jueves, 3 de septiembre de 2015

Nada hay oculto; Humberto Moreira, Javier Villarreal, y otros, robaron a Coahuila


Horizonte ciudadano
Rosa Esther Beltrán Enríquez
Septiembre 3 del 2015


La noticia difundida esta semana de que el Tercer Tribunal Unitario del Octavo Circuito de Saltillo, solicitó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación atraer la apelación de la PGR contra la negativa de un juez de ordenar la aprehensión  de Javier Villarreal y de Sergio Fuentes Flores, acusados de falsificar un decreto del Congreso local y  registros de Hacienda para obtener créditos bancarios por más de 3 mil millones de pesos, es una buena noticia. La PGR atribuye a los ex funcionarios la violación a la Ley de Instituciones de Crédito (LIC).
Hay que recordar que Javier Villarreal se declaró culpable ante la corte Federal de San Antonio, Texas, por el cargo de lavado de dinero (09-2014), aunque fue liberado bajo vigilancia después de entregar a Estados Unidos 8.8 millones de dólares y será sometido a audiencia para sentencia el 30 de marzo de 2016.
Rolando González Treviño, también se declaró culpable ante la Corte Federal de Texas de lavado de dinero y desfalco de las arcas públicas de Coahuila, y reveló que Humberto Moreira robó cientos de millones de dólares al erario de Coahuila. El ex gobernador interino Jorge Torres López, hasta ahora prófugo, también está acusado de lavado de dinero entre otros delitos.  
Por si fuera poco esta semana fue ordenada la aprehensión de  los hermanos empresarios Salomón y Antonio Juan Marcos Villarreal, ahora prófugos de la justicia, por presunto lavado de 441 millones de pesos, la turbia historia de esta familia es antigua, también se les acusa de  blanquear más de 51 millones de pesos, además hay al menos cuatro cómplices de ellos prófugos también.
Desde 2011 la familia Moreira se ha empeñado eficazmente en mentir y en ocultar los hechos y encubrir a los responsables de los cuantiosos y múltiples desfalcos públicos que ese año se revelaron.
No creo que alguien dude de que Rubén Moreira es el principal estratega de las tácticas consecutivas para el encubrimiento y la reserva de la información sobre las defraudaciones, eso es evidente.
Se conocen las irregularidades de las que se valieron los funcionarios  del sexenio anterior y del actual para contratar la megadeuda y para sus reestructuras, pero las autoridades  judiciales del estado permanecen impávidas, a pesar de que se ha probado que hay materia para que las investigaciones se abran  y además, pruebas de que se usaron documentos falsos y de que se contrataron créditos sin autorización del Congreso, hechos comentados hasta la saciedad en estas páginas.
La lista de los confabulados en la megadeuda es larga y aún faltan por conocer, hay que incluir a Ismael Ramos, Jesús Ochoa, Fernando de las Fuentes, Enrique Martínez Morales, diputados locales y federales, jueces y un largo etcétera; la red de complicidades es infinita.
Sin embargo, que el caso del moreirazo llegue a la Corte, abre una rendija de esperanza aunque también ahí, lo hemos visto, puede haber componendas.
“No hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz”; este fragmento de la Biblia, es muy ilustrativo porque muchos de los que delinquen piensan que  sus fechorías y crímenes nunca serán revelados y menos castigados. Coahuila está gobernado por delincuentes no por servidores públicos.

Seguramente Humberto Moreira, siendo gobernador y comprando a la gente y todo lo que estaba a su alcance pensó que sus engaños, fraudes y malversaciones del dinero público nunca serían descubiertos, falta que Peña Nieto deje de protegerlo; que Humberto haga algo bueno en su vida, que devuelva el dinero y se entregue a la justicia en memoria de su hijo Eduardo.