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sábado, 11 de septiembre de 2010

El Yunque y las elecciones de 2012

Desfiladero


Jaime Avilés

¿Alguien quiere vender su casa en el Distrito Federal pero no se anima pensando que debido a la crisis en estos momentos nadie compra? Mentira: los precios del mercado inmobiliario en la ciudad de México están a la alza porque los ricos del norte del país, especialmente los de ciudades como Chihuahua y Monterrey, han iniciado un verdadero éxodo rumbo a la capital, huyendo de la guerra.

Hace tres semanas, el gobierno del estado de Chihuahua anunció el cierre de todos los centros de rehabilitación de drogadictos en esa entidad, para evitar que los narcogatilleros sigan perpetrando matanzas de enfermos y terapeutas dentro de sus instalaciones. Ayer, informantes anónimos denunciaron que extorsionadores amenazan con degollar a alumnos de jardines de niños y escuelas primarias de Ciudad Juárez, si padres y maestros no pagan para “protegerlos”.

Incluso –detallaron nuestros corresponsales en aquella frontera–, “un plantel cerró y devolvió cuotas de inscripción y colegiaturas” la misma semana en que empezaron las clases. En Monterrey, en el reverso de la moneda, el Ejército volvió a disparar contra civiles inermes y mató a dos miembros de una pacífica familia que circulaba en coche y no se detuvo al cruzar un retén. ¿Cuál es la cifra exacta de víctimas inocentes que han perecido de tal modo en lo que va de la catástrofe calderónica? ¿Nuestros soldados reciben premios, como en Colombia, por cada persona que asesinan?

El domingo pasado, 5 de septiembre, se cumplieron cuatro años exactos de la trágica tarde en que el tribunal electoral declaró “presidente (sic) electo (resic)” a Calderón, con una inverosímil “ventaja” de 233 mil 831 votos. Desfiladero sospecha –y puede documentar– que esos votos los aportó la Organización Nacional de El Yunque (ONY) gracias al actual gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva Ramírez, líder de los talibanes del Bajío.

En 1995, Vicente Fox ganó la gubernatura del estado de las momias y las charamuscas con 723 mil votos; el PRI obtuvo 409 mil y el PRD, 87 mil. El 2 de julio de 2000, Juan Carlos Romero Hicks triunfó con un millón 460 votos (56.5 por ciento), casi el doble de lo acumulado por el PRI (34.0) y muy por encima del PRD (6.7). Romero recibió 277 mil votos más que Fox. ¿Y eso por qué? Bueno, porque el jefe de su campaña fue Oliva Ramírez, que sumó a su favor los votos de los panistas tradicionales y los de El Yunque.

Durante el sexenio de Romero (y con el apoyo de Fox desde Los Pinos), Oliva armó su propia estructura de poder y, con ella, arrasó en los comicios estatales del 2 de julio de 2006. Ese día recabó un millón 166 mil votos. Con respecto a los resultados de 2000, el PRI cayó de 34.0 a 26.1 por ciento, y el PRD subió de 6.7 por ciento a 10.8, gracias al efecto López Obrador.

En la elección presidencial de 2000, Fox reunió en Guanajuato 1 millón 128 mil votos; Francisco Labastida Ochoa, 517 mil y Cuauhtémoc Cárdenas 121 mil. En 2006, sólo en Guanajuato, Calderón se alzó con un millón 155 mil, Roberto Madrazo, con 369 mil, y Andrés Manuel, con 301 mil. En otras palabras, como jefe de campaña del PAN en 2000, Oliva Ramírez le consiguió a Fox 128 mil votos más que a Romero Hicks, pero en 2006 se adjudicó 11 mil 417 más de los que le dio a Calderón.

Tanto en los procesos de 2000 como de 2006. Oliva logró y conservó los 200 mil y pico de votos de El Yunque, que terminaron convirtiéndose en la “ventaja” que el TEPJF le “reconoció” a Calderón sobre López Obrador. Pero hay un detalle que no debemos mirar con desdén. Alianza Cívica demostró que, en 2006, Guanajuato fue el estado donde se produjo el mayor número de sustituciones de funcionarios de casilla, minutos antes de que la gente empezara a votar.

Esa jugarreta, clave para el éxito del fraude, corrió a cargo de Elba Esther Gordillo: por medio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la principal operadora de Salinas de Gortari “compró”, o amedrentó, para mandarlos a su casa, a toda una legión de presidentes, secretarios y escrutadores de casilla, y los remplazó por mapaches que, a la hora del conteo final, alteraron a placer los resultados.
Guanajuato fue al fraude electoral de 2006 en México, lo mismo que Florida al fraude electoral de 2000 en Estados Unidos. Calderón, por lo tanto, le debe a Oliva Ramírez mucho más de lo que suponemos: no en vano, el secretario particular del hombrecito de Los Pinos es el guanajuatense Luis Felipe Bravo Mena, ex líder nacional del PAN y pilar de El Yunque en el Bajío.

A 21 meses de las elecciones presidenciales del 1º julio de 2012 –si algo llamado México aún existe para entonces–, el poder de Oliva Ramírez está intacto y mantiene la utopía foxista de “guanajuatizar” nuestro país (o lo que de éste quede). Con gran instinto de conservación, el líder talibán urdió una argucia jurídica para sacar de la cárcel a las seis campesinas que tenía presas por abortar. Así logró quitarse de encima la presión de los medios, de la ONU y de la sociedad civil. Pero no modificará nada sustantivo: mientras ustedes leen estas líneas, la policía yunquista busca por todo el municipio de San Miguel de Allende a una jovencita, de nombre Daniela, acusada de “homicidio en razón de parentesco” (o sea, aborto) para encerrarla, juzgarla y sentenciarla.

El fanatismo religioso, visto al microscopio, es fuente de numerosos problemas de salud pública. Por su rechazo al empleo de preservativos, y al fomento de una cultura sexual responsable, sana y libre, sólo ocasiona dolor, horror y desgracia. Fomenta la pandemia del sida, favorece el auge de otras enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados, sobre todo en adolescentes; los abortos clandestinos y los partos por cesárea que, en las condiciones de extrema pobreza en que vive la mayoría de la población de nuestro país, son causantes de un altísimo índice anual de muertes maternas.

Para el movimiento que lucha por la transformación del país, Guanajuato debe ser observado a partir de ahora con una atención enorme. La organización de comités ciudadanos, la capacitación para la defensa del voto, la vigilancia del proceso electoral en cada una de sus etapas serán tareas básicas para impedir que se repita el floridazo de 2006. Y para construir una alternativa a El Yunque en el plano regional. De otra manera, ¿cómo lograr que caiga la directora del Instituto de la Mujer Guanajuatense (Imuge), Luz María Ramírez Villalpando, que comparte con el obispo de Querétaro la siniestra opinión de que el feminismo es el origen de todos los males de la sociedad?

¿Cómo presionar al Congreso estatal para que Guanajuato adopte la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia? ¿Cómo derogar, en fin, todos los prejuicios religiosos que El Yunque elevó a la categoría de leyes y de políticas públicas? Ante el derrumbe del “gobierno” espurio –al que todos sus cómplices exprimieron hasta sacarle la última gota, dejándolo ahora convertido en una especie de jerga de la que sólo brota ya mugre y sangre a raudales–, la ultraderecha defiende las ruinas morales del régimen colocando a los príncipes más retrógradas de la Iglesia en la primera línea del fuego declarativo, mientras Calderón se desmadeja y la olinarquía prepara el ascenso de Peña Nieto al poder.

En tan desoladoras circunstancias, ¿cómo saludaremos a los soldados extranjeros, choznos de quienes nos invadieron siglos atrás, cuando desfilen ante nosotros el jueves para celebrar nuestra independencia? ¿Arrodillados en el Paseo de la Reforma, con las manos en la nuca? ¿Lanzándoles flores y vítores y muchachas? ¿O quizá ondeando banderas blancas? Por lo pronto, la noche del 15, todas y todos a la Plaza de las Tres Culturas con Andrés Manuel López Obrador. Allí, tal vez, se tomarán decisiones...

jamastu@gmail.com

miércoles, 10 de febrero de 2010

El Yunque tiene candidato en Durango

PRI registró su candidato a la gubernatura, es miembro de los Archicofrades de Durango, y se llama Jorge Herrera Caldera

*Fue Tesorero del estado, dejó endeudado al municipio de Durango; es diputado federal
Juan Monrreal López
Febrero 10 del 2010
http://www.democratanortedemexico.com
http://www.democratanortedemexico.blogspot.com/


Durango, Durango.- Con un evento de poco más de 1 mil acarreados, el PRI inscribió este día como precandidato único a la gubernatura de Durango, a Jorge Herrera Caldera, miembro de la organización extremista de la derecha confesional, conocida como El Yunque.

Jorge Herrera Caldera, ha sido el preferido de Ismael Hernández Deras, para sucederlo en el Palacio de Zambrano.

Herrera Caldera, fue Tesorero del estado. Desde allí, reestructuró la ilegal deuda pública de más de 3 mil millones de pesos, heredada por el anterior gobernador, Ángel Sergio Guerrero Mier, un compromiso pactado por Ismael Hernández.

Afín al partido Acción Nacional, esto no impidió que Hernández Deras, premiara al miembro de Los Archicofrades de Durango, con la presidencia municipal de esta ciudad.
El desbarajuste administrativo generado por Herrera Caldera, terminó por convertir a este ayuntamiento en el más endeudado del estado.

Con el apoyo total de Ismael, Jorge Herrera, se construyó el perfil burocrático, para que al fin, hoy 10 de febrero, arribase al Auditorio Benito Juárez, como pre candidato único, toda vez que Beatriz Paredes Rangel, paró las ansias de otros aspirantes priistas.

Según el cronograma tricolor, Jorge Herrera Caldera, miembro del Yunque, será registrado oficialmente como candidato, el próximo 24 de febrero, día de la Bandera.
Con cinismo, regidores, diputados funcionarios públicos, incluidos profesores universitarios de la UJED, llegaron hasta la sede priista para ser vistos por el pre candidato.
La ausencia más notable del evento la proporcionó el líder estatal de la CTM, el ex gobernador José Ramírez Gamero, quien había destapado a Herrera Caldera.

jmonrreall@yahoo.com

lunes, 1 de febrero de 2010

José Rosas Aispuro, candidato oficial de la coalición opositora de Durango

Con la presencia de los dirigentes nacionales del PAN, PRD, Convergencia y el DIA, “El Güero” tuvo un evento de mil 500 personas
*Los priistas destapan al miembro del Yunque, Jorge Herrera Caldera, como candidato
Juan Monrreal López
Febrero 1 del 2010
http://www.democratanortedemexico.com
http://www.democratanortedemexico.blogspot.com/

Durango, Durango.- A media mañana de este lunes 1 de febrero, la llamada coalición opositora de Durango, confirmó al ex priista José Rosas Aispuro Torres, como candidato a gobernador para las votaciones que se efectuarán el próximo 4 de julio.

Rosas Aispuro, había renunciado al PRI, el 30 de enero pasado, después de militar durante 25 años en ese partido.

Acompañado por los líderes nacionales de los partidos coaligados, el ex alcalde de la ciudad de Durango y ex diputado federal; contó con el apoyo explicito de César Nava, Jesús Ortega, presidentes del PAN y PRD, respectivamente. También asistieron el secretario General de Convergencia, Armando López Campa; Manuel Camacho Solís, en calidad de representante del movimiento Diálogo por la Reconstrucción de México (DIA).

También estuvo,, el secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo Torres, “El Negro”, atestiguó el evento con un signo presidencial, “no oficial”. “El Negro”, se mostraba, muy feliz por el evento.
“El Negro” Elizondo, cabildeó para que Felipe Calderón Hinojosa, recibiera el 18 de enero pasado, al “Güero” Rosas. Una reunión definitiva para que el ex diputado federal abandonara al PRI. A Elizondo Torres, se le considera como uno de los principales artífices de la coalición.
Con la consigna de querer un Durango mejor, José Rosas Aispuro, se presentó ante cerca de 1 mil 500 personas. Luego llamó al resto de los partidos políticos que existen en el estado, para que junto con los priistas inconformen, se sumen a la coalición opositora.
Con la renuncia de Rosas Aispuro, al PRI; los tiempos previstos en la convocatoria priista para el registro de candidatos, se rompieron.
Hoy lunes, 1 de febrero, un PRI estatal obligado por los sucesos desatado por Rosas Aispuro; tuvo que destapar a su candidato a la gubernatura. Para ello, usó la figura del dirigente estatal de la CNOP, Manuel Herrera.
Con 50 sillas en la sede del Comité Directivo estatal, a las 12 del día, Manuel Herrera, se hizo presente junto con el ex gobernador y dirigente estatal de la CTM, José Ramírez Gamero “El Pajarito”.
Allí, ante los medios de comunicación presentes, anunciaron que Jorge Herrera Caldera, es el candidato del PRI, porque “los demás aspirantes a la gubernatura”, ya declinaron.
Con un evento montado al vapor, sólo los trabajadores del PRI, aplaudían cada vez que sus patrones hablaban de unidad.
El respaldo del estrado, donde los priistas anunciaban la imposición del ex alcalde de Durango, actual diputado federal, miembro del Yunque, y de la organización confesional Los Archicofrades de Durango, Jorge Herrera Caldera, mantenía pegadas letras minúsculas que anunciaban que “La unidad es fortaleza”, una unidad que se sostiene por la participación directa de Ismael Hernández Deras, quien “citó a las figuras políticas del estado, a reunirse con él, por la situación que existe”, dijo un dirigente priista estatal, entrevistado por Demócrata Norte de México.
Mientras esto sucedía en la ciudad de Durango; en La Laguna, los comités priistas; las distintas sedes de la CNOP locales; se aprestaban a recibir el martes 2 de febrero, a la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, que visitará Gómez Palacio, para anunciar en el Auditorio municipal, la candidatura a gobernador del miembro del Yunque, Jorge Herrera Caldera.
jmonrreall@yahoo.com

lunes, 21 de diciembre de 2009

El PAN y el Yunque

Bernardo Bátiz V.

Está circulando un nuevo libro sobre la sociedad secreta denominada Organización Nacional del Yunque. Escrito con un lenguaje repetitivo, tedioso, cansón, sin plan ni concierto, llama la atención por su título y porque reconoce algunas conductas de dicha organización, que si bien eran conocidas por conducto de investigaciones de periodistas o politólogos, aquí son aceptadas expresamente por uno de los fundadores y militantes de la primera hora.
El título del libro es un engaño: Los secretos del Yunque, pues no revela nada nuevo, y su subtítulo está peor: Historia de una conspiración contra el Estado mexicano. Realmente es una confesión equívoca, porque parece que su autor, Luis Paredes (cuyo nombre secreto es Enrique Cid), lo único que hace, o pretende hacer, a lo largo de extensos, pero tenaces capítulos, es justificarse, defenderse de acusaciones y vengarse de quienes lo corrieron del grupo al que entregó su juventud y entusiasmo, aunque, de paso, trata de advertirnos que sus antiguos correligionarios quieren adueñarse del poder en México..
En el texto destacan varios puntos: el reconocimiento del secreto inicial de la organización y, por tanto, el entrenamiento de sus miembros en el disimulo, el engaño y el misterio. Es interesante también que acepta expresamente algo que ya se sabía: el uso de métodos violentos de lucha, para lo cual quienes operaban la organización tras bambalinas, preparaban a jóvenes en artes marciales, combate cuerpo a cuerpo y manejo de armas. Enrique Cid enumera, además de las pistolas personales, las armas de repetición, de asalto y de diversos calibres.
La meta del Yunque fue “penetrar” o infiltrar varias organizaciones que les pudieran servir para, sin dar la cara, tener acceso a los cargos públicos y a los centros de decisión; desde luego que lo hicieron con el Partido Acción Nacional, pero también con las asociaciones de padres de familia, agrupaciones de empresarios, de vecinos, etcétera. Otros proyectos, según el autor, fueron el “Godofredo”, destinado a las fuerzas armadas y el “Tepeyac”, encaminado a influir en la Iglesia católica.
De muchas de las andanzas del Yunque nos hemos enterado por diversas fuentes, principalmente por conducto de las investigaciones y publicaciones del periodista Álvaro Delgado, quien ha sido el principal develador de lo que esta organización pretendió mantener en secreto. Hoy, uno de sus dirigentes e ideólogos, peleado con la jerarquía de su grupo, perseguido por la justicia debido a las acusaciones que sus antiguos compañeros le hicieron, saca a relucir muchas de las maniobras y artimañas que por años habían procurado disimular.
Enrique Cid reconoce que el Yunque es un obstáculo para la democracia, verdad que descubre cuando lo excluyen de sus filas; de Acción Nacional afirma que sus dirigencias son “manipuladas” por la organización y que ejerce el control en numerosos comités panistas “porque tiene mayoría en los órganos internos”. Acepta sin rubor que la democracia es incompatible con esa organización.
El autor juzga a la izquierda con un estereotipo: la identifica como el mal y la califica con los lugares comunes de populista y delirante, y él, que militó en un grupo armado y capacitado para la pelea, acusa a los movimientos progresistas de proclives a la violencia. Evidentemente no distingue entre los porros con los que él y sus amigos se enfrentaron en Puebla en sus luchas estudiantiles, y la izquierda pacífica que pretende hoy un cambio desde abajo y sin violencia. Olvida que durante el plantón que siguió al fraude electoral de 2006 no hubo ni un golpeado ni un vidrio roto ni acto alguno de violencia.
No hay discernimiento; expresa un burdo prejuicio que coincide con lo que a él y a sus inexpertos compañeros les enseñaron sus reclutas durante sus prácticas juveniles, y con lo que repitieron incansablemente publicistas extranjeros contratados en la campaña presidencial de Felipe Calderón; todo lo aceptaron sin reflexión alguna.
El título del libro parece una advertencia respecto de quienes conspiran en contra del Estado mexicano, pero la sugerencia de que el autor parece preocuparse es frontalmente contradictoria con las conclusiones del epílogo, donde presume de que su organización se encuentra ya en muchos países de América Latina, en España, en Francia, en Estados Unidos y que tiene un programa llamado San Felipe, para incursionar en el lejano Oriente.
En este epílogo menciona la “ciudad de Dios” sin tocar siquiera el alto y hermoso concepto agustiniano, y proclama que “mejor que el amor, haz la paz”. Concluye proponiendo que juntos muchos podrán gestar “un gran poder para poder poder”.
Olvida, por supuesto, cualquier referencia a la justicia, a la igualdad, a la fraternidad, que serían presupuestos indispensables de una paz aceptable y humana, y piensa tan sólo en la defensa del sistema capitalista y de la fuerza de la organización, desde luego, antes de que lo eliminaran de la misma.
En alguna parte de su obra se atreve –y esto lo pinta de cuerpo entero– a defender lo hecho en México por el ex presidente Carlos Salinas.
El gobierno encabezado por Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional tendrán mucho que explicar acerca de este libro que los pone en entredicho. Tendrán que contestar si son o no marionetas del Yunque y también quiénes estuvieron detrás de los jóvenes, muchos de ellos ahora adultos, e inclusive ya viejos, deslumbrados y fanatizados en su adolescencia, pero que en política siguen actuando en favor de causas que presentan como loables y en contra de quienes se les indica, sin saber siquiera de dónde vienen las consignas, pero convencidos ciegamente de que luchan por “el bien”.
bv@hotmail.com