lunes, 11 de mayo de 2015

Jorge Herrera Caldera; verdugo electoral


Jorge Herrera Texto2
Con candidatos podridos y todo el dinero del gobierno intenta ganar las elecciones con “carro completo”
Juan Monrreal López
Mayo 11 del 2015

Durango, Durango.- Personas ejecutadas, levantados, secuestrados, cuerpos deshechos botados en lotes baldíos, restos humanos descubiertos en narcofosas, heridos, balaceras, opositores arrestados, pandillas narco delincuenciales operando libremente para amedrentar a votantes, uso de reos saltando de las cárceles para intimidar, robos de urnas, hurto de boletas votación cruzadas contra el PRI;  son algunos acciones reveladoras de como participa el gobierno priista en los procesos electorales en Durango, transformando el ejercicio cívico en eventos de sangre a partir de que el gobernador Jorge Herrera Caldera disputó la gubernatura en el año 2010, evidencias amargas y delincuenciales que también se hicieron presentes en el proceso electivo 2013, cuando se eligieron diputados locales y alcaldes en los 39 municipios de Durango, y que al igual que en 2010, candidatos opositores fueron asesinados.
Sin carisma, en el 2010 la candidatura de Jorge Herrera Caldera fue posicionada a nivel popular con base a dádivas de utilitarios, 100 mil toneladas de cemento robados a la Congregación Mariana Trinitaria, sartenes, baldes, vasos, despensas, vales de medicina, etcétera. Promesas de empleo a los hijos de los operadores políticos. Aumento de prestaciones a los funcionarios públicos. Ratificación a las cabezas en las direcciones de escuelas y Rectorías de Universidades dependientes del estado. Más el dinero que por carretadas llegó en maletines y cajas de billetes con efectivo ilegal para  quienes desde guaridas dispuestas en colonias de clase acomodadas manipularon, repartieron y compartieron cantidades acordes “al peso político de los promotores” priistas.
Con un ambiente social enrarecido por las masacres y ejecuciones selectivas que vivía la Comarca Lagunera en 2010,- y sigue viviendo, pese a la propaganda oficial y el silencio de la mayoría de los medios-, el gobierno de Ismael Hernández Deras, con todo el poder en sus manos jugó a la propaganda sucia para ir generando un ambiente electoral tenso con el propósito estratégico que desmotivara a los ciudadanos y no acudieran a las urnas.
Hicieron circular “las famosas camionetas blancas”,-fantasmas para las autoridades-, repletas de mercenarios armados paseando por las sedes de los partidos políticos o cualquier punto donde se moviera la oposición, así como por las vías más transitadas de las región lagunera de Durango.
También, citaron a algunos candidatos opositores con el propósito de amedrentarlos, de comprarlos.
Hablaron con dirigentes de partidos. Prometieron contratos de obras públicas  a dirigentes opositores. Pusieron “cola” a los propagandistas disidentes de los barrios, incluso a personajes “priistas de los que se recelaba, porque era probable que favorecieran a la Coalición Durango, Nos Une”.
El asunto es que con todo,- y la intención del gobierno de la pareja Ismael  Hernández-Jorge Herrera, de que el proceso electoral 2010 naciera muerto-, las votaciones apenas si dieron ganador a Jorge Herrera Caldera, quien con  dinero ilegal,  funcionarios públicos metidos en la campaña, balaceras en las casillas, más el ambiente de terror, escasamente le dio para obtener 15 mil 494 votos más que el candidato de la coalición Durango, Nos Une, José Rosas Aispuro Torres.
Si la intención del par de crápulas del poder duranguense era sacrificar el proceso eleccionario 2010, el proyecto no funcionó del todo.
Los 277 mil 739 sufragios conseguidos por la coalición de partidos aglutinados en Durango, Nos Une, mostró la ansiedad de los duranguenses por echar al PRI del Palacio de Zambrano.
Aun así, los 277 mil 739 votos  no fueron suficientes para detener la ola de intimidación desatada desde las oficinas gubernamentales que finalmente cobró vidas.
En este marco se inscribe, la desaparición y asesinato del diputado electo miembro de Durango, Nos Une, Alfonso Peña Peña, levantado el 26 de julio del 2010 en plena calle 20 de Noviembre de la capital duranguense,     (http://www.democratanortedemexico.com/Alfonso_pena_pena_una_semana_levantado.html ).
Once meses después, el cuerpo se recuperó en una narco fosa clandestina de la colonia Valle del Guadiana en pleno centro de la ciudad de Durango.
El mismo día que levantaron a Peña Peña, 4 periodistas fueron secuestrados en Gómez Palacio, lo que da una idea de  la etapa de terror que vivía el estado.
Con todo, Jorge Herrera Caldera, declaró a Impacto Tv 10 días después de haber tomado protesta como gobernador,  que “En Durango, la violencia perdió ante el voto”, cuando el terrorismo orquestado desde el gobierno asesinó el proceso cívico de votar en paz; con libertad.
Luego asumió la actitud de la canción vernácula del  “Yo no fui”.
El gobernador duranguense reconoció orondo que “A partir del 5 de julio ocurrió un “milagro”: Como si los fantasmas de la inseguridad de pronto se hubieran esfumado (Jorge Herrera, dixit)”.
Y cómo no.
La noche del 4 de julio, luego de las votaciones y varias caídas del sistema de conteo; las voces oficialistas de los medios y el IEPC Durango, hablaron de una tendencia de votación irreversible a favor de Jorge Herrera Caldera, cuando apenas se habían contabilizado el 40 por ciento de las urnas. Al final, las maniobras les resultaron al par de verdugos electorales. Lograron rascar 15 mil 494 votos más que la Coalición Durango, Nos Une, suficientes para encaramar al yunquista Jorge Herrera como gobernador.
Aun así, Herrera Caldera acusó a la Coalición “Durango, Nos Une”, de la violencia generada antes, durante y después del proceso electoral. Dijo  a Impacto Tv  que “Un partido o una coalición trató de llevar agua a su molino” y abundó, “intentaron crear un ambiente de violencia”.
Luego con la mesa de entrevista de  Impacto Tv  dispuesta para su lucimiento, remató, “(viene para Durango) un estado seguro y en progreso con obras, proyectos y programas a corto, mediano y largo plazo”,  5 años después, estos planes sólo existen en el mundo de fantasía del gobernador.
La sangre de Alfonso Peña Peña, víctima por la violencia, no roció la pantalla que Herrera Caldera  veía en Impacto Tv.
Después, en noviembre del 2010, el alcalde del municipio de San Bernardo, Jaime Lozoya Ávila, también candidato de la Coalición Durango, Nos Une, murió al ser torturado por un grupo de sicarios.

Elecciones 2013, otro atentado contra el proceso electoral duranguense

Cooptados con amenazas; prebendas; varios de los diputados locales así como alcaldes postulados por la Coalición Durango, Nos Une, en el 2010, terminaron alineándose a Jorge Herrera Caldera.
Miembros de grupos políticos distintos al gobernador fueron encarcelados por asuntos que no lo ameritaban.
Dirigentes de partidos “opositores” o militantes “distinguidos”, fueron rentados para qué como guiñoles repitieran en ruedas de prensa las palabras de descrédito preparadas por el primo, concuño, socio, operador del gobernador, Rafael Herrera Piedra, uno de los ideólogos de las propagandas sucias desarrolladas en el estado.
En la Ciudad de Durango, usaron al dirigente de MORENA Carlos Medina Alemán, para ensalzar al gobierno herrerista, y todavía  más, a Antonio Herrera Caldera,-parte del triunvirato del poder-, a quien santificó como benefactor de la Universidad Juárez de Durango (UJED) cuando en ésta existe prácticamente un golpe de estado en contra de la vida universitaria desde que este clan asumió el poder estatal.
Lo mismo sucedió en Gómez Palacio.
Contrataron a Dagoberto Dávila, un panista que antes, durante y después de la campaña del panista Augusto Ávalos Longoria, se dedicó a denostarlo y hablar maravillas de las “bondades” del gobierno de Jorge Herrera Caldera.
La preparación de la elección 2013, corrió más tersa para el PRI.
Pero por si algo faltara, el gobierno priista pagó los servicios de la empresa privada PROISI S.A de C.V. para que contara los votos.
El sistema se cayó reiteradamente a conveniencia del PRI.
Aún así, la candidatura de Ricardo Reyes Zamudio, postulado por el Movimiento Ciudadano (MC) en el municipio de San Dimas, ramificó rápido en los ciudadanos de ese ayuntamiento.
El abanderado del partido MC fue levantado el 1 de julio del 2013.
Luego apareció muerto a tiros.
De inmediato, y sin concluir aun la investigación ministerial, los poderes facticos e institucionales acusaron a Reyes Zamudio de ligas con el narcotráfico.
Sonia Yadira de la Garza, Fiscal General y Jaime Fernández Saracho, secretario general de gobierno, lejos de hablar de indagar desde las instituciones, se desligaron del crimen.
El conservador Arzobispo, Héctor González Martínez, sin fuente o prueba alguna dijo ancho que el asesinato de Ricardo Sánchez Zamudio obedecía a sus ligas con el narcotráfico.
El Arzobispo nunca aportó pruebas.
Como se sabe, en la elección 2013 el PRI arrasó.

Elecciones 2015, preparación hacia el “como robar” proceso electoral 2016

Las elecciones federales 2015, son la preparación de la maquinaria electoral con miras a los comicios 2016 donde se elegirán diputados locales, alcaldes y el gobernador en Durango.
Con candidatos podridos que no corresponden a los intereses de los duranguenses a excepción de la cúpula del poder dirigida por el triunvirato de hermanos y primo Jorge, Antonio y Rafael Herrera, los aspirantes priistas a las diputaciones federales en los 4  Distritos, Otniel García Navarro, Rocío Rebollo Mendoza, Óscar García Barrón y Ali Gamboa, caminan bajo las notas de la ilegalidad priista usando recursos de procedencia oscura, así como recursos públicos federales, estatales y municipales para echar a rodar la pesada maquinaria electoral priista.
Verdugo del estrecho camino democrático que significan las elecciones en México, Jorge Herrera Caldera, está “plenamente convencido de arrasar electoralmente al costo que sea en 2015 y más aún en el año 2016” ha dicho un alto funcionario del gobierno duranguense a Demócrata Norte de México.
Incluso, algunos candidatos opositores en esta contienda, temen que haya violencia física, “uno de los sellos del gobierno de Herrera Caldera”.
Lo cierto es que el gobierno de Jorge Herrera Caldera, fracasó.
Ahora, al igual que su antecesor, Ismael Hernández Deras, busca quien tape el saqueo que se ha cometido contra el patrimonio de los duranguenses, por ello, busca a toda costa instaurar como diría Jan de Vos, “La paz de Dios y del rey” cueste lo que cueste.
Los ciudadanos de Durango, tendrán la palabra para detener a este verdugo electoral.
Twitter@jmonrreall