jueves, 22 de marzo de 2012
Contracolumna
José Martínez M. (*)
México, D. F., a 12 de marzo de 2012
Un 20 de abril de hace 24 años, el periodista Héctor Félix Miranda –al que popularmente se le conocía como “El Gato” Félix– fue asesinado por órdenes de Jorge Hank Rhon. Los autores materiales se encuentran en prisión cumpliendo una condena de 27 años, pero el autor intelectual aún se encuentra libre. Ya es hora de que la justicia haga algo porque todo parece apuntar a que el autor intelectual se salga con la suya, pues es evidente que de triunfar en las elecciones presidenciales el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, ofrezca protección a su amigo Jorge Hank.
Es de sobra conocido que como gobernador del estado de México, Peña Nieto autorizó a la Procuraduría de Justicia de esa entidad para que fuera la instancia que proporcionara armas y “charolas” de policías judiciales a los escoltas de Jorge Hank.
El presidente Carlos Salinas de Gortari debería ser llamado a rendir cuentas por la justicia mexicana porque él, directamente, se encargó de proteger al hijo del profesor Carlos Hank González, quien fue una estrella rutilante en el gabinete de Salinas. El ex presidente Salinas usó la fuerza del Estado para que el crimen de Félix Miranda no “manchara” el “honor” de los Hank, cuando todo México sabe que los Hank son los Carleone mexicanos.
En los últimos días, un ex reportero del semanario Zeta, Antonio Heras, y el equipo editorial de esa publicación, que encabeza la periodista Adela Navarro han recibido amenazas provenientes de las mafias del narcotráfico. El semanario Zeta de Tijuana ha pasado desde su fundación un calvario de ataques sistemáticos. Hoy atraviesa una de esas crisis, por lo que un número indeterminado de organizaciones defensoras de la libertad de expresión y de los derechos humanos se han solidarizado con los periodistas de Zeta y han exigido del gobierno mexicano su intervención.
Zeta es el ejemplo emblemático de los ataques a la libertad de expresión en nuestro país. Tal vez ningún medio ha padecido las consecuencias que este semanario ha sufrido por mantener su política editorial aún a costa de la vida de dos de sus editores y un atentado que casi le cuesta la vida a Jesús Blancornelas, el director fundador de esta publicación, cuyo lema se resume en las siguientes palabras: “Libre como el viento”.
Después de cinco lustros, Zeta sigue esperando que se haga justicia en el caso de Héctor Félix Miranda y otro tanto en el caso del artero crimen del editor Francisco Ortiz Franco. En efecto, el 11 de marzo de 1997, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), recibió una denuncia presentada por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en la que imputa responsabilidad internacional a los Estados Unidos Mexicanos por la falta de una investigación exhaustiva en el caso del asesinato del periodista Héctor Félix Miranda, ocurrido el 20 de abril de 1988.
Los peticionarios denuncian la violación de varios derechos consagrados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos: a la vida (artículo 4); a la integridad personal (artículo 5); a las garantías judiciales (artículo 8); a la igualdad ante la ley (artículo 24); y a la protección judicial (artículo 25).
El Estado argumentó inicialmente que la petición se había presentado fuera del plazo de seis meses establecido en el artículo 46(1)(b) de la Convención Americana, y se refirió en tal sentido a la fecha de las sentencias definitivas en los juicios contra Antonio Vera Palestina (27 de marzo de 1991) y Victoriano Medina Moreno (23 de agosto de 1989).
Igualmente, manifestó el Estado que la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México (CNDH) había abierto un expediente el 10 de septiembre de 1990, y que las conclusiones finales fueron notificadas a los representantes de la víctima el 17 de julio de 1992.
Al respecto, la CIDH observó que la petición no se refiere al castigo de los señores Vera Palestina y Medina Moreno, sino a la falta de investigación por los órganos del Estado mexicano de la existencia de autor o autores intelectuales, a pesar de que –a criterio de los peticionarios– había suficientes elementos para ello. Por otro lado, el Estado indicó en una comunicación posterior que “las autoridades siguen investigando la posibilidad de una tercera persona involucrada”, como parte de su argumento sobre la falta de agotamiento de los recursos internos. En la misma comunicación, que contradice la posición anterior del Estado, éste omitió toda referencia a su argumento sobre la presentación extemporánea de la petición. Por lo tanto, la CIDH desestimó la respectiva objeción del Estado, y concluyó que el artículo 46(1)(b) de la Convención Americana no es aplicable al presente caso.
En su comunicación del 29 de abril de 1998, el Estado sostuvo que la petición no cumplía con el requisito del artículo 46(1)(a) de la Convención Americana sobre agotamiento de los recursos de la jurisdicción interna. Al respecto, indicó: “Debido a la importancia que las autoridades y la sociedad mexicana otorgan al total esclarecimiento de cualquier delito cometido en contra de un periodista, la investigación aún no ha sido cerrada… ante la perspicacia y dudas manifestadas por los peticionarios de que los hoy sentenciados no hayan sido los autores intelectuales de la comisión del citado ilícito [las autoridades] han realizado diversas diligencias y actuaciones con el fin de disipar cualquier duda sobre las conclusiones arrojadas tanto por las investigaciones como por el propio proceso penal respectivo”.
A efecto de precisar la posición de las partes en el presente caso, la Comisión observó que los peticionarios no se han expresado de manera dubitativa, como surge del texto de la denuncia trasladada al Estado mexicano: “El hecho de que la investigación se haya interrumpido luego de la captura de los autores materiales y no se haya investigado la instancia intelectual… significa que hubo ‘tolerancia’ de parte del poder público, hecho que quedó reflejado que en los últimos años (sic), a pesar de que el caso permanece legalmente abierto, no se hicieron mayores avances para esclarecer el crimen”.
Una de las excepciones a la regla del agotamiento de los recursos internos es, precisamente, el retardo injustificado en la decisión sobre los mismos. El asesinato del señor Héctor Félix Miranda se produjo en abril de 1988, y en los tres años posteriores los órganos jurisdiccionales internos procesaron y condenaron a los autores materiales. Sin embargo, el expediente no revela la misma celeridad para establecer la autoría intelectual. El hecho de mantener abierta la investigación durante un plazo tan holgado como el transcurrido desde que ocurrieron los hechos hasta la fecha no demuestra, en sí mismo, la voluntad de establecer de manera plena la responsabilidad, ni de solucionar el caso. Por el contrario, la CIDH considera que si las autoridades mexicanas tienen elementos suficientes para continuar la investigación, en la que no se evidencia complejidad alguna, el plazo de diez años transcurrido desde el asesinato es evidentemente irrazonable. La Comisión determinó en consecuencia que se ha producido un retardo injustificado en la decisión sobre este caso, y le aplica la excepción del artículo 46(2)(c) de la Convención Americana. Esta cuestión deberá ser analizada con mayor detalle en la sección sobre el derecho a las garantías judiciales.
Independientemente de las actuaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el caso del asesinato de Héctor Félix Miranda, el tema de Jorge Hank Rhon siempre ha estado vínculado con actividades criminales. Ha sido declarado “indeseable” por el gobierno de Estados Unidos, por lo que desde hace tres años le fue cancelada su visa de forma indefinida.
Desde mediados de los noventa la DEA, el FBI, el Departamento del Tesoro, el Servicio de Inmigración y el Servicio de Aduanas abrieron investigaciones conjuntas en la llamada Operación
Tigre Blanco, que lo vinculaban a los cárteles de la droga mexicanos, específicamente el clan de los Arellano Félix y el referente al del desaparecido Amado Carrillo Fuentes, mejor conocido como “El Señor de los cielos”.
Sin embargo, la sombra que lo ha seguido en toda su vida ha sido la del periodista Héctor Félix Miranda. De acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sólo con una “falla” en el expediente, es decir, en la integración de la averiguación sobre el asesinato del periodista Héctor Félix Miranda, se podría reabrir el caso de este crimen que fue archivado por decisión política del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. El motivo: Jorge Hank Rhon, hijo menor del que fuera el mítico Carlos Hank González, ha sido permanentemente señalado como autor intelectual.
Después de 16 años, en el 2004, la presión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos –dependiente de la Organización de Estados Americanos– a instancias de la Sociedad Interamericana de Prensa había logrado obtener del gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la aprobación para que un grupo independiente de peritos y abogados revisaran el expediente, bajo la única condición de que por el simple hecho de encontrar alguna “falla” en la integración de la averiguación, se permitiría reabrir el caso, mismo que había sido “cerrado” luego de la detención de dos de los autores materiales.
“Todo apunta al hipódromo”, dijo en su momento Ernesto Ruffo, el primer gobernador de extracción panista. El atentado tuvo lugar el 20 de abril de 1988, en el ocaso del gobierno del presidente Miguel de la Madrid, cuatro años después del cobarde crimen de Manuel Buendía.
En el asesinato de “El Gato” Félix, las autoridades estatales sentenciaron a 27 años de prisión a Antonio Vera Palestina, quien había sido celoso guardaespaldas del profesor Hank, quien lo mandó comisionado a Tijuana a resguardar la seguridad de Jorge Hank Rhon. En abril de 2004, un grupo de peritos y abogados de la CIDH se trasladaron a Tijuana para analizar las más de 14 mil hojas del expediente, aunque la revisión que presumiblemente se llevaría una semana en la que revisarían los documentos, al final resultaría una tarea que requeriría de varios años.
Para los editores del semanario Zeta, el crimen de “El Gato” Félix debe reabrirse porque aún están libres los autores intelectuales. Así, bajo el encabezado de la que fuera la columna periodística de “El Gato” Félix, Un Poco de Algo, sus compañeros de Zeta dedican semana a semana una página en señal de luto donde exponen lo siguiente:
“Jorge Hank Rhon: ¿Por qué me asesinó tu guardaespaldas Antonio Vera Palestina? Lic. José Guadalupe Osuna Millán. Los exgobernadores Lic. Xicoténcatl Leyva, Ing. Óscar Baylón Chacón, Lic. Héctor Terán Terán y Lic. Alejandro González Alcocer, no quisieron ordenar la captura de los que planearon asesinarme.
“El Lic. Ernesto Ruffo Appel sí pudo encarcelar al que me mató, y dijo que en este caso ‘todos los caminos conducen al Hipódromo de Agua Caliente’. ¿Podrá su gobierno capturar a los que ordenaron mi crimen? Héctor ‘Gato’ Félix Miranda.
“Esta plana aparecerá cada semana hasta que se aclare y detenga a los autores del asesinato de Héctor Félix Miranda”.
Como se recordará, Jesús Blancornelas y Héctor “El Gato” Félix formaron una mancuerna explosiva. Los dos trabajaron juntos en el periódico ABC, donde protagonizaron uno de los episodios más combativos del periodismo de las últimas décadas, al confrontar los excesos del poder, el centralismo del gobierno, la subordinación de los gobernantes a Estados Unidos, el nepotismo, la corrupción política y empresarial, además de que denunciaron a los grupos de presión y enarbolaron la defensa de las causas populares, hasta llegar a convertirse en los verdaderos voceros de la sociedad civil.
Cuando llegó a Tijuana, Jorge Hank Rhon era un ilustre desconocido y buscó a “El Gato” Félix que era el periodista más leído en esa parte de la frontera, para que lo hiciera un personaje popular. Gracias a las columnas de “El Gato” Félix dejó de ser “el hijo del profesor” para convertirse, ahora sí, en el ingeniero Jorge Hank Rhon.
Contaba el periodista Jesús Blancornelas que “las fiestas de Jorge eran famosas y Héctor se encargó de hacerlas más; bautizó al joven Hank Rhon como “El Pirrurris” y le llamó ‘el hijo de papi’; y así como lo escribía lo entendía el hijo del profesor: era pura buena onda. Por eso, la amistad entre los dos creció y se afianzó”.
Blancornelas afirmaba que en el proyecto periodístico que ambos compartían jamás le pidió cuentas de lo que escribía, ni tampoco “El Gato” a él. “Cuando me decían que ‘El Gato’ era grosero, que no gustaba lo que escribía, a los quejosos les sugería que se lo dijeran a él mismo.
“Y era muy leído. A las señoronas de sociedad les encantaba; ellas, igual que los pobretones, le hablaban para contarle lo mismo chismes de fulanita o zutanita, que para mentarle la madre a cierto policía que se distinguía por transa; le hablaban para compartirle chistes acerca del gobernador o del Presidente.
“Félix escribía lo que muchos querían decir y no podían. De ser una simple columnita, la suya pasó a ser una plana, y el día menos pensado hasta dos.
“Funcionarios y gente conocida condenaron que era muy ‘mandado’, que se le debía quitar del periódico. Pero todos lo leían, y cuando no se publicaba la columna, ellos eran los que reclamaban”.
Y fue justamente por eso que la historia del crimen del periodista Héctor Félix Miranda está ligada al Hipódromo de Agua Caliente. Antonio Vera Palestina, jefe de guardaespaldas de Jorge Hank perteneció al escuadrón del Grupo Jaguar, adscrito a la División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia, la temible DIPD que comandaba el sanguinario Francisco Sahagún Baca, incondicional del “general” Arturo Durazo Moreno, cuyo jefe inmediato era el profesor en su calidad de regente del Distrito Federal, durante el sexenio de José López Portillo.
Al servicio de Jorge Hank Rhon, del que era como su sombra, Vera Palestina creó un cuerpo especial de seguridad integrado por agentes de varias corporaciones, cuyo rasgo en común era estar adiestrados para matar –ante la más mínima provocación–, para proteger a su jefe.
A casi 25 años del crimen, el expediente del caso Félix está en espera de ser reabierto donde Jorge Hank Rhon es señalado como el autor intelectual del abominable crimen que pesa como una mancha en la justicia mexicana.
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*José Martínez M., es periodista y escritor. Es Consejero de la Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex). Es autor del libro Carlos Slim, Los secretos del hombre más rico del mundo, y otros títulos, como Las enseñanzas del profesor. Indagación de Carlos Hank González. Lecciones de Poder, impunidad y Corrupción y La Maestra, vida y hechos del Elba Esther Gordillo.
lunes, 11 de julio de 2011
Los Hank: De tal palo, tal astilla
11-Julio-2011
El profesor Hank González, patriarca de la familia y gobernador del Estado de México de 1969 a 1975, no sólo dejó una fortuna a su familia al morir en agosto de 2001, sino también legó a sus hijos el imán para los escándalos políticos. El epítome de esa herencia: Jorge Hank Rhon, el menor de sus tres varones.
La vida de los dos rostros más públicos de la familia Hank tiene un velo de acusaciones que no se han podido comprobar. Enriquecimiento inexplicable, relaciones turbias con el poder, autoría intelectual de asesinatos. En el ADN de padre e hijo parece estar la polémica. Dicen que lo se hereda, no se hurta.
Entre los dos miembros más polémicos de la familia Hank también hay contrastes. A diferencia de Jorge, ‘el ingeniero’, el padre no nació en la abundancia. Antes de sumarse al PRI, el ‘profesor’ sostenía a su familia con los modestos ingresos de una fábrica de dulces. Él y su esposa, Guadalupe Rhon, fabricaban natillas, chiclosos, jalea de tejocote y corazones de chocolate, según contó él mismo al escritor Fernando Benítez.
Pese a las diferencias, basta echar un vistazo a la historia de ambos para encontrar concordancias.
El Archivo General de la Nación resguarda el expediente de Carlos Hank González levantado entre los años 60 y 80 por la Dirección Federal de Seguridad y la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales. En 2 mil 130 hojas contenidas en ocho carpetas, salen a relucir historias que varios años después, y a su manera, Jorge Hank Rhon repitió durante su carrea política y empresarial. Animal Político presenta cuatro aspectos en los que el hijo menor calcó la historia del patriarca de esta familia millonaria y controvertida.
1. Enriquecimiento inexplicable… sin comprobar
En marzo de 1974 circulaba por el Estado de México un panfleto con un cuento. Un duendecillo vestido a la usanza del siglo XVI se aparecía en los sueños de un humilde maestro llamado ‘Charles’ para hacer realidad sus deseos. El joven profesor pidió para sí “la fuerza magnífica del poder político” y “el poder maravilloso de la fortuna”.
El cuentito era una sátira política para denunciar el enriquecimiento súbito del entonces gobernador del Estado de México. Según la historia, de autoría anónima, en sólo 25 años, el político logró hacerse millonario gracias al desvío de recursos, pero la voz popular no era la única que lo denunciaba.
La ficha personal que elaboró la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales narra las suspicacias que desataba el origen de la fortuna de los Hank. Para el gobierno, el patriarca de los Hank se hizo rico prácticamente de un día para otro “al disponer de una considerable suma de dinero” destinada a la introducción de agua potable en la ciudad de Toluca, cuando se desempeñaba como su Presidente Municipal. Otros panfletos de los años 60 tasan la suma desviada en 1 millón 200 mil pesos, sin embargo, nunca pudo comprobarse que ese dinero fuese a los bolsillos de Hank González.
Como dice el dicho: De tal palo, tal astilla. A pesar de que los hijos de ‘el profe’ nacieron sin carencias materiales, la fortuna de Jorge Hank se ha hecho grande, pero siempre ha estado ligada a irregularidades.
En los ochenta, el ‘ingeniero’ formó una empresa de compra-venta de animales llamada ‘Promotora Beta’, que según una investigación del Semanario Zeta, obtenía hasta el 40% de sus ingresos por la venta de especies en extinción.
Los sonados vínculos de Hank Rhon con el narcotráfico, que le habrían dado aún más dinero, tampoco han podido ser comprobados. A pesar de que el Centro Nacional de Inteligencia de Narcóticos de Estados Unidos concluyó tras una investigación que la familia tenía nexos con los cárteles de Tijuana, el Golfo y Juárez; lo cual dio lugar a la operación ‘Tigre Blanco’. Sin embargo, la entonces fiscal estadounidense Janet Reno, descartó la investigación por carecer de fundamentos suficientes.
Por si fuera poco, las arcas de Hank Rhon se ensancharon cuando en 1994 comenzaron a aparecer en Tijuana por primera vez las máquinas tragamonedas aún sin los permisos de ley y con ello, también comenzó un supuesto negocio de apuestas ilegales que no se ha podido comprobar.
2. Empresas exitosas, con un ‘poco’ de ayuda
Primero fue una ‘pipa’. Después ocho y así hasta formar una flota de mil 500. De maestro y fabricante de dulces, Carlos Hank pasó a ser en los años setenta y ochenta el dueño de la mayoría de los vehículos que daban a Pemex el servicio de traslado de combustibles. Entre los trabajadores de Pemex, se decía que todos los vehículos que transportaban gasolina en el país, pertenecían a Hank González.
En 1982, la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales dio cuenta a la Secretaría de Gobernación de la denuncia de dos trabajadores petroleros que señalaban la “descarada protección de los funcionarios de Pemex” a los intereses de un grupo de políticos, entre ellos, el profesor.
“Esta denuncia resulta cierta”, dice el documento fechado en julio de ese año, “y ha ocasionado que algunos funcionarios de Pemex tengan injerencia en la concesión de gasolineras, contratos con constructoras, transporte y proveedores”. Sin embargo, aun cuando la Secretaría de Gobernación estaba al tanto del favorecimiento a las empresas del gobernador del Estado de México, todo permaneció en silencio. Condición ideal para que el negocio prosperara.
Así como el padre tuvo en su momento la tolerancia del gobierno, Jorge Hank también ha contado con ella.
Al inicio de la administración de Vicente Fox, la Secretaría de Gobernación descubrió un fraude en el área de Juegos y Sorteos por unos 120 millones de pesos. Las irregularidades tuvieron origen en la gestión de Emilio Chuayffet como Secretario de Gobernación. Según documentó la revista Proceso, Segob otorgó a Jorge Hank permisos para operar sus centros de apuestas, y una serie de ampliaciones de plazos para mantenerlos vigentes hasta por 25 años.
Las investigaciones arrojaron que la ampliación de los permisos no contaba con las justificaciones legales. Así las casas de apuestas de Jorge Hank, aglutinadas en el Grupo Caliente, tienen asegurada la supervivencia.
3. Ni presidente, ni gobernador
Si padre e hijo se parecen en la buena suerte, también guardan similitudes en la mala. La mayor aspiración política de Carlos y de Jorge se frustró en el camino. Uno quiso ser presidente; el otro, Gobernador de Baja California; pero ninguno logró su objetivo.
Entre los sesenta y ochenta, Carlos Hank vio ascender su carrera de manera meteórica. Primero, como Alcalde de Toluca, después como gobernador del Estado de México, y más tarde, como Jefe del Departamento del Distrito Federal
Habiendo asumido ese cargo, y con la sucesión de José López Portillo en marcha, los políticos y la prensa lo veían como uno de los más personajes más fuertes para contender por la presidencia en la elección de 1982; sin embargo, la Constitución se lo impedía. Hasta 1993, cuando fue reformado, el artículo 82 estipulaba que para ocupar el cargo de Presidente de la República se debía ser hijo de padre y madre mexicanos por nacimiento. Mario Hank, el padre del profesor, había nacido en Alemania.
Consciente del impedimento, Hank llegó a bromear con la prensa: “Para ser Papa, primero hay que ser Cardenal y además, hay que ser italiano”.
En 2007, A Jorge Hank tampoco le favorecían las leyes para buscar la gubernatura de Baja California. Con dos años en el cargo de alcalde de Tijuana, Hank abandonó el cargo para convertirse en candidato del PRI, sin embargo, seis años antes, el Congreso de la entidad había aprobado una ley que impedía a los funcionarios dejar un cargo de elección popular para buscar otro. Así, un tribunal estatal resolvió revocarle la candidatura.
Un mes antes de las elecciones, en julio de 2007, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, decidió restituirle la candidatura, debido a los convenios internacionales que México ha firmado en la materia. Jorge Hank pudo contender en los comicios, pero la votación favoreció al hoy Gobernador, José Guadalupe Osuna Millán.
Asesinatos sin comprobar
Quizás el parecido más ‘negro’ que guardan ambos Hank sea su señalamiento como autores intelectuales de asesinatos o ataques a terceros, que al igual que otros señalamientos, no se han podido comprobar.
A Jorge Hank se le ha vinculado con el asesinato del reportero del semanario Zeta, Héctor Félix Miranda, muerto a tiros en una calle de Tijuana en 1988. De esa muerte, sólo se halló responsable a su jefe de seguridad, Antonio Vera Palestina.
Recientemente, también se le vinculó al asesinato de la pareja sentimental de su hijo. Según la Procuraduría de Baja California, el político habría ordenado en 2009 el homicidio de Angélica Muñoz Cervantes, novia de Sergio Hank, pero un juez negó la orden de arraigo por esa acusación.
La carrera política de Carlos Hank González, también tuvo las sombras de acusaciones de asesinatos y agresiones contra periodistas. En 1970, el diario El Universal Gráfico denunció que personas allegadas al ‘profesor’ atacaron a dos de sus periodistas con la intención de asesinarlos. Los reporteros Roberto Zepeda y Benjamín Flores de la Vega habían documentado irregularidades en el Gobierno mexiquense; por lo que el diario acusó responsabilizó directamente al político de aquel suceso.
La muerte del político mexiquense Mario Colín Sánchez también está vinculada al nombre de Carlos Hank.
Según consta en un testimonio resguardado por el Archivo General de la Nación y firmado por una persona de nombre Jorge Jospeh, Guillermo Colín Sánchez, hermano de Mario, fue colaborador de Carlos Hank en el Registro Público de la Propiedad del Estado de México. Ahí, Guillermo habría desviado recursos millonarios para su bolsillo, y al ser descubierto, Marío Colín habría pactado con Hank para que Guillermo no pisara la cárcel.
El acuerdo, dice el testimonio fechado en noviembre de 1983, era que para limpiar el nombre de Guillermo Colín, Mario debía entregarle a Carlos Hank una finca que operaba como Casa de la Cultura.
El autor del testimonio cuenta que, una vez levantados los cargos contra Guillermo Colín, Mario se negó a cumplir con el trato y, en público, protagonizó una pelea con Carlos Hank. Semanas después, el político e intelectual mexiquense apareció muerto en Cuernavaca. Al patriarca de los Hank jamás se le fincaron responsabilidades.
lunes, 20 de junio de 2011
Entretelones del embate antipriista
Entre reuniones fuera de agenda con el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, convivios fallidos con la procuradora Marisela Morales y "periodicazos", los priistas aseguran que no tolerarán que se conculquen las leyes y se violente el estado de derecho. En medio de todo, denuncian el desaseo por el caso Hank Rhon e insisten en que el gobierno pretende difundir expedientes negros para denostar a algunos de sus correligionarios en vísperas de los comicios del próximo 3 de julio. La noche del lunes 13, la procuradora general de la República, Marisela Morales Ibáñez, dejó plantados a los 14 comensales con los que había acordado tener una "plática de amigos" y abordar temas diversos, entre ellos el de los llamados expedientes negros contra funcionarios, militantes y dirigentes del PRI y del exalcalde de Tijuana, Jorge Hank Rhon, arrestado la madrugada del sábado 4 por elementos del Ejército.
La cita se programó para las nueve de la noche en la Hacienda de los Morales, en Polanco. Ahí acudieron, puntuales, los gobernadores priistas de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú; de Nuevo León, Rodrigo Medina; de Hidalgo, Francisco Olvera Ruiz, y de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo.
Estuvieron también los diputados federales Felipe Solís Acero, Rogelio Cerda, David Penchyna y Jesús Alfonso Navarrete Prida; el senador Jorge Mendoza Garza; Homero Cárdenas Garza, quien fuera el segundo hombre en importancia de Multivisión; Carlos Romero Deschamps y Ricardo Aldana Prieto, secretario general y tesorero, respectivamente, del Sindicato de Trabajadores Petroleros; Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, director del Servicio de Administración Tributaria (SAT), y el general diplomado del Estado Mayor Moisés García Ochoa.
García Ochoa, quien fungió como secretario particular del titular de la Sedena durante el sexenio foxista, general Clemente Vega, y hoy se desempeña como director general de la dependencia, es amigo entrañable de la procuradora y fue el que organizó el convivio.
Alrededor de las 11 de la noche, Morales Ibáñez se comunicó al restaurante para informar que no podía asistir. "No detalló los motivos, pero todos supusimos que era por el caso Hank Rhon", dijo uno de los asistentes, y añadió: "La liberación definitiva (del exalcalde de Tijuana) al siguiente día nos dio la razón de por qué la procuradora no llegó a la cena".
Proceso buscó a varios de los asistentes, pero adujeron que como la reunión no tuvo carácter "oficial", era innecesario hablar al respecto. Algunos, sin embargo, comentaron que se invitó al director del Servicio de Administración Tributaria por ser pieza clave en las indagatorias sobre enriquecimiento ilícito o lavado de dinero enderezadas contra los priistas.
Consultados por la reportera, otros contertulios expresan que es factible que en los próximos días, cuando se cumpla el primer aniversario del asesinato del candidato de su partido al gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, la administración calderonista informe sobre los avances de las pesquisas e intente vincular en el caso al exgobernador Eugenio Hernández Flores.
La intención sería "relacionar al PRI con el crimen organizado, el enriquecimiento ilícito o el abuso de funciones", dice uno de ellos.
Por cierto, en una de sus últimas visitas al Distrito Federal, el candidato Torre Cantú estuvo en la Hacienda de Los Morales en una reunión que Homero Cárdenas, también tamaulipeco, organizó a sus paisanos radicados en la Ciudad de México. Tres meses después, el 28 de junio de 2010, un comando ejecutó al priista y a varios de sus colaboradores en el tramo carretero Ciudad Victoria-Soto la Marina.
Por lo que atañe a Hernández Flores, los priistas están preocupados porque aun cuando su dirigente nacional, Humberto Moreira, quien asumió el cargo el pasado 4 de marzo, anunció que el 20 de mayo nombraría al exmandatario como secretario técnico del Consejo Político Nacional, posición desde la cual se coordina la relación con los gobernadores, hasta hoy no lo ha hecho.
Varios de sus correligionarios aseguran a Proceso que Eugenio Flores Hernández "abandonó el país". La última vez que se le vio en un acto público fue el 2 de mayo, cuando Humberto Moreira, Emilio Gamboa Patrón, Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones Rivera tuvieron un encuentro en un restaurante de la Ciudad de México.
Tensión priista
El 29 de mayo por la noche, seis días antes de que un grupo de soldados irrumpiera en la residencia de Hank Rhon y la Procuraduría General de la República (PGR) lo acusara de acopio de armas para uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, 15 de los 19 gobernadores del PRI se reunieron con la dirigencia nacional de ese partido y con los coordinadores parlamentarios, el senador Manlio Fabio Beltrones y el diputado Francisco Rojas.
El propósito era delinear una estrategia general para los comicios del próximo 3 de julio en Coahuila, Nayarit, Michoacán y el Estado de México, donde habrá cambio de gobernador, así como en Hidalgo, donde se renovarán los ayuntamientos, y preparar el escenario para la elección presidencial de 2012.
Los gobernadores hablaron también de los golpes que el gobierno federal les estaba propinando al retenerles los recursos federales y las participaciones. El hidalguense Olvera Ruiz encendió los ánimos de sus pares al mencionar los expedientes negros del gobierno federal contra algunos de ellos, en los que los acusa de tener presuntos nexos con el narco y de desvío de recursos, asegura uno de los priistas consultados.
Entrevistado sobre el tema el miércoles 15, un día después de la liberación de Hank Rhon, el vocero del PRI, David Penchyna, ataja la pregunta: "Esa es una afirmación que no comparto. Estuve en esa reunión y no escuché eso que tú afirmas. La hicimos para evaluar cómo íbamos en materia electoral; también plantearnos retos y adversidades que estamos viviendo en materia económica en las entidades (en las cuales habrá comicios).
"Nos planteamos la problemática de Michoacán, que era un tema en ese momento, y nos planteamos también el derrotero de mantenernos unidos y que justamente –subraya–, ante el ataque mal habido (contra Hank Rhon), fuera de lugar, fuera de nuestra Constitución, exigiríamos el respeto al derecho."
Ante el tema de los expedientes negros, Penchyna comenta: "Si ante su falta de competitividad electoral, su estrategia (la del gobierno federal) es denostar, enlodar la política, judicializar la política, hacer uso indebido de atribuciones y de funciones mediante filtraciones y expedientes negros, como tú los llamas, es asunto de ellos. Por eso nuestro discurso: no nos vamos a mover. Lo que exigimos es que se respete el estado de derecho, la Constitución y las leyes que de ella emanan".
El 30 de mayo, al día siguiente del encuentro con los gobernadores de su partido, el presidente del PRI se refirió al asunto de los expedientes negros: "Esa es rumorología. No se puede poner en práctica la política de terror; no se puede vivir bajo esa política de terror".
Y en relación con el exgobernador Hernández Flores, Moreira dijo que la dirigencia "no está cerrada a nadie"; incluso retó a las autoridades federales: "Todos los exgobernadores hicieron un trabajo. En materia de seguridad, su esfuerzo está acreditado; los respaldamos. Solicitaremos a la Procuraduría (General de la República) y a las demás instancias que, si tienen algo que exponer, lo muestren, para terminar con esta rumorología".
Horas después, el 31 de mayo, Moreira acudió al palacio de Covián, donde platicó en privado con el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora. A su vez, Ricardo Nájera, vocero de la PGR, declaró que la dependencia no ha citado a ningún exmandatario o gobernador. "En caso de indagatoria, la institución actuará con apego a derecho. De existir alguna acción jurídica, se citará a quien corresponda", dijo.
Aun así, la madrugada del sábado 4 el excandidato a gobernador de Baja California, Jorge Hank Rhon, fue detenido, acusado y encarcelado. Diez días después fue liberado por orden de una juez federal "por falta de pruebas".
Amenazas anunciadas
A principios de la segunda semana de marzo último, entre los dirigentes priistas creció el rumor sobre la existencia de los expedientes negros. Marisela Morales aún era titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), cargo al que llegó el 3 de julio de 2008.
La funcionaria operó desde ahí, por ejemplo, la detención de 35 ediles de Michoacán en mayo de 2009 en vísperas de las elecciones federales de ese año. A los detenidos se les acusó de presuntos nexos con el narcotráfico. Hoy todos están libres por falta de pruebas.
Por esas fechas ya era público que Arturo Chávez Chávez saldría de la PGR. Priistas de los grupos de Beltrones Rivera y Peña Nieto consultados por la reportera aseguran que es posible que fuera removido por negarse a elaborar esos expedientes.
Dicen que se enteraron de que personal de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delitos Federales estaba elaborando los legajos; aseguran incluso que supieron que el primero en caer "sería el exgobernador mexiquense Arturo Montiel".
A él se le abrió un expediente por delincuencia organizada en 2005, precisamente cuando buscaba la candidatura presidencial. Tuvo que retirarse de la contienda interna de su partido. Al final, la PGR archivó el caso, no así la procuraduría mexiquense, que acusó a Montiel de "enriquecimiento ilícito". La averiguación sigue abierta, confirma el exprocurador Alfonso Navarrete Prida.
Los priistas admiten que pensaron que las acusaciones en su contra se desatarían después de las elecciones del 3 de julio en el Estado de México. Pero el arresto de Hank Rhon los puso en alerta. Sobre todo porque el lunes 13 el periódico Reforma informó que el coordinador administrativo del CEN del PRI, Vicente Chaires Yáñez, se enriqueció en los últimos años.
El lunes 13, el titular de la Secretaría de Gobernación, Francisco Blake, se reunió durante una hora en sus oficinas con el gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto. Según la versión oficial del encuentro, difundida por esa dependencia, la reunión tuvo como propósito establecer compromisos de colaboración para garantizar unos comicios equitativos y pacíficos en el Estado de México.
Blake es tijuanense y amigo del presidente Calderón, mientras que Peña Nieto forma parte del Grupo Atlacomulco, al que se asocia indefectiblemente a los Hank. De hecho, al día siguiente Hank Rhon recuperó su libertad y los ataques mediáticos contra los priistas cesaron.
El 6 de abril pasado, el dirigente nacional del PRI, Humberto Moreira, se reunió con varios militares, incluidos los generales García Ochoa y Jorge Juárez Loera, quien fue ejecutado el 21 de mayo.
Juárez Loera advirtió a Moreira que si en la Cámara de Diputados la bancada del PRI no sacaba las reformas a la Ley Nacional de Seguridad, a través de las cuales se pretende legitimar el combate al narcotráfico por parte del Ejército, e incluso avalar la detención en "flagrancia", se darían a conocer los expedientes negros de priistas, gobernadores y exgobernadores (Proceso 1799).
Los priistas consultados insisten en que los expedientes son reales. Incluso aseguran que antes de que se intentara implicar a Hank Rhon en dos presuntos asesinatos, ellos supieron que el propósito era dar tiempo al Departamento del Tesoro de Estados Unidos para que aportara datos incriminatorios a las autoridades mexicanas.
También se enteraron de que el gobierno federal trataría de incriminar al exgobernador tamaulipeco Eugenio Hernández por la muerte de Rodolfo Torre Cantú; al chiapaneco Pablo Salazar Mendiguchía, por presunto enriquecimiento ilícito; al exgobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza; al presidente del PRI, Humberto Moreira, por presuntos vínculos con el narcotráfico, y al mexiquense Arturo Montiel, por enriquecimiento ilícito.
Algunos dicen que Montiel acudió a Los Pinos para entrevistarse con Felipe Calderón y negociar su exoneración; y reiteran que Hernández Flores ya abandonó el país. Uno de los consultados, cercano a Peña Nieto, resume la situación: "Los ataques son por no haber aprobado la Ley de Seguridad, pero también están encaminados a denostar al PRI en las próximas elecciones".
Por ello, el miércoles 15, varios expresidentes del PRI, entre ellos Beatriz Paredes Rangel, María de los Ángeles Moreno, Mariano Palacios Alcocer, Santiago Oñate Laborde, Rafael Rodríguez Barrera y José Antonio González Fernández, se reunieron en una residencia del sur de la Ciudad de México para discutir acerca de los embates del gobierno federal contra su partido y definir la estrategia para enfrentar "el golpe" que, dijeron, prepara el gobierno calderonista. El encuentro duró tres horas.
Proceso
20/06/2011
viernes, 17 de junio de 2011
Difunde PGR imágenes de armas aseguradas a Hank Rhon
17 de junio de 2011
Una de las armas decomisadas a Hank Rhon.
MÉXICO, D.F., 17 de junio (apro).- La Procuraduría General de la República (PGR) difundió hoy fotografías de las armas aseguradas en la residencia de Jorge Hank Rhon en Tijuana, Baja California, durante el operativo militar efectuado el pasado sábado 4.
En un escueto comunicado de prensa, la dependencia destaca que entre las armas decomisadas se encuentran 78 sin licencia y de ellas 49, dice, son de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
Además, apunta que las “imágenes forman parte de la averiguación previa PGR/SIEDO/UEITA/113/2011, iniciada contra Hank Rhon y 10 personas más por su probable responsabilidad en la comisión del delito de acopio de armas.
Ayer, la procuradora general de la República, Marisela Morales Ibáñez, reconoció que la institución a su cargo no tiene ni un video sobre el operativo militar del sábado 4.
En entrevista con Adela Micha, en el programa las Noticias por Adela, la funcionaria mencionó que los únicos videos de los que tienen conocimiento son los que presentó la defensa del exalcalde de Tijuana, pero nunca los entregaron al Ministerio Público federal para que los integrara a la averiguación previa.
Ellos, agregó, sólo se los proporcionaron a la juez Noveno de Distrito de Baja California, Blanca Evelia Parra, los cuales están editados.
Puntualizó que ni militares ni otras instituciones graban sus operativos. “No siempre graban los militares, tanto las dependencias del gobierno federal…generalmente no graban los operativos…no existen videos de esos, pero tampoco existe lo que dice la defensa: que existe un video donde se observe que están sembrando armas”, expresó.
Cuando se le preguntó quién es responsable del fracaso en este caso, Morales dijo que ella no asume la responsabilidad.
“Los elementos del Ejército tampoco tienen responsabilidad, porque ellos están acudiendo a una denuncia como acuden en muchas, de ciudadanos que están viendo que se está cometiendo un delito, y ellos acuden en auxilio a la población”, enfatizó.
Destacó que el gobierno federal está ganando la lucha contra el crimen organizado y hoy enfrentan un revés judicial, pese a las pruebas que presentaron a la juzgadora, quien en un principio ordenó la aprehensión de los indiciados.
Morales señaló que la juez no tomó en cuenta, para su fallo, las 88 armas de fuego que presentaron como prueba y que fueron aseguradas al dueño de Grupo Caliente en su residencia, una de las cuales se encontraba “cerca de donde dormía el señor”.
“Ella no resolvió nada (sobre las armas) cuando deja en libertad a esta persona, y eso lo tenía que haber resuelto también cuando ella misma lo señala en el primer auto que dice que es legal” la detención de las 11 personas, añadió.
Recordó que la Procuraduría General de Justicia de Baja California aún investiga dos armas de fuego, ya que están vinculadas a dos homicidios.
lunes, 13 de junio de 2011
La caída
En Jorge Hank Rhon el gobierno federal encontró el blanco perfecto: con un expediente negro que nadie ignoraba, su captura tiene un objetivo que rebasa el presunto castigo al hijo del profesor Carlos Hank González, el padrino creador de una estirpe de políticos que han vivido arropados por el poder y la impunidad. En realidad, el proceso judicial al que está sometido el dueño de los casinos Caliente pretende golpear las aspiraciones de Enrique Peña Nieto de llevar al PRI de regreso a Los Pinos, imposibles de ocultar los estrechos lazos –políticos, económicos, familiares– que unen al gobernador del Estado de México con la familia Hank. En las páginas subsecuentes Proceso documenta cómo este episodio refleja, como pocos, lo cerca que conviven en el país el crimen y la política.
TIJUANA, BC.- En 2007, cuando estaba en campaña por la gubernatura de esta entidad, Jorge Hank Rhon solía decir: "Reto a cualquier autoridad a que me prueben un delito"…
Pero la buena estrella del empresario y político nacido en el Estado de México se apagó la madrugada del sábado 4, cuando fue detenido por un comando militar que, de acuerdo con la versión oficial, perseguía a un sujeto que acabó internándose en una residencia localizada en el Hipódromo Agua Caliente, ambos inmuebles propiedad de Hank Rhon. Dentro de la casa fue descubierto un arsenal, según el reporte de las autoridades castrenses.
La detención de Jorge Hank ocurre justo después de que el escenario político fue contaminado por versiones en el sentido de que el gobierno de Felipe Calderón preparaba una andanada de golpes dirigidos al PRI, concretamente contra algunos exgobernadores de ese partido a quienes se investiga por presuntos nexos con el narcotráfico o malversación de recursos públicos.
Hank Rhon era una pieza clave en el esquema de apoyo del candidato a la gubernatura mexiquense, Eruviel Ávila, pues al menos a dos importantes personajes ligados a él –Luis Javier Algorri, exsecretario de Seguridad de Tijuana, y Mario Madrigal, exdirigente estatal del PRI y líder sindical de los trabajadores de los centros de apuesta Caliente– se les ha visto muy activos en la campaña priista en el Estado de México.
En el operativo fueron detenidas 11 personas, incluido Hank Rhon. En su residencia fueron incautadas 88 armas de fuego de diferentes calibres, algunas para uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, así como 9 mil 250 cartuchos útiles, según informó la Procuraduría General de la República (PGR) en su boletín 647/11, difundido el viernes 10.
De acuerdo con la PGR, "fue posible identificar que dos de las armas aseguradas –una calibre .40 y otra calibre .380– están vinculadas con homicidios sucedidos en Baja California".
El titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Tijuana, Gustavo Huerta Martínez, declaró que fue la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) la que alertó a las autoridades sobre la existencia del arsenal en la casa de Hank Rhon, aunque, indicó, fue él quien informó al Ejército para que iniciara el operativo.
Y no obstante que el detenido negó ser el dueño de las armas; que su jefe de escoltas, Jorge Vera Ayala, desapareció del lugar junto con cuatro pistoleros; que su esposa, María Elvia Amaya, ofreció una conferencia para exculparlo, y que sus abogados alegaron la inocencia de su cliente, el miércoles 8 de junio, 96 horas después del arraigo a que fue sometido en la Ciudad de México, el exalcalde fue recluido en el penal de El Hongo, ubicado en Tecate.
La captura de Hank detonó una airada reacción entre la clase política. Militantes del PRD y del PRI, sobre todo, sostienen que se trata de un golpe político. Otra de las confirmaciones de ello es la detención, el pasado martes 7 en el aeropuerto de Cancún, Quintana Roo, del exgobernador de Chiapas Pablo Salazar Mendiguchía, por presunta malversación de recursos federales.
Las malas compañías
Dueño de una cuantiosa fortuna, estimada en más de mil 500 millones de dólares, Jorge Hank Rohn suele ser fanfarrón y mitómano.
Se inició como empresario en Tijuana en la década de los ochenta, cuando obtuvo la concesión del hipódromo Agua Caliente. A partir de entonces ensanchó su imperio con la instalación de casas de juego y apuestas Books conocidas como Caliente.
En 1997, él y su hermano Carlos fueron investigados por el FBI, el Departamento de Aduanas, la oficina de impuestos (IRS, por sus siglas en inglés) y las autoridades de San Diego como parte de la operación antinarcóticos White Tiger (Tigre blanco). La indagación abarcó las casas de juego y el Laredo National Bank, propiedad de Carlos, quien terminó por deshacerse de él por la sospecha de que en la institución se lavaba dinero ilícito (Proceso 1684).
Al año siguiente, Jorge Hank fue detenido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, cuando intentaba introducir un cargamento ilegal procedente de Japón. Gracias al influyentismo de su padre, Carlos Hank González, por aquel tiempo uno de los políticos más poderosos de México, recuperó su libertad horas después.
Si bien Jorge heredó de su padre las habilidades empresariales, su carrera política está llena de trompicones. Quizá su mayor fracaso sea el de 2007, cuando perdió la contienda por la gubernatura frente al panista José Guadalupe Osuna Millán.
Su hermano mayor, Carlos, tuvo un descalabro similar en 2004 en el Estado de México frente a su correligionario Enrique Peña Nieto, quien le ganó la candidatura al gobierno que dejará en los próximos meses.
Poco antes de su derrota, en noviembre de 2006, cuando Jorge Hank aún era alcalde de Tijuana, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) y el Ejército realizaron el Operativo Conjunto Tijuana, mediante el cual los policías municipales fueron desarmados y varios de sus altos mandos concentrados en la Ciudad de México bajo acusaciones de proteger al narcotráfico.
En ese tiempo, Teodoro García Simental, quien se separó del cártel de los Arellano Félix, desató una guerra contra Luis Fernando Sánchez Arellano, El Alineador o El Ingeniero, uno de sus antiguos aliados.
Por antecedentes como los citados, a Hank Rhon se le identifica de hecho como criminal. Por ejemplo, no han sido pocas las voces que lo señalan como el autor intelectual del asesinato del editor y columnista del semanario Zeta de Tijuana Héctor El Gato Félix en 1988. Nada pudo comprobársele, si bien su jefe de escoltas, Jorge Vera Palestina, fue sentenciado bajo la acusación de ser el autor material del asesinato, delito por el cual aún purga una condena.
Dos décadas después su nombre volvió a mencionarse a raíz de la ejecución de otro periodista del semanario Zeta: Francisco Ortiz Franco, pero tampoco se le comprobó nada.
En 2007, antes de dejar la alcaldía, declaró a este semanario que se le ha acusado de todo en su vida, pero que nadie le ha podido comprobar un delito.
"No me prueban nada. Dicen que mandé matar al Gato Félix, a Luis Donaldo Colosio, a José Francisco Ruiz Massieu y hasta al cardenal Posadas. En algún momento dijeron que lavaba dinero y que traficaba. Ninguna acusación tiene bases ni fundamentos. Cuando tengan bases, pues yo estoy a sus órdenes. Pero como ves, yo circulo, y circulo por toda la ciudad y por todas partes, porque tengo la conciencia totalmente tranquila" (Proceso 1575).
Hoy, tras la detención del empresario, la PGR solicitó al gobierno de Estados Unidos información sobre sus presuntos nexos con la delincuencia organizada, toda vez que la SIEDO tiene abierta una investigación en su contra por ese delito. Por lo pronto, la situación jurídica de Hank Rhon se definirá el martes 14, cuando la juez Noveno de Distrito, Blanca Delia Parra Meza, dicte su resolución.
Proceso
13/06/2011
lunes, 6 de junio de 2011
Detención de Hank Rohn enrarece clima electoral: Peña Nieto
Israel Dávila, corresponsal
Publicado: 06/06/2011 14:54
Ecatepec. El gobernador del estado de México, Enrique Peña, dijo que se mantendrá al margen de la detención de Jorge Hank Rhon y que no emitirá comentarios sobre el asunto. La Jornada / Archivo
Ecatepec, Mex. El gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, insistió este lunes en que se mantendrá al margen de la detención de su correligionario Jorge Hank Rhon, ocurrida el sábado pasado, y recalcó que no emitirá comentarios que abonen a la polémica de este asunto.
Tras concluir un evento en esta localidad, dijo que tal hecho corresponde únicamente a las instituciones encargadas de procurar justicia y a los involucrados resolverlo.
Eso sí, el mandatario admitió que este hecho viene a enrarecer el clima electoral que se vive en México, y expresó que confía en que las instituciones no sean utilizadas con un fin distinto al que fueron creadas.
“No quiero entrar en polémicas. Espero que no haya una intención distinta de lo que es la estricta aplicación de la ley. Esto corresponde a las instituciones y a las partes involucradas. Sobre el tema nos mantenemos al margen”.
“Espero y deseo que el grado de madurez política que hemos alcanzado en este país con la consolidación democrática, no haga que, en un momento dado, se hagan uso de las instituciones con un fin distinto a las que fueron creadas”, insistió.
Peña Nieto descartó que personal adscrito a la Agencia de Seguridad Estatal esté prestando servicios de seguridad privada a miembro alguno de la familia Hank, por lo que dijo no ha lugar a versiones periodísticas de que escoltas de Jorge Hank, detenidos el octubre del 2009, hayan portado armamento con licencia expedida por la Secretaría de la Defensa Nacional al gobierno del estado de México.
domingo, 5 de junio de 2011
Detienen en Tijuana a Jorge Hank Rhon por posesión de 88 armas
•Fue trasladado a la SIEDO, en el DF, junto con diez de sus empleados
Antonio Heras y Gustavo Castillo
Jorge Hank Rhon en imagen del 10 de junio de 2004. Foto Cuartoscuro.com
Oficialmente fue una llamada ciudadana, anónima, a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la que desembocó en la detención del priísta oriundo del estado de México, Jorge Hank Rhon, considerado el más importante dueño de centros de apuestas en el país. La versión dada a conocer señala que fue detenido junto a otras 10 personas en Tijuana, Baja California, debido a que en su residencia se localizaron 88 armas de fuego, 9 mil 298 cartuchos útiles, 70 cargadores y una granada de gas.
El Ministerio Público Federal inició la averiguación previa PGR/BC/TIJ/1580/11 por violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, en la modalidad de acopio ilegal de armas de fuego de uso reservado para las fuerzas armadas, pero no se dieron a conocer las marcas del arsenal incautado.
Hank Rhon –hijo del fallecido Carlos Hank González, figura emblemática del grupo Atlacomulco– nació en Toluca, estado de México, el 28 de enero de 1956; su última actividad pública, horas antes de la detención, fue una comida con el presidente municipal de Tijuana, Carlos Bustamante Anchondo, en el restaurante Casa Plascencia, a la que acudió también su socio Alberto Murguía. El lugar se ubica en las inmediaciones del hipódromo Agua Caliente, propiedad del detenido, y del hotel Fiesta Americana, perteneciente a Bustamante Anchondo.
Información proporcionada por autoridades federales, en la delegación de la PGR en Tijuana y en la ciudad de México, refieren que cerca de las 2 de la mañana la Sedena recibió una "llamada ciudadana, la cual hacía referencia sobre la presencia de tres personas armadas a inmediaciones del hotel Palacio de dicha plaza, mismos que al ser aprehendidos por el personal militar señalaron que en un domicilio de la colonia Hipódromo ocultaban armamento.
A la letra, el comunicado asienta: "A consecuencia de lo anterior, el personal castrense se desplazó a la citada colonia, localizando el inmueble de referencia, detectando fuera del mismo a personas armadas, quienes se introdujeron al domicilio.
"Ante la flagrancia de este ilícito, se les persiguió al interior del mismo, donde se aseguró a ocho personas más", informaron de manera conjunta Sedena y PGR.
Funcionarios federales reportaron que casi a las 3:30 de la mañana, Hank Rhon abrió la puerta de su casa que se ubica en el hipódromo Agua Caliente, a un costado del Colegio Alemán Cuauhtémoc Hank y el fraccionamiento Puerta de Hierro (donde posee otra casa).
El inmueble donde se concretó la captura es una casa estilo mexicano, color café, con 5 mil metros cuadrados de terreno que están delimitados por una alta barda que resguarda jardines y animales exóticos: aves de diversas partes del mundo, caballerizas y jaulas con osos, víboras, tigres y leones. La casa es nueva y su última adecuación fue una capilla construida cerca de la entrada.
De acuerdo con la información recabada, Hank Rhon dio algunos testimonios en la delegación de la PGR en Tijuana. Según éstos, en cuanto abrió la puerta vio a personas encapuchadas –unos vestidos de civil y otros de faena militar–, pero pensó que era uno de sus hijos que le hacía una broma. Su sonrisa se congeló al ver a uno de sus guardias sometido en el piso.
Los militares entraron en la casa y le ordenaron que se sentara en uno de los sillones del recibidor, y durante dos horas aproximadamente permaneció con la mirada al piso. Mientras los militares cateaban la propiedad, su esposa e hijos fueron sacados de la misma.
Por órdenes de los soldados Jorge Hank se puso un short, una camiseta y se calzó unas chanclas. Mientras se encontraba en el sillón con la cabeza agachada, escuchó el ruido que producían los agentes federales y militares. No tenía claro lo que estaba ocurriendo, pues estaba agachado dijo a la Procuraduría de los Derechos Humanos de Baja California, instancia que acudió en apoyo a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, toda vez que su competencia es federal por la participación del Ejército y la PGR.
Quienes lo vieron durante su detención en la PGR, señalaron que Hank Rhon se encontraba sereno, aunque consternado.
Sus familiares le hicieron llegar ropa dentro de una bolsa de plástico para que fuera trasladado a la ciudad de México.
Desde las 8 de la mañana los militares trasladaron a Hank Rhon a las instalaciones de la PGR en Tijuana, junto con sus escoltas y empleados del hipódromo: Luis Alfonso Sánchez Solís, César Pérez Guerrero, Ramón López Apodaca, Juan Ignacio Parra Santos, Marco Antonio Trinidad Gómez, Javier Marco Polo, Rubén Muñoz Nava, Pablo Gonzalo Pérez Contreras, Rigoberto Sánchez y Víctor Manuel Orta.
A eso de la una de la tarde, decenas de priístas se apostaron frente a la sede de la PGR, con pancartas pidiendo la liberación del ex alcalde de Tijuana (2004-2006). Sin embargo, los 11 inculpados permanecieron en esas instalaciones hasta las 5 de la tarde, hora del centro (tres de la tarde en Tijuana), y luego fueron trasladados a la base militar que se localiza a un costado del aeropuerto tijuanense.
Cerca de las 8:30 de la noche militares y agentes de la Policía Federal Ministerial subieron a los detenidos a un avión de la Fuerza Aérea Mexicana y fueron trasladados a la ciudad de México. Hank Rhon vestía ropa deportiva negra y zapatos sin calcetines.
Arribo al DF y situación jurídica
Después de la medianoche una aeronave llegó al hangar de la PGR del aeropuerto de la ciudad de México. Poco después salió una caravana de vehículos militares, entre ellos un camión de pasajeros donde presuntamente eran trasladados los detenidos rumbo a la SIEDO.
Los delitos que se les imputan son graves, por lo que no habría derecho a libertad bajo fianza.
Si el Ministerio Público Federal alegara que la detención fue en flagrancia, podría consignar a los involucrados en las siguientes 48 horas; en cambio, también cabe la posibilidad de un arraigo si se considera que no hay elementos suficientes para la formal prisión.
El Ministerio Público Federal tiene hasta 96 horas para determinar la situación jurídica de Hank.
Con información de Ariane Díaz
La Jornada
05/06/2011
Hank Rhon se reserva derecho a declarar en la SIEDO
Alfredo Méndez
Publicado: 05/06/2011 11:54
México, DF. A las 06:00 horas de este domingo, un agente del Ministerio Público y un fiscal de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada comenzaron el interrogatorio de Jorge Hank Rhon, ex alcalde de Tijuana, quien fue detenido el pasado viernes tras un cateo efectuado en su domicilio, en donde se encontraron más de 80 armas de fuego, revelaron fuentes ministeriales.
El político priísta se ha reservado su derecho a declarar, y de acuerdo con fuentes jurídicas cercanas a sus abogados, quienes pidieron no mencionar su nombre, su planteamiento de defensa buscará acreditar que la captura de Hank fue ilegal.
A decir de un penalista cuyo despacho está asesorando al ex edil, intentarán acreditar ante el Ministerio Público que con la captura de Hank se violó el artículo 20 de la Constitución en su perjuicio ya que, supuestamente, fue detenido por una autoridad militar sin la presencia de funcionarios civiles, no se le puso de inmediato a disposición del Ministerio Público, fue interrogado por los militares sin la presencia de su defensor, además de que la captura se realizó fuera de su domicilio, y ya después se procedió al cateo en el interior del mismo, lo que está prohibido por la ley penal.
Existe jurisprudencia de la Corte en el sentido de que la detención en flagrancia de un delincuente fuera en su casa particular no le permite a las autoridades policiacas o militares introducirse al domicilio bajo pretexto de flagrancia, sin orden judicial, como fue el caso de Hank Rhon.
Sin embargo, fuentes de la PGR aseguran que el arresto de Jorge Hank Rhon sí ocurrió conforme a las normas penales y destacaron que en las próximas 48 horas se resolverá la situación jurídica del político, contra quien podría solicitarse un arraigo judicial, para que puedan continuar las investigaciones en su contra.
Las armas halladas en su casa quedaron a disposición del Ministerio Público.
sábado, 4 de junio de 2011
Detiene Ejército a Hank Rohn en Tijuana
Gustavo Castillo
Publicado: 04/06/2011 10:36
México, DF. El Ejército detuvo esta madrugada al ex alcalde priísta Jorge Hank Rhon en su casa dentro del Hipódromo de Tijuana.
Tras una denuncia ciudadana, el Ejército encontró en el inmueble 50 armas, 25 de las cuales eran largas y las otras 25 eran cortas y de cacería, según confirmaron desde la ciudad de México fuentes militares.
Quien fuera edil de Tijuana desde noviembre de 2004 a 2006 fue trasladado a la delegación de la PGR en la ciudad de Tijuana.
Jorge Hank Rhon es hijo del político Carlos Hank González, expresidente municipal de Toluca, exgobernador del estado de México y ex regente de la ciudad de México.
lunes, 30 de noviembre de 2009
La sombra de Hank Rhon
RICARDO RAVELO
TIJUANA, BC.- “Yo sentía que gobernaba con el enemigo en casa y no tuve más opción que solicitar el apoyo del Ejército. Sólo así he podido sacar adelante los compromisos ofrecidos a la sociedad.”
Habla Jorge Ramos Hernández, presidente municipal de esta ciudad, quien a dos años de haber asumido el cargo dice que su antecesor, Jorge Hank Rhon, le heredó una ciudad sumida en el desorden, con las bandas del narcotráfico desatadas y una policía atrofiada que más bien parecía una extensión de la delincuencia.
El alcalde resume la gestión de Jorge Hank como presidente municipal de Tijuana: “Fue el caos, el desgobierno. No hubo rumbo y se cobijaron intereses oscuros que tuvieron un alto impacto social, pues la gente perdió la confianza en la autoridad”.
De 41 años de edad, Ramos Hernández había competido con el hijo del profesor Carlos Hank González tres años atrás por la alcaldía de esta ciudad, pero fue derrotado –dice– mediante un abierto fraude electoral que nunca se investigó.
En su siguiente oportunidad venció al PRI, “con toda su mafia”, pero la herencia, reconoce, fue un cúmulo de problemas: corrupción, impunidad, violencia, muertes, deudas y un ambiente de terror por todas partes.
“Hace dos años, Tijuana estaba en el primer lugar en temas de delincuencia organizada. Lo que ocurría aquí se destacaba en las primeras planas de todos los periódicos. Parecía algo irreversible. El crimen se prohijaba desde el poder y se le protegía desde esas altas esferas sin recato alguno.
“La ciudad vivía sitiada por el crimen organizado. Había balaceras por todas partes, gente armada salía a las calles a ajustar sus cuentas o bien se organizaban grupos, especies de comandos armados, que se adueñaban de la ciudad y amenazaban a quien se les ponía enfrente.
“Nadie podía hacer nada porque la policía era parte de lo mismo. No sólo arrastraba el problema de la infiltración, sino que estaban al servicio de las organizaciones criminales. En resumen, el municipio no tenía policía, carecíamos de ese instrumento y, por lo tanto, no podíamos garantizar ningún tipo de seguridad a la gente.”
Frente al poder del narcotráfico y de otras modalidades del crimen organizado, la autoridad municipal estaba debilitada, reconoce Ramos. Y además, Hank Rhon le entregó el ayuntamiento quebrado.
Cuenta: “Encontré las finanzas públicas hechas pedazos y el endeudamiento era tan grave que no tuvimos dinero para pagarle a los empleados de base la primera catorcena ni sus aguinaldos. Los empleados de confianza tuvieron que trabajar todo un mes sin cobrar, porque simplemente no había dinero”.
Expone que eso no fue lo peor que encontró al asumir como presidente municipal: “Lo más grave fue un reporte que recibí en el que me indicaban que más de la mitad de las patrullas estaban descompuestas. Otras no tenían llantas y otro tanto estaban totalmente desvalijadas”.
Narcopolicías
Cuando tomó posesión como alcalde, Ramos Hernández tenía 39 años de edad y reconoce que la decisión más fuerte que tuvo que tomar fue enfrentarse a una parte del crimen organizado representado entonces en la policía de Tijuana, famosa por ser una de las más corruptas del país.
“Tuve que nombrar a un militar al frente de la Secretaría de Seguridad Pública municipal y encontré un eficaz apoyo en el teniente coronel Julián Leizaola Pérez, con quien comenzamos a depurar a la policía, pues el primer paso que tenía que dar como autoridad era contar con policía.”
Con base en los reportes que ha recibido, Ramos Hernández explica que la policía comenzó a ser atacada por grupos armados tras la depuración: “Me di cuenta que esa armonía que existía era porque la corporación servía a los intereses del crimen. Eran sus empleados y nadie se metía con ellos”.
Conforme fueron cambiando las cosas, lo que ocurrió a raíz del procesamiento de más de 400 policías, la violencia se desató: más de 40 agentes han sido asesinados en dos años de gobierno.
–Con una policía que tiene larga historia como protectora del narcotráfico, ¿qué le garantiza a usted que la corporación ya está saneada? ¿Acaso no es una posición ilusa?
–Falta mucho por hacer, es verdad, pero los comandos negros ya no se pasean impunes como amos y señores de la ciudad. Los delincuentes se sienten acorralados y saben que la Policía Municipal ya no es su aliada y por eso reaccionan con violencia.
Desde el primer gobierno panista de Baja California, encabezado por Ernesto Ruffo en 1989, surgieron los escándalos por supuestos pactos del poder político con el narcotráfico, en particular con el cártel de Tijuana (Proceso 867).
–¿Le han ofrecido pactar con el crimen?
–Decidí enfrentar al crimen y en ningún momento voy a pactar con ellos.
–¿Le mandaron mensajes para negociar?
–Nunca he recibido ofrecimiento alguno y me siento seguro porque tengo un equipo de seguridad confiable que no tiene vínculos con nadie.
–¿Cree que la mejor decisión fue entregarle al Ejército el control total de la policía?
–Pienso que para poder limpiar a la policía había que estar ajeno a los intereses de la corrupción. Lo de adentro no podía reformar a lo de adentro. No tuvimos otra opción –y te lo digo con honestidad– que apoyarnos en el Ejército, y creo que ya tenemos resultados.
Ramos Hernández dice que la policía de Tijuana ahora es más confiable –“seguimos al tanto de su comportamiento y eso debe ser permanente”–, pero reconoce que el narcomenudeo sigue siendo el principal problema a vencer, pues gran parte de la droga que cruzaba a Estados Unidos ahora se queda en el municipio, lo que significa librar otra batalla más contra el crimen organizado.
–Si la policía ya no es tan corrupta, como usted afirma, ¿cómo explica que el narcomenudeo siga en jauja?
–Esas son redes poderosas que tienen que ser combatidas con el apoyo federal. Nosotros hacemos nuestra parte, pero solos no vamos a poder vencer ese flagelo.
–¿Está usted solo en esta lucha?
–No, contamos con el respaldo del Ejército y de las policías federales, pero hace falta mucha más coordinación entre todas las instancias. Creo que debemos vencer la barrera de la desconfianza para ganarle la guerra al crimen.
–¿No cree usted que la guerra está perdida?
–No, para nada, y el mejor ejemplo son los resultados que tenemos en Tijuana.
–¿Pesa todavía la herencia de Jorge Hank?
–La hemos superado. Pesa para el priismo, seguramente. No es fácil cargar con una historia tan negra como esa. Creo que fue el periodo de oscuridad más difícil que vivimos los tijuanenses.
Proceso
30/11/2009
