sábado, 21 de noviembre de 2015

Jorge Herrera Caldera, desesperado por imponer a Esteban Villegas Villarreal


Esteban y Jorge Herrera (1)
El favorito del gobernador se desinfla
Juan Monrreal López
Noviembre 20 de 2015
Durango, Durango.- Molesto, irritable y hasta dolido, “se ha visto al gobernador” Jorge Herrera Caldera, por el sesgo que ha tomado el proceso de nombramiento del candidato del PRI a la gubernatura del estado, en el qué los representantes del CEN del PRI, el delegado regional, Melquiades Morales Flores, así como el encargado estatal Abel Guerra Garza “están metiendo las manos de lleno al proceso” de sucesión oficial, desplazando al triunvirato del poder,- los hermanos, Jorge y Antonio Herrera, y el primo, Rafael Herrera Piedra-, de la toma de decisiones, que antes la trinca gubernativa creía prerrogativa familiar.
Acostumbrados a “maicear” a cuanto delegado priista se presentara en Durango, hasta someterlo a los intereses exclusivos del gobernador en turno,- el morelense, Jorge Meade Ocaranza, aprovechó la oportunidad y se enriqueció brutalmente durante el gobierno del ex gobernador y hoy senador, Ismael Alfredo Hernández Deras-, en este momento, sin embargo, las ambiciones del grupo dominante en el CEN del PRI también juegan, más aún, cuando Manlio Fabio Beltrones tiene la mira política enfocada a la disputa presidencial en el año 2018.
En  este contexto es que Melquiades Morales y Abel Garza Guerra se mueven con las fuerzas políticas del PRI-Durango, buscando los aliados que garanticen para su jefe político, el mejor escenario de poder que le sirva en la disputa de la candidatura del PRI que lo lleve a contender en las urnas la presidencia de la República dentro de 3 años.
Así, con los intereses locales y nacionales desfasados, y más, con objetivos de grupo encontrados por el momento, la aparición de los 2 dinosaurios enviados por el CEN del PRI, con la tarea de amarrar las alianzas que más le convengan a Manlio Fabio Beltrones, “tienen al gobernador Jorge Herrera, alterado, irascible, desesperado porque la actitud de los delegados del CEN vino a meter demasiada presión en el proceso de nombramiento del candidato del partido (PRI) a la gubernatura”, dicen en el anonimato aDemócrata Norte de México, miembros del Comité estatal del PRI
Es en este entorno sociopolítico que Jorge Herrera Caldera, ha desatado una serie de acciones para que la nominación a la gubernatura, se defina a favor de Esteban Villegas Villarreal, su delfín político de siempre.
Por ello, encuestas, filtraciones de información contra los adversarios de Esteban, contrato de mercenarios políticos como el diputado federal del Movimiento Ciudadano (MC) Manuel Espino Barrietos,- por cierto proveedor del gobierno del estado- para que infamen; control férreo de los medios de comunicación del estado, así como la compra de columnistas de la Ciudad de México, son entre otros tejemanejes de los que Herrera Caldera ha echado mano.
“La desesperación es tal, que el gobernador ha alardeado de encuestas que supuestamente levantó el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), en la que Esteban Villegas aparece muy arriba en las preferencias del voto, pero la verdad, sólo nos vemos las caras a quienes nos han confiado los números de esos sondeos”, revela en el anonimato un funcionario del llamado primer nivel del gobierno del estado a Demócrata Norte de México.
También por intranquilidad, el primo del gobernador Rafael Herrera Piedra,- el zar de los medios de comunicación del estado e ilegal operador de dinero oficial sin tener nombramiento alguno en el gobierno-, cita que cita a dueños de medios del estado, periodistas, con la única intención de “cerrar filas ante la embestida de los “delegados del CEN quienes no conocen la situación política del estado”, ha dicho este miembro del “Triunvirato del poder” a periodistas duranguenses.
Igualmente Herrera Caldera, “compró” los servicios del ex presidente del PAN el diputado federal Manuel Espino Barrientos, quien en septiembre arremetió contra la senadora,- y principal adversaria de la candidatura de Esteban Villegas, según todas las encuestas, hasta las del propio gobierno-, Juana Leticia Herrera Ale y el senador del PAN, José Rosas Aispuro Torres, sin duda el opositor más fuerte al PRI,  para obtener la gubernatura.
Es en este marco, que Espino Barrientos, volvió a declarar a los medios duranguenses el pasado 16 de noviembre en rueda de prensa.
Dijo que “había entregado expedientes de la senadora al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong” aunque evadió toda responsabilidad, ya que dijo “que no puede afirmar que la senadora y su familia tenga vínculos con criminales porque no me consta”, mientras orondo e irresponsable paseaba del brazo con Herrera Caldera a la hora de hablar de los logros presupuestales alcanzados con fondos federales como si fuera un miembro más del PRI, en tanto, pobreza extrema, la falta de empleos, la deuda, violencia, rapiña presupuestal, negocios desde el poder; son metástasis en Durango.
El caso es que a menos de una semana de que se emita la Convocatoria del PRI para elegir candidato a gobernador, Jorge Herrera Caldera, sabe que la candidatura de Esteban Villegas está desinflada. Qué los representantes de Manlio Fabio Beltrones quieren tajada política. Que el CISEN conoce de los embustes fabricados con encuestas apócrifas; pero sobre todo, que el desgaste en el PRI-Durango amenaza con crecer; y a Jorge Herrera Caldera le urge que Esteban Villegas sea candidato y después se haga de la gubernatura de cualquier modo,- como él lo hizo hasta con balazos-, para que le tape el gran desfalco a la Cuenta Pública duranguense que avizora hoyos tan grandes como el moreirazo.
Por todo esto, Jorge Herrera Caldera está molesto, “intranquilo, irascible, arrebatado”.
Twiteer@jmonrreall