martes, 17 de diciembre de 2019

Contra los extremismos


Horizonte ciudadano
Rosa Esther Beltrán Enríquez
Diciembre 5 de 2019
Con el fin de reivindicar la valoración de la cultura ante el odio, la Secretaría de Relaciones Exteriores realizó el Encuentro, “México ante los extremismos: el valor de la cultura ante el odio” que se efectúo con el objetivo de reivindicar los valores de la igualdad y la tolerancia como antídotos para reprobar los racismos, la xenofobia, los actos y discursos de odio que exaltan la supremacía racial y cultural.
En la inauguración del Encuentro se destacaron los problemas de odio que ha creado la era digital difundidos a través de internet por corrientes sociales extremistas que dejan de lado el diálogo y la reconciliación.
En cuanto al extremismo violento la ONU ha presentado planes de acción para prevenirlo, porque no basta con combatirlo; los extremistas violentos no nacen, se hacen y de fomentan y es posible prevenirlos sobre todo en los hogares y en las aulas escolares.  
El extremismo violento se cultiva en grupos de intolerancia religiosa, cultural y social, que conducen al terrorismo, y este induce a millones de personas a abandonar los territorios controlados por camarillas terroristas y extremistas violentas quienes no tienen justificación.
Las expresiones de odio o el discurso destinado a intimidar, oprimir o incitar al odio o la violencia  no conocen fronteras de tiempo ni espacio y tienen como objetivo promover y alimentar un dogma que es propagado con intención maligna, y está cargado de connotaciones discriminatorias
En el citado Encuentro se trataron ampliamente estos temas. Se presentaron las ideas dominantes del discurso de odio que se sostienen en varios criterios, el de humillación que implica la existencia de opiniones que degradan o humillan a un determinado grupo o en una situación vulnerable, identificación de una referencia simbólica o histórica precisa cargada de estereotipos, por ejemplo, los homosexuales, los indígenas.
Una de las causas con la que el racismo y el odio se retroalimentan es el papel que juega el discurso de odio en los medios de comunicación mediante la transmisión de  estereotipos y son  las “élites simbólicas blancas“,  las instituciones o corporativos que fabrican las creencias, las actitudes, las normas y las ideologías públicas las especialmente responsables de esa producción ya que cuentan con mayores recursos, puesto que poseen los medios y el control de los discursos públicos, la malignidad y la intencionalidad están presentes; ante estos lastres es preciso anteponer además de los valores universales, las ideas de civilización y multiculturalismo, como puentes entre personas, como antídotos ante los discursos de odio y sus incitaciones a la violencia contra el otro.
Por su parte, el admirable y ejemplar, José Mújica, ex presidente de Uruguay nos honró con su participación en el Encuentro, destacando su importancia en un momento en que las compañías trasnacionales y el capitalismo “parece que actúan como el fermento principal de nuestra civilización; mucho consumo superfluo, pero faltan cosas elementales, como garantizar el agua y el techo a los sectores humildes de nuestra tierra”,
Múgica llamó a todos a librarse del odio, porque, “El odio es ciego como el amor, pero te destruye no ataca sólo a terceros. Hay que luchar por liberarse del odio, todos los seres humanos estamos a un paso de caer en actitudes fanáticas, todos los seres humanos estamos expuestos a generar síndromes de odio”.
“No importa ser de derecha, de izquierda o de centro, hay que tener la capacidad de soñar. Nunca vamos a integrarnos si no tenemos la voluntad política”, aseveró nuestro distinguido invitado.
Por su parte, Ernesto Cardenal, poeta nicaragüense y monje trapense dijo: Odio el odio, amo el amor. ‘‘Hermanos, humildemente agradezco este homenaje que recibo de ustedes. Inmerecido”. 

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