridad.
Arturo Beltrán Leyva, con una larga trayectoria en el mundo del narcotráfico, parece estar decidido a destruir a sus ex socios y a utilizar todo su poder criminal para defender los territorios que ocupa su organización, como Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Durango y Coahuila, por citar sólo algunas entidades norteñas.
Dotado de dinero y armamento, Beltrán Leyva no ceja en su esfuerzo para eliminar a su viejo socio y ex alumno, Joaquín Guzmán Loera, "El Chapo", sobre todo desde la detención de Alfredo, "El Mochomo", hermano del primero, efectuada en enero de este año.
La violencia que se desató en Sinaloa "casi 950 ejecuciones en lo que va del año" es indicativa de que el pleito entre ambos es a muerte, a pesar de que en el pasado tuvieron una estrecha relación (Beltrán apoyó al Chapo durante su encarcelamiento y después de su fuga del penal de Puente Grande), rota por diferencias financieras y disputas territoriales.
Es por eso que Beltrán Leyva ha concentrado sus ataques en contra del Cártel de Sinaloa y de sus principales miembros: Ismael y Rey Zambada García; Ignacio Coronel y Juan José Esparragoza Moreno, "El Azul", aunque de este último poco se habla.
Sus acometidas las realiza aliado con viejos rivales: Vicente Carrillo Fuentes, jefe del Cártel de Juárez, y con una fracción de Los Zetas, a quienes les interesa controlar la ruta Sinaloa-Sonora, una de las más rentables para el narco.
El pleito entre Arturo Beltrán y los integrantes del Cártel de Sinaloa, que comenzó a finales de 2007, derivó en una escalada de ataques que ya alcanzó a las familias de ambos bandos, con lo que se rompió una regla de oro del narcotráfico. Un severo golpe, por ejemplo, cimbró a "El Chapo" en mayo pasado: al parecer, sicarios de los Beltrán Leyva ejecutaron en un tiroteo a su hijo, Edgar Guzmán.
En esta balacera, cuyo escenario fue la ciudad de Culiacán "donde la semana pasada estallaron cuatro carros con explosivos, como los que detonaba Pablo Escobar en Colombia contra sus rivales del Cártel de Cali" también acribillaron a Arturo Meza Cázares, hijo de Blanca Margarita Cázares, conocida como "La Emperatriz", y quien es identificada por las autoridades federales como operadora financiera de Ismael "El Mayo" Zambada, otro de los rivales de Beltrán.
Y eso no es todo. En una casa de seguridad de la colonia Adolfo Ruiz Cortines, en Culiacán, fue capturado, luego de una prolongada balacera, Alfonso Gutiérrez, identificado por las autoridades como primo de "El Chapo" Guzmán. Además, en las inmediaciones del lujoso fraccionamiento Urbi Quintas fue detenido Isaí Martínez Zepeda, señalado como sobrino del jefe del Cártel de Sinaloa, quien circulaba en su camioneta con un fusil AK-47.
La célula de los Beltrán Leyva, conformada por los hermanos Arturo, Héctor, Mario y Carlos, también le ha pegado fuerte a la Secretaría de Seguridad Pública. Las investigaciones federales atribuyen a Arturo el asesinato de Edgar Millán, comisionado de la PFP, y de ocho agentes más de esa corporación en Sinaloa.
Pero al mismo tiempo que los Beltrán Leyva arremeten en contra de sus ex amigos, policías y militares, los integrantes del Cártel de Sinaloa, quienes también cuentan con aliados en las policías federales, responden con la misma violencia.
Mediante sus órganos de inteligencia, la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSP), detectó que por lo menos 40 ejecuciones perpetradas en los últimos 15 días en Sinaloa pueden atribuírseles a las siguientes personas: Manuel Torres Félix, El M1 "lugarteniente de Ismael "El Mayo" Zambada; Gustavo Izunza Izunza, "El Macho" Prieto, operador de Ignacio Nacho Coronel y presunto enlace con el llamado Zar de la efedrina, Zhenli Ye Gon, así como otro personaje conocido como "El Cholo".
Operaciones igual a desestabilización
La violencia y el miedo que enfrentan los pobladores de Sinaloa y Chihuahua, dos de las entidades con el mayor número de asesinatos en plena aplicación de los operativos, están presentes desde que inició la guerra contra el narco en Michoacán, en diciembre de 2006.
En cuanto comenzó la Operación Conjunta Michoacán, el estado cayó en una incontrolable desestabilización. Tan sólo entre diciembre de 2006 y finales de 2007, en la entidad hubo casi 3 mil ejecuciones con sellos espectaculares como las decapitaciones y la aparición de cuerpos mutilados de manos, lengua y órganos genitales.
Lo mismo ocurrió en Tijuana, donde el Ejército tomó el control de la ciudad, acuarteló y desarmó a la policía "vieja aliada de la organización Arellano Félix" y mantuvo patrullajes intensos en zonas críticas. Pese a ello, las matanzas continuaron.
Lejos de convertirse en un dique para contener la violencia, los operativos la han fomentado en Guerrero "feudo de los Beltrán Leyva", Nuevo León, Veracruz y Tamaulipas. Durante 2006 y 2007, estas entidades se convirtieron en tierra de nadie, pues aunque la SSP reforzó sus acciones con un mayor número de efectivos, al igual que lo hizo en Sinaloa y Chihuahua, la violencia siguió imparable.
"No contábamos con estrategia ni información de inteligencia. Los Zetas podían pasar enfrente de nosotros y no podíamos identificarlos. Andábamos dando, como se dice comúnmente, palos de ciegos", dice Herrera Valles.
"¿Tienen sentido los operativos para combatir el narcotráfico?"
"Sí, pero deben ir acompañados de todo un aparato de inteligencia, logística y estrategia policial. Eso no se ve en los operativos. Los elementos sólo hacen presencia, recorridos y eso no basta, pues los narcos ya no se inhiben al vernos: ahora nos atacan con sus mejores armas.
"Buscaglia, conocedor del comportamiento del crimen organizado en más de 50 países, dice que los operativos contra el narco generan más violencia porque "la empresa criminal en México, como en Rusia, Colombia o Africa, cuando ve venir una sanción penal mayor, como lo hace Calderón con la represión de los operativos, asigna mucho más esfuerzo, dinero, recursos humanos y criminales para protegerse.
"Y se protegen a través de dos canales: la corrupción de funcionarios públicos a niveles bajos y altos del Estado y mediante la violencia exacerbada. Y en esta estrategia de defensa los narcos utilizan muchos recursos económicos. Se valen del dinero para corromper y para reforzar sus ataques y generar más violencia."
En el caso de México, añade, "esto es muy claro: vemos que la sanción penal aumenta y la violencia se recrudece. La sanción penal se refuerza (más operativos y más elementos policiacos y militares) y la delincuencia crece. Se trata de un contrasentido al que yo llamo la paradoja de la acción penal".
Considera que ganarle la batalla al narco sólo con represión militar "es como pretender interpretar la Novena Sinfonía de Beethoven con dos violines". A la orquesta gubernamental, dice, le faltan muchos instrumentos, como el ataque a los mapas criminales y financieros, y atajar los flujos de financiamiento que los cárteles destinan para responder a la guerra en su contra. En Estados Unidos se calcula que estos recursos son de entre 300 y 400 millones de dólares, indica.
Buscaglia observa que el escenario mexicano es crítico. Tanto, dice, que el presidente Calderón encamina al país a un estado de ingobernabilidad similar al que vive Afganistán.
"Cuando los grupos criminales le cobran dinero a los empresarios mayores y menores para salvaguardar su vida y su patrimonio, como ya ocurre en México, y el Estado no tiene un impacto en la producción de bienes y servicios y, peor aún, ante los ojos de la ciudadanía es irrelevante, estamos en camino de convertirnos en lo que las Naciones Unidas llaman un "Estado fallido"."
Explica: "Si vamos a la versión más extrema de un "Estado fallido" te encuentras a Sudán o Afganistán. Esperemos que México no llegue a ese punto, pero estamos caminando hacia allá.
Sin planes
Erubiel Tirado atribuye la violencia que se ha desatado en el país a dos factores: a la autodefensa de los cárteles por la acción de los operativos policiaco-militares, y a las luchas entre estas organizaciones. En estas pugnas, puntualiza, se dirimen venganzas y cuentas pendientes de esos cárteles con sus redes de protección oficial.
Sin embargo, afirma que los operativos "cuestionados porque sólo han generado más violencia en lugar de contenerla" tienen una falla de origen, que consiste en "pensar que una presencia abrumadora de militares y paramilitares era suficiente para disminuir la incidencia delictiva y los asesinatos".
Puntualiza: "El enfoque presencial sin labores de inteligencia criminal hizo no sólo que persistiera el fenómeno, sino que las organizaciones delictivas aprendieran el comportamiento de los operativos para, tal como ocurrió después, enfrentarlos."
El investigador y analista coincide con Herrera Valles cuando éste afirma que las fallas de la estrategia gubernamental son evidentes tanto en el enfoque como en la instrumentación de los operativos, pues falta inteligencia.
El PAN se resquebraja...
JENARO VILLAMIL
MEXICO, DF/JULIO 19, APRO Muñoz Ledo sostiene que Calderón no está gobernando y es factible que no termine su gestión. El verdadero factótum, dice, es Carlos Salinas.El calderonismo es la etapa final del salinato. Estamos viviendo el fin de régimen. Es como en la época terminal de los Borbones. Carlos Salinas es el producto degradado de una dinastía en ocaso", sentencia Porfirio Muñoz Ledo, coordinador del Frente Amplio Progresista (FAP).
Protagonista de la política mexicana desde hace cuatro décadas, adversario de los tecnócratas desde su ascenso en la época de José López Portillo, promotor de la ruptura interna del PRI en 1988, fundador del Frente Nacional Democrático "que luego se transformó en Partido de la Revolución Democrática, y del que incluso fue presidente entre 1993 y 1996", aliado de Vicente Fox en 2000 y crítico frontal del gobierno de Felipe Calderón, Muñoz Ledo sostiene que el nuevo protagonismo de Salinas de Gortari es un síntoma de la debilidad del régimen y de la falta de legitimidad del actual gobierno.
Según él, "Calderón no termina el sexenio". Y advierte: "No estoy llamando ni al complot ni a la revolución. Estoy apelando al sentido democrático. Calderón no tiene con qué gobernar. No está gobernando. Ya apareció el verdadero padrino de la clase política: mientras él estaba en China, Salinas de Gortari se placea, es invitado a las bodas, negocia la reforma energética".
En vísperas de la presentación de su nuevo libro, La ruptura que viene, quien fuera dirigente nacional del PRI y del PRD subraya en entrevista con Proceso que "vuelve el 88 en todos sus sentidos"; califica como una "tontería" el encuentro secreto que sostuvieron hace 20 años Cuauhtémoc Cárdenas y Carlos Salinas de Gortari, los dos grandes enemigos políticos de entonces, y advierte que en el PAN "ya se abrió la guerra interna".
Esta, dice, puede provocar una ruptura similar a la que entonces protagonizaron al interior del PRI los integrantes de la Corriente Democrática, quienes ante la falta de interlocución terminaron por abandonar este partido.
El libro es una compilación de las entrevistas y los textos de análisis político más importantes escritos por Muñoz Ledo en los últimos 20 años. El prólogo es de Andrés Manuel López Obrador, ex candidato presidencial de la alianza Por el Bien de Todos, quien considera al autor del volumen y a Cuauhtémoc Cárdenas como "artífices" de la historia contemporánea. Incluso los cataloga como "líderes democráticos con dimensión social".
En la entrevista, Muñoz Ledo habla sobre lo que él considera una "transición catastrófica" que abarca el período 1988-2008. Dice: en México "se dio la reforma, pero no la ruptura pactada"; fue al estilo del referéndum chileno que acabó con los años del pinochetismo.
Y matiza: "En nuestro país pasamos de la "priístocracia" hacia la "partidocracia". Se distribuyó el poder entre los mismos actores que están obstruyendo el proceso democrático desde hace dos décadas."
Muñoz acusa tanto al gobierno de Felipe Calderón como al Congreso de haber despreciado la reforma del Estado y preferir "un cambio fáctico". "Querían apoderarse de los despojos del PRI y están administrando la decadencia del régimen", destaca.
La traición de Fox
Las ideas y las anécdotas le vienen en cascada al entrevistado, en especial cuando explica su propia trayectoria. Niega, por ejemplo, haber hecho una "concertacesión" con Vicente Fox en el 2000, cuando declinó como candidato presidencial del PARM para sumarse a la campaña del panista.
Y explica su apoyo al foxismo durante los primeros cuatro años de la administración de la alternancia: "Con Fox había un compromiso público de hacer la reforma del Estado. La comisión se crea, pero no se convierte, por decreto o por ley, como una comisión de Estado, como era mi propuesta.
"Fox decidió traicionar a la democracia; punto. Fox decidió impedir la llegada de un opositor a la Presidencia de la República como una decisión de Estado, y en ese momento acabó la reforma."
Además, prosigue, "está el tema de la inmensa corrupción del foxismo. Hay un libro de uno de los foxistas que se tituló Asalto al poder, de Guillermo Cantú. Eso lo dice todo. Yo hablaba de transición a la democracia y ellos de asaltar al poder. Se dedicaron a saquearlo".
--¿Qué paralelismos observa usted entre 2008 y la crisis del 88? --se le pregunta.
--El 88 está vigente como ruptura. La gran ruptura en el viejo sistema, decía Octavio Paz, será cuando el PRI se parta en dos.
--¿Es esto lo que está sucediendo ahora en el PAN como partido en el gobierno? ¿Observa una ruptura similar a la que se generó en el PRI?
--No. Espino, por razones que no entiendo, ha decidido criticar. Su grupo ha sido golpeado; es decir, a Espino lo desplazaron de la presidencia del PAN con malos modales. Fue un "dedazo" que no se estilaba ni en los tiempos del PRI. En ese entonces, antes de tomar una decisión, había consultas internas, se le "medía el agua a los camotes" porque había una valoración política para mantener el equilibrio.
--¿Se trata entonces de una reacción de los foxistas?
--Aquí hay varias incógnitas que no se han resuelto. Espino se tuvo que tragar varias cosas: que lo sacaran de una manera peor que en la época del PRI; después que sacaran a Santiago Creel (de la coordinación del PAN en el Senado). Es un hecho que ya se abrió la guerra interna, pero no lo veo como un rebote del foxismo...
--Lo ve usted como...
--Como una resistencia interna.
--Sin embargo, el proyecto de gobierno de Fox y de Calderón es muy similar. En ambos se observa lo que usted señala en el libro como "captura del Estado".
--El calderonismo es la culminación del salinato; es la captura total del Estado, que ya estaba semicapturado. Ahora bien, el foxismo es un proceso; Fox fue legítimo. Calderón no lo va a ser nunca. Fox en algún momento tuvo autoridad, ejerció el poder y eso lo llevó al desafuero; Calderón no ha tenido nunca el poder.
--No es crítica personal. Yo tuve una buena relación personal con Calderón cuando fuimos presidentes de nuestros partidos. A mí me tocó una parte la relación con Carlos Castillo Peraza y la otra con Calderón. El (Calderón) nunca quiso participar en la reforma del Estado. Se abstuvo, luego rompió el diálogo con el gobierno de Zedillo a raíz de lo de Huejotzingo (municipio poblano que negoció para el PAN en 1996).
--¿No fue una "concertacesión" lo que se dio en esa época entre el PRD y el gobierno de Zedillo?
--No, porque fue una negociación pública, fue una reforma legal, pactada públicamente; no fue discrecional como la "concertacesión" entre Salinas y el PAN. Claro, no podía hacerse esa negociación en el Congreso. El PRI fue un obstáculo en varios aspectos. Estuvo en contra de la reforma electoral y la democratización del Distrito Federal. El PRI no quiso participar.
De una crisis a otra
A Muñoz Ledo, quien conduce Bitácora Mexicana, un programa de debate que trasmite cada semana la televisión mexiquense, se le pregunta si el conflicto reciente entre Televisa y Santiago Creel se puede explicar en el marco de la guerra interna panista.
"Lo de Creel tiene un poco de ejecución al estilo narco. Es una venganza. Emilio Azcárraga Jean está imitando al Chapo Guzmán; es la decapitación simbólica de un ex aliado".
Para Muñoz Ledo lo que se está viviendo es tanto una "crisis del sistema de comunicación de masas" como una "crisis del Estado". E insiste: "Por eso hablo de la ruptura que viene y será antes de 2012; Calderón no termina el sexenio."
--Si no termina el sexenio, ¿qué sucederá entonces?
--La Constitución establece los mecanismos para el relevo; ahí están las opciones del interinato. Para mí lo más importante no es lo que le suceda a Calderón. Para mí empezó la era de la democracia directa. Después de la consulta popular sobre la reforma energética, no podemos dejar colgada a la gente.
Advierte también que "vamos a golpe de consultas, de encuestas, de movilizaciones a cambiar el país, como ha sucedido en todas las transiciones democráticas".
--¿No es una exageración ver a Carlos Salinas como el factótum, el que domina todo?
--Es una figura paradigmática porque como no hay poder, hay alguien que puede tejer los hilos. Ese es Salinas. Mientras no se aclare el vínculo del narco con la familia Salinas y no se esclarezca el asesinato de Luis Donaldo Colosio, no podrá culminar la transición a la democracia. Sé que al decir esto me juego la vida, pero hay que acabar con el sistema de complicidades aberrantes. Lo que ha sucedido en el país es una coagulación cupular, es lo contrario a la transición a la democracia.
En los cinco capítulos de su libro, que será presentado el martes 22 en el Palacio de Minería, Muñoz Ledo repasa los principales momentos de la "transición catastrófica" que ha vivido el sistema político mexicano, en particular el encuentro entre Carlos Salinas y Cuahtémoc Cárdenas del 8 de julio de 1988, ahora admitido por ambos personajes.
"El encuentro no limpió la elección ni aminoró la persecución contra el Frente Democrático Nacional", reflexiona Muñoz Ledo en la primera parte de su libro.
En la entrevista, el autor de La ruptura que viene insiste: aquel encuentro fue "una tontería por pequeños intereses patrimoniales". Revela que él se enteró de aquella reunión porque desde Los Pinos se le "filtró" esa versión al ex candidato presidencial del PAN Manuel J. Clouthier, quien le reclamó a Muñoz Ledo que Cárdenas sostuviera el encuentro con Salinas mientras llamaba al desconocimiento de su gobierno.
Este episodio remite a Muñoz Ledo a la coyuntura actual. El también coordinador del Frente Amplio Progresista advierte que resulta irónico que "ahora los moderados del PRD son los que quieren diálogo con el gobierno".
--¿Es la reedición de otra tontería?
--Es la aceptación de un papel subordinado de la izquierda. Nosotros ya habíamos ganado en 1988 y podíamos impulsar la transición.
Integrante él mismo de lo que durante muchos años se denominó la "izquierda priísta", Muñoz Ledo rechaza constreñir el concepto de izquierda a un solo partido o a un frente.
Dice: "La izquierda mexicana no es un partido ni tres. La izquierda es la sociedad en movimiento; es una manera de pensar; es una ética. Siempre la izquierda rebasa a los partidos. Los altermundistas están en todas partes y no sólo con el subcomandante Marcos; hay una izquierda societaria, una izquierda sindical desfalleciente; hay una izquierda cultural y una izquierda moral. Esa es la izquierda en la que yo creo."
Y afirma: "Estoy trabajando en una alianza electoral que vuelva a meter a la sociedad a los partidos. Que no sea la refeudalización de los movimientos sociales. Ya basta de que los partidos sean franquicias; deben ser ductos de la sociedad."
--¿Cuáles son sus pronósticos para 2009?
--Las alianzas de 2009 deben ser con la sociedad. Aprovechemos las candidaturas comunes, prolonguemos el movimiento social. La izquierda no puede aspirar a dejar todo en un partido.
lunes, 14 de julio de 2008
Jorge Herrera Caldera, alcalde de Durango, ansía la gubernatura
Lunes 14 de Julio de 2008
del llamado Programa Paisano, el alcalde duranguense Jorge Herrera Caldera, se trasladó a esta ciudad, ratificando en los hechos que ya está en campaña hacia la gubernatura del estado, y que además cuenta con la complacencia del ejecutivo estatal Ismael Hernández Deras. viernes, 11 de julio de 2008
Juan Molinar Horcasitas, exceso de saliva
Julio 11 de 2008
idad de Medicina Familiar número 11 de esta ciudad, no cuenta con servicio de urgencias médicas, afectando a más de 40 mil derechohabientes que se ven obligados a trasladarse a la vecina ciudad de Gómez Palacio, para que se les brinde atención médica.
Desde el año 2005, cuando el hoy senador y prematuro aspirante a la gubernatura estatal el panista Rodolfo Dorador Pérez Gavilán, fungía como delgado del IMSS en la entidad, se comprometió a terminar el servicio médico de emergencias a raíz de las perpetuas quejas de los derechohabientes.
unicaba y especificaba la ampliación del la clínica 11, estableciendo el área de urgencias, incluso, fijó plazos para levantar la infraestructura. En aquellos días, en rueda de prensa, acompañado por la alcaldesa del momento, Rosario Castro Lozano,- hoy directora nacional del INAFED-, anunciaron la inminente puesta en funcionamiento del servicio hospitalario ya mencionado.jueves, 10 de julio de 2008
Rushdie gana premio Booker por la mejor novela en 40 años
Londres. El autor británico Salman Rushdie ganó este jueves el Mejor Premio Booker, en la conmemoración del 40 aniversario de uno de los galardones literarios más pre
stigiosos del mundo.
Midnight's Children (Hijos de la medianoche) ganó el Premio Booker en 1981 y el autor nacido en India era el favorito para obtener el galardón especial decidido por el público en una votación online.
El escritor de 61 años, cuya novela de 1988 The Satanic Verses (Los versos satánicos) enfureció a muchos musulmanes y generó amenazas de muerte en su contra.
"¡Maravillosas noticias!", dijo Rushdie, quien estaba en Estados Unidos promocionando un libro y no pudo recibir su premio en Londres.
"Estoy absolutamente encantado y me gustaría agradecerle a todos aquellos lectores en todo el mundo que votaron por Midnight's Children, agregó en un comunicado.
Victoria Glendinning, presidenta del panel que hizo la selección de los candidatos al premio, dijo: "Los lectores se han manifestado por miles. Y nosotros creemos que han tomado la decisión correcta".
Pero hubo algunas críticas al premio, en parte debido a que las opciones estuvieron acotadas a sólo seis nominados.
"Es un ejercicio artificial, simplemente porque el público general sólo elige de seis ganadores anteriores", dijo Jonathan Ruppin, gerente de promociones de la librería Foyles.
"Los lectores no han podido votar por algunos de sus principales favoritos", agregó, mencionando, entre otros, a The God of Small Things de Arundhati Roy, o The Remains of the Day, de Kazuo Ishiguro.
Unas 8 mil personas de todo el mundo participaron de la votación online y Midnight's Children obtuvo el 36 por ciento de las preferencias.
Midnight's Children, un ejemplo del mágico estilo realista de Rushdie, sigue a Saleem Sinai, quien nace al dar la medianoche del día de la independencia de India, en 1947, y cuya vida va en paralelo a las fortunas de su naciente país.
Algunos críticos creen que es el mejor trabajo de Rushdie, eclipsando otras novelas como The Satanic Verses, por la cual sigue siendo más conocido.
Los otros nominados incluían a reconocidos escritores como los premios Nobel J.M. Coetzee y Nadine Gordimer, ambos de Sudáfrica y ganadores en dos oportunidades del Premio Booker.Los medios electrónicos ejercen un “totalitarismo brutal”: Emir Sader
Karina Avilés
En la presentación de la revista Crítica y emancipación, del Consejo
Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), el científico social Emir Sader advirtió que los grandes medios de comunicación privados ejercen “un totalitarismo brutal”, mediante el que condicionan a los gobernantes a actuar para los intereses de la pantalla chica, y quienes se niegan a hacerlo “sufren ataques de discriminación” muy fuertes.Al presentar la revista, considerada por académicos como espacio llamado a pensar de un modo diferente el debate sobre la democracia, el Estado y el poder, el actual secretario ejecutivo del Clacso señaló que hay gobiernos que no tienen el coraje de enfrentar a estas empresas de comunicación mercantilistas, porque se sienten dependientes de ellas “electoralmente”. Sin embargo, añadió, dichos medios crean una realidad ficcional, mientras que la verdadera la rechazan y se niegan a aceptarla.
Reunidos en la vicerrectoría de la Universidad Iberoamericana (Uia) para participar en la presentación de este nuevo proyecto editorial, investigadores de las ciencias sociales se congratularon del nacimiento de la revista, al coincidir en señalar que se trata de una convocatoria abierta, libre y plural –cuyo punto de partida es la crisis que atraviesa el pensamiento crítico latinoamericano–, para buscar desde ese horizonte nuevas perspectivas y preguntas a los grandes problemas que atañen a nuestros pueblos.
De este modo, apuntó que existe una crisis social, cultural, política e incluso de hegemonía teórica, y evidenció la ausencia de la “teoría de nuestra práctica”. Por ejemplo, dijo, Bolivia y Ecuador “están refundando el Estado y no se está teorizando sobre qué se está reconstruyendo”.
Más tarde, en una breve entrevista, expresó que no habrá democracia en América Latina sin la democratización de los medios de comunicación.
Los grandes medios de la iniciativa privada representan “la dirección de la derecha en el mundo y los gobernantes tienden a dejarse atrapar y a gobernar para la pantalla chica; incluso, utilizan frases adaptadas a lo que los medios van a difundir y los que no lo hacen sufren ataques y discriminación. Por ejemplo, no se ha hablado lo suficiente de cómo los medios venezolanos montaron el golpe contra Hugo Chávez”, afirmó el también colaborador de este diario.
En su turno, el coordinador del posgrado en estudios latinoamericanos de la máxima casa de estudios, Lucio Oliver, consideró que entre otros de los aspectos sobresalientes de la revista se encuentra su perspectiva en relación con el mundo de la ideología y de la cultura, hoy día dominado por los grandes medios de comunicación y por una “seudo-intelectualidad” que plantea una falsa autoridad sobre los problemas.
De manera que Crítica y emancipación es un “llamado a trabajar conjuntamente para revertir el dominio de esta seudo-intelectualidad en los medios de comunicación”, así como a pensar de otra forma los debates sobre el poder, la democracia, el Estado y la política, añadió.
Por su parte, el coordinador del seminario permanente sobre gobernabilidad en América Latina, de la Uia, Darío Salinas, enfatizó que frente a la sociedad y a las perspectivas complejas del siglo XXI, se requiere saber leer en cada uno de los acontecimientos de la región: “se requiere saber mirar, como diría Galeano, la historia grande a través de los pequeños acontecimientos”.
El inframundo
En Ciudad Juárez, cuya fama arrastra feminicidios, ejecuciones y guerra entre narcotraficantes, un viaje al infierno en la tierra está a la mano de cualquiera... Son cientos, miles de picaderos de heroína, en donde seres que apenas llevan nombre, mujeres que ya no sueñan, jóvenes que viven para la droga y se drogan para “vivir”, capaces aun de matar por ella, deambulan como autómatas en medio de la podredumbre y el olvido oficial. La reportera y el fotógrafo de Proceso se internaron en este inframundo, y en este reporte especial lo muestran tal como es: descarnado, enfermo, delirante...
CIUDAD JUAREZ, CHIH.- Piltrafa humana, a Eduardo lo inunda un inesperado ataque de pudor. Siempre indiferente a las miradas, ahora le incomoda la promiscuidad del sitio. Por ello gira su harapienta figura hasta darle la espalda a sus compañeros. Sus ojos navegan en el extravío, su respiración se agita...
Titubeante, la mano izquierda hurga en una de las bolsas de su pantalón. Saca un envoltorio de plástico. De reojo lo mira: parece un diminuto caramelo. Se tranquiliza. Su cuerpo, con sobrepeso, huele mal.
Solitario en la faena, deposita el dulce en el fondo de una lata de cerveza, le agrega agua, activa un encendedor, le da calor hasta que aquello se transforma en un líquido café. De otra bolsa de su pantalón, como un mago transformando el aire en palomas, aparece una jeringa desechable. Está usada, pero con ella absorbe la sustancia. Se la lleva a la boca, la atenaza con los labios resecos. Un ataque de ansia lo estremece…
Tembloroso, se desabrocha, baja el cierre de su pantalón, que se le escurre por los muslos. Encorva las rodillas. Evita que la prenda caiga. Sus nalgas quedan al aire… No lleva trusa.
Con su mano derecha recupera la jeringa usada. Experto en el trámite, se cerciora de que fluya el líquido. La mano izquierda, entre tanto, sostiene su pene erecto. Y ahora la derecha apunta ya sobre la hinchada vena del miembro.
Tras el pinchazo –40 rayas (0.40 mililitros) de heroína disparadas de golpe al torrente sanguíneo–, la contorsión…
Instalado en su efímero paraíso, respira con los ojos cerrados. Su mirada se aviva, las facciones de su rostro se suavizan. Y entonces sí, luego de un intento por acomodarse la ropa, se integra a la comunidad. Inicia la plática con sus compañeros de viaje: alrededor de 20 congregados en ese mediodía de un jueves de junio.
Unos se inyectan, otros alistan la infusión, uno más arregla un cigarro de cocaína. Alejado un poco, otro se prende con una piedra.
–¿Por qué se inyecta, o filerea, como se dice aquí, en el pene? –pregunta la reportera a Julián, exadicto que presume 12 años sin reincidencia en el consumo de heroína y quien por ello es respetado ahora en este inframundo.
–Se filerea en el pene –responde– porque es el único lugar en que las venas están sanas. El resto del cuerpo: brazos, piernas y cuello, ya se lo destrozó.
Eduardo se infiltra hasta tres veces al día en la vena bulbouretral. Es asiduo visitante de la zona conocida como Las Tapias, una de entre miles que existen en la ciudad y en las que personas de cualquier sexo y edad (cada vez más jóvenes) se concentran para aplicarse droga, especialmente heroína. A estos lugares se les conoce como picaderos.
Para llegar a esos refugios, conseguir el veneno e inyectarse no se requiere de un mapa secreto ni de un guía que lo lleve por los escondrijos de esta ciudad tocada permanentemente por la violencia. No, los picaderos pueden encontrarse a dos cuadras del Zócalo, del mercado principal o la presidencia municipal. Aquí todos saben dónde se ubican: a unos pasos de los operativos del Ejército, de la Policía Federal, de la fuerza pública estatal y municipal.
–¿Cuántos picaderos hay en la ciudad? –se le inquiere a Julián, a quien se le menciona que en 1989 el PRI local manejaba la cifra de 10 mil.
–No hay una cifra exacta, pero creo que el número ha disminuido. Actualmente se calcula que existen alrededor de 6 mil.
Por lo pronto, la incursión de las Fuerzas Armadas provocó que se modificara el precio de la dosis. Antes de la llegada del Ejército –finales de marzo pasado– se pagaban 50 pesos por 40 rayas. A partir de los operativos esa dosis llega a cotizarse hasta en el doble.
Conocida internacionalmente como la ciudad de “las muertas de Juárez” debido a los cientos de feminicidios impunes cometidos aquí, y más recientemente por la guerra entre bandas del narcotráfico –que en lo que va del año arroja un saldo de mil 100 ejecuciones–, esta región fronteriza se encuentra prácticamente tomada por el Ejército.
El motivo de la presencia militar es precisamente la guerra que libran esas bandas. Según declaraciones de autoridades locales de seguridad pública, el líder del cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán, insiste en disputarle la plaza al cártel comandado por Los Zetas y sus hoy aliados: los hermanos Beltrán Leyva y el cártel de Juárez, que dirige Vicente Carrillo Fuentes. A su vez, este cártel lidera al grupo de expolicías conocidos como La Línea, que junto con la banda de Los Aztecas controlan la venta de droga en esta ciudad fronteriza desde 1989.
Las Tapias se ubica en la colonia Barrio Alto. La conforman cuatro de los picaderos más grandes de Juárez, tres fijos y uno ambulante. Los operadores de esta zona son conocidos como Los Pilullos, quienes son controlados por Los Aztecas.
***
Sentada en el piso con las piernas extendidas, María, de 32 años, acaba de “meterse” 0.40 mililitros de heroína. Por unos segundos su rostro deja ver la extraña serenidad que le proporciona la invasión de la droga.
–¡Estoy embarazada! –grita de pronto.
La joven viste ropa limpia: un short blanco y una amplia camisa a rayas color café y blanco, en la que apenas cabe su abultado vientre. Los rizos de su pelo negro caen sobre su cara y cuello. No se inmuta cuando suelta el dato: “estoy a 10 días de parir”.
A pesar de tener dos hijos de 18 y 12 años, dice que el que espera es como si fuera el primero porque los otros viven con su abuela. “Me los quitó por adicta”, asume.
Sin dificultad, se instala en la confidencia. Cuando tenía seis meses de embarazo acudió al doctor para que la ayudara a dejar la droga: “Me dijo que no, que en todo caso será hasta que yo dé a luz”.
–¿Le explicó por qué?
–Sí. Dijo que si dejo de picarme mi bebé se muere porque ya lo volví dependiente a la droga. Sólo me dio ácido fólico (tratamiento para evitar que venga con defectos de nacimiento en el cerebro y la médula espinal).
–¿Qué piensan tú y tu esposo de lo que dijo el médico?
–Sentí feo, ya perdí a dos hijos y puedo perder a éste. Mi esposo tenía la esperanza de que al casarnos dejara de drogarme. Pero no pude.
Su marido, dice, es quien le financia la droga: “Sabe que salgo a conseguirla, pero no le digo adónde. Si conociera este lugar –Las Tapias– no me dejaría regresar aquí”.
En todo su embarazo, María sólo fue una vez al médico. No se hizo ningún ultrasonido. A estas alturas de la gestación ignora el sexo de su bebé. La próxima madre reposa su espalda en el muro, sus brazos caen a los lados de sus caderas. Con sus manos se acaricia el vientre.
Muy cerca de ella, Martha y su esposo, sentados también en el piso, escuchan el relato de María. Martha, explica su pareja, cumplió seis meses de embarazo el 18 de junio. Acaban de inyectarse, pero están en alerta. Esperan el arribo de los militares. “Todos los días vienen”, arguye Martha. “Hace dos meses llegaron cuando estábamos comprando… Todos corrieron, también el vendedor. Por mi estado, mi esposo se quedó a esperarme y lo agarraron. Dijeron que él era el distribuidor”.
Los de la migra, dicen, pueden llegar en cualquier instante. Y aunque golpean a los adictos y les quitan la droga, éstos regresarán al picadero porque, sostienen, no hay alternativa.
***
Es mediodía. La reportera y el fotógrafo ingresaron a la zona de los picaderos de Las Tapias acompañados por Julián y Manuel, ambos exadictos, que ahora forman parte del programa Compañeros, que se dedica a combatir enfermedades como el sida y la hepatitis C, a las cuales los drogadictos son más propensos.
Llevan cajas con 800 jeringas desechables, conocidas en estos bajos fondos como cuetes. La aguja tiene un milímetro de calibre y 0.5 de grosor. “Son especiales para nosotros, no se desperdicia nada”, dice satisfecho un heroinómano en medio de su éxtasis.
Julián y Manuel llevan también cuatro botes grandes, llenos de caramelo macizo y dos cajas de jugos. Lo dulce es bueno para calmar la ansiedad causada por la malilla que deja la falta de droga, explican los voluntarios.
La calle en que estacionan el automóvil está desierta. De la cajuela bajan los cuetes, los dulces y los jugos. De la nada aparece un joven como de 25 años. Quiere intercambiar 15 jeringas usadas. Las cuenta una a una mientras las deposita en un recipiente rojo y toma las nuevas.
En cosa de segundos, Julián y Manuel están rodeados por una decena de adictos. Desde las casas cercanas llegan más personas. De la cuadra siguiente también. Todos se dirigen al auto de los voluntarios. La dotación de cuetes vírgenes se agota pronto.
Los voluntarios acuden una vez a la semana a este lugar. Gracias a esta labor consiguen disminuir –mas no desparecer– el riesgo de que una jeringa sea usada más de una vez. Por ello, cuentan Julián y Manuel, han enseñado a los adictos a “desinfectarlas con alcohol o cloro”.
De uno de los picaderos de Las Tapias asoma Daniel, hombre joven, alto, de pelo lacio color negro que reconoce a Julián y lo invita a entrar. En el interior del cuartucho, al fondo, descansa Ismael, el dueño, en una cama matrimonial. Además de la cama hay tres sillones, y hace las veces de mesa una vieja hielera de unicel donde los “clientes” preparan la dosis.
A dos jóvenes la malilla les pegó desde temprano. Malamente pueden coordinar sus movimientos y su habla. No habían conseguido dinero para curarse, pero ya están ahí. Piden su cuete nuevo y entregan el usado. Daniel les da la cuca, el fondo de una lata de cerveza parada al revés y donde se forma una especie de cazuelita. Los adictos la utilizan para disolver y calentar la heroína. Sobre la cuca, los dos jóvenes colocan una minúscula mota de algodón –de apenas unos tres milímetros de diámetro– que sirve, dicen, para absorber sustancias como el café, con las cuales los vendedores rebajan la droga.
Uno de ellos se filerea en el antebrazo derecho, pero el líquido no fluye, la aguja se tapó. Lo intenta en el izquierdo, muy cerca de la axila. Tiene éxito. Adentro del baño, sentado en una silla, un harapiento con la piel plagada de mugre se pica entre los dedos del pie derecho. Cuando termina, con dificultad desliza la callosa extremidad dentro de un desgastado tenis sin agujeta. El pie izquierdo lo acomoda en una sandalia “pata de gallo”. Apenas puede andar, sale cojeando. En el baño se observa un bote blanco de 40 litros repleto de cucas y, a su lado, una caja igual de llena.
Para entonces, en solo 15 minutos, el procedimiento lo repiten nueve que llegaron “bien locos”, describe Daniel. Por usar el picadero los adictos pagan una gota (10 mililitros) de heroína que dejan en el recipiente y que es recolectada por Daniel en otra jeringa hasta llenarla. Así juntan las ocho dosis que entre su patrón y él consumen al día.
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“En su mayoría, los picaderos son operados por usuarios con problemas de adicción muy fuerte. Los tienen para resolver su situación de consumo, no para hacer dinero”, explica María Elena Ramos, directora de Compañeros, que atiende 50 picaderos fijos y 15 ambulantes, y quien fue el primer contacto de los reporteros para ingresar a esos lugares.
Ahora es Ismael quien autoriza el acceso de los visitantes a otro picadero de Las Tapias, situado a unos pasos de su casa. Al fondo, en los dos cuartos que conforman este punto de adicción, se pierde un grupo de aproximadamente 30 hombres y mujeres andrajosos y despeinados. Esperan al vendedor de droga.
Huele a orines. Huele a vómito, a mariguana. Huele a cocaína. Huele a piedra…
El aire es denso, provoca náuseas. La cabeza duele. De todo se consume ahí. Entra un distribuidor. Se percata de que hay extraños. Inicia la venta a la discreta, primero fuera del cuarto, pero después ya no importan los desconocidos: el tráfico es abierto.
El vendedor se confunde entre los consumidores…
Aturdidos por el ansia, los adictos no reparan en visitas de extraños como los reporteros. Mucho menos cuando se están filereando, aunque conforme pasa el efecto de la droga reaccionan y se intimidan ante los desconocidos.
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Instalado a la mitad del cuarto, Martín, adicto también a la heroína, es diestro para filerear el cuello, directamente en la yugular. Igual que la vena que recorre el pene, esta arteria es gruesa y fácil de localizar. Martín no recuerda cuantos años lleva haciéndolo, pero sus clientes, que se cuentan por decenas, tienen el mismo problema: el único conductor que les queda útil está en el cuello.
Hacen fila. Esperan pacientemente su turno. Gozan con los pinchazos que recibe el de adelante… En tan solo 30 minutos, por las manos de Martín han pasado 10 de sus compañeros de cuarto.
Encabeza la fila Domingo, le sigue Sara, quien no quita la vista de la yugular de su compañero. Su rostro hace un gesto de disfrute al observar cómo poco a poco le penetra la heroína. Es su turno. Lleva la cabeza hacia atrás, deja la piel de su cuello estirada, cierra lentamente los ojos. Goza antes de que la aguja la penetre. Martín le dispara la carga de heroína. Sara abre la boca con deleite. Le escurre saliva. Está en éxtasis.
Todos han recibido su primera dosis del día. Alrededor de las cuatro de la tarde les toca la segunda. Antes de llegar al picadero tuvieron que haber resuelto el problema de la lana.
–¿Qué han hecho por conseguir la droga? –se le pregunta a Marcelo, encargado del picadero y también adicto.
En la puerta, Alma, una mujer delgada, bajita y muy morena, con brazos y cuello desfigurados por tanta cicatriz, responde: “La malilla nos hace robar, asaltar a la gente y hasta matar, porque necesitamos la droga en nuestro cuerpo”.
Una joven de aproximadamente 18 años, alta, esbelta, hermosa pero desaliñada, interviene: “La droga nos transforma. Me puedo tirar (matar) a quien sea por ella”. Esta mujer se reserva su nombre, pero sube su falda. Muestra su pierna derecha: es una brasa debido a la infección por las filereadas. Junto a ella, otro adicto enseña la pantorrilla: también está hecha una desgracia por las cicatrices e infecciones. Uno más exhibe los antebrazos, comidos por las llagas.
Pero ese dolor no es nada. Es soportable, a diferencia del que provoca la falta de la droga.
Alma, quien intervino primero, ya no le hace caso a nadie. Camina como entre nubes, tranquilamente se abre paso y se refugia en una esquina del derruido cuarto. Sentada en el piso, se acurruca. Se pierden sus ojos, su rostro, su pecho, prácticamente hasta su respiración.
Las graves laceraciones que los adictos se ocasionan en el cuerpo, explica la directora de Compañeros, María Elena Ramos, únicamente son atendidas los jueves durante las campañas de intercambio de jeringas, ya que, se queja, las autoridades de salud en el estado se niegan a auxiliar a estas personas. Ramos cree que este tipo de lesiones, que van pudriendo la carne, se producen porque las drogas pueden estar siendo rebajadas con sustancias tóxicas.
Rumbo al oriente y poniente de Ciudad Juárez se concentra el mayor número de picaderos, donde los adictos le pegan a todo: a la piedra (bicarbonato de sodio, agua y raticida), que se fuman con una pipa fabricada con un trozo de antena para TV, con un foco o con papel aluminio; al agua celeste (químico que inhalan similar al thinner); a la mariguana; a la heroína, e incluso al mezcal… Igual hacen mezclas, como el speedball (combinación de cocaína con heroína), que también se inyectan.
En otra de las colonias visitadas por los reporteros de Proceso, la San Antonio, operan dos picaderos. Cada uno recibe más de 100 usuarios por día. Los dueños de este picadero son Lalo y Juan. El primero tiene 35 años, pero parece de 50; al segundo se le calculan 60, aunque tiene 42.
Este picadero es frecuentado por Hugo, al que apodan El Locutor, quien en una garrafa de plástico lleva un litro de mezcal. Dice que el dinero no le alcanzó ni para una dosis de heroína. Sus brazos están hinchados, tienen bolas moradas y grandes agujeros amoratados de los que escurren hilos de sangre. Toma una cobija del piso, le quita los pedazos de tierra dura y se limpia con ella. En su brazo izquierdo se forma una torta de sangre… Mete la jeringa en el mezcal, la llena, deja caer un poco en el brazo manchado y lo vuelve a limpiar. Se lleva la jeringa a la boca, se vacía otro chorro y lo traga. Luego se inyecta lo que queda. Repite la operación enseguida y luego otra, y otra y otra vez. La sangre no deja de fluir.
Pegada a la colonia Bella Vista está la Alta Vista. En ésta operan cinco picaderos fijos. Las dos colonias son controladas por Los Aztecas. Aquí resulta imposible visitar un picadero. El recorrido se realiza en automóvil. En cada calle hay vendedores en bicicleta, sentados en la banqueta bajo un árbol, en una ventana, en una puerta, en una tienda o en la cancha. Todos vigilan: desde las amas de casa hasta las niñas chifladoras, que dan el aviso cuando detectan a un extraño.
Debido a picaderos como éstos y a la presencia de los grandes cárteles de la droga, Ciudad Juárez mantiene el primer lugar en consumo de heroína en el país, por arriba de Tijuana.
***
Recorren el cuartucho como si estuvieran en la intimidad. Una joven mujer se acerca a un hombre que en la mano izquierda sujeta un refresco. Se coquetean. Se disputan, jugueteando, la posesión del envase. Él le cruza un brazo sobre los hombros y alcanza a deslizar su mano dentro de la roja blusa. La mujer aprovecha el manoseo para quitarle el líquido. Él avanza. La besa en el cuello y con la mano que tiene libre le toquetea la vagina.
Ambos se acaban de infiltrar. Se refugian en un rincón de la habitación, pero ninguno de los habituales usuarios de estos espacios se interesa por el espectáculo de sexo en vivo.
La promiscuidad es asunto de todos los días…
Proceso07/07/2008
sábado, 5 de julio de 2008
Pedro Vázquez Rodríguez, voz de la infamia
Julio 5 de 2008
del Agro Lagunero, saltó a la palestra para defender, provocar y mentir, acerca del uso que dan al agua los productores lecheros de la Laguna, una vez que el movimiento cívico por la defensa de los acuíferos regionales comienza a calar en grupos campesinos y urbanos.
evadir las realidades lacerantes que caen como plaga sobre los habitantes de Torreón y la Laguna, mediante retórica lastimera llena de usura. Respecto a Peñoles, - cuya contribución a la comunidad son el patrocinio al equipo de futbol Santos, algunos arbolitos donados y mucha publicidad en los medios regionales para que callen una de las infamias más terribles de Torreón y del mundo-, baste citar que el expediente arrebatado a la PROFEPA a través del IFAI, arroja que más de 35 mil infantes siguen envenenados por el plomo que la empresa metalúrgica emite. De manera que no es un “cirquito”, es una tragedia, es una vileza, como la que están cometiendo los pequeños propietarios lecheros de la Laguna, al acabar con el agua.
dude que los mantos freáticos se encuentren al borde del colapso por las actividades de los productores lecheros. Las aportaciones de los lecheros a una eventual campaña gubernamental, son apoyos económicos que Guerrero sueña convertir en votos. Mientras tanto, enseña la inercia gubernamental que siempre lo ha distinguido: servir a los que más tienen. Pronto se le olvidó que el Sistema Caballo Blanco, que lleva agua hasta San Pedro de las Colonias, existe porque en el municipio que él gobernó, el agua se encuentra podrida por el abatimiento de los depósitos subterráneos.miércoles, 2 de julio de 2008
Acumulan 39 mexicanos 135 mil mdd, 12.3% del PIB nacional, revela análisis
La riqueza de los 39 hombres de negocios o familias, que de manera individual o en conjunto detentan más de 500 millones de dólares por sus empresas cotizadas en bolsa, asciende a 135 mil millones de dólares, estima un estudio publicado por Sentido Común, un portal de Internet especializado en negocios, economía y mercados.
El monto de esa riqueza equivale a 12.3 por ciento del producto interno bruto del país, pero su reparto parece tan desigual como la distribución del ingreso en México. El grupo de los diez hombres y familias que encabeza la lista presentada por el periódico financiero en línea, concentra 81 por ciento de la riqueza conjunta de los 39 considerados en ella. Mientras 19 por ciento de la fortuna restante se reparte entre los otros 29 multimillonarios.
El grupo de los diez, que vendría a ser algo así como la cúspide de la pirámide de la concentración del ingreso en México, obtuvo 4 mil 517 millones de dólares en dividendos durante los últimos 18 meses, según los cálculos de Sentido Común.
Así, en promedio cada uno de los diez participantes de esos dividendos habría obtenido un ingreso de 836 mil 481 dólares diarios durante el último año y medio, cantidad que en moneda nacional representa casi 9 millones de pesos por día.
La punta de la pirámide
Pero esos promedios no existen en la realidad. A la cabeza de los diez, y de los 39, figuran Carlos Slim Helú y familia, quienes detentan una riqueza estimada en 61 mil 889.5 millones de dólares, representada por su participación accionaria en 11 de las más importantes empresas de la Bolsa Mexicana de Valores, entre las que figuran América Móvil, propietaria de la marca Telcel, Teléfonos de México, Telmex Internacional, Grupo Carso e Inbursa. Slim y familia concentran 45.8 por ciento del total de la riqueza estimada por el portal especializado en negocios.
Por el lado de los dividendos participaron de un beneficio calculado en 3 mil 145.2 millones de dólares entre 2007 y lo que va de 2008, indica. Esa cantidad absorbió 69.6 por ciento del total de las ganancias en que participaron los integrantes del grupo de los diez mayores multimillonarios del país.
En el segundo sitio figuran Germán Larrea y familia, quienes detentan 47 por ciento del capital social del controvertido Grupo México, y una riqueza estimada en 8 mil 226.8 millones de dólares, además de que obtuvieron un beneficio de 646.6 millones por dividendos.
En tercer lugar de su lista Sentido Común coloca a Ricardo Salinas Pliego y familia, quienes poseen una fortuna valuada en 8 mil 736.1 millones de dólares por su participación en el capital social de Elektra, Iusacell y Tv Azteca. Los dividendos obtenidos en 18 meses fueron de 82.5 millones de dólares.
Alberto Bailleres y familia, accionistas de Industrias Peñoles, el Palacio de Hierro, GNP y Profuturo, se encuentran en el cuarto lugar entre los hombres de negocios y familias más acaudaladas del país, por sus empresas cotizadas en bolsa. Su fortuna se estima en 6 mil 328.4 millones de dólares.
En el quinto sitio de la lista el periódico electrónico menciona a un grupo de accionistas de Fomento Económico Mexicano (Femsa), el principal embotellador de cocacolas en América Latina y el segundo en el mundo. Los nombres y apellidos que menciona son “G. Lagüera, C. Ayala, Bailleres G., G. Garza. M Suberville, R. Michel y D. Michel”. A todos ellos Sentido Común los ubica con una participación accionaria de 37 por ciento en Femsa, con una fortuna calculada en 5 mil 691 millones de dólares, y un ingreso de 105 millones por dividendos en año y medio.
Con una participación de 57 por ciento, que le permite el control de la cadena de supermercados Soriana, la riqueza de Francisco Javier y Ricardo Martín Bringas se estima en 3 mil 535 millones de dólares, y con ella son colocados en el sexto lugar entre los multimillonarios de la bolsa. Sigue Antonio del Valle Ruiz, que posee 70 por ciento del capital accionario de la petroquímica Mexichem, y una fortuna de 3 mil 166.8 millones de dólares.
El periódico electrónico coloca al apellido Servitge Montul en el octavo lugar, con una riqueza estimada en 3 mil 166.8 millones de dólares, por poseer 37 por ciento del capital social de la panificadora trasnacional Bimbo.
En la novena posición menciona los apellidos Arizpe, Barragán y Fernández como propietarios de 87 por ciento de las acciones de Arca, la segunda mayor embotelladora de productos cocacola en México y América Latina. La fortuna de estos tres apellidos, que probablemente correspondan a Manuel Barragán Morales, presidente del consejo de administración; Luis Arizpe Jiménez, vicepresidente, y Tomás Fernandez García, consejero propietario, asciende a 2 mil 557.1 millones de dólares.
En el décimo lugar se menciona a Roberto González Barrera y familia, con participaciones de 19 por ciento en Banorte y 52 por ciento en Gruma, con una riqueza que el portal especializado en negocios, economía y mercados que fundó y dirige Eduardo García, ex jefe de corresponsales de la agencia Bloomberg News, calcula en 2 mil 555.5 millones de dólares.